Muna, el pueblo maya donde ovnis, aluxes y hombres armados son parte de la historia
Unos turistas vieron un objeto luminoso caer en un cenote de Yucatán en 2004. No importa si era un ovni, un dron o algo más: los pobladores siguen contando la historia, aquello estuvo ahí.
Muna, Yucatán / 16.08.2026
Alejandro Ruiz
DOMINGA.– Alrededor las ocho de la noche del 23 de octubre de 2004, un suceso marcó al pueblo de Muna, Yucatán. Sobre la carretera que conecta a este municipio con la ciudad de Mérida, un grupo de turistas que se dirigían a la zona arqueológica de Uxmal vieron cómo una luz circular descendió del cielo y se escondió entre el monte. Chatino, cuidador de un terreno en la zona, llamó rápido a don Lorenzo, el dueño. Le dijo que estaba asustado, pues lo que presenció parecía insólito.
Ese viernes el objeto entró a un cenote descubierto –una agüada, como lo conoce la gente de Muna– y al entrar provocó un estruendo, un golpe en seco, y se iluminó el cenote desde el fondo. Quince, veinte segundos después, la nave emergió. Flotó unos instantes a baja velocidad y luego aceleró hacia arriba hasta desaparecer. No era un helicóptero. No era una avioneta. Los testigos lo repiten veintidós años después: aquello había sido un platillo volador, redondo, con ventanitas, completamente iluminado. Un ovni.
En Yucatán es común que extranjeros y locales estén interesados por el fenómeno ovni. Es parte de un turismo no oficial que atrae a más de uno: algunos piensan que las pirámides mayas tienen energías cósmicas por su alineación con las estrellas. Otros, que sencillamente esa arquitectura imposible para el mundo occidental no pudo ser construida sino por seres de otros planetas. En Chichén Itzá, por ejemplo, entre las camisetas con estampados de jaguar y otros símbolos mayas, hay algunas que tienen una nave espacial sobrevolando la pirámide.
La pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, Yucatán | Cuartoscuro
Lorenzo ahora tiene casi 65 años. Talla de madera. Desde una silla en su taller en el barrio de San Bernardino, recuerda aquellos días: “Al día siguiente aparecieron un grupo de personas armadas en la agüada. Eran militares que caminaron por el monte varios días buscando paquetes porque muchos pensaron que eran los narcos tirando mercancía al agua. Pero no encontraron nada”.
Las autoridades municipales, estatales o federales no confirmaron que hubiera un operativo de fuerzas de seguridad en la zona. Inclusive, dice la revista Misterios –que acudió al lugar de los hechos al día siguiente–, los testimonios recopilados hablaban de ocho hombres armados, todos con aspecto de fuera. Algunos con cabello largo. Otros con corte tipo militar. Ninguno portaba identificación. Permanecieron allí más de doce horas, impidiendo el acceso a cualquiera que quisiera acercarse, incluidos los periodistas. Luego, el domingo, desaparecieron sin dejar rastro. Nunca se supo quiénes eran ni qué buscaban o qué encontraron.
Lorenzo, sin embargo, está convencido de que esos hombres eran militares, pues él tenía un terreno a un lado del cenote y le dijeron eso. Dice que aquellos hombres sólo rodearon la agüada. Nunca entraron al cenote.
Las únicas personas que han ingresado a ese cuerpo de agua fue un grupo de buzos en 2002. “Llegaron a veintidós metros de profundidad y no tocaron fondo. Allí abajo, a unos cinco o diez metros, empiezan cavernas, cuevas donde viven cocodrilos y tortugas. Como si la tierra se tragara las cosas o las escondiera. Por eso nosotros no nos metemos a la agüada, porque es peligroso, y ahorita está todo contaminado”, dice.
Aunque impactante, este suceso no sorprende en lo absoluto a Lorenzo. Para él, el encuentro con lo “paranormal” ha sido una constante en la vida. Para él, lo extraordinario no sólo viene del cielo, sino que habita el monte desde siempre.
Los aluxes, los pequeños guardianes de la selva maya
Uxmal es una de las zonas arqueológicas más importantes de Yucatán | Cuartoscuro
Don Lorenzo creció en Uxmal, una antigua ciudad maya del periodo clásico, fundada, según registros arqueológicos, en el siglo VII, y según especialistas tiene una importancia histórica y simbólica mucho mayor a Chichén Itzá. En este territorio ancestral creció Lorenzo. A los nueve años caminaba sólo por la selva para ir a la escuela. “En ese tiempo no había miedo. Yo caminaba solito”, recuerda entre risas.
