Una llamada en la madrugada (parte cuatro)

Capítulo once

 

A BORDO DE LA NAVE

 

ACallAtDawn4Por varias semanas sentí la presencia de que alguien me observaba, y algunas veces este sentimiento me perturbaba sin fin. También sentí que fuera lo que fuese, ellos lo prevendrían y no permitirían que me contactara.

 

Entonces una noche estaba apagando las luces y vi a través de la ventana. La luz del porche estaba iluminando brillantemente, inundando el jardín, donde estaban paradas dos pequeñas figuras, inclinándose un poco hacia adelante como si intentaran espiar por la ventana. Juzgando su altura como cercana a la del poste, no tenían más de cuatro pies tres pulgadas de alto. Estaban vestidos con trajes cafés que parecían ser de una sola pieza, y vestían una clase de sombrero café o gorra sobre sus cabezas. Me recordaron los legendarios brownies. Ya que la luz brillaba en sus caras no eran pequeños monstruos horrendos como mantienen muchos informes de «Platillos voladores». Abrí la puerta y salí al porche, preguntando «¿Los puedo ayudar, mis amigos?» Su única respuesta fue girar y correr.

 

En un siguiente contacto con nuestros Hermanos y Hermanas mencioné esta experiencia, y se me dijo, «Sí, conocemos eso; ellos son buenas personas».

 

Fue en esta visita que el Hermano de Júpiter estaba vistiendo un inteligentemente adaptado traje americano de un tono beige. Era evidente que no estaba acostumbrado a él y estaba bastante incómodo. Le pregunté, «¿No acostumbras usarlo?», y él admitió, «No, no se siente bien». Las dos Hermanas estaban vistiendo faldas y blusas, una vestida en tonos rosa brillante y rosa salmón, la otra, en tonos amarillo verdoso y azul verdoso, ambas con zapatillas que combinaban, los colores se mezclaban hermosamente.

 

Los tres tomaron unos pocos momentos bromeando con entusiasmo rebosante, aparentemente entreteniéndome mientras yo escuchaba divertido. Estaba impresionado de que desearan hacerme saber que ellos no siempre son gente seria, sino disfrutan de la burla lúdica y la alegría contagiosa como lo hacemos en la Tierra.

 

Regresemos por un momento a mis primeros contactos telepáticos mentales. Se me dio la siguiente información: «Hay muchos que creen que tratando de elevar sus vibraciones, como un grupo, a un punto dado, vendremos para un contacto. Tu gente debe entender que hará poco enviar vibraciones para atraernos. Habrá que enseñarles mucho más de lo que ahora conocen. No traten de contactarnos. Los contactaremos cuando sea el tiempo adecuado. No hay poder magnético en su planeta que pueda atraer nuestra nave para un aterrizaje sino bajo nuestro control. Podemos tener aterrizajes a través de vibración mental (telepatía) desde una gente de nuestros planetas en su Tierra, o desde uno de sus gentes avanzadas en su planeta. Debe haber un motivo específico e importante».

 

Ahora, en esta reunión, pregunté si era verdad o no que ellos recibían y enviaban mensajes a través de nuestro radio y haces de luz infrarrojo. Nuestro Hermano de Júpiter explicó, «Las observamos pero no les prestamos atención. No son de valor. Otros las observan; incluso su gobierno. Si fuéramos a responder señales de tal naturaleza deberíamos incluir a toda la comunidad, pero eso resultaría en miedo en las mentes de mucha gente, lo que no es nuestro propósito». Más tarde añadió que la gente de la Tierra usando máquinas de rayos infrarrojos pueden recibir sonidos de aviones del espacio o de las galaxias, y por lo tanto ayudarse a sí mismos a tener más conocimientos. En cuanto a enviar mensajes a través de nuestros instrumentos, que utilizan energía artificial, ellos pondrán una comisión con la energía natural del espacio que usan nuestros Hermanos.

 

Fue en este contacto que la Dama de Plutón, el Hermano de Júpiter, y la Dama de Júpiter me escoltaron dentro de una majestuosa pequeña nave de ocho a diez pies y unos sesenta pies de diámetro. Las dos damas montaron el borde de la nave y esperaron justo en la entrada. Me habían prometido que cuando el tiempo fuera el correcto se me permitiría abordar una de sus naves. Yo no sabía cuando sería esto, y yo estaba pensando que mi Hermano me estaba descartando cuando se dirigió a mi, diciendo, «Te puedes ir ahora». Cuando titubee él tomó mi brazo y, para mi sorpresa, me llevó a la nave. Fue difícil de creer que esta cosa maravillosa al fin me estaba ocurriendo cuando caminaba por el borde y a través de la puerta abierta. Entramos a lo que se puede llamar un pequeño cuarto de recepción, y procedimos a través de una puerta de arco dentro de un cuarto iluminado de rosa perfectamente amueblado con muebles cuyas formas eran similares a los nuestros, pero con materiales y terminados como los de ningún otro con el que estuviera familiarizado. No pude determinar los colores exactos debido a la luz rosa, la fuente de la cual no era evidente, aunque el cuarto estaba completamente iluminado. Se me permitió permanecer unos pocos minutos, y fue cuando con una gran renuencia tuve que partir.

 

Una noche varias semanas más tarde sentí la urgencia de mirar por la ventana. Elevándose sobre un recodo vi lo que pensé eran tres estrellas agrupadas muy cercanamente. Me preguntaba cómo podían aparecer tan cerca, cuando se movieron, primero una, luego las otras dos. Su color cambió a amarillo naranja. Las tres se movieron a una posición debajo de la Luna donde circundaron lo que parecía ser una estrella blanco azulada. Todas permanecieron quietas por cuatro o cinco minutos, luego aceleraron, desapareciendo rápidamente. Alrededor de quince minutos más tarde fui contactado vía voz interna por un Hermano quien me había contactado previamente unos meses antes. Las vibraciones eran inusualmente poderosas de lo que habían sido antes, cada palabra llena con compasión, amor y entendimiento. Sin embargo, esta vez, fui capaz de resistir mucho mejor su alta frecuencia de pensamientos, aunque había sido abrumado las otras veces cuando me dejaba con sus bendiciones, yo imploraba que regresara. No tengo pena en admitir que en ese momento habría dado mi vida por ir con él. La naturaleza de estos dos mensajes no serán importantes para mis lectores. También he aprendido que hay algunas cosas que deben mantenerse en la confidencia de mi memoria.

 

ACallAtDawn14Pasaron alrededor de cinco semanas, y entonces nuestro Hermano de Júpiter llegó y me invitó a acompañarlo. Estaba asombrado a la vista de la inmensa nave flotando con ligero destello, a la que nos aproximábamos, que debió haber tenido unos cuatrocientos pies de diámetro. Se cernía delante de nosotros, un disco gigante, fabuloso con un domo biselado, su magnitud era mayor que las simples palabras. Ya sea que los instrumentos dentro de la nave registraron nuestra aproximación, o un mensaje telepático nos anunció, porque cuando estábamos a unos doce pasos de ella, se inclinó así que tuvimos un escalón de unas doce pulgadas hasta el borde. Antes de partir, el Capitán o la Dama de Júpiter me informó, «Este tipo de crucero grande (nave) no es tan moderna como las que tienen otras personas de Júpiter, pero viaja interplanetariamente e incluso a otros sistemas solares».

