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¡No es ciencia ficción, es Miramar! Hay un Oxxo con ovnis, aliens y mapaches en Tamaulipas

17 de abril de 2025

Los marcianos llegaron ya, y aterrizaron en la tienda de conveniencia ubicada en la zona de escolleras del máximo paseo turístico

imageEl alucinante decorado ya es una parada obligatoria para las familias que llegan a disfrutar de la playa / Mario Cruces

Mario Cruces

Uno de los lugares que ha comenzado a robarse las miradas y las cámaras de los turistas que visitan Playa Miramar es un Oxxo, pero no uno cualquiera. Se trata del Oxxo ubicado en la zona de Las Escolleras, que ha sido decorado con una peculiar y divertida temática: ovnis, marcianos y mapaches.

Y es que esta tienda de conveniencia instalada en el máximo paseo turístico ha sido decorada con elementos “fuera de este mundo”, y que han convertido este punto en una parada obligatoria para las familias que llegan a disfrutar del sol y la arena.

Ovnis, mapaches y marcianos: estrategia creativa que impulsa turismo en Miramar

Este establecimiento ha sido intervenido con ilustraciones coloridas que muestran escenas espaciales, donde simpáticos extraterrestres y curiosos mapaches conviven en un entorno lleno de imaginación. Las paredes exteriores del Oxxo ahora están adornadas con platillos voladores, luces intergalácticas y figuras de marcianos verdes.

Quienes visitan la playa no pierden la oportunidad de tomarse una foto frente al llamativo mural, convirtiéndolo en uno de los spots favoritos del momento.

Ya que la idea detrás de esta transformación es parte de una estrategia creativa para atraer la atención de los visitantes y darle un toque distintivo a una tienda que, de por sí, ya tenía una ubicación privilegiada frente al mar.

El concepto también rinde homenaje a la cultura popular local, que por años ha tejido leyendas sobre avistamientos ovnie en la zona costera de Tamaulipas.

#OxxoAlien: mural intergaláctico de Tampico conquista redes sociales

Además del atractivo visual, el interior de la tienda permanece con su operación habitual, ofreciendo los productos de siempre, aunque algunos visitantes aseguran que ahora la experiencia de hacer una compra se siente “más divertida”. Los empleados también han sido parte del entusiasmo, incluso algunos portando accesorios temáticos para sumarse al ambiente festivo.

Este inesperado fenómeno cultural ha generado revuelo en redes sociales, donde decenas de personas han compartido sus fotos bajo el hashtag #OxxoAlien.

Sin duda, el Oxxo de Las Escolleras se ha convertido en una muestra de cómo la creatividad puede transformar lo cotidiano en algo digno de recordar. Así que ¡no es ciencia ficción, es Miramar! Hay un Oxxo con ovnis, aliens y mapaches en Tamaulipas.

https://oem.com.mx/elsoldetampico/tendencias/no-es-ciencia-ficcion-es-miramar-hay-un-oxxo-con-ovnis-aliens-y-mapaches-en-tamaulipas-22834646

Agobard, Magonia y los ovnis

Agobard, Magonia y los ovnis

L’Histoire número mensual 440 de octubre de 2017

Pierre Lagrange

Agobardo fue un arzobispo muy serio del siglo IX. Su nombre circula en internet porque los entusiastas de los ovnis lo consideran el padre de los platillos voladores. Su tratado ha sido republicado. Aclaremos las cosas.

Agobard fue arzobispo de Lyon a principios del siglo IX, durante el reinado de Louis le Pieux (Luis el Piadoso) (814-840). Sin embargo, su nombre es más conocido por los entusiastas de los ovnis que por muchos historiadores. Y con razón: le debemos un texto, De la grêle et du tonnerre (Sobre el granizo y el trueno), escrito alrededor de 815-817, que relata cómo, en 812, la multitud llevó ante él a tres hombres y una mujer acusados de ser «tempestarii», hechiceros que arruinaban las cosechas con granizo; se decía que habían caído de naves aéreas procedentes de un misterioso país llamado Magonia.

