La evidencia del Yeti se desinfla

La evidencia Yeti se desinfla: Científico dice que los funcionarios locales prepararon la caza del Hombre de las nieves de Siberia por publicidad

22/11/11

Un grupo de científicos internacionales llegaron a los titulares el mes pasado después de sugerir que estaban “el 95 por ciento” seguros de que habían encontrado evidencia de que el elusivo Yeti –u Hombre de las nieves de Siberia- realmente existe.

Pero un científico que fue parte de la caza del Hombre de las nieves le dijo a The Huffington Post que los funcionarios locales de Siberia organizaron todo el escenario del Hombre de las nieves -todo por publicidad.

“Fue una sensación muy incómoda, porque aquí yo era un invitado y esto fue orquestado claramente”, dijo el antropólogo de la Universidad del Estado de Idaho y anatomista Jeffrey Meldrum.

Y ahora, mientras los investigadores afirman que las ramas retorcidas de los árboles son una prueba de la posible existencia del Yeti, Meldrum ofrece una palabra de precaución.

“Ya que nadie me ha demostrado pruebas que lo corroboren, como huellas en asociación directa o pelo entrelazado en cualquiera de estas estructuras (árboles), estoy mucho más inclinado a pensar que la mayoría de ellas son sólo ocurrencias naturales”, dijo.

Meldrum fue uno de un puñado de científicos e investigadores invitados a la región rusa de Kemerovo -a unas 2,000 millas al este de Moscú- en octubre para ver la posible evidencia de un primate grande, peludo, conocido como el Yeti o el Hombre de las nieves de Siberia.

“Me alegré cuando me enteré de que había interés por las autoridades del gobierno ruso para promover y patrocinar la organización de un instituto (Yeti)”, dijo Meldrum.

“Pensé que, al menos, el reconocimiento oficial de un instituto -de la necesidad y la conveniencia de investigar estas afirmaciones- es un paso positivo”, dijo.

Meldrum, autor de Sasquatch: Legend Meets Science, fue el único científico estadounidense en el grupo que viajó a una enorme cueva en Kemerovo, casa de un supuesto Yeti.

Sus sospechas comenzaron cuando el organizador del viaje Igor Burtsev, director del Yeti Institute en Kemerovo State University dijo al grupo que se podrían encontrar algunos restos de huellas de Yeti en la cueva.

“Alguien encontró una huella de un pie derecho”, dijo Meldrum. “Pero pensé que era un poco vaga y no real. Era una cueva bastante amplia y podría haber sido pisada por todo el lugar, si había algo pisoteado por ahí en la arena”.

Cuando Meldrum decidió ir más allá en la cueva por su cuenta, seguido de un camarógrafo, “una de las personas del gobierno regional nos vio y nos llamó duramente, impidiéndonos ir más lejos”.

“Pensé que era un poco raro, y luego alguien tomó un pequeño mechón de pelo que estaba aparentemente presionado en la huella. En ese momento, no me sentía cómodo con la situación y tenía una idea de lo que podría estar sucediendo”, dijo Meldrum.

Agregando a su creciente sensación de que toda la situación era una trampa, el respetado científico estadounidense, dijo que el camino que conduce a la cueva había sido bien mantenido y daba muestras de haber sido visitado, incluyendo graffitis en las paredes de las cuevas, restos de algunas fogatas y basura desechada.

Otra pieza de este escenario problemático fue que tan pronto como Meldrum sugirió que no podría poner ninguna credibilidad en tan sólo una huella, de repente se encontró otra –otra huella derecha. Cuando volvió a buscar un poco más, se encontró con una tercera impresión, “pero también era de un pie derecho y dije que sería bueno encontrar la izquierda, y dije en broma, “¿Es que el Yeti juega a la rayuela aquí?

“Pero mi punto era simplemente que si se trataba de una línea espontánea de huellas, era de esperar ver tanto derechas como izquierdas”, dijo. “¿Y por qué es que las huellas sólo salen y ninguna entra?

“Si un animal está ocupando de esta cueva, no va a dormir en el suelo frío y húmedo. Va a haber algún tipo de cama o un nido de algún tipo. Y así en el momento justo, en que apenas había dicho las palabras cuando uno de los (funcionarios) alzó la antorcha y allí, bajo un pequeño nicho en el lado, estaba ordenada esta pequeña cama de helechos o un colchón o un nido”.

Fue en este punto que Meldrum dijo que se dio cuenta de que todo lo que sucedió en la supuesta guarida de Yeti era probable una puesta en escena para su beneficio y los medios de comunicación. La publicidad desde luego no estaría de más para las actividades de esquí del turismo de Kemerovo.

“Estas huellas tenían un aspecto demasiado extraño, y le dije a todos que si algo estaba durmiendo aquí, este nido estaría compactado y apretado”, dijo Meldrum. “Debemos ser capaces de encontrar rápidamente pelo entre estas cosas, y no puedo ver nada”.

Meldrum agregó que Burtsev se zambulló en los helechos frente a las cámaras. “Y yo pensé: ‘Bueno, eso es muy científico, Igor, acabando de contaminar toda la escena’”.

La mayoría de los participantes y la prensa se mostraron entusiasmados con lo que se encontró en la cueva, lo que llevó a los titulares de declarar que estaban “el 95 por ciento” seguros de la existencia del Yeti.

Pero Meldrum estaba decepcionado con el incidente, incluyendo hablar de la cantidad de árboles caídos y retorcidos por el sendero que se supone que es una acción voluntaria por parte de un yeti o un Hombre de las nieves salvaje, obstruyendo el camino. Él pensaba que la proximidad de las ramas retorcidas era sospechosamente conveniente.

A pesar de su escepticismo de lo que ocurrió en Siberia, Meldrum sin embargo, considera que ha habido suficiente evidencia real y anecdótica durante muchas décadas que sugiere que podría haber realmente homínidos altos, peludos, y desconocidos en la región siberiana de características similares a los avistamientos reportados del Bigfoot y Sasquatch encontrados en otras partes el mundo.

Con tanto bombo sobre las supuestas huellas, ramas rotas de árboles y un nido de helechos, no nos olvidemos de lo que constituiría la prueba definitiva en la búsqueda de décadas de antigüedad para el Yeti o sus primos peludos de América del Norte: un cuerpo, vivo o muerto. Que abriría una nueva rama de la ciencia de los homínidos y sin duda callaría a los escépticos.

Y ahora que ha expresado su opinión sobre los hechos dudosos de la caza del Yete de Siberia, Meldrum dijo que duda que vaya a ser incluido en alguna excursión rusa en el futuro.

“Ellos estaban hablando de hacer esta conferencia un evento anual”, dijo, “y estoy bastante seguro de que no voy a ser invitado de nuevo”.

http://www.huffingtonpost.com/2011/11/22/yeti-siberian-snowman-evidence_n_1100497.html#s271017

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