Marcianitos Verdes. La enciclopedia

Extraterrestres ante las cámaras. Volumen 1

Volumen1

Prólogo

La actividad investigadora de Luis Ruiz Noguez está muy asociada con los avistamientos OVNI en su faceta fotográfica, en general, y con las imágenes de sus pretendidos ocupantes, en particular. En los inicios del proyecto FOTOCAT (http://fotocat.blogspot.com/), sus compilaciones de casos y algunos de sus trabajos se constituyeron en información imprescindible para nosotros. Estudioso minucioso y dotado de gran rigor, fruto en parte de su formación científica, su nombre se ha convertido en un referente obligado en la ufología de México y más allá.

Esto va para los amantes de las coincidencias. A las 00,30 horas del 30 de diciembre pasado terminaba mis ocupaciones del día acariciando precisamente la idea de una futura monografía que se dedicara a exponer toda la documentación disponible sobre las fotografías de humanoides –los tripulantes de los OVNIS. Tomé algunas notas para un borrador antes de ir a descansar. A la mañana siguiente, lo primero que hice fue añadir algunos pensamientos más a ese esquema e incluí la frase: “proponerle a Luís Ruiz hacerlo juntos”. Seguidamente procedí a encender mi Toshiba portátil, abrí el correo electrónico y –sorpresa- me encontré con un mensaje de Ruiz Noguez pidiéndome un prólogo para su nuevo libro sobre fotografías de extraterrestres.

Casualidades aparte, en la actualidad, con un rodaje de más de ocho años, el catálogo internacional FOTOCAT ya reúne 10.000 informes. Y a pesar de que todavía no es una recopilación exhaustiva, 115 de esos casos muestran retratos de lo que llamaríamos tripulantes de los OVNIS, en ocasiones junto a una luz o un objeto, y en otras mostrando exclusivamente los supuestos entes espaciales. Probablemente son muchos más sucesos de los que el lector creía que existían de este tipo, fotografías de extraterrestres. Cosa diferente es la naturaleza de esos testimonios gráficos, la mayoría de prosaica estirpe. Y si alguien debe ocuparse de desgranar hasta el último detalle las circunstancias de cada una de esas historias, nadie mejor que Ruiz Noguez.

A estas alturas de la película, a nadie debe extrañar que, de momento, ocho de cada diez casos tengan una etiqueta que los explique. Las causas van desde la inevitable falsedad pura (los fraudes y las bromas), lo que supone el 72% de los ejemplos considerados, hasta las más peregrinas como las confusiones con personas, defectos de revelado, manchas en la película o incluso reflejos, espectro de Brocken, señal de tráfico, etc.

Como era de esperar, Estados Unidos de Norteamérica es el mayor contribuyente en esta feria del absurdo, con 33 episodios. Italia, España y México aportan 15, 12 y 10 incidentes respectivamente, seguidos por los 8 de Argentina, probablemente porque en esos países hay especialistas en casuística fotográfica que han logrado recoger todo lo que se ha publicado. A continuación están Inglaterra y Australia, países en donde la ficción OVNI –de origen anglosajón- ha calado muy hondo. Y, finalmente, otras 18 naciones aparecen en este censo de lo fantástico con participaciones menores, de entre 1 y 3 eventos.

Ese bloque de 115 relatos de seres del espacio exterior en formato de fotografía, película o video ha sido relativamente homogéneo en el tiempo. Si exceptuamos las muchas fabricaciones de 1947 ligadas a mito de Roswell, las décadas de los cincuenta a los noventa del siglo pasado no se desviaron mucho de una media de 17 narraciones gráficas por década. Y nuevamente en el otro extremo, en el más cercano a nosotros, el del siglo XXI, la cifra de casos de este género aumenta sustancialmente, con 18 informes habidos sólo entre 2000 y 2005, año de cierre de FOTOCAT a efectos de entrada de registros. El mito pervive, se mantiene, se recicla y se auto-alimenta y, aunque es un hecho constatado que la fenomenología OVNI ha decrecido sustancialmente en los últimos años, sobre todo en cuanto a observaciones de alta extrañeza, el acceso generalizado de la población a sencillos equipos fotográficos hace que –y esto sí es una anomalía- el número de fotografías de objetos volantes no identificados haya aumentado desproporcionadamente en los últimos años. Y hablo de supuestas fotos de OVNIS y no de avistamientos fotográficos porque en un alto porcentaje de los casos recientes, el fotógrafo no vio nada anormal a la hora de sacar la fotografía o el video. Estos OVNIS –llamados fantasmas o invisibles, por ignorancia o sensacionalismo- son generalmente insectos muy cercanos a la cámara o aves distantes de ella, cuyo registro se asimila a los OVNIS porque su forma se asemeja al estereotipo de lo que se ha dado en llamar “platillo volante”, aunque los únicos platillos volantes que conocemos están registrados…en la imaginación popular.