 

Como en la nave pequeña, primero paramos en un cuarto de recepción iluminado con una luz suave. Desde ahí entramos a un cuarto donde la Dama de Júpiter nos esperaba, sentada detrás de un escritorio. Una luz centelleante, con tintes lavanda, llenaba el cuarto, mezclando los colores de todo dentro con el mismo tono suave, difuso, pero con tonos más ligeros y oscuros. Extrañamente, y también como en la nave pequeña, ningún objeto tenía una sombra, y no había evidencia de la fuente de luz. Las paredes y techos de todos los cuartos no tenía esquinas cuadradas, pero estaban biseladas, y eran de un material como de metal translúcido. Los recubrimientos del piso aunque firmes bajo nuestros pies, eran flexibles como una esponja de hule. Los muebles estaban diseñados sin esquinas cuadradas o ángulos puntiagudos. Las partes superiores de los stands y escritorios de un material transparente como el vidrio, estaban despojados de cualquier objeto.

 

La Dama de Júpiter se paró, me saludó graciosamente, y me invitó, «Iremos al cuarto de control donde no seremos molestados», y añadió que la siguiéramos. «El clima es muy extraño debido a los experimentos de sus gobierno. Será difícil para su gente entender las condiciones variantes del clima».

 

Había dado unos pasos cuando noté un ligero, aunque peculiar sentimiento en mi plexo solar. Le di poca importancia ya que en ese momento estaba más preocupado en si esta vez tomaría un viaje o no, si sería invitado a ir arriba. Ella percibió mis pensamientos y me asombró al revelarme, «!Si tenemos todo correcto; estás listo para elevarte a dos mil setecientos pies¡»

 

Ahora estaba entrando en el cuarto de control y al ser informado de ello me pare, paralizado, una rara sensación me golpeó en el fondo del estómago por el pensamiento de estar a tal altura a abordo de una nave alienígena. Ella sintió mi momento de suspenso y para disiparlo, me aseguró con calma, «Estarás bien». Me di cuenta de una ligera presión en todo mi cuerpo. Pero fue sólo momentáneo.

 

Cuando giré, el asombro se sumó al shock cuando vi que la puerta por la que recién había pasado se había cerrado silenciosamente, y no había ninguna señal de la puerta «“ sólo quedaba una pared sólida. En cuanto a cómo operó la puerta no había tenido la presencia de mente para notarlo.

 

Este cuarto de control en el cual ahora estaba parado tenía más o menos veinte pies por veinte pies, y estaba tan arreglado para también servir como el cuartel privado del que estaba a cargo de la nave. Una luz difusa nebulosa impregnaba el cuarto. La Dama de Júpiter cruzó el cuarto hacia la pared más lejana donde tomó un momento para manipular algunos controles en su tablero de control o mesa de instrumentos, que consistía de filas de palancas como botones o interruptores, algunos encendidos con luz. Sobre el tablero de instrumentos estaba un panel de control, brillando con una luz suave. Me pareció como una ventana de plato de vidrio de unos ocho pies de longitud y seis pies de ancho, encerrando una serie de cartas y gráficas que operaba de acuerdo a un sistema de gráfica de color. Nunca antes había visto u oído de nada como eso. Luces de diferentes intensidades y colores se encendían y apagaban. Estas gráficas y sus intensidades de colores destellantes registraban e indicaban altura, dirección, velocidad, condiciones atmosféricas, objetos aproximándose, incluso radio y todo tipo de mensajes transmitidos sobre la Tierra.

 

Refiriéndome de nuevo al panel de instrumentos, diré que posiblemente sea de diez pies de largo. Frente a este panel de instrumentos, y extendiéndose sobre brazos ajustables de debajo del mismo «panel» donde tres asientos giratorios como cangilones con respaldos que podrían alcanzar justo debajo del omoplato de una persona para un confortable soporte de la espalda. Situado en el extremo izquierdo del «panel», en una posición inclinada, estaba un lente redondo de alrededor de dos pies de diámetro. Este lente-visor o reflector de observación, estaba tan localizado que cualquiera sentado en los sillones canjilones pudiera girarlos a su posición y así observar claramente cualquier proyección mostrada, sin salir de su asiento.

 

Al final del panel de instrumentos cerca del lente-visor estaba lo que me pareció ser una mesa como tambor, que también estaba diseñada para que la parte de arriba me recordara a la rueda de una carreta o a una rueda astrológica, cuyo propósito no me fue indicado en ese momento. Sin embargo en una reunión posterior pregunté por ella, y mi Hermano de Júpiter comenzó a elucidar, usando palabras con las cuales estaba completamente no familiarizado. Repentinamente él titubeó, dándose cuenta que no comprendía tales términos científicos. Una sonrisa cruzó su hermosa cara, y la Dama de Júpiter intercedió, «A Kelvin le gustaría entenderlo», y continuó el tópico ella misma, explicando simplemente que este instrumento particular era empleado para localizar la posición de la nave cuando ellos viajan a través del espacio, ya sea que viajen entre planetas, sistemas o galaxias, o entre la atmósfera de un planeta. En todo momento este instrumento está operando automáticamente, discos como cartas se activan y desactivan debajo de la tapa circular como cristal, mapeando la zona e los cielos a través de la cual está navegando la nave de tal forma que se determina instantáneamente su lugar en el espacio, su ruta y su destino. También al presionar botones como palancas, se pueden insertar cartas de regiones del espacio muy lejanas a los que ellos pueden estar intentando viajar. Mi Hermano añadió que no es difícil de entender, y que en alguna ocasión me dará la oportunidad de observarlo en operación.

 

Cerca de la indetectable puerta por la cual había entrado al cuarto, estaba un pequeño stand con una tapa como de cristal. En la pared sobre y justo detrás de este stand estaba una foto tamaño natural, elevada, retratada en colores naturales, de un rostro radiante y de belleza trascendental. Parecía tan animado de vida que quedé hechizado, contemplándola. Era como una mezcla de ambos, no podía decidir si era un retrato de un hombre o una mujer, ni mostraba ninguna edad, sino que era como una reproducción de eterna juventud, vida inmortal, un super ser que estos Hermanos y Hermanas respetaban mucho y honraban divinamente, que significaba más para ellos que cualquier cosa en sus vidas. Mis pensamientos se arremolinaron más y más profundamente, hasta que de repente me di cuenta de que en mi absorción, estaba siendo descortés con mis anfitriones, y me voltee avergonzado para encontrar una extraña mirada de sorpresa en su linda cara, aunque ella no dijo una palabra. Había contemplado su símbolo de la Deidad Suprema, la fuente de todas las cosas, a quienes ellos glorifican en todos sus pensamientos y acciones.