Un día, mientras andaba en el monte, empezó a escuchar pasos detrás de él. Se volteaba y no veía a nadie. Así, varias veces. Hasta que se lo contó a su abuelo. “No les tengas miedo, tampoco los insultes. Son tus amigos, te están cuidando”, le dijo el viejo. “Son los enanos, los aluxitos. Pero si los ofendes, te van a corretear”.
Le enseñó a dejarles tres dulces sobre un tronco o una piedra. Para los adultos, el tributo es cigarro y pozol, la bebida a base de maíz nixtamalizado.
Mientras el pequeño Lorenzo escuchaba los pasos detrás de sí, decidió girar rápido, sin darles tiempo a esconderse. Quería verlos. Y dice que los vio: “Son cositas así como niños, pero son mayores. Así están hechos”. Los aluxes –esos pequeños seres que en la cultura maya son los defensores del monte o la selva– son, en el relato de don Lorenzo, algo mucho más complejo que una superstición pintoresca. Son guardianes. Cuidan milpas, castigan a quien toma sin permiso, se transforman en viento, en serpiente. Son los cuatro vientos: las energías que rondan entre la selva.
Los aluxes son seres mitológicos de la cultura maya asociados a la protección de los montes | Especial
Su existencia opera bajo un contrato muy preciso con el campesino: desde la quema del monte hasta la cosecha, hay que pedir permiso. “Hay que dar primicia”, dice. “Hay que dejar el primer elote, el pozol, el atole en un altar. Si no, sobreviene la calentura, el mal aire, la parálisis”, dice Lorenzo, quien cuenta que vio a su propio padre sufrir las consecuencias de saltarse a los aluxes.
Un día, su padre entró a la milpa antes de que el abuelo hiciera la ceremonia del Wajil Kool, un antiguo ritual maya para agradecer a la tierra por permitir obtener frutos de ella, y no pudo salir. Gritaba, tirado entre el maíz, con una fiebre que no cedía hasta que vino un brujo desde San Simón, un poblado cercano. El brujo mató un pollo en su cuarto, lo santiguó. Minutos después, el hombre se levantó y caminó.
A un visitante occidental todo esto puede sonar a fábula, a realismo mágico que uno consume en las novelas pero descarta en la vida real. Pero en Muna, un municipio de no más de 13 mil habitantes rodeado de inusuales cerros, donde se vive de la agricultura, estas historias no se cuentan como metáforas. Don Lorenzo las narra con la misma naturalidad con la que describe la luz del ovni sobre la selva.
“Los jóvenes ahora ya no creen en esto pero es real. Yo creo que es porque cada vez menos jóvenes trabajan en el monte o lo caminan. Le tienen miedo. Yo no tengo miedo, a mí me gusta, pero los más jóvenes ahora tienen miedo”, dice.
La conversación con él es un laberinto. Apenas termina de hablar de los aluxes, ya está contando que bajo la iglesia de Muna hay túneles que conectan con los poblados de Santa Elena, Uxmal y Maní. Que se hicieron durante la conquista, para esconder a la gente y a las imágenes sagradas mayas de los frailes que las quemaban. “Aquí, a media cuadra de la calle principal, hace ocho años se desfondó un terreno por las lluvias. Se vio un túnel de metro y medio de ancho, con altura para una persona, hecho en arco. Los dueños no quisieron escarbar. Tenían miedo de que viniera el INAH y les quitara el terreno. Lo vendieron. Otro dueño y ya”.
Luego cuenta lo de la cueva de los aluxes, esa que él mismo descubrió junto a su amigo Pedro Ayuso, un mediodía mientras cortaba madera. El perro ladrando, las hojas secas girando solas en un remolino, la tapa redonda de casi un metro que apenas podía mover con una palanca. Debido a su edad, él y su amigo Pedro contrataron a unos muchachos del pueblo para que bajaran. Les ofrecieron quinientos pesos. Uno bajó con sogas, empezó a grabar y a los pocos minutos gritó histérico que lo subieran:
–¡Me mata esa cosa, un gigante que hace un ruido!