Este documento casi nunca llegó a nuestros días. Después del siglo IX, estos textos de Agobardo aparentemente no fueron copiados, y el único manuscrito existente, que data de los siglos IX y X, desapareció de Cluny después del siglo XII, lo que provocó que el recuerdo de Agobardo se desvaneciera gradualmente. No fue hasta principios del siglo XVII que el erudito Papire Masson se topó con la copia de Cluny, que estaba a punto de ser desmembrada por un encuadernador: una colección de tratados y cartas que abordaban supersticiones, la veneración de imágenes y expresaban hostilidad hacia los judíos. Papire Masson compró la colección completa y la publicó. El siglo XVII redescubrió a Agobardo. A partir de entonces, gracias a la imprenta, nunca sería olvidado. Particularmente porque Montfaucon de Villars, autor de Le Comte de Gabalis ou Entretiens sur les sciences secrète* (1670), mezcla los acontecimientos descritos por Agobard con las ciencias secretas, entonces de moda, que su obra pretende satirizar: “En Lyon, tres hombres y una mujer fueron vistos descendiendo de estas naves aéreas. […] El pueblo estaba a punto de arrojarlos al fuego; cuando el bueno de Agobard, obispo de Lyon, […] acudió al lugar y, tras escuchar la acusación del pueblo y la defensa del acusado, declaró gravemente que ambas eran falsas. Que no era cierto que estos hombres hubieran descendido del aire, y que lo que afirmaban haber visto era imposible”.

Creencia en las tormentas

Con la aparición de los platillos voladores a finales de la década de 1940, el episodio fue objeto de nuevas traducciones por parte de algunos de los primeros ufólogos, como el irlandés Desmond Leslie en 1953 y, especialmente, el francés Jacques Vallée en Passport to Magonia: From Folklore to Flying Saucers (1969). La Magonia de Agobard se convirtió en el símbolo de la influencia ejercida a lo largo de los siglos por un pensamiento externo a la humanidad, que supuestamente tomó la forma de un folclore en constante evolución.

¿Qué podemos decir sobre este paralelismo entre las naves «magonianas» y los platillos volantes ahora que disponemos de una traducción especialmente fiable y anotada del tratado de Agobard, gracias al trabajo de un equipo de medievalistas liderado por Michel Rubellin como parte de un proyecto de Nicole Bériou y Jacques Berlioz?1 La historia de Agobard se refiere a una creencia medieval muy extendida: la de los tempestarii, hechiceros capaces de levantar los vientos o desatar el granizo. La Iglesia luchaba entonces contra lo que consideraba supersticiones: varios capitulares, textos legales de la época carolingia, intentaron erradicar estas creencias.

Pero el interés del texto de Agobardo reside en la asociación entre estos portadores de tormentas y una tierra misteriosa, Magonia, un tema sin precedentes en aquella época. Agobardo solo lo menciona de pasada, sin molestarse en refutar su existencia. Es imposible saber si algunos afirmaron haber visto barcos de esta Magonia, si se trataba de una creencia compartida por las masas o si fue una añadidura del propio Agobardo. ¿Qué dicen los historiadores sobre esta Magonia? Una extensa nota en la obra publicada por Michel Rubellin arroja luz sobre el asunto. El término Magonia se interpretaba tradicionalmente como una corrupción de la palabra «mage» (magi) o una alusión al puerto de Mahon (anteriormente Magon) en la isla de Menorca.

Más recientemente, han surgido dos interpretaciones. Un joven medievalista, Pierre Chambert-Protat, descubrió en la biblioteca municipal de Lyon, en un manuscrito del Contra Faustum de San Agustín , una nota marginal del diácono Florus de Lyon, contemporáneo de Abogard, que deriva Ma(g)onia de Manès, el fundador del maniqueísmo: «Parece que nombraron a estos Maones y a su tierra de Maonia por el propio Manès».2

Michel Rubellin ofrece una hipótesis más convincente que la de Florus. Al investigar el misticismo judío para analizar los textos de Agobardo, el historiador «se impresionó con el nombre del sexto cielo, makhon, derivado de la cosmología judía, del cual podría ser tentador derivar Magonia, especialmente porque este sexto cielo contiene las reservas de nieve y granizo…». Una pista que vale la pena explorar. Como podemos ver, Magonia aún conserva la mayoría de sus misterios.