 

Sobre la pared a la izquierda de la puerta por la que había entrado estaba lo que describiré como símbolos que me recordaron algo de la escritura sánscrita. Estos símbolos extraños se extendían arriba y debajo de la pared a posiblemente un pie del piso y el techo. Cerca del centro en su porción de pared estaba una fotografía tamaño natural, elevada, de un par de manos, incluyendo una parte de los antebrazos. Las manos no estaban estrechadas en un apretón de manos, sino colocadas suavemente palma con palma.

 

Una porción de la pared derecha, visto el cuarto desde la puerta por la que pasamos, era una sección de paneles extendiéndose tl vez tan alto como ocho pies que me parecieron un gabinete de puertas. La otra porción de la pared estaba tan dividida que parecía como cajones en lugar de puertas, aunque ninguna sección estaba equipada con manijas o perillas de cajones. Sólo puedo conjeturar qué había detrás de ellos.

 

El cuarto, permeado con armonía, era confortable, elegante, y decorado de forma única aunque no lujosamente. Dudo que exista algo en la Tierra con el que se le pueda comparar. La Dama de Júpiter me dijo que la siguiera, y los tres entramos a un pasillo a través de una puerta debajo del mural de las manos. Después de movernos varios pies hacia adelante giramos hacia un cuarto en el cual la luz era bastante tenue, y no pude ver claramente todo lo que habría podido de lo contrario. Había otro Hermano presente y parado en la esquina de algunos instrumentos, pero no fui presentado, ni pude verlo plenamente como en una luz normal.

 

Fui informado que este gran cuarto era donde ellos vienen para propósitos de observación. Aquí una gran sección de piso era ocupada por unos lentes de aumento claros, circulares, alrededor de los cuales había varios asientos. Estos enormes lentes traían a la vista escenas debajo en la Tierra o en la atmósfera que podían ser proyectadas en una pantalla en la pared donde todo era claro y definido exactamente al detalle. La pantalla de forma oval parecía tener una profundidad de seis pulgadas y posiblemente tenía un pie de largo y cerca de eso de altura.

 

Se me permitió mirar dentro del gran lente reflector, y ver algo del espacio cuando era proyectado a la pantalla. Estando en la oscuridad de la noche con una niebla debajo sólo pude discernir el contorno curvo de la Tierra debajo de un resplandor nebuloso. Sin embargo, contemplé miríadas de partículas de polvo en movimiento allá afuera en el espacio, reflejando la luz. Muchos de estos diminutos puntos de luz cambiaban de tono. También había ahí objetos grandes, luminosos, y algunos eran oscuros sin iluminación. No me dieron más explicación de lo que estaba contemplando que en una fecha posterior tendría la oportunidad de ver más y tendría una explicación. Yo no tenía el propósito en esta visita a bordo de desplegar la operación o función de nada de lo que vi.

 

Regresamos al cuarto de control y después supe que estábamos descendiendo, y estábamos «flotando» y que podía bajar. No sentí ninguna sensación de descenso o de pararnos. Con un corazón pesado y una gran tristeza envolviéndome, me despidieron hasta la siguiente vez. Estaba de regreso sobre «tierra firme» físicamente, pero una parte de mi navegaba en el más allá con mis queridos amigos a bordo de la nave espacial.

 

En un viaje futuro al espacio exterior y a miles de millas de altura, a más de 200,000 millas de distancia, fui invitado a ver la Tierra, que parecía tener alrededor de diez pies de diámetro, a través de un aparato óptico que me recuerda un osciloscopio con una gráfica colocada a través de la pantalla. Nuestro planeta está prefijado en una de las secciones de la gráfica y se parecía mucho a una pepita, pero más grande en circunferencia. Desde esta distancia uno no puede detectar ningún signo de vida cualquiera que sea sobre nuestro globo. Colgado ahí en la oscuridad azul de la noche del espacio como una gran esfera blanco amarillenta, y emanando un nebuloso resplandor opaco. Sin embargo, a una mayor distancia en el espacio nuestro globo parece más pequeño, alrededor de cuatro pies de diámetro aunque los lentes ópticos, derramando una enfermiza luz azafrán contra el oscuro telón de fondo del espacio, considerando que debería estar brillando con un esplendor brillante. Viéndola de cerca, el desequilibrio en este eje era apenas perceptible en la gráfica, pero aquí a gran distancia de nuestro planeta parecía haber tomado un movimiento definitivamente adicional, una fluctuación angular tambaleante. En ningún momento discerní el movimiento que llamamos rotación, sólo este plenamente perceptible tambaleo como un borracho. Estaba bastante inmerso en esto, e impresionado por la vista, y repentinamente me di cuenta que este era mi mundo, mi hogar, inestable y tambaleante de una forma alarmante, no estaba ni un poco ansioso de regresar a él.

 

Esto entonces, presagiaría en general, la importancia de la observación de nuestro Hermano relativa a asuntos más serios para lidiar que cualquier posibilidad de una colisión con el así llamado asteroide.. El balance es la ley fundamental del universo, sin el cual los mundos dejan sus cursos y todo se transforma en confusión. La humanidad está gobernada por la misma ley de balance; aquí está la clave, el canal, a través del cual un planeta mantiene el balance. Esta condición desbalanceada de nuestro planeta es algo que cada hombre debe esforzarse en eliminar. Para ayudar a establecer el balance de la Tierra en su eje y en su órbita, cada ser humano debe esforzarse de balancear las polaridades de su propia naturaleza, y elevar el estado de su consciencia. Debe utilizar el conocimiento obtenido en el plano finito como trampolín para el punto de balance. Encontrará que en lo profundo de su conciencia está su rueda de balance que, si se le permite hacerlo, trabajará con la más fina precisión. Debe tratar de remover la baja frecuencia de sus pensamientos vibratorios reemplazando el deseo de poder, dominación y destrucción con uno de orden, cooperación y construcción, removiendo lo negativo de su vida que ahora se muestra en cada acción. Si usted contempla su mundo vacilante sobre este eje como lo está, entenderá mejor la necesidad urgente de acción, para girar dentro y examinarse a sí mismo, tomándose en cuenta, y esforzándose a vivir la vida de Cristo, a vivir en armonía con las leyes de Dios, con un gran y armonioso poder que está detrás de todo. «El trabajo del mundo es hecho por pocos; Dios te pregunta qué parte has hecho tú».

 

En 1954 el director del instituto de meteoritos en Nuevo México dirigió un proyecto en el cual los científicos estaban buscando un satélite artificial conocido por estar circundando la Tierra. A través de lentes de ampliación vi dos de estos satélites viajando paralelamente a la órbita de la Tierra, colocados ahí y controlados por los Guardianes del Espacio. Uno de los cuales está más lejos de la nave espacial en la que estoy a bordo, pareciendo más pequeño, del tamaño de una pelota de béisbol, el más cercano de alrededor de una pelota de interior. Se ven como pequeñas bolas de luz moviéndose a través del espacio, aunque su radiación era mucho más pequeña que la de nuestra Luna cuando está llena y brillante.