Lo «paranormal» forma parte de la cotidianidad de los habitantes de Muna, Yucatán | Alejandro Ruíz
Salió temblando. Nadie más quiso intentarlo. Don Lorenzo, en cambio, bajó solo. Con una camisa blanca y el sol justo en el cénit para iluminar. Sin miedo. Porque, dice, él ya está acostumbrado a ver cosas. Se metió con una cámara de cinta –“de las de antes, de rollo”– y grabó lo que había adentro: murciélagos, el vacío, un primer piso a cinco metros y luego un precipicio.
–¿Y el video? – le pregunto a don Lorenzo.
–Se le quedó Pedro –dice, y como un guiño a la nostalgia agrega que ahora “ya no hay cámaras caseras. Ya no consigo ni el rollo”.
Los cazadores de venados que avistan objetos voladores
La interacción de Uxmal con otras regiones mayas, como Veracruz y Centroamérica, se evidencia mediante hallazgos | Alejandro Ruvalcaba
Pedro Ayuso tiene un terreno en las alturas de Muna que es conocido como mirador. Ahí tiene su taller de artesanías y ofrece servicios de guía, camping y un recorrido por un museo comunitario que él y su familia administran. Hoy tiene 57 años y, mientras la selva maya sirve de paisaje de fondo, cuenta su historia. Una noche –hace como unos diez años – él estaba con dos amigos en su terreno.
“¡Mira eso!”, dijeron todos. Y Pedro creyó ver un ovni. “Yo jamás había visto uno. Tenía todas las características: platillo, redondo, ventanitas. Estaba en el aire y hacía movimientos extremadamente rápidos. Aparecía, desaparecía, se iba para arriba, para abajo. De repente prendía las luces de sus ventanas más fuerte, y luego tiraba una luz tan luminosa en la parte de abajo que la selva quedaba blanca”, cuenta, aún sorprendido después del paso de los años.
El objeto estaba cerca, a uno o dos kilómetros a lo sumo. Hizo varias apariciones, y en una fracción de segundo desapareció para siempre. “No sólo es mi historia”, aclara Pedro. “De hecho, por mucho tiempo tuve el reportaje de un alemán que iba pasando por esta carretera hace como treinta años. Le tocó ver un ovni muy de cerca, fue muy sonado”, asegura.
El reportaje al que se refiere cuenta la historia de un turista alemán, Lepold Kaseldorf, quien en 1999 viajaba por la carretera de Muna acompañado por dos personas. Regresaban de visitar la zona arqueológica de Uxmal, alrededor de las cinco y media de la tarde, cuando un ruido los obligó a detenerse. Al bajar del vehículo para averiguar qué ocurría, vieron una nave en pleno día, suspendida en el aire, estática. Kaseldorf tomó una fotografía que, con los años, daría la vuelta al mundo.
La imagen es de una nitidez sorprendente: se distingue con claridad la presunta nave espacial, favorecida por la luz del atardecer y la cercanía del objeto, que en ese momento permanecía inmóvil. Kaseldorf regresó a Alemania y mandó analizar la foto. Investigadores de Alemania, España, Inglaterra, Italia y Francia examinaron el negativo. La conclusión fue unánime: no había montaje. La imagen era real.
Pero además de este episodio están las historias de los cazadores que se quedan de noche junto a las aguadas esperando venados y ven cosas que no deberían ver. Y don Nando, otro tallador de piedra ya anciano, que fue socio del restaurante que funcionaba junto al cenote donde se avistó el ovni de 2004. A él, cuando le tocaba quedarse a cuidar de noche, dice don Lorenzo, le pasaron “muchas cosas”: escuchó ruidos en el monte, se perdió, y algunas veces sintió que los aluxes lo perseguían. Energías, les llaman.
Las energías que guarda la región se manifiestan de distintas formas | Especial
¿Por qué ocurre aquí, en Muna?, le pregunto. Pedro Ayuso tiene su teoría: “Todo Yucatán, por donde te vayas, tiene vestigios arqueológicos. Hay energías. Muchas energías. Pirámides, construcciones mayas por todos lados. Posiblemente ese sea el motivo por el que se da más en una zona que en otra: hay lugares que atrapan más la energía, tal vez de los radares de ellos, ¿me entiende?”.
