DE ESPECTROS Y GLORIAS

LA ESFERA LUMINOSA CON HUMANOIDES DE ANDORRA

El 13 de agosto de 1994, a las 17:15, dos jóvenes del principado de Andorra. Filmaron una extraña esfera luminosa con una figura aparentemente humanoide en su interior, entre las nubes que cubrían el Monte Pedrús.

Según Bruno Cardeñosa, la policía obligó a los jóvenes a firmar un documento en el que se les instaba a olvidarse del asunto. En ese documento, una confesión, aclaraban que todo era un montaje.

Lo que vemos en las fotos es un fenómeno natural conocido como Espectro del Brocken, Gloria o Heiligenschein, debido a la difracción de la luz sobre gotitas de agua (rocío, nubes, neblina, etcétera). Se puede observar desde las altas montañas, mirando hacia abajo, sobre el banco de nubes o la niebla, cuando el Sol se encuentra detrás del observador. Una forma más simple es colocarse de espalda al Sol, un día por la mañana luego de la caída del rocío. El observador podría observar que sobre su cabeza (e incluso sobre todo su cuerpo) se forma una especie de aureola, como el aura de los santos.

Así pues, la policía no tenía que obligar a nadie a retractarse u ocultar un fenómeno OVNI. Si Cardeñosa lo cree así, es simplemente porque es un ignorante.

El contactado peruano Sixto Paz mostraba en sus conferencias una foto similar. Desconozco si se refería a este caso o era otro distinto. Cualquiera que sea la verdad este señor también es un ignorante.

BIBLIOGRAFÍA

Cardeñosa Bruno, El retorno de los OVNIs, Año Cero, enero de 1996, páginas 80-85.

Rosales Albert, 1994 humanoid report, artículo en Internet, http://www.ufoinfo.com/news/humanoid1994.shtml

Ruiz Noguez Luis, Análisis discriminante para una población de fenómenos aéreos anómalos, tesis de maestría, Instituto Investigaciones en Matemáticas Aplicadas a Sistemas, UNAM, México, sin publicar.

Luego de publicar esta pequeña nota en la desaparecida revista electrónica Perspectivas, Manuel Borraz Aymerich, una de las mentes más brillantez que se ha atrevido a enredarse en el mundo de los ovnis, nos envió la siguiente nota que complementa de manera perfecta esta historia.

“FANTASMOGENESIS” UFOLOGICA

‘El retorno de los OVNIs’ era el expresivo título de un artículo que Bruno Cardeñosa publicó en la revista Año Cero, nº 65 (diciembre 1995), pp. 80-85. El artículo reunía numerosos casos, en su mayoría despachados en unas pocas líneas, de manera que lo importante parecía ser el hecho de que hicieran bulto, aunque resultara un batiburrillo. En esta amalgama indigerible podíamos encontrar hasta una foto de un espléndido cúmulo lenticular con el pie: “foto de un «OVNI-nube» fotografiado en abril de 1994 en Alicante”.

En artículos de este tipo, junto a referencias a avistamientos reales -aunque muy probablemente explicables- e imaginarios -los inevitables fraudes-, aparecen los fantasmas. Verdades a medias, cosas que no se dicen y despropósitos. Hablamos de “fantasmogénesis”: la génesis del esperpento. Y como veremos, nada mejor que un espectro para ponerlo en evidencia.

Cuando el autor repasaba en el artículo en cuestión los casos ocurridos en el verano de 1994 comentaba lo siguiente:

“Pero si hay un caso de esas fechas que nos ha producido asombro, es el protagonizado por dos jóvenes del Principado de Andorra, que el 13 de agosto de 1994 filmaron, a las 17:15 horas, una extraña esfera luminosa con una figura aparentemente humanoide en su interior, entre las nubes que cubrían el Monte Pedrús. Todo hubiera quedado ahí -y no es poco- de no ser por la extraña actitud de la Policía de Andorra, que tras un interrogatorio de 24 horas sin la presencia de abogados, «instó» a los jóvenes a olvidarse del asunto firmando un documento que no era sino una «confesión» en la que aseguraban que todo era un montaje.”

Lo curioso del caso es que, un par de semanas después del suceso, la agencia Europa Press ya había difundido un despacho que decía lo siguiente:

“Dos jóvenes simulan una aparición de la Virgen.

