Un caso de "inseminación artificial" por medio de una bala en 1863

UN CASO DE “INSEMINACIÓN ARTIFICIAL” POR MEDIO DE UNA BALA EN 1863

LeGrand Dicen que uno de los mitos más entretenidos e imaginativos de la Guerra Civil Americana es el de la bala que embarazó a una jovencita en Mississippi.

La historia se publicó por primera vez en la edición del 7 de noviembre de 1874 de The American Medical Weekly, publicado en Louisville, Kentucky, bajo el titular Attention Gynecologists! -Notes from the Diary of a Field and Hospital Surgeon, C.S.A.

El artículo era firmado por un conocido cirujano de aquella época, el Doctor LeGrand G. Capers Jr. La historia era tan increíblemente ridícula para ser verdad que muchos la aceptaron como un hecho.

Capers mismo había participado en los hechos ya que en esa época fungía como cirujano de la Confederación.

JohnGregg Durante la segunda Campaña de Vicksburg, el 12 de mayo de 1863, el General de Brigada confederado John Gregg y su brigada cruzaron el río Mississippi y se desplazaron hacia la ciudad de Vicksburg. Al llegar cerca de Raymond encontraron dos divisiones del General James B. McPherson del Federal XVII Corps. La lucha se inició a las 10:00 a.m. y continuó la mayor parte del día. Por la tarde la cuestión estaba todavía sin definir, aunque Gregg fue superado en gran medida y finalmente se vio obligado a retirarse, con 72 muertos y 252 heridos.

A las 3:00 p.m., cuando la lucha estaba en su punto más caliente, Capers notó que una mujer y sus dos hijas adolescentes imprudentemente estaban en su patio, en una casa a unos 300 metros detrás de la línea de batalla de su regimiento, viendo la lucha, presumiblemente a la espera de ayudar a los heridos.

BatallaRaymond La línea de batalla se empezó a romper y se recorrió hacia atrás, hasta que estuvo a unos 150 metros de la casa.

“De repente vi acercarse a un noble, valiente y joven amigo y, a continuación, caer a tierra”, dijo Capers. Al mismo tiempo escuchó “un grito penetrante” proveniente de la casa detrás de él.

Capers fue primero con su amigo y encontró que una bala yankee (una de las conocidas como “minnie ball”) había traspasado su testículo izquierdo y también le había roto la tibia. Capers febrilmente vendó las heridas del chico. En ese momento, desde la casa, una mujer vino corriendo a él. Su hija estaba herida y debía venir.

Terminó el trabajo con el soldado, ahora asimétrico, y corrió a la casa para encontrar a una joven de 17 años de edad con un agujero de bala en su abdomen que le producía un gran dolor. “Creyendo que había poca o ninguna esperanza de su recuperación”, Capers vendó la herida y se reincorporó a su mando.

MinnieBall Cuando Gregg abandonó Raymond, Capers se quedó cuidando a los heridos y permaneció allí durante los siguientes dos meses. Ocasionalmente visitaba a la chica herida, maravillado por lo que parecía ser una extraordinaria recuperación.

“Aproximadamente seis meses después de su recuperación”, escribió, “los movimientos de nuestro ejército me trajeron de nuevo a la aldea de Raymond”.

Él encontró la joven mujer con una excelente salud, pero con un abdomen hinchado: ella tenía siete meses de embarazo. Cuidó de la joven, y 278 días después de sus heridas o exactamente nueve meses, le ayudó en el parto de un bebé de ocho libras.

“Yo no estaba muy sorprendido”, recordó, “pero imaginen la sorpresa y la mortificación de la joven misma, y de toda su familia”. La chica afirmaba que había sido buena, que no había conocido a ningún hombre. La familia estaba avergonzada por el hecho de que su hija soltera parecía haber tenido “indiscreciones”, pero la chica juró que ella era virgen.

Capers hizo caso omiso hasta tres semanas más tarde cuando la familia lo llamó para ver al niño, quejándose de que había algo malo con los genitales del chico. Al examinar al bebé, Capers encontró “un escroto amplio, hinchado, sensible, que contenía en el lado derecho una sustancia dura, áspera, evidentemente ajena”. El doctor decidió operar y entonces extrajo del bebé una minie ball deformada y aplastada.

El doctor supuso que se trataba de la misma bala que había herido al joven soldado meses antes, y, al pasar a través de su testículo, se había llevado su esperma al abdomen de la chica. El resultado fue una sucia y dolorosa, pero aún así, en términos estrictos, concepción virginal.