Más allá de la tentación de una interpretación ufológica del texto, podría ser interesante explorar el vínculo entre los barcos de Magonia y el tema del océano aéreo, que se puede encontrar, por ejemplo, en el cronista Gervais de Tilbury a principios del siglo XIII, en algunos relatos recogidos por el folclorista Paul Sébillot a finales del siglo XIX o a finales del siglo XIX y principios del XX en la ciencia ficción, especialmente en Julio Verne (Robur el Conquistador, 1886), en Arthur Conan Doyle (El horror de las altitudes, 1913), en Maurice Renard (Le Péril bleu – El peligro azul, 1910).

Desde la década de 1950, la prominencia de la narrativa de la conquista espacial nos ha llevado a minimizar, y luego olvidar, este océano aéreo, su fauna y sus naves, lo que, gracias a los recursos de la antropología de la ciencia y la cultura, exige un análisis histórico simétrico al que ofrecen los medievalistas del texto de Agobardo. Antes de volverse interplanetarios, los platillos voladores mantuvieron vínculos con esta mitología del océano aéreo y, por lo tanto, quizás en última instancia, también con las naves de Magonia.

*Investigador asociado en EHESS, LIER-IMM

1. Agobard de Lyon, Ouvres, tome I, Cerf, «Sources chrétiennes», 2016, 583.

2. El trabajo de Pierre Chambert-Protat sobre Florus y Magonia puede consultarse en la siguiente dirección: http://florus.hypotheses.org/292

https://www.lhistoire.fr/agobard-la-magonie-et-les-ovnis

Reseña del libro: Captured!: The Betty and Barney Hill UFO Experience

Reseña del libro: Captured!: The Betty and Barney Hill UFO Experience

Por Nick Blake

image«Capturados: La verdadera historia del caso de abducción de Betty y Barney Hill», de Kathleen Marden, es un libro entretenido, escrito por una de las sobrinas de Betty y basado en el libro original de los Hill de la década de 1960. El libro se complementó con investigaciones adicionales de Marden, así como con la búsqueda que Betty dedicó durante toda su vida a comprender y documentar su secuestro en 1961.

La primera mitad del libro da vueltas sobre el encuentro de abducción, detallando una y otra vez el suceso y basándose en diferentes testimonios, incluido el informe inicial de los Hill a la Base de la Fuerza Aérea Pease en NH, y las posteriores sesiones de hipnoterapia realizadas por un terapeuta de confianza que acabó teniendo una crisis de fe porque, antes de trabajar con los Hill, no creía en los ovnis, pero después de trabajar con ellos se quedó perplejo al no encontrar explicaciones para su experiencia y terminó coincidiendo en que, efectivamente, había ocurrido algo muy extraño.

La segunda mitad del libro se vuelve realmente interesante y cada vez más extraña. Betty Hill es una mujer de armas tomar, y se dedica mucho tiempo a las conversaciones, recordadas hipnóticamente, que mantuvo con diversos seres durante el secuestro.

Hay un capítulo estupendo sobre uno de los contraalmirantes de la Armada en Elliot, Maine, que se hizo amigo de los Hill y no solo les creyó, sino que también los puso en contacto con una amiga suya con poderes psíquicos en Elliot, una anciana por lo demás discreta que tenía la costumbre de canalizar no una, sino DOS civilizaciones intergalácticas diferentes, a diario, durante horas, con extensas transmisiones escritas y orales que incluían detalles que iban mucho más allá del conocimiento de la discreta anciana que recibía las transmisiones.