Don Lorenzo coincide, pero va más allá: “Ellos –los voladores de los ovnis– están investigando, buscando, porque saben que hay esas cosas aquí. Por los cenotes, por las grutas. Los mayas tiraban ofrendas al agua, princesas, jade. Quizás buscan algún material”. Sin embargo, ambos coinciden en algo: desde hace más de 10 años los avistamientos ya no son tan frecuentes como antes. Pedro reflexiona:
“Los avistamientos tienen sus ciclos. Las cosas suceden continuamente y luego se calman o desaparecen. Todo continuo y para siempre no existe. Depende de las estaciones, de las alineaciones energéticas. Todo se mueve a través de la energía. Como el hombre, que un día regresará a la Luna, pero ahorita está en pausa”.
Hace diez, quince años que no escucha nada, dice. Pero luego, don Lorenzo, desde su taller, cuenta algo que pasó apenas una semana: a la una de la madrugada, sus hijas lo despertaron asustadas. Los perros ladraban, se oía un ruido extraño. Su yerno salió y vio las luces girando en el cielo. “Se asustó, entró y se encerró”. Las cosas, como dice Pedro, sólo están en pausa.
Había hombres armados, documentado por periodistas
En Muna la línea entre lo supersticioso y lo real es delgada | Especial
Uno podría leer todo esto y sonreír con condescendencia, como se sonríe ante las leyendas de los pueblos. Civilización versus superstición. Razón versus mito. Pero esa frontera es más frágil de lo que el mundo occidental quiere admitir.
Lo que en Muna llaman “mal aire”, en otras partes lo llaman crisis nerviosa, trastorno psicosomático, sugestión. Pero el resultado es el mismo: el hombre tirado en la milpa no se levanta hasta que el ritual se cumple. ¿Es el brujo, el pollo sacrificado, el rezo lo que lo cura? ¿O es la fe en ellos? ¿Y acaso no es ese el mecanismo de medio placebo que sostiene a nuestra medicina? Cuestión de nombres.
Lo que en Muna llaman aluxes, en otras culturas son similares a los duendes, hadas, gnomos, ángeles, demonios, según la época y la geografía. Cada cultura ha poblado sus bosques y sus casas de seres intermedios. Sólo cambia la nomenclatura. La experiencia es universal: hay una presencia más allá de nosotros que no se explica con las herramientas de la física. O sí, quizás, pero con una física que aún no conocemos. Lo que en Muna llaman “ovni”, nosotros lo llamamos ovni también, porque no tenemos mejor palabra. Pero ellos no necesitan un Jaime Maussán que les valide la experiencia. La vieron. La tocaron casi. No les interesa tanto si eran extraterrestres, viajeros del tiempo, drones secretos o dioses antiguos. Lo relevante es que estaban ahí y no se han ido del todo.
Ninguna autoridad de los tres niveles de gobierno pudo explicar la presencia de hombres armados en la zona | Especial
Y luego está la gente armada. Ocho personas sin identificación que acordonaron la agüada por doce horas y luego se esfumaron en 2004. Eso ya no es leyenda, es un hecho documentado por periodistas que llegaron al lugar y fueron expulsados a punta de amenazas. ¿Quiénes eran? ¿Militares? ¿Agencia espacial? ¿Narcos con un cargamento extraviado? ¿Era un Amado Carrillo o una Reina del Pacífico que visitaban Yucatán? ¿O Los Zetas que establecieron una conexión criminal entre la península y Centroamérica? Cualquiera de las respuestas es inquietante, pero hay una peor: ¿y si todos tenían razón? ¿Y si realmente algo cayó en Muna esa noche, algo que interesó a fuerzas que no rinden cuentas a nadie?
Al final, lo que queda es el testimonio de dos hombres que no pretenden convencer a nadie. Pedro Ayuso y don Lorenzo hablan con la calma de quien ya contó esto muchas veces, sabiendo que el interlocutor creerá o no creerá, y que eso importa poco. “Las nuevas generaciones ya no saben, ya no les interesa”, lamenta don Lorenzo. Pedro lo confirma: “Alguien de sesenta, setenta años para atrás sabe muchas historias. Como que [lo paranormal] se solía aparecer más hace años que ahora”.
Pero eso no significa que lo extraordinario se haya ido. Sólo está, como dice Pedro, en pausa. En un ciclo. Aguardando la alineación correcta de la energía. Hace semana y media, en 2026, las luces giraron otra vez sobre Muna y el yerno de don Lorenzo corrió a encerrarse. En cualquier momento, un cazador verá algo raro junto a una agüada mientras espera al venado. Un niño que camina solo por el monte oirá pasos detrás de él y recordará lo que le dijo su abuelo: no tengas miedo, son tus amigos.