Comic “No puede haber otra solución al fenómeno”, dijo, y así se lo contó a la familia. Para dar a la historia un final feliz, supuestamente, la joven y el soldado terminaron casándose y teniendo dos hijos más.

Una bala que golpea un soldado por debajo de la rodilla en una posición de batalla, tuvo que haber tenido una pronunciada trayectoria descendente. Si ya es bastante difícil de creer que el pequeño hueso de la tibia pudiera desviar un pesado proyectil de calibre .58 hacia arriba en un ángulo entre 45 y 90 grados, lo es más que algo suave y carnoso, como un testículo, desviara la bala una vez más, en un camino horizontal para pegarle a una mujer en el abdomen a unos 150 metros.

Aceptar la explicación requiere supuestos que hacen que la polémica “teoría de la única bala” en el asesinato de Kennedy parezca un juego de niños. Además, al pasar a través de una combinación de numerosas capas de tela y varias pulgadas de la carne en el soldado y la mujer, la bala debe haber estado prácticamente limpia de esperma. Y sería imposible que ella concibiera en un útero lleno de su propia sangre, y pronto infectado con peritonitis.

Pero no todo es falso en esta historia. En realidad existió no sólo uno sino dos doctores Capers: junior y senior. Los dos eran soldados confederados. El padre sirvió en el 21st Georgia Infantry, que nunca pasó un día de la guerra en Mississippi, y mucho menos en ningún lugar cerca de Raymond. En cuanto a LeGrand Capers Jr., estuvo en el Virginia Winchester Artillery. Ellos, también, sirvieron toda la guerra con el Army of Northern Virginia y nunca pusieron un pie en Mississippi.

En febrero de 1864, cuando nació el milagroso niño, los documentos colocan a Capers Jr. en Virginia. Además, a los cirujanos confederados difícilmente se les permitiría permanecer en libertad y alrededor de Raymond durante semanas después de que cayó en poder de los yankees, ni la brigada Gregg regresó a la zona seis meses después. Por ese entonces estaban en el este de Tennessee.

Al término de la guerra, Capers se estableció en Vicksburg, en donde se casó. Luego, en 1874 envió la historia a The American Medical Weekly, de manera anónima. Pero para su desgracia el editor de la revista reconocido tanto la escritura de Capers y el hecho de que la historia era pura ficción. Para darle una lección, publicó la historia bajo el nombre de su autor.

Dos semanas más tarde Capers dijo que había escrito la historia para burlarse de los numerosos cuentos inventados y las ridículas historias que se generan para explicar embarazos misteriosos, especialmente durante la Guerra Civil. Decidió adornarlos un poco y luego los envió a la revista. “Sin duda, muchos se pronunciarán que los hechos presentados son inusuales o imposibles”, escribió en su relato, “a eso solo tengo que decir, ¿por qué no?”

Museo En resumen, podemos decir que toda la historia es un “Legrand” engaño. Ciertamente, muchos soldados fueron heridos en Raymond. Una mujer pudo haber sido golpeada en el abdomen durante la lucha. Pero ella ya estaba embarazada, aunque todavía no estuviera consciente de ello, y de alguna manera sobrevivió a la herida y a la peritonitis. Luego tuvo que enfrentar una gran vergüenza, teniendo en cuenta que no estaba casada. Y la historia del niño con la bala en su escroto le permitió a ella y a sus padres una explicación para enfrentar las burlas. Pero la verdad es que su difícil situación materna era el resultado de medios más convencionales de concepción. El niño pudo haber sido el hijo de un soldado o algunos delincuentes locales

Sin embargo la historia fue tomada como un hecho, y fue reimpresa en diversas revistas médicas como verdadera. En 1959, incluso en el New York State Journal of Medicine publicó el curioso relato de esta concepción asexual. La versión más moderna fue publicada en la revista American Heritage de diciembre de 1971. Aquí Capers es transformado en cirujano de la Unión, y la batalla del 12 de mayo de 1863, tiene lugar en algún lugar de Virginia.

Referencias

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Capers G. LeGrand, Attention Gynecologists! -Notes from the Diary of a Field and Hospital Surgeon, C.S.A., The American Medical Weekly, Vol. 1, No. 19, Louisville, Kentucky, 7 de noviembre 1874. Pags. 233-4. http://www.snopes.com/pregnant/info/bullet01.htm

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Van Buren Abigail, columna “Dear Abby” del 6 de noviembre de 1982.

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  1. abril 27, 2010 at 4:14 pm .

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