“Dos jóvenes españoles fueron retenidos durante 24 horas por la policía andorrana después de descubrirse que la presunta aparición de la Virgen María que rodaron con su cámara de vídeo el pasado 15 de agosto en una montaña de Andorra no era más que un efecto óptico conocido como espectro de Brocken. Para que el espectro de Brocken se produzca deben coincidir la niebla, una temperatura baja y que el observador tenga el sol a la espalda, con lo cual su propia sombra se reproduce agigantada en el horizonte. Los jóvenes exhibieron la cinta ante una redactora del «Diari d’Andorra» para gastar una broma y sin ánimo de lucro.”

(“La Vanguardia“, 1 septiembre 1994)

A Cardeñosa, el autor del artículo publicado en “Año Cero” más de un año después, podemos perdonarle que no mencionara el contexto “mariano” del caso. Pero lo que no podemos perdonarle es que se olvidara de la explicación que terminó dándose a las imágenes filmadas. El artículo reproducía dos tomas de la filmación. En una de ellas aparecía la “figura aparentemente humanoide” en el interior de la supuesta “esfera luminosa”. Sin ningún asomo de duda, era un típico espectro de Brocken. Bastaba con echar un vistazo a un manual de Meteorología.

Manuel Borraz

Joan Plana recibe confirmación oficial:

Por una de esas casualidades, mientras se redactaban los anteriores comentarios, Joan Plana por su parte realizaba gestiones para ampliar la información sobre el suceso. En respuesta a sus consultas, el Director de la Policía del Principado de Andorra, Sr. A. Aleix Camp, confirmaba que el fenómeno luminoso en cuestión “era sin duda un espectro de Brocken” (carta del 7/12/95). La investigación fue realizada por el “Servicio de Investigación” del Servicio de Policía de Andorra.

En una carta fechada el 5/1/96, las mismas fuentes indicaban que por motivos de confidencialidad no podían suministrar copia del dossier e informaban que en el archivo de dicho Servicio de Policía no hay constancia de casos similares.

Particularidades del espectro de Brocken:

Este fenómeno óptico consiste en la sombra del propio espectador sobre una nube o sobre la niebla, rodeada de una especie de aureola. Las sombras del cuerpo y de los brazos convergen hacia la sombra de la cabeza, en torno a la cual se despliega la aureola luminosa. Esta suele mostrar diversos anillos de colores que ponen en evidencia efectos de difracción de la luz similares a los de las coronas que se observan a veces en torno al Sol o la Luna, sólo que en el caso del espectro de Brocken se trata de luz dispersada por las gotas de agua hacia atrás.

Para que pueda observarse el fenómeno se han de dar ciertas condiciones particulares. En primer lugar, debe haber una potente fuente de luz situada detrás del observador. La niebla debe estar formada por gotas muy finas y no obstante ser muy densa. El paisaje de fondo debe ser suficientemente oscuro para facilitar la observación. Una de las ocasiones típicas en las que puede presentarse el fenómeno es cuando la observación se realiza desde la cumbre de una montaña, con el Sol a la espalda del observador proyectando su sombra sobre un banco de nubes a altitud algo inferior. De hecho, el nombre de Brocken hace referencia a cierto pico de Alemania central donde el fenómeno es observado con frecuencia.

POSTDATA: La redacción de la revista “Año Cero” fue puesta al corriente del asunto mediante una carta dirigida a la sección “Escribe el lector”. El hecho de que no se llegara a publicar ninguna nota ni aclaración al respecto pone en evidencia -¿hacía falta demostrarlo?- el nulo respeto que muestra por sus lectores una publicación que se jactaba de brindar “la información más fiable a los lectores que buscan la cara oculta de la realidad”.

Hasta aquí la nota de Manuel Borraz.

Dimos en la diana. Pisamos el enorme callo de Bruno, su ego superinflado, y de inmediato puso el grito en el cielo. Nos amenazó (eso sí de la manera más amable) con demandarnos si no quitábamos la nota de Perspectivas. Para él, llamarlo ignorante era el peor delito que podía cometer ser humano. Mencionó leyes y tratados internacionales que debían obligarme a retractarme so pena de ser excomulgado, extraditado, colgado y quemado en leña verde. Hasta estuvo a punto de acusarnos con su mamá.

