Decorador japonés en busca del Yeti

Decorador japonés va al Himalaya en busca del esquivo Yeti

Un decorador japonés saldrá de Tokio el sábado en una expedición al Himalaya en busca del esquivo Yeti.

Por Julian Ryall

15 Agosto 2008

Takahashi Yoshiteru Takahashi, de 65 años, afirma haber visto un grupo de tres yetis en su última visita a Nepal, en 2003, pero insiste en que por la calidad de la luz durante la noche, los avistamientos fueron demasiado como para tomar fotografías.

Esta vez – su quinta misión de este tipo – su equipo de siete participantes está equipado con equipo fotográfico sofisticado sensible al movimiento y planean establecerse a lo largo de una cordillera a una altitud de 4800 metros en una serie de montañas a unos 200 kilómetros de Katmandú.

«Los que he visto son pequeños, alrededor de 85 cm de altura, pero estaba oscuro y era difícil ver de manera adecuada», dijo el señor Takahashi.

«No sé lo que son, pero parecen ser una especie de híbrido entre orangután o chimpancé sin cola».

El señor Takahashi y su equipo planean permanecer en su campamento base durante seis semanas para captar una visión de una criatura, que describió como «tímida».

Él data su obsesión con una criatura, que muchos creen que es mítica, desde su primera visita al Himalaya, en 1971.

«He subido al macizo Dhaulagiri (Montaña Blanca) cuatro veces, y cada vez, he visto las huellas del Yeti», dijo.

«En 1971, uno de los miembros de mi expedición vio una de estas criaturas.

«Se veía como un gorila», dijo. «Estaba a tan sólo 15 metros de él y lo observó por alrededor de 40 segundos», dijo.

«Se trataba de algo parecido a un hombre de 150 cm de altura y estaba parado sobren sus patas traseras. Su cabeza estaba cubierta con una larga y gruesa cabellera y estábamos seguros de que no era un oso o un mono».

En otra visita a la región en 1994, Takahashi descubrió lo que él describe como un «agujero de perno», una cueva natural que se extendía 5 metros atrás de una roca a 5000 metros sobre el nivel del mar.

«Definitivamente, los animales habían visitado la cueva y había más huellas en la nieve alrededor de la boca de la caverna», dijo.

Por desgracia, su cámara falló y no pudo registrar su hallazgo.

«Las huellas que vi eran similares a las fotografiadas por los exploradores británicos Eric Shipton y Michael Ward en 1951″, dijo Takahashi.

Encontradas en el Gauri Shankar, las impresiones estaban frescas cuando los alpinistas las encontraron por casualidad. Seguían por casi 2 km hasta que finalmente desaparecieron en el hielo duro.

«He encontrado más pequeñas y más delgados, más como un pie humano, con un arco entre el talón y los dedos de los pies», dijo Takahashi.

«No hay animales que dejen ese tipo de huellas».

Él dice que la criatura es conocida localmente como el «migou» o «bongamanche», que significa «hombre del bosque».

http://www.telegraph.co.uk/news/2565641/Japanese-decorator-goes-to-Himalayas-in-search-of-the-elusive-yeti.html

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