Hay un encuentro fascinante con los Hombres de Negro. El 11 de septiembre de 1976, un Hombre de Negro se reunió con un médico que trabajaba con otra persona secuestrada con la que Betty tenía relación, procedente de Oxford, Maine. El hombre está descrito con todo lujo de detalles:

El hombre medía aproximadamente 1.68 metros. Vestía como un director de funeraria: traje negro, corbata, zapatos, camisa blanca, sombrero hongo y guantes de piel de cabrito gris oscuro. Se quitó el sombrero y se vio que era completamente calvo. Sus ojos eran normales, aunque el médico no pudo determinar su color. No tenía pestañas ni cejas, ni vello facial. Su piel era de un blanco pálido, muy blanca. Sus orejas eran pequeñas y estaban más bajas que las nuestras. Tenía la boca entreabierta y llevaba pintalabios rojo. En un momento dado, se frotó el guante contra la boca y el pintalabios se le transfirió al guante. Su nariz era pequeña y redonda, sin puente ni hueso. Su complexión parecía diferente. La ropa le quedaba holgada: los pantalones tenían un pliegue muy marcado y, al sentarse, sus piernas no se veían bien. Usaba zapatos como los nuestros. No se quitó los guantes.

El encuentro fue espeluznante y asustó tanto al doctor que se negó a volver a trabajar en casos de extraterrestres y quemó sus antiguos datos.

En sus últimos años (mucho después de que Barney falleciera repentinamente de un derrame cerebral a finales de sus cuarenta), Betty, frustrada por las evasivas oficiales y el escepticismo hostil, comenzó a recorrer activamente Nuevo Hampshire con una videocámara, grabando imágenes de cientos, si no miles, de naves y luces diferentes. Algunos videos solo muestran luces borrosas, pero otros capturan con gran nitidez algunos vehículos, incluyendo uno con «ruedas dentro de ruedas», como describió Ezequiel hace miles de años.

Durante mucho tiempo, Marden se sintió realmente confundida y preocupada por el trato y el ridículo que Betty y Barney recibieron por parte de científicos como Carl Sagan, hasta que años más tarde localizó notas en la biblioteca de la Sociedad Filosófica de Filadelfia que documentaban cómo Sagan y otros científicos prominentes trabajaron en grupo para detener la investigación en este campo y, en cambio, impulsar el proyecto SETI, una empresa relativamente inútil (lo siento, amantes de SETI, sin ánimo de ofender, simplemente vamos al grano) que fue ideada específicamente para desviar el interés y canalizar la actividad en el área ovni hacia un proyecto benigno que, desde un principio, estaba diseñado para no producir resultados.

El libro era tan emocionante, interesante y extraño que no dejaba de decirle a mi esposa: «¡Esto es más interesante y más loco que Tiger King!» Me encantaría producir una serie específica sobre el caso de Betty y Barney Hill y dejar que se desarrolle más o menos como en el libro.

Dicho esto, terminaremos con una jugosa anécdota del último capítulo, justo después de un párrafo sobre Robert Bigelow (Bigelow Aerospace) y un caso de sus archivos en el que un ranchero cazó un lobo tres veces más grande que cualquiera que hubiera visto antes, cuyas huellas desaparecieron repentinamente en el suelo húmedo.

Investigué un caso similar en un aeropuerto del suroeste. El testigo principal, «Matt», vivía en el aeropuerto, ubicado en antiguas tierras tribales. Había sido piloto comercial durante 29 años antes de adquirir su nuevo pequeño negocio. Observó ovnis que sobrevolaban la zona y otros que aterrizaban, entidades no humanas de entre un metro y dos metros de altura, apariciones fantasmales, mamuts pastando en una sabana, orbes flotantes y seres de luz. Algunos familiares y un antiguo agente de la ley estatal fueron testigos de parte de la actividad paranormal.

Si te interesa el tema de los ovnis y aún no has leído el libro de Marden, ¡te lo recomiendo encarecidamente!

SOBRE NICK BLAKE:

Nick Blake, miembro fundador de The Hollywood Disclosure Alliance, es también escritor, músico y productor. Su primer videojuego independiente, Dragon Battle, sigue vendiéndose bien y atrayendo a nuevos jugadores años después de su lanzamiento. Además, su proyecto de investigación sobre el fenómeno del Bigfoot ha dado como resultado un manuscrito de 400 páginas con una bibliografía de más de 20 páginas, que incluye capítulos sobre fenómenos inexplicables y posibles conexiones extraterrestres.

