Debate Sideral
LA MAGIA Y EL ESPACIO
Por Mario Méndez Acosta
El pasado día 10 tuvo lugar en la Universidad de Stanford, en San Francisco, Cal., la conferencia titulada: Hechos científicos y mitos sobre las creencias paranormales, la cual fue organizada por el Comité de Investigación Científica sobre Supuestos FenómeÂnos Paranormales, con la intención de analizar críticamente algunas de las muchas doctrinas paranorÂmales y mágicas que con gran apoyo de los medios de comunicación han invadido a la sociedad moderna.
En el simposio participaron tanto proponentes y defensores de la existencia de distintas manifestaciones del fenómeno paranormal, como muchos de los más escépticos cuestíonadores del mismo.
LOS ASTROS Y LO PARANORMAL
Primeramente se efectuó una mesa redonda en la que se examinaron las principales creencias acerca de fenómenos extraordinarios relacionados con el espacio sideral, entre los cuales se encuentran la astrología, la explicación extraterrestre de los ovnis y la visita a la Tierra de astronautas extraterrestres durante la prehistoria y la antigüedad.
El astrónomo Andrew Frankoi presentó una relación de objeciones a la validez de la astrología como un fenómeno científico. Señaló Frankoi que la creencia en la astrología ha alcanzado gran extensión en Estados Unidos, al grado de que algunas empresas utilizan el signo zodiacal de los solicitantes de emÂpleo como criterio para otorgarles o no el trabajo «“»escorpiones y sagitarios, absténgase»-. Planteó algunas preguntas sobre los criterios básicos de la astrología: ¿por qué es el momento del nacimiento y no el de la concepción el que cuenta para la elaboraÂción del horóscopo? -¿Qué ocurre con los bebés prematuros?-. Señaló también la incongruencia que plantea el hecho de que los actuales signos zodiacales ya no coinciden con las constelaciones que les dieron origen. Esto se debe a un movimiento del eje de rotación de la Tierra, que hace que la posición de las constelaciones según los meses se modifique más o menos un signo cada dos mil años, motivo por el que todos los horóscopos que se han hecho en los últimos 700 años están técnicamente equivocados.
Frankoi pregunta también sobre la naturaleza de la fuerza con que los astros influyen en el individuo, la que no puede ser ni gravitacional ni electromagnéÂtica ya que, por ejemplo, ejerce más influencia sobre un recién nacido el cuerpo del médico que atendió el parto, o el edificio del hospital donde ocurrió el nacimiento, que la que podría ejercer el planeta más próximo.
Finalmente, Frankoi presentó diez pruebas científicas realizadas por astrónomos, periodistas y matemáticos que demuestran que los signos zodiacales o las fechas de nacimiento de un gran número de individuos no influyeron en su elección de carrera o en su destino. El más puro azar rige en todos los casos. También se mostró un experimento que vigilaba el cumplimiento de más de 3011 predicciones específicas realizadas por astrólogos. Solamente un 11% de las mismas mostraba un cierto grado de cumplimiento. Justo lo que se obtendría pronosticando al azar.
OVNIS, PRO Y CONTRA
El astrónomo J. Allen Hynek, gran defensor de la realidad del fenómeno ovni, presentó una recopilación en las características esenciales de los principales avistamientos de ovnis en todo el mundo, señalando la presencia de varios factores en común en gran parte de ellas, lo que implicaría que tales observaciones reflejan un fenómeno real, indepenÂdiente de los observadores. Al respecto se señaló que, de manera similar, en varios países del mundo existe el fenómeno del avistamiento habitual de hombrecillos que, como los duendes o Leprechauns de Irlanda o los Chaneques de Yucatán, presentan varias características en común, como son su afición a los platos llenos de leche y la protección que brindan a las cosechas de sus amigos humanos, lo que puede llevarÂnos a concluir la autenticidad del fenómeno duende.
Philip J. Klass, editor de la revista Aviation Week & Space Technology, y posiblemente la persona que más casos de avistamientos de ovnis ha explicado como causados por simples fenómenos naturales, artefactos de manufactura humana o viles engaños, preÂsentó una evaluación histórica de las investigaciones sobre el fenómeno ovni. Señala Klass que a lo largo p de 47 años todos los avistamientos a los que se les ha sometido a una investigación cuidadosa han reÂsultado ser fenómenos terrestres perfectamente explicables. Los casos sin explicación son aquellos en los que no es posible interrogar a los testigos o examinar directamente la evidencia.
Otro fenómeno extraño reportado por Klass, resulÂta ser la inconsistencia de los teóricos del fenómeno ovni acerca de la posible explicación del mismo. El propio Hynek se muestra dudoso de la explicación extraterrestre y aventura otras posibilidades, como serian un caso de siquismo colectivo o la «intersección de nuestro universo con otras dimensiones».
En 47 años no se ha presentado una sola pieza de evidencia concreta, como serian una muestra de material extraterrestre; una sola fotografía no trucaÂda o alguna información tecnológica novedosa obtenida de los extraterrestres. Cita Klass al investigador Hendry, creyente sincero en los ovnis, quien en su libro El Manual de los Ovnis, afirma que de más de 1307 casos investigados el 91% tenían una explicación prosaica y el resto no podían ser investigados adecuaÂdamente; lo que no eliminaba la posibilidad de que también tuvieran una explicación prosaica: «No he podido con confianza hallar la distinción entre un fenómeno real y una falsa percepción muy compleja o fantasía».
LA ANTIGUEDAD
Uno de los temas favoritos de quienes, como Eric Von Daniken, proponen que la Tierra fue visitada en la antigüedad por astronautas extraterrestres, legánÂdonos de paso grandes conocimientos, es la noción de que las pirámides de Egipto sólo pudieron ser construidas usando antigravedad o algún otro artilugio avanzadísimo, proporcionado por los visitantes del espacio.
El físico Roger Culver presentó un estudio acerca de cómo los egipcios fueron desarrollando, a lo larÂgo de cientos de años, la tecnología para fabricar ellos mismos sus pirámides. Al principio, por utilizar inclinaciones excesivas en las caras de las mismas, las pirámides se derrumbaban.
Existe un caso de una pirámide inconclusa, la cual por ese motivo, tuvo que rematarse con un prisma rectangular, dejándola así truncada. En otra ocasión la inclinación de las caras tuvo que modificarse a meÂdia construcción, haciéndolas menos empinadas en la mitad superior. La pirámide aún muestra esta curioÂsa característica.
En la construcción de la gran pirámide de Gizeh se presentaron -durante el proceso de edificaciónÂ- varios cambios radicales de proyecto. Resulta así muy difícil que seres espaciales avanzadísimos hubieran estado experimentando y fracasando en diversas ocaÂsiones en algo tan primitivo como construir unas vulgares pirámides de piedra.
Similares explicaciones existen para otras supuesÂtas hazañas de los ovninautas de la antigüedad.