Todo eso se lo hubiera ahorrado simplemente demostrando que no es un ignorante en cuestiones meteorológicas y que sabe lo que es un Espectro de Brocken. Pero de haberlo hecho, entonces también hubiera demostrado que le había mentido a sus lectores a sabiendas. Ante la disyuntiva de mentiroso o ignorante, al parecer Bruno prefiere que le llamen lo primero, pues repela mucho que le digan ignorante.

Para que ya no siga enojado con nosotros (a ver, una sonrisita, ¿quien lo quiere?, cuchi cuchi, gugu dada) le dedicamos este artículo.

DE ESPECTROS Y GLORIAS. DIFRACCIÓN DE LA LUZ

Dedicado a Bruno Cardeñosa, como una contribución a su educación.

“La luna tenía anoche un anillo de oro y esta noche no ha asomado su faz”.

Henry Wadsworth Longfellow

En su balada “El naufragio del Hesperus”, Henry Wadsworth Longfellow (1807 – 1882) pone estas palabras en labios de un marinero que suplica al capitán del barco que regrese a puerto. El capitán desoye la advertencia, “riéndose de ella socarronamente”, y poco después el Hesperus se va a pique en el arrecife de Norman’s Woe, donde fue arrojado por una tormenta.

Longfellow tenía más conocimientos de meteorología que de historia, puesto que en realidad, el Hesperus estaba fondeado en el puerto de Boston la noche en que se produjo la tormenta descrita en el poema. Pero el consejo del viejo marino es acertado. En efecto, habían ido llegando unas nubes cada vez más densas que transformaron los finos cirrus y la Corona que rodeaba la Luna en cielo muy encapotado, señales inminentes de tormenta. Pero ¿qué cuernos es esta Corona?

La Corona.

Cuando vemos la Luna a través de un manto de tenues nubes, ésta aparece rodeada de un círculo luminoso. Esto es la Corona, producida por pequeñas gotas de agua o cristales de hielo de la atmósfera.

Las Coronas (Holt o Couronne) suelen aparecer en los cielos estivales nublados. Son anillos de colores que se observan alrededor de la Luna y, más raramente, alrededor del Sol (porque brilla demasiado para poder verla), y los planetas (porque casi no brillan). Por lo regular tienen pocos grados de radio, excepto en casos raros. Sus colores son azul cerca del Sol o la Luna y rojo lejos de los astros. La pureza de los colores indica la presencia de difracción de la luz por gotitas de agua de tamaño uniforme suspendidas en la atmósfera. El diámetro de los anillos es inversamente proporcional al de las gotas.

Cuando este fenómeno hace su aparición vulgarmente se dice que la Luna se ha puesto su piel o que tiene un halo. En realidad no se trata de un halo, sino de una Corona. La distribución de colores en ambos fenómenos es exactamente la opuesta.

Tampoco debe confundirse el término Corona con el de Corona Solar. Este último es el que se usa para designar la aureola luminosa y brillante que se puede observar rodeando el Sol en los eclipses solares.

La Corona es mucho más pequeña que el Halo de 22°. Tan sólo cubre pocos diámetros lunares.

La baja pureza de sus colores se debe principalmente a dos factores: el proceso de difracción no concentra los colores en una región reducida, y al amplio rango en los tamaños de las gotas. Cuando la luz pasa a través de pequeñas aberturas o gotas de agua produce círculos luminosos muy bien definidos. El tamaño de los círculos es inversamente proporcional al tamaño de las gotas y depende también de la longitud de onda de la luz (el rojo tiene una mayor longitud de onda que el azul). El rojo produce anillos más grandes que el azul. Con gotas pequeñas se obtienen grandes anillos. Como los tamaños de las gotas se distribuyen en un amplio rango, se pueden ver varios anillos concéntricos. Los anillos de difracción producidos por un gran número n de gotas son los mismos que los producidos por una sola, pero n veces más brillante.

Ya que las dimensiones de las coronas dependen de la dimensión de las gotas de agua y de los cristales de hielo, se ha calculado que el radio de estos esta entre 0.001 y 0.5 milímetros. Las gotas que producen la niebla son de 0.005 milímetros.

Cuando las nubes tienen una temperatura cercana a 0° C, las Coronas son debidas a las gotitas, pero cuando la temperatura es inferior, se forman coronas más brillantes que son producidas por gotitas de agua subenfriada o cristales de hielo.