Y quizás, algún día, otro objeto redondo con ventanitas iluminadas descienda sobre la selva yucateca, y alguien lo grabe con una cámara que ya no use rollo, y el mundo –el mundo occidental, el de las certezas y los desprecios– tenga que callar un instante su escepticismo para preguntarse si no será que, durante siglos, han sido los pueblos como Muna los únicos que han sabido ver.
https://www.milenio.com/comunidad/ovnis-mexico-objeto-luminoso-cayo-yucatan
Ovnis y aluxes en Yucatán: las historias y misterios que sobreviven en el estado
¿Qué historias de ovnis se cuentan en Yucatán?. Foto: IA.
Agosto 17, 2026
Por: Adity Cupil
En Yucatán, entre pirámides mayas, cenotes y caminos que atraviesan el monte, todavía se cuentan relatos sobre pequeños guardianes de la selva, túneles escondidos y luces que aparecen en el cielo sin que nadie sepa explicar exactamente qué fueron.
No hace falta decidir si se trató de un ovni, un fenómeno natural o simplemente una historia que creció con los años. Para quienes estuvieron ahí, esos relatos forman parte de la memoria de sus comunidades.
Uno de los casos más llamativos ocurrió en Muna, donde habitantes y visitantes aseguran haber presenciado, en distintos momentos, objetos luminosos que parecían desplazarse de manera inusual sobre la selva.
¿Qué historias de ovnis se cuentan en Yucatán?
Según un artículo del milenio, uno de los relatos más conocidos se remonta a 2004, cuando un grupo de turistas que viajaba por la carretera de Muna hacia Uxmal habría observado un objeto luminoso descender sobre el monte.
Según los testimonios recopilados sobre aquel episodio, la luz tenía una forma circular y parecía completamente iluminada. El objeto habría descendido hasta una aguada y provocado un fuerte estruendo.
El relato cuenta que, después de permanecer algunos segundos en el agua, el objeto volvió a emerger, flotó durante unos instantes y posteriormente se elevó hasta desaparecer. Para los testigos, aquello tenía la forma de un platillo volador, con pequeñas ventanas y luces alrededor.
La historia ha sobrevivido durante más de dos décadas, aunque no existe una confirmación oficial que permita establecer qué fue realmente el objeto observado aquella noche.
¿Qué ocurrió con los hombres armados que llegaron al cenote?
La historia se volvió todavía más extraña al día siguiente. De acuerdo con el testimonio de habitantes de la zona, un grupo de hombres armados llegó hasta la aguada y permaneció allí durante varias horas.
Algunos pobladores pensaron que podían tratarse de militares que buscaban algún objeto o incluso de personas relacionadas con el narcotráfico que habrían arrojado mercancía al agua.
Sin embargo, no existe confirmación oficial de que hubiera un operativo militar en el sitio. Los relatos señalan que los hombres permanecieron en la zona e impidieron el paso de otras personas. Después desaparecieron y nunca quedó claro quiénes eran ni qué buscaban.
¿Por qué los aluxes siguen formando parte de las historias de Yucatán?
Si los ovnis pertenecen a las historias que vienen del cielo, los aluxes pertenecen al monte. Estos pequeños seres forman parte de la tradición maya y son descritos como guardianes de los campos, los caminos y la selva.
Para muchas personas, los aluxes no son simplemente personajes de cuentos. Son parte de una manera de entender y relacionarse con el territorio.
En Muna, habitantes cuentan que los aluxes siempre esconden tus objetos y te hacen travesuras, la más extrema es la historia de los peinados a caballos.
Cuando era niña, en el rancho de mi papá, ubicado en medio de la selva, había una rutina que para nosotros era completamente normal: bañar y peinar a los caballos. Lo que nunca me pareció normal era lo que encontraba al día siguiente. Todas las mañanas, alrededor de las seis, los caballos aparecían con el pelo trenzado. No eran trenzas grandes ni fáciles de deshacer. Eran trenzas diminutas, apretadas y hechas en distintas partes de sus crines, como si alguien hubiera pasado la noche entera peinándolos. Yo era niña y, honestamente, me asustaba muchísimo. ¿Quién podía haberlas hecho? ¿Cómo era posible que, después de dejar a los caballos perfectamente peinados por la tarde, amanecieran con aquellas pequeñas trenzas?
Lucía Acosta – Testigo
¿Qué hacen los aluxes, según la tradición maya?
Los relatos sobre los aluxes varían de una comunidad a otra, pero suelen relacionarlos con la protección del monte y las tierras de cultivo.