CONTACTO:

Nick Blake

nblake@gmail.com

https://www.thewowsignal.news/latest-news/book-review-captured-the-true-story-of-the-betty-barney-hill-abduction-case

Gerald Light y los etherianos (58)

Exopolítica, Eisenhower y las extensiones más difusas de la ufología

6 de junio de 2019

Ellen Edwards

En la noche y la madrugada del 20 al 21 de febrero de 1954, mientras estaba de «vacaciones» en Palm Springs, California, el presidente Dwight Eisenhower desapareció y supuestamente fue llevado a la base aérea Edwards para una reunión secreta.

Quienes creen que el gobierno —o al menos algún confuso «ellos»— ya sabe sobre extraterrestres pueden tener esa creencia en común, pero poco más, incluyendo cuándo, exactamente, comenzó el contacto. ¿Fue Roswell? ¿Fue un aterrizaje secreto en el Área 51? ¿O una supuesta cita de Eisenhower con el dentista sirvió como tapadera para su encuentro con extraterrestres, como lo presenció un ocultista proyectado astralmente?

La respuesta no te sorprenderá.

imageAsí es la historia del tratado de Greada (o, a veces, Granada) de 1954, piedra angular para una cierta extensión más difusa de la ufología.

La historia del tratado es la siguiente: durante una visita a Palm Springs en 1954, el presidente Eisenhower desapareció por una noche. Aunque se informó a la prensa que tenía una cita embarazosa con el dentista, en realidad fue llevado a la Base Aérea Edwards para reunirse con extraterrestres grises. Con ellos firmó, o al menos acordó firmar, un tratado que garantizaba el secreto y la no interferencia. Todo esto, por supuesto, fue encubierto.

Nuestra única fuente sobre este trascendental acontecimiento es un hombre llamado Gerald Light.

Mi querido amigo: Acabo de regresar de Muroc. El informe es cierto, ¡una verdad devastadora!

Cuando nos permitieron entrar a la sección restringida… tuve la clara sensación de que el mundo se había acabado con un realismo fantástico. Nunca había visto a tantos seres humanos en un estado de completo colapso y confusión, al darse cuenta de que su propio mundo había terminado de una forma tan definitiva que resulta indescriptible. La realidad de las aeroformas del «otro avión» ha quedado, para siempre, fuera del ámbito de la especulación…

Durante mi visita de dos días, vi cinco tipos de aeronaves distintas y estudiadas por oficiales de la Fuerza Aérea, ¡con la ayuda y el permiso de los Etherianos! No tengo palabras para expresar mi reacción.

Si pudieras identificar una palabra de esta densa mezcla de palabras, debería ser «Etherianos». Más sobre eso.

El presidente Eisenhower, como ya sabrán, fue trasladado a Muroc una noche durante su reciente visita a Palm Springs. Y estoy convencido de que ignorará el terrible conflicto entre las diversas «autoridades» y se dirigirá directamente a la población por radio y televisión, si el impasse persiste. Por lo que he podido deducir, se está preparando una declaración oficial al país para mediados de mayo.

Alerta de spoiler: no lo hizo.

Dejaré que sus excelentes poderes de deducción construyan una imagen adecuada del pandemonio mental y emocional que ahora está destrozando la conciencia de cientos de nuestras «autoridades» científicas… En algún caso, no pude reprimir una ola de lástima que surgió en mi propio ser mientras observaba el patético desconcierto de cerebros bastante brillantes luchando por hacer algún tipo de explicación racional que les permitiera retener sus teorías y conceptos familiares.

Ningún físico del mundo pudo entender lo que pasó, pero yo, un bicho raro en un culto ovni, pude entenderlo intuitivamente.

Ver a mentes fuertes acobardarse ante aspectos totalmente irreconciliables de la «ciencia» no es agradable. Había olvidado lo comunes que se habían vuelto para mí cosas como la desmaterialización de objetos «sólidos».

Lo entendemos. Has visto mucha mierda. Eres Gerald Light, el MEJOR HUMANO, y toda la gente es tonta y educada. Yo soy la naturaleza, cuatro días simultáneos, sin importarme nada.

El ir y venir de un cuerpo etérico, o espiritual, me ha sido tan familiar durante tantos años que había olvidado que tal manifestación podía romper el equilibrio mental de un hombre no tan condicionado. ¡Jamás olvidaré aquellas cuarenta y ocho horas en Muroc!