 

Me dijeron que había un peligro drástico de una desviación prematura de los polos de la Tierra, y que esos satélites están colocados en posición alrededor de nuestro planeta, operando como un medio de contra balance y para prolongar el tiempo del cataclismo, si es posible, hasta el adecuado tiempo cíclico fijado por la Naturaleza. Hace mucho tiempo que el hombre crece lejos de la naturaleza, y nosotros continua e inconscientemente intentamos voltear los elementos en nuestra contra. El balance del planeta, y la vibración planetaria sea positiva o negativa, depende de los habitantes de un planeta. En este ejemplo, nuestros Hermanos tienen que haber armonizado sus propósitos con el trabajo de la naturaleza para prevenir una ocurrencia prematura que pueda alterar todo el sistema solar. Es altamente probable que nuestras condiciones ya de por sí altamente desbalanceadas de la Tierra puedan ser aceleradas por demasiada radiación liberada por nuestras explosiones de bombas, destruyendo por entero el balance de la Tierra en su sistema, y a su vez haciendo peligroso el viaje espacial por mucho tiempo.

 

Fue en el mes de diciembre de 1955, cuando los siguientes Hermanos y Hermanas de Júpiter cayeron para verme. Había estado planeando mis vacaciones hacía pocas semanas, durante ese tiempo intenté viajar a Denver, Colorado, para reunirme con mi buen amigo John, volando de Nueva Jersey, luego al BROTHERHOOD OF THE WHITE TEMPLE en Sedalia para reunirme con uno de los personajes más eminentes de esta Tierra que tuve la fortuna de conocer, y cuya identidad será más ampliamente conocida cuando este viejo mundo se rebobine en los Tiempos de Aflicción. No fue accidental, ni por fortuna personal o fama que silenciosamente estableció sus cuarteles en una región de las Rocky Mountain Range. El está trabajando todo el tiempo bajo instrucciones, no de un guía o espíritu invisible, sino bajo la dirección de los Grandes Maestros de la Gran Logia Blanca[1]. Él es indiferente a los elogios, y no desea seguimiento personal. Cada palabra que dice es dicha desde la experiencia y el conocimiento, y no sólo algo que él cree. Él sólo demanda lealtad a Conciencia Divina y Eterna de Dios.

 

En mi reloj eran la nueve y quince p.m. cuando un diluvio de luz suave descendió a través del cielo nocturno en una onda, entonces cayó verticalmente y se apagó en la vecindad a través de la cual estaba conduciendo mi camioneta pick-up. Inmediatamente reconocí que esto era una nave espacial, y detuve el auto fuera del camino. Caminé a través del rastrojo del campo hacia un objeto ligeramente luminoso escasamente visible en la oscuridad. Cuando llegué cerca vi la figura de alguien perfilada en el tenue resplandor de una puerta abierta, y estaba próximo a alguien que estaba parado en la nave. Me saludo una voz masculina melosa desde fuera de la noche. «¿Cómo estás mi hermano?» El Hermano de Júpiter avanzó silenciosamente y estrechó mi mano en la forma acostumbrada del saludo, mientras armonías vibrantes de regocijo corrían a través de mi ser. Le aseguré que estaba bien, y entonces entramos a la nave a la presencia de la Dama de Júpiter. Ellos me dijeron que estaban muy ocupados y que sólo podían parar por un corto tiempo. Sin habérselos mencionado ellos revelaron que conocían mis planes de vacaciones. Estaba un poco dudoso con respecto a mi tiempo libre del trabajo, ellos me aseguraron que no había nada de qué preocuparme; que todo iría bien. Y de hecho todo fue bien.

 

Cuando regresé a la pick-up me detuve a observar la nave montando hacia el cielo oscuro y cruzar sobre el dosel de los cielos para desaparecer en el más allá. Era una nave pequeña en la que vinieron, probablemente de sesenta pies de diámetro. Ambos estaban ataviados en trajes del tipo ski.

 

La visita que siguió a esta fue de la Dama de Plutón, quien trajo con ella dos Hermanos y una Hermana con los que nunca me había reunido, y con quienes, según ella, me reuniría de nuevo. No indicaron de qué planetas eran. Después de discutir la necesidad de que la gente de la Tierra incremente sus vibraciones para ajustarse en armonía con las vibraciones de la órbita de la Tierra, tuvieron que partir, dejándome profundamente conmovido como era usual. Ellos vinieron y se fueron en un automóvil último modelo.


[1] La Gran Logia Blanca no es una leyenda. Está completamente protegida tanto de la intrusión del hombre como de las fuerzas de la naturaleza. Shamballa es el nombre más frecuentemente usado para referirse a los Cuarteles Centrales de la Gran Logia Blanca en la Tierra. Silenciosa y secretamente, desconocidos para la gran masa de gente los Grandes Maestros de la Gran Logia Blanca están esforzándose constantemente para traer a la humanidad su propio grado de Conciencia. Esta Logia Blanca terrenal es sólo una parte de una universal o Logia Blanca Cósmica que tiene sus representantes en cada planeta habitado a través del Cosmos. El refugio de la Logia Blanca Cósmica es en la estrella «Antartes» de las Pléyades, el lugar en donde la Biblia dice que está el cielo.

Una llamada en la madrugada (Parte tres)

Capítulo Diez

 

VISITA A LOS HERMANOS

 

ACallAtDawn8Después de ocho meses de muchos contactos subjetivos agradables e inspiracionales, mi querida expectación fue cumplida; finalmente tuve mi primera reunión objetiva solo con un ser de otro mundo.

 

En esta noche en particular estaba leyendo una publicación de BROTHERHOOD OF THE WHITE TEMPLE, INC., cuando me di cuenta que había perdido un programa de televisión de la tarde. La siguiente cosa que note fue que la luz en el porche se había apagado. Tuve un extraño e indescriptible sentimiento, y me levanté y salí por la puerta para revisar el foco, razonando que debía haberse fundido. Una voz amistosa y agradable me habló desde la oscuridad, «Por favor no encienda la luz, mi hermano». Entonces lo vi, no tan claramente en la tenue luz de la noche, parado alrededor de unos veinte pies de distancia. Caminé hacia él sin ningún sentido de aprensión. Él me abordó con un modo particular de saludo de mano usado por la gente de otros planetas, y lo saludé, invitándolo a pasar, y más tarde me pregunté cómo tuve la presencia de mente para decir cualquier cosa, por lo emocionado que estaba.