Para quienes mantienen estas creencias, entrar a una milpa o aprovechar sus frutos implica también respetar el territorio y pedir permiso.
Entre las prácticas tradicionales aparecen ofrendas de alimentos y bebidas.
Entre ellas se encuentran:
- El primer elote de la cosecha.
- Pozol.
- Atole.
- Otros alimentos preparados para las ceremonias.
- En algunos relatos, cigarros como parte de las ofrendas.
Lo cierto es que, entre leyendas, recuerdos y testimonios, Yucatán conserva algo que no aparece en ningún mapa: una colección de misterios que solo se conocen cuando alguien se atreve a preguntar y a explorar.
¿Ovni en José María Morelos? Graban objeto extraño sobre una torre de la Colonia Centro
Las imágenes fueron captadas por un ciudadano, las cuales generaron diversas reacciones en redes sociales.
17 de agosto de 2026
Por Lusio Kauil
Ovni en José María Morelos / Redes Sociales
Un aparente objeto volador no identificado (OVNI) fue captado la mañana de hoy mientras sobrevolaba cerca de una torre ubicada en la colonia Centro de esta ciudad.
Las imágenes tomadas muestran un objetivo volando alrededor de la antena. Un vecino de esta ciudad que se identificó como Nelson Canto dijo que objeto como que quería acercarse a la antena y posarse, pero finalmente no lo hizo.
Algunas imágenes que se compartieron después fueron acompañadas de comentarios como: “Un OVNI en las torres de Morelos”.
La publicación generó diversas reacciones entre los usuarios, algunos de los cuales tomaron el hecho en tono de burla con comentarios como: “¿Ya volvieron? ¡Jajaja!”.
De acuerdo con la neblina registrada la mañana hizo que por ratos el objeto se perdiera de la vista y luego se volvía a ver muy claro, pero luego se perdía.
En la cabecera algunas personas aseguran haber visto antes, pero en la madrugada un objeto luminoso que gira donde esta la torre de Telcel.
Ovnis en Quintana Roo. Habitante de JoséMaría Morelos relata supuesto avistamiento extraterrestre
Gaspar Suárez Caamal afirmó que en 2023 observó un objeto luminoso de gran tamaño sobre la Carretera Federal 293 y aseguró que habitantes de la zona también han reportado fenómenos similares.
3 de julio de 2026
Por Lusio Kauil
El presunto avistamiento habría ocurrido sobre la Carretera Federal 293, en las inmediaciones de la zona arqueológica de Chacchoben / Especial
Gaspar Suárez Caamal, ciudadano de la cabecera municipal, reveló que tuvo una experiencia de encuentro cercano con un Objeto Volador No Identificado (OVNI) cuando transitaba de noche por la Carretera Federal 293 (vía corta Lázaro Cárdenas-Chunhuhub), a la altura de la zona arqueológica de Chacchoben. En el lugar, según señaló, otras personas aseguran haber vivido situaciones similares.
Relató que una noche del año 2023, mientras viajaba en su vehículo por la citada vía, divisó con claridad en el horizonte una pequeña luz blanquecina que parecía elevarse desde el monte.
Continuó su marcha y, al acercarse a una distancia aproximada de 150 metros, el destello aumentó repentinamente de tamaño hasta alcanzar, según su percepción, una longitud de entre 40 y 50 metros.
En ese momento sacó la cabeza por la ventanilla del automovil y logró observar un objeto de forma ovalada que sobrevolaba la Carretera Federal 293, del cual emanaban haces de luces muy luminosas.
El área donde se encontraba quedó iluminada en su totalidad, de tal manera que se veía con total claridad lo que estaba a su alrededor.
El objeto permaneció suspendido en el aire durante unos instantes y, posteriormente, ascendió de manera vertical hasta perderse en las alturas.
Al llegar a la localidad Lázaro Cárdenas, el automovilista preguntó a varios vecinos que aún permanecían afuera de sus viviendas si habían observado algún fenómeno inusual en el firmamento.
Los pobladores le respondieron que, efectivamente, habían avistado una luz blanca pasar sobre el asentamiento antes de desaparecer en la densa vegetación.
Suárez Caamal refirió que cada vez que vuelve a transitar por esa zona y hace una parada en los poblados cercanos, algunos habitantes le comentan que esos destellos continúan observándose, principalmente en los montes próximos al sitio arqueológico.
