Ovnis: La Hipótesis Psicosocial (Final)

Ovnis: La Hipótesis Psicosocial

Por Steven Novella

Evidencia física

splash11Si la HET es correcta, entonces es posible obtener evidencia física como prueba de HET. En otras palabras, si los aliens están visitando la Tierra verdaderamente e interactuando con los humanos, debe ser posible obtener algo físico que sea demostrablemente alienígena. Alguien podría argumentar por tanto que HET predice el descubrimiento eventual de un genuino artefacto alienígena inconfundible. Para ser inclusivo, yo contaré como un artefacto alienígena al alien en sí, un objeto tecnológico creado por los aliens (como una nave o implante), o incluso una fotografía o vídeo de un alien u objeto extraterrestre que sea de alta calidad, conclusivo y que sobreviva al escrutinio científico cuidadoso.

La HPS no admite ningún artefacto alien, y la presencia de incluso un solo artefacto contrariaría a HPS, al menos como la explicación única del fenómeno ovni. Por lo tanto, la presencia de un artefacto alienígena demostrable parece una prueba satisfactoria para discernir entre HET y HPS. Sin embargo, la prueba de evidencia es mucho más significativa cuando es positiva que cuando es negativa.

Esto quiere decir, la presencia de un único artefacto alienígena favorecería definitivamente a HET y acabaría con todo el debate científico. La ausencia de tales artefactos demostrables sin embargo no es definitiva y no termina con el debate, ya que los partidarios de HET pueden alegar que la evidencia es muy difícil de obtener (con conspiraciones del gobierno y todo lo demás), y como un razonamiento lógico, la ausencia de evidencia hasta el momento no puede probar que ninguna evidencia exista.

Todos los escépticos, e incluso la mayoría de los creyentes, admiten que ninguna evidencia definitiva existe, por lo menos que esté en dominio público. Esta falta de evidencia favorece a HPS, pero el punto de desacuerdo entre escépticos y creyentes de HET es hasta qué grado. La falta actual de evidencia física definitiva no es y nunca puede ser concluyente, pero apoya fuerte y cada vez más la HPS a medida que el tiempo pasa.

Aquí el tamaño enorme del fenómeno ovni trabaja contra los proponentes de HET. Como el tamaño y la duración del fenómeno crecen, se vuelve gradualmente más improbable que la HET pueda ser verdad sin que alguna evidencia física aparezca. Eventualmente los aliens y los agentes del gobierno deben fallar, los investigadores de ovnis deben tener suerte, y un pedazo de evidencia real e innegable entrará en el dominio público. Cada generación de entusiastas ovni profesa que tal evidencia está casi a nuestro alcance. El hecho de que esto todavía no ocurrió es un punto muy fuerte en favor de HPS sobre HET.

Si la HET era correcta la falta de evidencia fotográfica y en vídeo concluyente de aliens o naves extraterrestres también es crecientemente improbable, ya que cámaras de video y cámaras fotográficas, y ahora vídeo digital, están disponibles exponencialmente. La omnipresencia del video creó incluso un nuevo género de programas de televisión, los así llamados «realidad desnuda». Tales programas muestran vídeos de acontecimientos dramáticos inesperados, como accidentes, ataques de animales, desastres, y clima extremo. El vídeo está en general razonablemente con un buen enfoque, la iluminación adecuada y lo suficientemente cerca para mostrar claramente los eventos. Por comparación, los vídeos de ovnis muestran luces nocturnas, objetos borrosos, e imágenes ambiguas (muy parecidas a los supuestos vídeos del Pie Grande, monstruo del Lago Ness y otros fenómenos dudosos).