 

En todos los contactos telepáticos y físicos, la sensación que despiertan los Hermanos y Hermanas siempre es una de paz, harmonía y amor, derramándose de ellos, tensando una cuerda sensible en mi propio ser. Mucho se dice y canta en esta Tierra sobre el amor, pero me atrevo a decir que pocos han conocido el verdadero significado del verdadero amor hasta que están en la presencia de aquellos que son canales abiertos para el Amor Divino del Creador para que fluya a través de ellos. Para la gente es difícil entender este tipo de Amor porque es suficiente por sí mismo y no necesita nada como un medio de expresión. Es una alegría que no conoce límites. Desafía las definiciones, y me encuentro a mí mismo totalmente perdido para definirlo adecuadamente, porque ¿quién puede definir lo Infinito? La potencia de tal Amor Divino templará los corazones de los hombres y ejemplificará sus vidas, creando un nuevo sentido de hermandad en el cual los hombres de todas las naciones construirán el tipo de mundo en el que las tragedias del ayer ya no se repetirán.

 

Ahora, parado sólo en la presencia de este Hermano altamente evolucionado de otro planeta, percibí este profundo sentimiento mucho más intensamente que durante los contactos telepáticos mentales, que brotó una gran oleada de humildad en mí, e involuntariamente comencé a arrodillarme frente a él. Él tomó mi brazo con una mano restringiéndome y evitándolo, «Está bien mi hermano. De donde yo vengo todos somos iguales».

 

Cuando pregunté si podía conocer el planeta de donde venía, él sólo replicó. «No en este momento». Fue sólo recientemente que me confió que él y el Hermano que lo acompañaba en la siguiente visita son de un planeta en nuestro sistema solar, pero que el planeta no existe para la gente de la Tierra ya que nuestros astrónomos aún no lo descubren. Un hecho preciso fue revelado en esta primera reunión, y es que aunque nuestros Hermanos están verdaderamente mucho más avanzados intelectual y espiritualmente, no expresan ningún sentimiento de superioridad. Todos son iguales, todos son respetados por igual. Sin importar raza, color, credo o educación todos son Uno con el Creador. Y aunque en nuestro sentido de mundo, ellos son dioses, ellos no nos dejan pensar, hablar o inclinarnos hacia ellos como tales.

 

Me maravillé ante su afilada percepción extrasensorial, pues aunque no había aceptado mi invitación a entrar, él estaba al tanto de lo que había estado leyendo en el momento de su llegada, comentando «es buena la literatura que estás leyendo». También me ordenó mantener mi fe.

 

Demasiado pronto anunció, «Me debo ir ahora, mi querido hermano». Suplicante dije, «Espero verte de nuevo, mi hermano». Con aturdimiento y lágrimas en mis ojos me voltee cuando él se mezcló en la noche. Incluso no pensé en el foco fundido hasta unos minutos más tarde de su partida y tuve que regresar a mi cuarto, cuando se encendió como si una mano invisible lo encendió.

 

Desde entonces he tenido muchas visitas inspiradoras del alma, cada una de ellas una experiencia memorable, con esta gente benevolente, y especialmente he llegado a conocer a aquellos de los planetas Plutón y Júpiter. Sus visitas siempre son por un propósito y nunca un pasatiempo ocioso. Sin embargo, no quiero dejarles la impresión errónea, ya que ellos son gente naturalmente feliz y efervescente. Tuve el privilegio de estar presente en unos pocos de sus juntas de concejo, y a pesar de la seriedad del momento o de cualquier ligero desacuerdo que pudiera surgir, siempre prevalece la mayor compatibilidad con una atmósfera de paz, harmonía y buena voluntad, que pondría en vergüenza cualquier reunión llevada por gente de la Tierra.

 

Por dos noches a la semana, siguiendo a este contacto, observé una nave circundar por arriba, y moverse erráticamente como si pusiera en exhibición sus maniobras. Pasó otra semana y una noche, al despertar, me giré y miré fuera de la ventana y vi una nave viajando hacia el Sur, no muy rápido. Cuando desapareció de la vista, desee fervientemente que pudiera verla otra vez. Unos pocos segundos más tarde, y para mi gran sorpresa, regresó a la vista y flotó un momento o dos. Parecía ser tan grande como un plato de comida, aunque no pude estimar su tamaño real. Llegó una impresión mental sin las usuales palabras de apertura, «Estamos contentos de que tenemos algunos observadores sinceros. Te veremos más tarde».

 

Y de hecho, una semana más tarde tuve el honor de una visita del mismo Hermano que había venido antes, y esta vez él estaba acompañado por otro Hermano, un hombre bien construido, también, pero de más baja estatura, probablemente de seis pies y una pulgada de alto. El material iridiscente de sus prendas ajustada, similar en estilo a nuestros trajes de ski, era inusualmente suave al tacto, firme pero hermosamente texturizado. Los colores eran como los que podemos referir como tonos azul violeta. Eran hombres que se veían muy bien, con complexiones suaves, bronceados oscuros al sol, y cabello oscuro más largo que nuestros cortes modernos. Su calzado parecía ser robusto aunque no tenía aberturas.

 

La noche de su llegada[1] fue precedida por una inquietud en mí. Considerando la oscuridad afuera, la luz que se filtraba a través de la ventana parecía irreal. Me paré frente al porche como si estuviera agarrado por un imán, e inmediatamente los vi parados cerca. Ellos aceptaron mi invitación para entrar.

 

Entre otras cosas, ellos hablaron de nuestros líderes, nuestra gente, el Creador y la Naturaleza. El más alto repitió lo siguiente en un flujo rítmico, y con profundo significado, cada palabra que me decía, después de explicar que «no se le ha dado a nadie más en tu planeta antes. Es tuya para hacer lo que consideres:

 

«Acepten a los hermanos y hermanas de la tierra «“

 

El Creador dará la mano.

 

Aprendan por sí mismos desde el corazón «“

 

El Creador será parte.

 

Entonces conocerán la Naturaleza y serán libres;

 

Sabrán qué hacer cuando vengan contigo».

 

A primera vista parece simple sinsentido pero si aplica la razón y la lógica combinada con un poco de concentración descubrirá palabras con significado.

 

Durante el ínterin de este contacto y el siguiente unas tres semanas más tarde, vi un poco de actividad en los cielos. También el trece y el dieciocho del mes de noviembre hubo una caída del así llamado «cabello de ángel» flotando a través del aire y colgando en los edificios, árboles y postes de la luz. Entiendo que este «cabello de ángel» es un desperdicio expelido de las Naves Madre o Transportadoras, y se produce por un proceso de conversión de masa de electrones positivos y negativos del campo de fuerza magnética de una naturaleza primaria en el momento en que es necesario hacer un trabajo de reparación, cuando una unidad de propulsión de emergencia está en operación.