Kamtz, que verificó un gran número de mediciones de los tamaños de las gotas, encontró que el diámetro de éstas varía con la estación y que es más pequeño en verano que en invierno. Las Coronas más hermosas, de gran diámetro y brillantes se observan en Cirrocúmulos y en Cirrostratus. Por lo general, halos y coronas no aparecen juntos en el cielo, y desde luego nunca en una misma nube, debido a la acusada diferencia en la manera de formarse. Nunca se ha comprobado la presencia simultánea de una Corona y de un Halo. Cuando se tienen descripciones detalladas de una corona que ha sido observada simultáneamente con un halo, se trata de una simple aureola, es decir, un anillo rojo de diámetro pequeño (alrededor de 2°), que corresponde, por consiguiente, a partículas que tienen dimensiones bastante grandes: alrededor de 0.05 milímetros. Cristales más pequeños darían una Corona sin halo, y cristales más grandes, un halo sin Corona.

Es comprensible que la gente atribuya carácter profético a la aparición de luces en el cielo. Una de las profecías más frecuentes se basa en el hecho de que las nubes productoras de coronas suelen acarrear precipitaciones; de ahí los muchos refranes que anuncian lluvia cuando “tiene cerco la Luna”. Los indios de América del Norte dicen también que “cuando el Sol está en casa (en su Corona), lloverá pronto”.

Pero algunos de estos refranes no responden a una observación rigurosa. Así, los que suponen más cercana la lluvia cuanto mayor es el anillo interpretan equivocadamente el fenómeno, pues la corona disminuye al aproximarse la lluvia, debido a que las gotas de agua de la nube se hacen mayores y cambian sus propiedades ópticas.

La Aureola (Aureole, Auréolo u Hot).

Es la porción interna de la corona y está contigua al Sol o a la Luna. Consiste en círculos brillantes en los cuales los colores van de un azul blanquecino al amarillo o café rojizo. La dimensión de la Aureola –hasta el extremo rojo- varía considerablemente y algunas veces llega a 5°. Bajo condiciones favorables, la Aureola se rodea de anillos coloridos (más de tres) separados por espacios negros. Los colores de estos anillos –que son más débiles-, ocurren en el mismo orden que en la Aureola (el rojo siempre está en el exterior).

Este fenómeno atmosférico no debe confundirse con el resplandor, disco o círculo luminoso que los pintores colocan sobre la cabeza de los santos.

La Aureola ocurre cuando la luz se propaga a través de un medio que contiene muchos tamaños de partículas o gotas que son más grandes que la longitud de onda de la luz. Debido a que la longitud de onda de la luz visible es de 0.00005 centímetros (0.5 micrones), las partículas mayores a 0.0001 centímetros pueden producir aureolas.

Una densa neblina también produce una aureola solar fácilmente observable y que disminuye en brillo al incrementarse el ángulo solar.

Anillos del Obispo.

La difracción puede darse no sólo por la presencia de gotas de agua o cristales de hielo, sino por la existencia de cualquier clase de partículas de diámetro uniforme, tal como las partículas que los volcanes lanzan a la atmósfera.

La primera descripción que se hizo de este fenómeno fue en 1883, después de la erupción del volcán Krakatoa. El primer informe se publicó en la Japan Gazette y describe un débil halo alrededor del Sol, el 30 de agosto de 1883 (3 días después de la erupción). El 5 de septiembre, el Reverendo Sereno Edwards S. (1827 – 1896) Obispo de Honolulu hizo su descripción más detallada de estas coronas café rojizo. Como resultado de sus metódicas observaciones, este fenómeno se conoce como Anillos del Obispo.

La Royal Society of London formó una comisión para el estudio de los efectos mundiales de la erupción del volcán Krakatoa. Su reporte The Eruption of Krakatoa and Subsequent Phenomena, es un libro de 500 páginas. Una sección de este reporte proporciona los detalles de una gran Corona vista alrededor del Sol y la Luna debida a la nube de polvo volcánico. El radio angular de este anillo fue de aproximadamente 28°, lo que indica la presencia de partículas con radios de aproximadamente 0.00182 milímetros.