Las fotos y vídeos ocasionales que son claras sobre su contenido, como la película de la autopsia alien, tienden a tener dos características en común: la fuente o los descubridores del vídeo desean permanecer anónimos y el vídeo no sobrevive a un escrutinio detallado para determinar si es un fraude. La justificación para el anonimato normalmente es el miedo a la persecución, pero tal timidez parece sólo surgir en videos que parecen haber sido falsificados. Algunos vídeos, como la filmación en la Ciudad de México y la de Billy Meier, son de discos voladores clásicos que pueden ser claramente vistos balanceando como si estuvieran colgados por un hilo. Después de mucha controversia y apoyo casi universal entre entusiastas de los ovnis, la filmación de la autopsia alienígena fue definitivamente mostrada como un fraude.

Con el avance de la tecnología digital, también avanza la calidad de los fraudes. Sin embargo, hasta ahora, ninguna filmación sobrevivió a la inspección escéptica.

Antecedentes culturales versus discontinuidad

grayarchOtra característica de un fenómeno verdaderamente alienígena es que debería contener elementos que son genuinamente alienígenas. Por ejemplo, cuando las sociedades europeas encontraron las culturas del Extremo Oriente, esto resultó en la introducción en Europa de productos de una cultura extranjera, alienígena. Los idiomas asiáticos eran más diferentes de todos los idiomas europeos que cualquier dos idiomas europeos eran uno de otro. También hubo la introducción de nuevas comidas, nuevas tecnologías e ideologías culturales. Ningún escritor de ficción europeo podría haber soñado con una cultura tan alienígena a la cultura europea como la cultura asiática era en realidad.

Si la Tierra fue contactada por una raza alienígena exploradora, una especie resultante de la evolución en un mundo diferente y con una cultura, tecnología y visión de mundo completamente independientes, entonces esperamos que tal contacto produciría una discontinuidad cultural significante. Los aliens y sus astronaves no debían parecerse con nada imaginado en historias de ficción científica previas (teniendo en cuenta las probabilidades, excepto por una coincidencia cósmica extrema). También deberían traer información nueva o sin igual para la raza humana.

Así, la HET predice que el fenómeno ovni debería ser acompañado de discontinuidad cultural mientras que la HPS predice que el fenómeno ovni no tendrá ninguna discontinuidad cultural, muy al contrario, evolucionaría de antecedentes culturales demostrables.

Vamos a mirar primero a los aliens. Muchos científicos y escritores de ciencia ficción notaron que los pequeños aliens grises parecen increíblemente humanos. Como un escritor dijo, «los aliens no deben parecer tan humanos». La probabilidad de que una raza alienígena -producto de una historia evolutiva completamente separada- parecería incluso vagamente humanoide es extremadamente pequeña.

Pero los aliens no sólo se parecen a los humanos, ellos se ven como humanos con las características que nosotros psicológicamente asociamos a la inteligencia exagerada. Si, por ejemplo, comparamos los humanos a los monos, podemos observar que los humanos tienen cráneos relativamente más grandes, caras más pequeñas con características más delicadas y menos pelo. Si tomamos un humano y luego aumentamos el tamaño del cráneo, disminuimos la cara y hacemos todas las facciones más delicadas y quitamos el cabello, acabamos con un típico alien gris.

En realidad, si se encontraran verdaderos aliens, probablemente no se parecería nada concebido en la ciencia ficción. Después de tal contacto toda la ficción científica quedaría inmediatamente obsoleta y rústica, y las muchas especies de aliens humanoides que pueblan la ficción humana sobre aliens parecerían repentinamente tontas. Yo predigo que los aficionados de ciencia ficción en un mundo post-contacto mirarán a la ciencia ficción de la época pre-contacto y sacudiran las cabezas, preguntándose «¿Cómo pensaron las personas en aquella época que los aliens se parecerían tan humanos?» Espero vivir para ver si mi pronóstico se hará realidad.