Y tampoco el mundo…pero ¿por qué?

imageLa información sobre Gerald Light es escasa; William H. Moore, de UFO Casebook, lo describe como un «místico anciano» con creencia en las «experiencias extracorporales». El bloguero Håkan Blomqvist se sumergió en los folletos místicos de Light, impresos a bajo costo, y descubrió que era un clarividente que se sentía atraído casi sobrenaturalmente por… la Feria Mundial de Chicago. Blomqvist encuentra su trabajo tedioso y confuso, con una cosmovisión basada en los Maestros Etherianos, y concluye, al igual que Moore, que Light probablemente insinuaba que «vio» la reunión de Eisenhower mediante proyección astral.

¿A qué se refiere la Luz con los Etherianos?

El trabajo del primer ufólogo, Meade Layne (el destinatario de la carta de Light), propuso la hipótesis de Etheria para los ovnis.

Etheria está aquí, ¡si sabemos lo que significa aquí! Junto a, dentro, fuera de nuestro mundo. Porque nuestro mundo, es decir, la llamada materia densa de los objetos en nuestro mundo, es una rarefacción.

En la concepción del mundo de Layne , los extraterrestres no vienen de las estrellas, sino de aquí, o de un aquí próximo a “nuestro” aquí.

¡La materia del mundo etérico! Dentro de las moléculas, dentro de los átomos, otros átomos —y aún otros átomos dentro de estos, o diez mil huevos chinos, cada uno dentro de otro—.

¡Y por eso Etheria está aquí! Pero también está en todas partes. Todos los cuerpos celestes tienen un reino etérico.

Layne explica los «discos voladores» como naves etéricas, hechas de materia etérica imperceptible para nosotros. Light era partidario de Layne; otro colaborador fue Mark Probert, un médium que ayudó a Layne a comprender sus teorías, difundidas principalmente mediante folletos impresos a bajo costo.

La historia del primer contacto de Eisenhower proviene de una fuente muy pobre: un místico olvidado, un ufólogo poco conocido, una teoría sobre extraterrestres que se desvaneció en el éter hace mucho tiempo. Entonces, ¿por qué persistió la historia?

Responderé eso, pero primero hablemos de los extraterrestres.

imagePor Joe Nickell

Es curioso cómo solo los grises comenzaron a visitar la Tierra una vez que las películas y programas los adoptaron como extraterrestres del día.

Cuando comenzó la locura ovni, los extraterrestres eran a menudo pequeños hombres verdes o grises o, más comúnmente, «nórdicos»: personas rubias blancas con apariencia humana del espacio. Esto se mantuvo durante los años 50, reforzado, principalmente, por las narrativas de «contactados», que afirmaban una especie de abducción proto-alienígena o haber canalizado conocimiento extraterrestre. En los años 60 y 70, comenzaron las narrativas modernas de abducción extraterrestre, la ufología, y la pseudociencia en su conjunto, adquirió un aire más científico, y tenías una variedad infinita de extraterrestres reportados: esta fue la era de Mothman, el Monstruo de Flatwoods y un millón de otros bichos raros. En los años 80 y 90, en parte debido al libro Communion, los extraterrestres en la mente popular se fijaron como grises, Mothman y sus amigos fueron empujados a la criptozoología. y la narrativa de abducción más científica se codificó.

Los ufólogos modernos no tienen claros los detalles. No tejen historias de guerras en las estrellas, ni primeros contactos secretos, ni siquiera conspiraciones concretas. Son reactivos. Se basan en avistamientos, informes de testigos o, en otras palabras, en algún tipo de evidencia. Tiene el barniz de la ciencia, si no el manto de la misma.

Pero la cultura original no desapareció del todo. Una comunidad de «canalizadores», preocupados por la «exopolítica» y, especialmente, por la gente blanca y guapa que imaginan viviendo entre las Pléyades, aún existe, perpetuando la cultura ovni de los años 50. A veces, estas dos culturas se entrecruzan: la idea de una base extraterrestre en Dulce, Nuevo México, proviene de la comunidad «exopolítica», al igual que la carta de Gerald Light, que inspiró tanto a los ufólogos que uno de ellos buscó a la viuda de un dentista para preguntarle si recordaba que su esposo había tratado a Eisenhower (al parecer, no).