 

Mi siguiente contacto físico fue asombroso. Había estado en contacto vía la voz interna con estos Hermanos y hermanas de Júpiter quienes ahora tenía el privilegio de conocer en persona. Reconocí el tono agradable de su voz, pero no anticipe la reunión con una mujer, especialmente una de tan exquisita belleza que ahora veía. Ella me saludó calurosamente mientras yo permanecía ahí sorprendido y atónito. Su voz estaba perfectamente modulada. «sólo paramos por unos pocos momentos. Yo quería verte». Me advirtió de ser cuidadoso en lo que creía, aceptar sólo lo que conocía que era Verdad, y dejar al lado cualquier cosa en lo que tuviera duda. «Si esto es verdad vendrá a ti como tal cuando sea el momento adecuado».

 

Al final, hallando que no estaba completamente estupefacto, me aventure a hacerle una pregunta que me había estado molestando. «Hay muchas versiones diferentes de la vida de Jesús. Me gustaría conocer la verdad sobre eso. ¿Me la podrías decir?»

 

Su respuesta fue, «Tu tienes un libro, si lo estudias, aprenderás lo que deseas conocer». En esta ocasión ellos no entraron, y el único libro que tenía en mi habitación en este momento era The Texbook of Ancient Wisdom por M. Doreal, sin embargo ella tenía, como el Hermano de la reunión anterior, la misteriosa habilidad de conocer sin ver con los ojos materiales. Yo sólo había comenzado a leer este libro, y la siguiente mañana lo tomé e involuntariamente fui hasta la página treinta y cuatro en la cual, de un vistazo, encontré como sigue, lo que deseaba conocer:

 

«El verdadero maestro puede entrar en el espíritu de las cosas que está haciendo la gente alrededor de él, a pesar de lo que pueda ser. Puede beber con el bebedor, jugar con el jugador, e incluso no ser tocado con las vibraciones destructivas como ellos, porque el sabe que sólo colocándose en su nivel puede esperar elevarlos a su propio plano. Esto es por lo que el Maestro, Jesús, fue conocido como alguien que se juntaba con pecadores y publicanos; esto es por lo que los hombres lo llaman un borracho y glotón. Fue capaz de entrar en cualquier atmósfera sin condenar las cosas que se estaban haciendo. Él sabía, como saben todos los que han llegado a la Maestría, que el único pecado es el que se comete cuando uno se reúsa a dar al verdadero buscador el conocimiento de cómo alcanzar la meta.

 

«Cristo se juntaba con los así llamados pecadores, porque Él sabía que sólo siendo como ellos podría elevarlos para salir de la oscuridad. Fue en este sentido cuando dijo, «˜Si fuere levantado, todos los hombres deberán mostrarse ante mi»™».

 

La ropa de este Hermano parecía ser entallada permitiéndole libertad de movimientos, la parte de arriba, hasta la cintura, y similar en estilo a nuestras chamarras «de vuelo», aunque no pude detectar botones ni zippers. La Dama de Júpiter vestía una falda elegante y una blusa con una chaqueta. Visualicé lo que me pareció una insignia en su blusa.

 

Indicando que debían irse, giraron para partir y yo los acompañé un poco distancia, entonces ellos calurosamente me dijeron adiós, y nuestra Hermana repitió en suave cadencia:

 

«El viento es tu cólera

 

El Sol es tu cuerpo,

 

La Luna es tu corazón

 

Una estrella es tu alma».

 

Añadió, «Estúdialo, mi querido hermano. También será bueno para tu pareja» (esposa). Aunque no se dijo ninguna otra palabra, sabía que ya no debía seguir caminando con ellos. Cuando se acercaban un objeto oscuro envuelto en el tenue manto de la noche, un débil haz de luz salió de él. Momentos más tarde creció en brillo, todo el aparato destelló en azul, luego rojo naranja cuando se elevó. Cuando subió al cielo oscuro el color se aclaró, cambiando de nuevo a un tono azul. Al principio pareció elevarse verticalmente por posiblemente unos mil pies, luego despegó en tal vez un ángulo de cuarenta y cinco. A una altura mucho mayor, hizo un círculo, luego se dirigió al Este, y entonces viajó a una velocidad tremenda, apareciendo como una línea azul-blanca contra las estrellas. Y yo estaba ahí, perdido para este mundo, y deseando con todo mi corazón y alma que yo estuviera a bordo de esta nave veloz.

 

Después de esta reunión fui contactado por medio de clariaudiencia o por la voz interior, y después complementada con una visita en persona de la fogosa y adorable pequeña Dama de Plutón, la que había hablado conmigo en Giant Rock. Ella es de aproximadamente cinco pies tres pulgadas de alto, y en esta ocasión vestía una blusa, chaqueta y pantalones holgados en tonos contrastantes de un hermoso azul, similar al azul royal, y un tono de rojo vino en una intensidad profundamente brillante. Ella estaba muy contenta de que la reconociera. Fue una observación pertinente que hizo y la familiaridad de su suave y melosa voz lo que me reveló su identidad. El día en Giant Rock, para evitar atraer excesiva atención, ella había disfrazado inteligentemente su complexión intachable con maquillaje y pecas, así como controlando a un grado necesario las vibrantes armonías que radiaban de su ser.

 

ACallAtDawn13Anteriormente no me había reunido con el Hermano que la acompañaba, y que en ese momento tomó una hoja de papel de mi libreta sobre la mesa y dibujó la insignia que estaba diseñada sobre su camisa y su blusa en un tono amarillo dorado. Preguntó si yo podría dibujarla, y yo hice un dibujo burdo que él dijo que estaba bien. Sin embargo, dobló y metió su copia en la bolsa de su pantalón. Esta insignia era el emblema del planeta Plutón que está ilustrado en este libro para su escrutinio, junto con el emblema de Júpiter. Estos no pueden ser considerados duplicados exactos, siendo más o menos dibujados de memoria.

 

Esta pequeña Dama de Plutón citó en una dicción con cadencia la siguiente oración para dársela a mi esposa y su buena amiga, M___. Sin embargo, fue alrededor de dos semanas más tarde antes de que fuera obvio que era una cita. «Poderoso Espíritu de Luz, que brillas a través del Cosmos, lleva mi flama cerca de la armonía de Él. Eleva mi fuego fuera de la oscuridad, imán de fuego que es Uno con el Todo». Una miembro activa de nuestro grupo de estudio obtuvo una copia de las Tablas Esmeraldinas de Thoth, El Atlante, publicada por BROTHERHOOD OF THE WHITE TEMPLE, INC.[2] Sin haberla leído ella misma, ella me la trajo para que yo lo hiciera. Antes de comenzar el libro doble las páginas, leí pausadamente y fuerte un pasaje aquí y ahí. En pocos minutos estaba repitiendo palabras familiares, la oración que la Dama de Plutón había dicho.

 

Para continuar añadiré como explicación que las dos Hermanas, una una representante del planeta Plutón y la otra del planeta Júpiter, tienen lo que podríamos referir como el rango de capitanas, aunque ellas prestan otros servicios además de pilotear una nave. Pregunté a la capitana o Dama de Plutón, «¿Es cierto que las mujeres son capitanas en todas las naves espaciales?» a lo cual respondió, «No tenemos clasificación en rango como la tienen ustedes (No hay capitanes, no hay coroneles, tenientes o generales, etc.) Todos somos iguales; todos son respetados sin importar que tipo de servicios desarrollen. Nuestros logros y capacidades varían. Algunos Hermanos están a cargo de naves, y algunas Hermanas, de acuerdo con sus avances en crecimiento espiritual».