En este libro –y estoy convencido que en los siguientes- hasta los especialistas hallamos sucesos desconocidos y, sobre todo, análisis rigurosos que arrojan luz sobre episodios controvertidos y –para algunos- misteriosos. Porque ese es el papel que juega Luís Ruiz en el rompecabezas de la ufología latinoamericana, acumular toda la información, estudiarla y producir dictámenes –diagnósticos- precisos y justos, desvelando el trasfondo real de las cosas y mostrando la faceta ordinaria de imágenes que parecían extraordinarias.

Algunos llaman a esto ser un desacreditador o un escéptico. Para mí, empero, su trabajo representa la más digna de las tareas de un investigador: ahondar en la oscuridad hasta llegar a la luz, o dicho en términos menos retóricos, encontrar la verdad entre burdas mentiras. Y si ese proceso desmitifica una leyenda contemporánea deberemos entonces afrontar la cruda realidad, a menos que prefiramos vivir en el mundo irreal de la ensoñación.

Vicente-Juan Ballester Olmos

Valencia, Febrero de 2009.

El mito de los platos voladores, actualmente conocidos como ovnis, tiene muchas facetas. Una de ellas es la casuística fotográfica: las supuestas evidencias captadas por las cámaras. Caso muy particular son las presuntas fotografías de extraterrestres.

Con esta serie de volúmenes iniciamos el estudio de esta parte poco conocida y especializada de la ufología. Hemos buscado la información disponible de estos casos, tratando de rastrear el verdadero origen de las fotografías o videos. Hasta el momento hemos contabilizado 380 casos de fotografías de supuestos extraterrestres que iremos publicando en una serie de libros como el presente.

En este primer volumen nos ocupamos de las fotos de Dorothy Wilkinson Izatt, Stella V. Lansing, Ellen Crystall, Cathy, Linda Bradshaw y Timothy Mark DeVoe-Supovitz. También pasamos lista a las fotos del extraterrestre calcinado de Roswell, del fósil de Marvin el marciano, del marcianito del ziper y las fotografías del extraterrestre que se mantiene oculto en un contenedor frigorífico en el sótano del Empire State Building. Todas ellas joyas que no deben perderse ningún aficionado a la ufología.

El libro se publica en tres presentaciones: gran formato con fotografías a color y pasta dura; formato pequeño con fotos en blanco y negro; y formato ebook.

Pedidos en:

http://stores.lulu.com/store.php?fAcctID=2663153

4 pensamientos en “Marcianitos Verdes. La enciclopedia”

  1. ¡Felicidades Luis!
    Si empata el trabajo formidable que vienes llevando en Marcianitos Verdes, estos nuevos trabajos deben ser parte de la misma gran obra y por lo tanto, altamente recomendables.
    Sólo espero que muchos aficionados a estos temas se den cuenta de que tu trabajo es «lectura obligada». Y que «marcianeando» se puede aprender mucho a razonar en otras esferas, probablemente menos cósmicas, pero no menos importantes de la vida.
    Un cariño grande,
    Alejandro

  2. Muchas felicidades.
    Aunque tengo muchos años fuera del tema no puedo más que recomandar enormemente el trabajo siempre serio, profesional y absolutamente crítico de Luis. No creo que en América ni a nivel mundial exista una obra como esta con tanto rigor, seriedad y profesionalismo. Cuanqo conocí a Luis hace muchos años, me decía que pretendía encontrar la verdad de lo que hay tras el fenómeno OVNI, ciertamente lo ha encontrado, una mezcla de confusiones, una problemática psicosocial y también mala fe. Quien quiera acercarse a la ufología y a otros fenómenos con espíritu crítico y pasión encontrará en el trabajo de Luis, este y muchos otros, la mejor y más entretenida mezcla de ambos factores. Enhorabuena que una publicación así vea la luz primera en nuestro propio idioma y en especial desde México, cuna también de los más grandes charlatanes.
    Un abrazo

  3. ¿que he leido en una pagina de la web?
    Ah, si, la demostración lógica y científica de la existencia de seres invisibles es ¡Que nadie ha visto ninguno…
    Felicidades por un libro que pone las cosas en su sitio.

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