Aunque la leyenda se mantuvo viva durante las décadas de 1970 y 1980, una historia de Michael E. Salla sobre Exopolítica identifica su resurgimiento moderno con William Cooper, un teórico de la conspiración conocido por su libro de 1991 «Behold a Pale Horse» (y un programa de radio que posiblemente inspiró a los terroristas de Oklahoma City). En sus 500 páginas, impulsa las teorías conspirativas sobre el VIH/SIDA, forjó una teoría sobre los Illuminati que los puso en el primer plano del conspiracionismo, popularizó el término «sheeple» y, por supuesto, detalló cómo Eisenhower se reunió con extraterrestres.

En la concepción de Cooper, Eisenhower se reunió primero con «nórdicos de pelo blanco, ojos azul pálido y labios incoloros» que exigieron a la humanidad que demoliera sus armas nucleares. Los rechazó y posteriormente firmó un tratado con los grises de Betelgeuse (o quizás Zeta Reticulum; Salla nos dice que esta discrepancia obviamente significa que los grises de Betelgeuse y Zeta Reticulum están emparentados).

¿Pero quién es Cooper? Afirma tener una autorización de seguridad de alto nivel de la Fuerza Aérea que le permitió estar al tanto de esta reunión clandestina; de hecho, los registros muestran que Cooper sirvió como suboficial en la Marina. Casi todos los denunciantes que afirman tener conocimiento de la supuesta reunión de Eisenhower afirman haber prestado servicio militar de alto nivel; no dudo de que todos tengan un historial de servicio igualmente mediocre, o incluso inexistente.

Cooper afirma que los Grises rompieron el “tratado” casi inmediatamente, y otros teóricos proponen que esta traición causó el cambio radical en los informes ovni en los años 60:

…los hermanos espaciales de la década de 1950… eran amables, interactuaban con personas conocidas como contactados y las llevaban de paseo en sus naves espaciales. Este patrón cambió drásticamente con la abducción de Betty y Barney Hill a principios de la década de 1960… la primera abducción de los Hill inició un nuevo patrón donde los extraterrestres eran extraterrestres grises «malvados» que secuestraban a personas contra su voluntad y les practicaban procedimientos médicos. Hasta donde este autor sabe, no hubo casos confirmados de abducciones «clásicas» en la década de 1950. A diferencia de los hermanos espaciales «buenos» de la década de 1950, estos extraterrestres grises fueron descritos por todos aquellos que tuvieron la mala suerte de encontrarse con ellos como distantes y sin emociones.

La ufología ha cambiado. La imagen típica de un extraterrestre ha cambiado, desde los nórdicos perfectamente humanos de los años 50 hasta los grises ligeramente inhumanos de la actualidad. Los relatos pacíficos de «contactados» se desvanecieron en favor de narrativas de abducciones violentas, y sus supuestos motivos pasaron de un vago optimismo a fines más siniestros.

Pero las viejas historias no desaparecen del todo. La inclinación espiritualista y optimista de la ufología de la era atómica se mantiene viva en todos los cultos ovni, desde Unarius hasta Starseeds, ZetaTalk y Aetherius, cuyas creencias en «maestros cósmicos» reflejan las de Light y Layne. Y a veces, el relato fotocopiado de un místico anciano que vio a Eisenhower hablar con extraterrestres sobrevive décadas, embellecido por supuestos denunciantes y otros creadores de mitos colaboracionistas, convirtiéndolo en una historia más amplia de tratados extraterrestres y guerra entre las estrellas.

En 1954, Eisenhower fue al dentista. Y algunos aún teorizan sobre ello.

En fin, ¿se reunía con su novio Z’A’Kranax y yo apoyo su amor? ¡El amor es amor, feliz Orgullo!

imagehttps://spacelizardreport.wordpress.com/2019/06/06/exopolitics-eisenhower-the-fuzzier-expanses-of-ufology/