Con el tiempo estos anillos se han vuelto más comunes, como resultado de la polución atmosférica de la que el hombre es el responsable. Por lo regular son anillos de más de 10° de amplitud, de color rojo-café y colocados a una distancia de 20° a 30° del Sol.

Espectro del Brocken, Arco del Brocken o Espectro de la Montaña.

El fenómeno más curioso de esta familia es la Corona Antisolar que consiste en un conjunto de anillos de luz colorida alrededor de la sombra de la cabeza del observador que se encuentre sobre una nube o un banco de niebla. El observador, de espaldas al Sol, ve la sombra de su cabeza, sobre el banco de niebla, rodeada de anillos coloridos.

Este es un fenómeno común en el pico más alto (el Brocken) de las montañas de Harz en la Alemania central, donde cuando el Sol está bajo, se ven las sombras enormemente ampliadas sobre las superficies superiores de las nubes. Debido a su posición excéntrica, el monte Brocken presenta dos características que lo hacen el punto en donde se tienen las mejores oportunidades de observar el fenómeno: durante más de 300 días se encuentra cubierto de bruma, y esta niebla es muy gruesa (la visibilidad es de sólo unos cuantos metros).

Un Espectro del Brocken ocurre cuando el observador ve su sombra en una pared de niebla. La pared de la niebla se puede comparar con una pantalla de cine, donde la sombra se proyecta y se amplía varias veces. Pero al contrario de la pantalla, la niebla no tiene ninguna superficie lisa (verdadera), de modo que produce formas tridimensionales que se mueven de una manera aterradora cuando se agita la niebla, aunque el observador no se este moviendo.

El efecto se debe a la dispersión primaria de la luz incidente por gotitas de un banco de niebla. Los anillos se forman alrededor del punto antisolar.

La Gloria, Anticorona o Arco del Piloto.

A veces se forma un fenómeno óptico colorido de anillos alrededor de la “cabeza” del Espectro del Brocken. Es la llamada Gloria. Esta Gloria es causada por la dispersión hacia atrás y la difracción de los rayos del Sol por las gotitas muy pequeñas de la niebla. Los rayos de la luz se dispersan por las gotitas redondas pequeñas en un patrón de círculos concéntricos.

Cuanto más grande es la distancia entre el observador y la niebla, la Gloria es más grande y más colorida, pero el espectro del Brocken se hace más pequeño y más débil. Pero por otra parte, a menudo se hace visible otro fenómeno: El Arco de Niebla.

A la Gloria también se le conoce como el Saludo del Piloto, el Arco del Piloto o Anticorona. Es el mismo fenómeno que el Espectro del Brocken pero visto desde los aviones o globos que vuelan sobre una capa de nubes. La sombra de la aeronave suele estar rodeada por uno o varios anillos irisados.

Es causada por la dispersión de la luz por gotas de agua (tal como en el arco iris). Consiste en anillos concéntricos de color, donde el rojo es el más externo y el violeta el interno. En el centro hay una región brillante en dirección opuesta a la que se encuentra el Sol (Punto Antisolar). A diferencia del arco iris, cuyo anillo rojo esta invariablemente a un ángulo de 42° de la dirección de la sombra producida por el observador, la Gloria tiene anillos cuyo diámetro angular varía inversamente con el diámetro de las gotas que la producen. Los anillos primarios están acompañados de 4 conjuntos de anillos similares de mayor diámetro angular. El anillo más interno tiene un diámetro de dos o tres grados. El tamaño angular de la Gloria no depende de la distancia entre el avión y la nube, pero la sombra del avión sí depende de esos parámetros.

Para poder ver la Gloria uno debe colocarse mirando la nube de gotas uniformes de tal forma que nuestra sombra se proyecte sobre la nube. Veremos un halo alrededor de la sombra de nuestra cabeza.

El espectáculo es difícil de apreciar para observadores en el suelo porque requiere una configuración inusual del Sol, las nubes y el observador. Sin embargo es fácil de observarla desde el aire, particularmente para aquellos que saben en donde mirar.

También se les conoce como Anillos de Ulloa. El capitán y explorador español Antonio de Ulloa (1716 – 1795) hizo el primer informe científico de este fenómeno durante la expedición francesa al Perú, que en 1735 cruzó los Andes. Tanto él como el erudito francés Pierre Bouguer (1698 – 1758) hicieron dibujos describiendo el fenómeno.