Los aliens a veces tienen hasta nombres. Los nombres alienígenas deberían ser alienígenas, y probablemente no se asemejen a ninguna lengua humana. Algunos de los nombres listados son obviamente traducciones al inglés, pero la mayoría de los demás son simplemente nombres. Es revelador que los aliens no sólo tienen nombres que suenan humanos, pero que la mayoría de ellos tienen nombres que suenen europeos. Aún, aquellos encontrados por personas de culturas hispánicas tienen nombres que suenan hispanos. Ellos ni siquiera son tan diferentes de la estructura fonética europea como los nombres de humanos de otras culturas, como la asiática o africana. Nombres verdaderamente aliens deberían ser más diferentes de cualquier idioma humano que cualquier dos idiomas humanos son uno del otro.

Para analizar esto un poco más, todos los idiomas tienen una cierta estructura fonética, consonantes que son más comunes que otras, una cierta relación de consonantes para vocales, fonemas únicos, inflexiones características y colocación de sílabas tónicas. Estos elementos componen el carácter de un idioma, como el idioma suena al oído. Por eso es posible e incluso fácil reconocer un idioma que alguien esté imitando aunque esté hablando de tonterías e inventando palabras.

Los escritores de ficción especulativa (ciencia ficción y fantasía) a veces se enfrentan al desafío de inventar culturas alienígenas, incluyendo idiomas. Una de las trampas de este emprendimiento es dar nombres a los aliens que sigan las características lingüísticas de su lengua nativa (como Xenu, el Señor alienígena inventado por el escritor de ciencia-ficción L. Ron Hubbard para su religión fabricada, la Cienciología). Los escritores experimentados intentarán manipular los elementos específicos del idioma para crear nombres con un sonido genuino alienígena. El precio de no hacer esto será crear nombres que suenan tontos con un aspecto rustico de ciencia ficción de los años 50 («Klaatu Barada Nikto»).

Al revisar los nombres de los aliens listados, está bastante claro que siguen los estilos lingüísticos de las culturas de los supuestos contactados. Hasta hoy, ningún idioma o nombre verdaderamente alien resultó de un alegado contacto alienígena. De nuevo, vemos una falta de discontinuidad y la influencia de antecedentes culturales.

¿Y qué decir de las naves alienígenas? La mayoría de los testigos de ovnis que describen un objeto real (en lugar de sólo puntos de luz) describen un típico disco volador. El propio concepto de disco volador, sin embargo, no es más que una mala interpretación de la descripción original de Kenneth Arnold. Los objetos que vio no eran discos rigurosos, pero él describió el movimiento de ellos como el de un disco saltando. La prensa sin embargo informó que los ovnis eran discos voladores. Desde entonces la mayoría de los testigos oculares han visto discos voladores. Una vez más, o esto es una coincidencia irónica de proporciones cósmicas o estamos viendo los efectos de la sugerencia y el pensamiento no crítico.

También es posible ver los antecedentes culturales del icono del disco volador dentro de la ciencia ficción de mediados del siglo 20. Aunque otras imágenes también eran populares, como naves-cohete, el disco volador era común en revistas de ciencia ficción antes del famoso encuentro de Kenneth Arnold en 1947. Los años cincuenta produjeron un batallón de películas de ciencia ficción que caracterizaron discos voladores clásicos, mientras que solidificaban su forma como la nave alienígena estándar.

Los aliens les dieron advertencias a algunos contactados o abducidos. Las advertencias más comunes están en las líneas de alertar a los humanos sobre los peligros de la guerra nuclear o de destruir el medio ambiente de la Tierra. Parece que los aliens tienen preocupaciones globales similares a la de la mayoría de los estadounidenses. Hasta el momento, los aliens no trajeron ninguna información que sea nueva o sin igual; ellos no advirtieron a la humanidad de nada que ya no sepamos.

Este aspecto del fenómeno de la abducción también expone una interesante pregunta. Si los aliens que visitan la Tierra desearan dar un aviso a la humanidad, ¿por qué ellos darían esta advertencia a un puñado de individuos sin autoridad o posición de destaque, bajo circunstancias en las que es probable que ellos no fueran creídos, y luego apaguen sus memorias de forma que el secuestro, incluso la advertencia, sólo pudieran ser recordados de forma nebulosa bajo hipnosis? Hasta ahora, sus advertencias no parecen haber afectado el curso de la historia humana en un milímetro.