 

Me reincorporé con otra pregunta, «¿Tienen amos y siervos?» y ella respondió, «Hay algunos a quienes les gusta dar servicio en las casas de otros, pero no permanecen en el mismo hogar permanentemente. Lo que tú te refieres como trabajo, nosotros lo emprendemos con amor. Toda nuestra gente rige su planeta juntos para el beneficio común de todos, cada uno jugando su papel esencial. Todos tienen libertad de escoger, y todos tienen la oportunidad de visitar otros planetas».

 

Como un Hermano me dijo durante una reunión anterior, «En nuestro planeta hacemos un trabajo, lo hacemos bien. No tenemos que regresar para volverlo a hacer». ¿Hemos alcanzado en la Tierra la habilidad de hacer las cosas bien desde la primera vez? Todo mundo sabe que el primer automóvil, el primer aeroplano, la primera radio, así como la primera trampa para ratas no se construyeron bien. Seguro debemos cuestionar los experimentos de investigación de la fisión nuclear. El hombre al menos debe hacer lo mejor que impida que mucha de la inteligencia humana se vaya a la basura.

 

Este es enero de 1955, y la revelación de la Dama de Plutón me hirió con asombro. «Hay un pequeño planeta que se ha movido de su orbita normal y circunda cerca de la Tierra. Puede haber muchos sentimientos extraños. No se alarmen; se manejará diestramente. Las condiciones críticas están por llegar sobre la Tierra; habrá muchos cambios en muchas formas».

 

Ella continuó, explicando brevemente que por su conocimiento del trabajo con y para las leyes naturales y espirituales este planeta será regulado y permanecerá a salvo en su curso, a menos que se desbalancee demasiado a través del proceso natural, y en tal evento ellos no intercederán con la operación de la Naturaleza; las leyes de la Naturaleza se mantendrán a distancia, gobernando esta actividad. Nuestros Hermanos no dejarán de lado ningún trabajo de la Ley, sólo armonizarán su propósito para que eso trabaje. La ley Natural se comparte en la preservación del balance, e intentar desviar la ley natural resulta en manifestaciones instantáneas. Ellos saben que no puede haber violación de las leyes materiales de la naturaleza o de las leyes espirituales si se espera una existencia ordenada; debe haber un balance perfecto y harmonía establecida y mantenida.

 

Para mi conocimiento, en este momento no se ha hecho mención pública de esta declinación menor planetoide, excepto por un programa de televisión, y de acuerdo con este programa aparentemente se espera tal ocurrencia en el futuro cercano. Las primeras noticias impresas llegaron a mi atención mucho más tarde, fue una nota corta publicada en el periódico Los Ángeles Times, fechada el veintiséis de noviembre de 1956, en la cual se dice que que se esperaba que un pequeño asteroide colisione con la Tierra en 1969, y que está mucho más cerca de la Tierra que cualquier otro cuerpo celeste excepto la Luna.

 

Nuestros Hermanos indisputablemente mantienen que nuestros hallazgos astronómicos están calculando erróneamente la distancia, tamaño, y condiciones atmosféricas de otros cuerpos en el espacio, y que la teoría de colisión también es errónea. Aseguran que no existe vida humana en el planetoide, y que nuestros científicos desconocen los innumerables cuerpos celestes dentro de nuestro sistema solar ya que ellos no los han explorado con ninguna certidumbre. Concluyen que no necesitamos preocuparnos con ninguna colisión; ¡hay asuntos mucho más serios a la mano para considerar y enfrentar¡

 

Es mi hipótesis que nuestros astrónomos no están conscientes de este así llamado asteroide moviéndose hacia la orbita de la Tierra a principios de 1955, o si detectaron estaba fuera en su curso normal, ciertamente no sospechan que está bajo control. ¿Se ha tomado un momento para elevar sus ojos y echar un vistazo más allá del azul del cielo, hacia el espacio? ¿No está atemorizado con la maravilla de todavía estar aquí? Demos gracias a los Guardianes del Espacio, los Guardianes de la Tierra. ¡Qué poco conocemos, qué poco apreciamos a estos, nuestros vecinos, nuestros Hermanos y Hermanas de otros mundos!

 

Los científicos calculan mal las distancia porque no entienden las diferentes dimensiones del espacio. Las muchas distancias que vemos no están tan distantes como teorizan nuestros astrónomos; esto es porque vemos sus reflejos a través de dimensiones del espacio angulares, por lo que aparecen tan distantes. Por ejemplo, el Sol está mucho más cerca de 93,000,000 millas, estando varios millones de millas menos de distancia de la Tierra.

 

Todas las estrellas no tienen planetas rodeándolas, pero ya que hay un inmenso número de estrellas, si sólo una en cientos de miles tiene planetas circundando alrededor de ella, todavía habrá un número impensable. Canales dimensionales secundarios conectan cada estrella con otra. Estos canales se mezclan con las ocho dimensiones así como interpenetran la novena dimensión del espacio entre planetas y estrellas. Para explorar las «limitaciones» del espacio debemos seguir las líneas de extensión o segundos pasajes dimensionales.

 

Aunque la dimensión del espacio es una «“ extensión, esta extensión es interminable, ilimitada y con varias dimensiones en ella, interpenetrándose cada una. Estos diferentes planos dimensionales no son estratos o capas una sobre otra, sino octavas de vibración, separadas sólo por esas octavas de vibración, aunque interpenetrándose entre sí en cada punto del espacio. «Un plano del ser no es un lugar, sino un estado del ser».

 

Puede ser difícil concebir más de una manifestación ocupando el mismo punto del espacio al mismo tiempo. Los estudiantes de física saben que cualquier punto del espacio puede contener vibraciones de luz, gas, calor, electricidad, magnetismo, y otras energías más sutiles. Cada color está contenido en los rayos del sol, y estos rayos pueden ser separados en sus partes componentes. La luz pasa a través de la ventana de vidrio, aunque ambas ocupan el mismo espacio, y están separadas por tazas de vibración así que no se afectan la una a la otra.

 

Aunque el espacio es invisible está lleno de ondas de energía y partículas de «polvo» electrificadas. Moviéndose dentro del espacio hay formas naturales de densidades diferentes activadas por las ondas del éter. El éter del espacio siempre ha estado en disputa entre los científicos, siendo poco comprendido. La sustancia básica del éter es Polvo Cósmico del cual se construyen los electrones y del cual todas las cosas son creadas. Todos los planetas nacen y se forman de las partículas de «polvo» electrificadas del espacio.

