Una publicidad engañosa y engordante

ESCRUTINIO

Una publicidad engañosa y engordante[1]

Juan José Morales

Como hemos mencionado varias veces en esta columna, uno de los más graves problemas de salud en México es el de la obesidad y su antecesor, el sobrepeso. El nuestro «”para decirlo sin ambages»” es un país de gordos, con lo que ello implica en materia de enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros padecimientos ocasionados o agravados por el exceso de masa corporal.

Ante ese riesgo, la gente ha comenzado a reaccionar «”aunque sea tibiamente»” y el consumo de bebidas gaseosas, que es una de las principales causas de obesidad se ha reducido ligeramente, pasando de 155 litros por persona al año en 2005, a 151 en 2012, lo cual representa una disminución del 0.7%.

clip_image002Uno de los anuncios con que se engaña al público haciéndole creer que para hacer ejercicio es necesario tomar gaseosas. Pero las cosas son a la inversa: quien toma ese refresco tendría que hacer un vigoroso ejercicio en bicicleta durante 22 minutos para eliminar las calorías que contiene y no engordar debido a ellas.

Pero las compañías refresqueras no están dispuestas a permitir que la gente deje de engordar ni a perder aunque sea esa mínima fracción de su mercado. Así, la empresa que domina y casi monopoliza el mercado, la Coca Cola, ha iniciado una masiva campaña publicitaria en prensa, radio, televisión, cine, anuncios espectaculares y otros medios, cuyo resultado no puede ser otro que agravar más aún el problema de la obesidad y sus consecuencias. Es, por lo demás, una publicidad engañosa que, por increíble que parezca, incluso ha sido presentada por la propia empresa como una medida tendiente a combatir la obesidad.

En efecto, al anunciar el lanzamiento de la campaña, la dirección de mercadotecnia de la compañía aseveró que se trata de «una acción más dentro de la plataforma de bienestar integral de la compañía, cuyo eje principal es contribuir a reducir la obesidad y el sedentarismo en México»¦ (ya) que anima a la sociedad a ser consciente de la importancia de llevar un balance energético y una vida saludable, y de las diferentes formas divertidas en las que se pueden quemar las calorías ingeridas a lo largo del día a través de hábitos cotidianos, como reír, bailar, saltar, o sacar a pasear al perro, entre otros.»

«149 calorías para usar en actividades felices», es el nombre de la susodicha campaña, que está dirigida incluso a mujeres embarazadas, a las cuales se alienta a beber gaseosas pese a las consecuencias que ello puede tener para el producto en gestación. Se busca así difundir y fomentar la idea de que el consumo de esa bebida resulta benéfico y positivo para la salud, haciendo creer que es necesario para vivir felizmente, gozar de bienestar y de una vida plena, y obtener energía que permita andar en bicicleta, practicar gimnasia, bailar o realizar diversas actividades físicas.

Ya la asociación civil El Poder del Consumidor ha denunciado formalmente a Coca Cola por esa campaña ya que, dice la asociación, viola la Ley Federal de Protección al Consumidor, la cual establece que «la información o publicidad relativa a bienes, productos o servicios que se difundan por cualquier medio o forma, deberás ser veraces, comprobables y exentos de textos, diálogos, sonidos, imágenes, marcas, denominaciones de origen y otras descripciones que induzcan o puedan inducir a error o confusión por engañosas o abusivas». Viola asimismo la Ley General de Salud, la cual señala que «el proveedor deberá abstenerse de utilizar estrategias de venta o publicitarias que no proporcionen al consumidor información clara y suficiente sobre los servicios ofrecidos», y que «la publicidad no deberá inducir a hábitos de alimentación nocivos». Finalmente, esa amañada campaña es violatoria del Reglamento a la Ley General de Salud en Materia de Publicidad que en su Artículo 9 establece que «la publicidad no debe inducir a error», así como de la Ley Federal de Radio y Televisión en su parte relativa «a productos alimenticios que distorsionen los hábitos de la buena nutrición»™».

En pocas palabras: las violaciones a leyes y reglamentos son claras y evidentes. Falta ver si las autoridades actuarán en consecuencia o dejarán que esa transnacional siga dañando la salud de los mexicanos.


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 10 de julio de 2013.

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