En una vertiente similar, otros aliens informaron a los abducidos que su visita es un preludio a la segunda venida de Cristo, como Betty Andreasson relató en «El caso Andreasson» (The Andreasson Affair – Fowler, 1979). Sin embargo, tales abducidos tenían una convicción preexistente en el cristianismo y en su segunda venida.

Por lo tanto, los aliens parecen reflejar las convicciones y preocupaciones de sus rehenes y no trajeron ninguna información nueva o sorprendente a la humanidad. De nuevo, esto representa una continuidad cultural que es predicha por la HPS y demuestra una falta de discontinuidad predicha por HET.

Algunos proponentes de ovnis ofrecieron como explicación para la falta de discontinuidad biológica y cultural la especulación de que visitantes alienígenas en realidad han venido a la Tierra hace muchos miles de años, influenciando nuestra cultura y quizás incluso nuestra biología. Sin embargo, esta estrategia no elimina el problema de discontinuidad, sólo lo transfiere al pasado.

Las especies humanas son parte del continuo de la vida en la Tierra. Tanto evidencia biológica como fósil sugieren fuertemente que no hay discontinuidad biológica – el homo sapiens evolucionó en la Tierra. También no hay evidencia que sugiera cualquier discontinuidad cultural o tecnológica en el pasado de cualquier sociedad humana.

Mitología o Historia

atimeHET y HPS también hacen previsiones diferentes sobre cómo la historia ovni se desarrollará y evolucionará con el paso del tiempo. Si el fenómeno ovni fuera una historia real, esperaríamos que tenga ciertas características, como un núcleo de consistencia. Algunos detalles específicos, inesperados al principio, pronto caracterizar los contactos genuinos. Los medios y la ficción tenderían a seguir los pasos del fenómeno a medida que aprendiéramos más sobre él. Un acumulativo (en lugar de mutante) cuerpo de evidencia se acumularía.

La HPS al contrario, aborda el fenómeno ovni como una mitología moderna. Las mitologías se desarrollan de la cultura popular, no se impone desde fuera. La línea narrativa de tales mitologías es al principio cruda y simple, pero entonces evoluciona con el paso del tiempo mientras que los nuevos elementos se agregan. Los detalles son al principio dispersos y discrepantes, pero posteriormente se desarrolla un consenso. No todos los detalles son retenidos, sólo aquellos que se muestran más atractivos y resonantes. Y la línea narrativa tenderá a ser dirigida por los medios y por la ficción de la cultura popular, en lugar de lo contrario.

Si miramos la historia ovni moderna, ella sigue lo que predecimos por la HPS. En los años cuarenta la historia ovni tenía el carácter de la ficción científica de la época, carácter ahora obvio de la perspectiva histórica. Los contados de los años 50 describían contactos con humanos brillantes de Venus, hombres de la Luna y marcianos (¿no es de donde los aliens venían en los años 50?). Tales historias parecen ridículas por patrones contemporáneos, pero eran el comienzo de la historia de los ovnis.

Los aliens entonces cambiaron con el paso del tiempo, mientras tomaban muchas formas diferentes, de enanos cabelludos a insectos gigantes. Finalmente, el pequeño alien gris hizo su aparición en la supuesta abducción de Betty y Barney Hill en 1966. Por razones descritas anteriormente, la pequeña imagen grises resonó en la psique humana. Ellos se vuelven cada vez más relatados hasta los años setenta, cuando emergen «victoriosos», solidificados como el icono alien estándar. Joe Nickell hizo un maravilloso trabajo al resumir la «línea del tiempo alien» (Alien Timeline), demostrando gráficamente con el paso del tiempo el proceso de evolución alienígena (Nickell, 1997).