 

La energía y la luz son inseparables. Se puede decir que la luz fluye a través del espacio, lanzada por el Sol como partículas de alta velocidad a velocidades variables. El éter natural actúa sobre estas partículas como el transformador que reduce el voltaje de la electricidad. Si la poderosa energía del Sol fuera derramada, alcanzando la Tierra sin revisar, la destrucción sería inevitable. El Sol es la polaridad positiva de este sistema y es un centro de energía contantemente radiando a través del espacio, transportando partículas de materia en esta radiación.

 

Las teorías astronómicas nos llevan a creer que no hay aire en la Luna. Sin embargo, la presión interna de un cuerpo celeste y la presión externa mantienen un balance perfecto, de otro modo la Luna o el planeta podría desintegrarse. La presión externa no es otra que la atmósfera rodeando la forma en este movimiento a través del espacio. Nuestra Luna, siendo pequeña, tiene una atmósfera más ligera que la Tierra, pero no tan ligera para que la gente de otros planetas vivan ahí.

 

Los oficiales de gobierno y los científicos están seguros que la Luna tiene una atmósfera que soporta la vida aunque ellos no esperan alcanzarla. Se dice que la primera nación que aterrice ahí y coloque su bandera regirá la Tierra. Si somos sabios intentaremos alcanzar la Luna con paz y amistad en nuestros corazones, por que es el dominio de una gente feliz, amante de la paz, y que no se nos permita usurparla.

 

Hay un gran centro o conector de este Cosmos alrededor del cual se mueven todas las galaxias y los sistemas solares, y a través de este conector brota el poder radiante y la energía que acelera y da vida a este Cosmos. Los sistemas solares son los únicos átomos en el Cosmos, en el Gran Cuerpo Cósmico, en los que mora la Divina Consciencia de Dios, como una encarnación. Un mundo es sólo una parte de un átomo. El hombre es sólo un pequeño átomo infinitesimal en la gran extensión del Infinito. El hombre mismo, está hecho de diminutos átomos en los cuales funciona una unidad de la Divina Consciencia. Todos son Uno en el Gran Esquema Cósmico de las cosas.

 

Esta es una maravillosa, gran obertura de la música celestial, o energía vibracional, creada por el primer y mejor Músico, fluyendo a través de toda la creación, finita e infinita. El Todo organizado y hermoso de la realidad, el Cosmos, con sus muchos, muchos instrumentos cantantes, puede ser comparado con una orquesta sinfónica divina, cada instrumento con su propia clave de tono vibratorio, y toda la orquesta dando sus impulsos de tono total de frecuencia vibratoria cargados con Ritmo Cósmico. En otras palabras, allá afuera, en esa profundidad estrellada, tan aparentemente distante, vacía y silenciosa, cada galaxia, sistema solar, nebulosa son y planeta tararea a través del espacio infinito bajo la dirección del Músico Divino, la Suprema Inteligencia.

 

Aunque hay algunos instrumentos fuera de tono, acusando discordancia en el todo, cada uno es afinado a su propio tono a través del Gran Músico, para que el conjunto pueda mezclarse en un resultado de balanceada harmonía de música celestial «“ un gran «Finale» de balance y movimiento ordenado. Este estado glorioso celestial desciende hacia la Tierra, y la belleza de la paz se transforma en una realidad para la humanidad.

 

La octava más alta del Amor Divino está resonando sobre la Tierra. Deja que tu vida se transforme en una nota alta de harmonía rítmica, y venga a conocer la belleza de la canción harmónica. El hombre debe apresurarse y crecer en sintonización interna con el tema sinfónico del Músico Divino: Unidad eterna con el Creador.

 

Y para los asuntos más serios a la mano, estoy seguro que hay algunos entre nuestros científicos que trabajan sincera e incansablemente para ayudar a la humanidad, quienes seriamente se dan cuenta de algo en los angustiosos asuntos de la Tierra que confronta el hombre, amenazando su existencia. Pero en este momento se debe mantener mucha información debido a la incredulidad del hombre y las reacciones públicas.

 

La mayoría de nosotros hemos escuchado, leído o discutido el asunto de la fluoración. Ha estado circulando que hay una presión de propaganda para la fluoración, por la cual las ciudades han estado inconscientemente envenenando su agua potable a través del uso de fluoruro artificial, el resultado del cual, se ha dicho, es la semiparálisis o el reblandecimiento del cerebro. Pero los así llamados «envenenadores de ratas» no pueden superar a la Madre Naturaleza. Sería bueno, que el sentido común estuviera al lado de su implacable campaña de fluoración, e intente idear algún medio de purificar el agua ponzoñosa en gran escala. Los conspiradores de la fluoración pueden ser capaces de neutralizar o evitar fácilmente sus propios venenos de ratas, ¡pero no simplemente la Madre Naturaleza¡

 

Uno de los cambios desagradables de la Naturaleza que me divulgaron nuestros Hermanos y con el que el hombre debe lidia, es el lento envenenamiento de nuestro suministro de agua fresca. Es una amenaza para nuestra seguridad futura para que en doce o quince años no tengamos nuestra preciosa agua fresca si nuestros químicos no descubren alguna forma de purificar el agua ponzoñosa o prevenir su posterior contaminación.

 

Los cambios climáticos han estado alterando los componentes químicos del alguna vez fluido inofensivo en la gruesa piel de las vainas de las plantas como hierbas del Mar de los sargazos, hasta que ahora es mortalmente ponzoñosa.

 

El Mar de los sargazos es una zona gigante de hierbas marinas tropicales flotando sin fin sobre las corrientes oceánicas del Océano Atlántico. Los terribles cambios en temperatura de las corrientes frías filtrándose desde icebergs fundiéndose rápidamente en los glaciares en el Ártico, han producido una reacción química. Esta reacción es estimulada por la sal en el agua del océano enfriándose repentinamente. El agua congelada hacen quebradizas a las vainas. El aire comprimido internamente explota y las abre, liberando el fluido ponzoñoso dentro de las aguas.

 

El agua ponzoñosa se filtra lentamente en los lagos de agua fresca y en los reservorios bajo tierra. No podemos contar con que el océano absorba o diluya este veneno en la medida en que el suministro del agua de la Tierra esté a salvo para el consumo humano, aves o bestias.


[1] Notará que a través de mi historia no he mencionado el lugar de contacto. Por razones que usted entenderá, ya que hay esos deseos de dominación y opresión, no es prudente ni el tiempo apropiado para revelar el paradero de ningún lugar en los que me reuní con los Hermanos de otros planetas. ¡Lo que más importa es el mensaje de verdad, guía y amistad!

[2] The Brotherhood of the White Temple fue fundado por el Dr. M. Doreal y establecido en Sedalia, Colorado. «Él es un canal, de los Maestros, en conexión directa con la Gran Logia Blanca, siendo escogido como uno de los caminos a través del cual los buscadores desinteresados, dispuestos a dedicar sus vidas al servicio de la humanidad pueden prepararse a sí mismos para la llegada del nuevo Maestro del Mundo espiritual, la Encarnación de la Conciencia-Cristo».