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Guilherme Arantes. Nave Errante

Nave Errante – Guilherme Arantes

Minha casa é uma nave

e eu trafego só

sem contato com viv’alma, no silêncio frio das trevas

Na jornada, uma pane

e eu não volto mais

Vou através da galáxia

senão entrar nalguma órbita

Oh! Terra, oh! Terra,

onde é que estou?

me sinto sempre mais distante

Oh! Terra, oh! Terra,

onde é que estou?

fechado nesta nave errante, errante

Oh! Terra, oh! Terra

São cruéis os milenares astros

com sêres mortais

Eles não se importam muito comigo

porque são velhos demais.

El día que los ovnis paralizaron el aeropuerto de Caracas

AvionControlRemoto En este sitio hemos reportado varios casos de aviones a control remoto que han sido confundidos con ovnis. Pero creo que uno de los más interesantes ocurrió en Latinoamérica, más particularmente en Venezuela, e involucró el cierre de un aeropuerto y la presencia del Ejército para investigar el avistamiento.

Todo ocurrió el jueves 26 de febrero de 1981 en el aeropuerto de Caracas. Uno de los operadores de radar captó una señal no identificada al final de una de las pistas. El «blip» iba y venía de un lado a otro de la pista y luego desaparecía sin previo aviso como si de pronto bajara hasta una altura suicida para un avión normal. Alertados los demás encargados de la torre de control se procedió a la búsqueda del objeto con binoculares, pero salvo una mancha fugaz y muy pequeña que se vio en una o dos ocasiones, nada pudo detectarse.

Confundidos y un poco asustados, los encargados del tráfico aéreo suspendieron las entradas y salidas por la pista donde se localizaba la señal del ovni y llamaron al personal militar que se encarga de los casos de emergencia.

Poco después el aeropuerto se vio invadido de soldados mientras los técnicos del Ejército se encargaban de manejar el radar e intervenían los canales de radio. Se enviaron patrullas a la zona de la pista donde se suponía volaba el ovni y los soldados, arma en mano, comenzaron a «peinar» el lugar.

No encontraron ningún ovni y menos invasores marcianos o de algún país vecino, pero sí estuvieron a punto de derribar a tiros un pequeño avión que pasó sobre sus cabezas sin el menor respeto por sus uniformes. Después de levantarse del pecho a tierra forzado, los militares cargaron a bayoneta sobre el sitio donde creyeron ver que algo se movía y solo un milagro salvo a un jovencito que manejaba a control remoto un avión de juguete de ser cosido a cuchilladas.

El dueño del «ovni» fue llevado sin muchas ceremonias a los edificios del aeropuerto donde los expertos en inteligencia militar lo sometieron a un estrecho interrogatorio. No sacaron nada en claro ya que el jovencito sólo pretendía jugar con su avión a control remoto y le había parecido que el aeropuerto era un marco muy adecuado para hacerlo.

A estas alturas, más de tres horas después de la detención, los militares no sabían si reír o llorar y finalmente dejaron en libertad al joven y su avión, no sin antes haber obligado al primero a jurar que nunca jamás volvería a jugar con aviones a control remoto en sitios cercanos al aeropuerto.

El misterio de las centellas (346)

El misterio de las centellas (346)

Fui testigo de una centella en los setentas. Mi madre yo estábamos caminando. El día era cálido y húmedo con actividad de tormentas en la zona, cuando dimos vuelta en una esquina vimos lo que parecía un rayo en la parte superior de un gran árbol junto a un complejo departamentos. Luego toda la parte superior del árbol explotó, vimos una bola de «fuego» del tamaño de una pelota de baloncesto que bajaba del tronco en espiral. Mi madre y todos los demás en la calle se detuvieron. Bajo del árbol en unos 10 segundos haciendo un zumbido. Entonces cruzó el terreno y subió por la pared del complejo de apartamentos y de nuevo al cielo. Cuando miramos el árbol ya no tenía corteza donde había viajado la bola. Esta fue la única vez que vi una centella y me siento afortunado de haber presenciado este evento.

Rand Schilling

Point Pleasant, NJ USA