Una vez que ciertos detalles se convierten en una parte estándar de la mitología, a menudo se reencuentran en historias más antiguas. Por ejemplo, el famoso Incidente de Roswell existió durante casi treinta años, desde 1947 hasta los años setenta, sin ninguna mención a cadáveres alienígenas. Sólo después de que los pequeños grises emergieron, surgieron testimonios de personas alegando haber visto aliens semejantes a los de Roswell del año 1947.

Terry Matheson examinó la literatura de abducción alienígena en «Abducciones Aliens: Creando un Fenómeno Moderno» (Alien Abductions: Creating a Modern Phenomenon – Matheson, 1998). Él descubrió que la literatura está de acuerdo con las características de una mitología, como se ha descrito anteriormente. Por ejemplo, escribe:

[Examinando la literatura] se descubrirá que los relatos más recientes tienden a tanto responder problemas y preguntas creadas por narraciones más antiguas, como también a insertar nuevos elementos, como si estos nuevos elementos estuvieran siendo probados por su capacidad de apropiarse en las historias.

Al mismo tiempo, los aspectos de narraciones previas que no resuenan de alguna manera con el público son a menudo descartadas. Los relatos más antiguos tienden a ser comparativamente simples y terrenos, mientras que los más recientes (como los de los años noventa) son más detallados e implican otras áreas de lo paranormal similares a aquellas frecuentemente encontradas en libros de la llamada «Nueva Era».

Aunque Matheson declare que no está tratando de determinar la verdad de los relatos de abducción, concluye que abordar la narración de la abducción alienígena como una mitología moderna es muy instructivo para la comprensión de su evolución y lugar en la cultura moderna.

airshipHasta ahora examinamos la HET y la HPS teniendo en cuenta características que esperamos que cada hipótesis deba predecir, basados principalmente en el sentido común. Sin embargo, tenemos un ejemplo histórico excelente que valida muchas de las características de la HPS. En «Ovnis & Contacto Alien» (UFOs & Alien Contact – Bartholomew & Howard, 1998), Robert E. Bartholomew y George S. Howard describen los avistamientos de aeronaves de 1896-1897.

En aquella época, había gran expectativa de que las máquinas voladoras estaban a punto de ser inventadas. Esto condujo a mucha especulación relativa a programas del gobierno e inventores solitarios. Lejos de ser sorpresa, también condujo a avistamientos de luces no identificadas y objetos en el cielo que fueron rápidamente interpretados como las esperadas aeronaves. Bartholomew y Howard demuestran a través de una cuidadosa documentación que la fiebre de aeronaves contenía muchas de las características de la historia ovni moderna, incluyendo testigos confiables, excitación de los medios motivando avistamientos, contactos e incluso abducción así como supuesta evidencia física que siempre se mostró insatisfactoria. Como si no bastara, las aeronaves seguían la pintoresca ficción del siglo XIX (antecedentes culturales), con alas batiendo y fuselajes bulbosos en lugar de la forma que aviones reales vendrían a tener eventualmente (inesperada por la ficción contemporánea).

Conclusión

El fenómeno ovni sigue siendo una vasta y controvertida parte de la cultura moderna. Sin prueba definitiva sobre la causa del fenómeno, nos obligan a deducir la mejor explicación. Cuando la totalidad del fenómeno y toda la evidencia se considera, creo que la hipótesis psicosocial emerge como la mejor explicación hasta la fecha presente. La hipótesis extraterrestre, aunque atractiva para muchos, permanece sin apoyo confiable.

La HPS también permite a los escépticos sobre ovnis a lidiar con el tema de ovnis y aliens como un fenómeno verdadero que merece una explicación seria. La evidencia apunta a un complejo fenómeno que combina mitología moderna, narrativa literaria, cultura popular y psicología humana. También parece probable que este enfoque explicativo pueda ser generalizado y aplicado a una amplia variedad de creencias modernas paranormales y limítrofes.

https://web.archive.org/web/20100314114139/http://www.ceticismoaberto.com/ufologia/1994/ovnis-a-hipotese-psicossocial

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.