El lugar del término “Anillo de Ulloa”, que internacionalmente fue utilizado hasta el final del siglo XVIII, fue reemplazado por el de Espectro de Brocken que Goethe utilizó en su “Teoría de los colores” en donde resumió los estudios ópticos y meteorológicos que hizo en el monte Brocken. Espectro del Brocken es el nombre que actualmente se utiliza en la bibliografía meteorológica en el mundo entero.

Los aeronautas del siglo XIX veían la Gloria alrededor de la sombra de su globo, tal como lo relata Gastón Tissandier (1843 – 1899) en su Observations Metéorologiques en Ballon.

En 1895 Charles Thomson Rees Wilson (1869 – 1959) inventó su famosa cámara de niebla con el objeto de poder apreciar este fenómeno en el laboratorio. Nunca pensó que su aparato se usaría posteriormente para detectar el trayecto de las partículas subatómicas.

Se han hecho varios intentos para explicar las Glorias aplicando la Teoría de Mie. En 1908 el físico alemán Gustav Mie (1868 – 1957) mostró que se puede calcular, con la precisión que uno desee, la intensidad de una onda electromagnética dispersada por una esfera, incluso para ángulos en la dirección posterior. De acuerdo con esto, parte de la luz se dispersa en la dirección opuesta al rayo incidente y llega al eje del observador desde las partículas de niebla.

La Heiligenschein (Luz Santa).

En ocasiones se ven anillos similares a los de la Gloria rodeando la sombra proyectada sobre el pasto o hierba húmeda. Este anillo no posee color: es un halo blanco.

El efecto es similar al que ocurre cuando alumbramos los ojos de un perro, un gato o un conejo a una distancia de unos 10 metros. Los ojos de estos animales parecerán como pequeñas lámparas encendidas. Para que ocurra el efecto nuestra fuente de luz deberá estar lo más cercana a nuestra cabeza. Si la alejamos a más de un metro, desaparecerá el destello en los ojos de estos animales.

La dispersión hacia atrás en los ojos de los animales se debe a que tienen una capa reflectora tras su retina. La luz que entra a los ojos de los animales desde la dirección del observador es conducida a un foco en la retina del animal; desde ahí, parte de esta luz se refleja en los ojos del animal y otra parte se refracta hacia atrás en la dirección por la que venía. El resultado es que el ojo del animal parece estar iluminado desde dentro.

Ocurre otro tanto con los ojos de los niños cuando se les fotografía: sus ojos aparecen extrañamente rojos. David L. MacAdam, editor del Journal of the Optical Society of America comenta:


“Cualquier fotógrafo que haya tomado muchos acercamientos con cámaras que poseen un flash integrado y cercano a las lentes, se ha asombrado cuando algunas de sus fotografías se arruinan debido a las brillantes manchas rojas que coinciden con las pupilas de algunos de sus modelos. Una porción considerable de las rubias de ojos claros tienen tan fuerte reflexión en el fondo de sus ojos como para producir Heiligenschein”.

Esto se debe a que el flash se encuentra muy cerca de las lentes de la cámara. El efecto desaparece si se alejan entre sí estos dispositivos fotográficos.

Algunas “calaveras” de automóvil hacen uso de este principio. Se trata de una superficie pintada de blanco y recubierta de cuentas de vidrio o plástico que actúa como los ojos de un gato enviando la luz en la misma dirección en que llegó. No se trata propiamente de una reflexión de luz como en los espejos. En estos la luz se refleja en todas direcciones dependiendo de la orientación del mismo. En el fenómeno que discutimos la luz se regresa sólo en una dirección: la opuesta a la de la entrada.

Se pueden ver efectos del tipo del Heiligenschein contra un fondo de hierba con rocío. Cuando uno mira la hierba u el pasto en la misma dirección de la iluminación (con el Sol en la espalda) la sombra de nuestra cabeza aparecerá rodeada por un halo brillante. Así como los ojos de los animales, las gotas de agua, que son más o menos esféricas, sirven como lentes convergentes en miniatura que colectan la luz y la enfocan sobre tallos de la hierba. Sin embargo, el agua tiene un índice de refracción menor que el vidrio o el de los ojos de los felinos, por lo que desvía poco los rayos de luz y sólo debido a la presencia de las hojas de hierba que las sostienen, logra regresar a los rayos de luz por su dirección original.

Nubes Iridiscentes.

Aunque les dedicamos otro artículo, no está de más hacer aquí algunas observaciones.

Algunas veces se desarrollan numerosos bordes iridiscentes de forma irregular cuando se evaporan los Cirrostratus y los Cirrocúmulos. Estos bordes son de color rojo o verde, colocados a 20° del Sol cuando éste se encuentra a una altura superior a los 30°. Simpson indica que estos pueden ser fragmentos de la Corona. Otras nubes (Fractocúmulos, Altocúmulos y Nubes Lenticulares), además de las coloraciones roja y verde, adquieren un tinte madre perla.

Cuando escribimos este capítulo para nuestra tesis de maestría nos preguntamos “Es claro que las Glorias y la Heiligenschein (y no sólo por su nombre) tienen una connotación religiosa, ¿la tendrán también ufológica?” El homenajeado en este artículo ya nos ha dado la respuesta.

REFERENCIAS

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Dietze Gerhard, Einführung in die Optik der Atmosphaere, Akademische Verlagsgesellschaft, Leipzig, 1957.

Douglas Archibald, The Large Corona Round the Sun and Moon in 1883-4-5, Generally Know as “Bishop Ring”, Pt. IV, Sec. I(E) de The Eruption of Krakatoa and Subsequent Phenomena, Trübner, London, 1888.

Greenler G. Robert, Rainbows, Halos, and Glories, Cambridge University Press, Cambridge, 1980.

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Tverskoi, P. N., Physics of the Atmosphere. A Course in Meteorology, NASA Technical Translation, NASA TT F-288. NTIS, Springfield, Va., 1965.

En la primera fotografía de la serie de Andorra se puede observar el reflejo solar sobre la base de la montaña.

La esfera con humanoide en su interior no es nada más que un efecto de dispersión de la luz sobre las gotas de niebla por debajo de los alpinistas. Lo que se ve al fondo es el propio fotógrafo rodeado de un resplandor.

Henry Wadsworth Longfellow.

Seis fotografías de Coronas.

Aureola.

Dos fotos de Anillos del Obispo.

Dos instantáneas de Espectro de Brocken.

La Gloria en el Espectro de Brocken.

Ilustración del Siglo XIX que muestra el Espectro de Brocken en las montañas Harz.

Once fotografías de Glorias.

Cuatro fotos de El Arco del piloto.

Antonio de Ulloa.

Pierre Bouguer.

Gastón Tissandier.

Dibujo de la expedición de Tissandier.

Gastón Tissandier y su globo.

Charles Thomson Rees Wilson.

Gustav Mie.

Arco de Niebla.

Gloria y Arco de Niebla.

Arco de Niebla y Heiligenschein.

Dos fotos de Arcos de niebla.

Heiligenschein.

Dos ftografías de Luz santa.

Heiligenschein sobre una telaraña

Dos fotos finales de Espectro de Brocken.

5 pensamientos en “DE ESPECTROS Y GLORIAS”

  1. Escelente nota, y comento que efectivamente es una fenómeno habitual cerca de rios y lagunas donde suele aparecer los bancos de niebla, en los años 80 yo hacia footing en las margenes del río Andalien en Concepción Chile, y en más de una oportunidad me entretuve con el fenóme de aparecer la sombre emergente en la niebla con la auréola de colores, además de otro fenómeno extraordinario , cuando son dos o más personas cada persona ve sólo su sombre(y la auréola) sobre el banco de niebla pese a todas las cabriolas que haga uno para pode ver lo que esta viendo la persona que esta junto a uno.
    Es un fenómeno natural y hermoso , y para cogerlo es necesario salir de mañana a las margenes de un rio o laguna y esperar el amanecer de espalda al sol, con suerte y si las condiciones son las adecuadas (niebla) quedará uno marvillado.

  2. El miercoles21 de mayo 2008,a las 14 h ,en Hendaya, se pudo ver un amplio circulo sombrio ,con el borde exterior irisado ,rodeando el sol. Este fenómeno duró bastante tiempo y fue muy curioso.

  3. Que excelente nota felicitaciones ..era todo lo quería saber de este fenómeno y yo que pensaba fabricarme un artilugio de niebla ya alguien lo pensó.

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