Respecyo al fenómeno, manifestó que estos avistamientos constituyen un enigma que ha formado parte del folclore y de diversas culturas a lo largo de la historia.
Explicó que, por definición, un OVNI es cualquier objeto observado en el cielo cuyo origen no puede explicarse de manera inmediata.
Añadió que varias personas de la zonamaya aseguran haber visto este tipo de manifestaciones, aunque la mayoría oprefiere no compartir sus testimonios por temor a ser objeto de burlas.
El tramo de la Carretera Federal 293, a la altura de Chacchoben, cuenta con escasa circulación vehicular durante las noches, condición que ha contribuido a que en el sector existan diversos relatos sobre presuntos avistamientos de luces en el cielo.
Este jueves se conmemoró el Día Mundial del OVNI, efeméride que recuerda el incidente de Roswell, registrado en 1947 en el estado de Nuevo México, Estados Unidos, el cual marcó el inicio de uno de los mayores debates sobre la existencia de fenómenos aéreos no identificados.
Día Mundial del OVNI: Tres casos en Yucatán que dejaron huella
Cada 2 de julio, el fenómeno ovni cobra relevancia como uno de los misterios más grandes de la humanidad, que sin importar el paso del tiempo continua cautivando a aquellos que observan el cielo en busca de respuestas.
2 de julio de 2025
Por Marco Landaverde
Yucatán ha sido lugar de diversos reportes por avistamientos de ovnis / Especial
Aunque México no es considerado uno de los países con mayores reportes por avistamientos de ovnis, el territorio nacional ha sido escenario de asombrosos eventos en donde aparentes naves extraterrestres se convierten en las principales protagonistas. Por supuesto, el estado de Yucatán no es la excepción.
Antes de iniciar con la mención de los tres sucesos más trascendentales relacionados con el fenómeno ovni, ocurridos en el estado, es importante destacar el porqué cada 2 de julio se celebra esta efeméride. Tosdo se remonta al año de 1947, cuando ocurrió un hecho que cambiaría la historia para siempre.
“El incidente de Roswell”, ocurrido un día como hoy, pero 78 años atrás, marcó no solo a los habitantes de ese poblado de Nuevo México, Estados Unidos, sino a todos los creyentes del fenómeno. En aquel entonces se reportó la caída de un presunto “platillo volador” en un rancho, incidente en donde “murieron” los dos tripulantes (seres extraterrestres).
Cabe destacar que el suceso dio pie a multiples teorías, así como a diversos intentos por parte del gobierno estadounidense para convencer al mundo, que lo que se estrelló en aquel sitio apartado, era todo menos un platillo volador. Sin embargo, a pesar los esfuerzos, el acontecimiento cobró fuerza con el paso del tiempo hasta convertirse en un hito.
A más de mil kilómetros al sur de Roswell, Yucatán, también ha sido lugar de destacados avistamientos de misteriosas luces, objetos que surcan los cielos, comoninguna aeronave conocida lo haría, e incluso de naves, que de acuerdo con testigos, han descendido desde las alturas para sumergirse en cenotes.
Oleada ovni en la laguna de Yalahau
Durante la década de los setenta, una serie de avistamientos ovni que tuvo lugar en el área de la laguna de Yalahau, ubicada a pocos kilómetros del centro de Homún, conmocionó a los yucatecos y posicionó al estado en los principales noticieros del país. De acuerdo con habitantes de la zona, misteriosas luces aparecieron a diario por espacio de un mes, hasta que finalmente desaparecieron.
Incluso se dijo que lo que aparecía en el cielo era una nave nodriza, de la que algunos testigos aseguraron que emergían pequeñas esferas que llegaron a sumergirse en el cuerpo de agua. Los acontecimientos de Yalahau, marcaron un antes y un después en la historia del fenómeno ovni yucateco.
Yaal-Chaac, el cenote del ovni
En el año 2004, Yaal Chaac, cenote ubicado a 52 kilómetros al sur de la capital yucateca, se convirtió en el centro de atención, luego de que distintas personas reportaran el sorprendente avistamiento de un objeto misterioro con forma redonda que descendió de las alturas para sumergirse en las aguas de este sitio no explorado.
Poco tiempo después del acontecimiento, uno de los testigos declaró que al entrar en el cenote, este se iluminó por completo y lograron escuchar el sonido que producía la supuesta nave al tener contacto con el agua.
El ovni de la Sierrita de Ticual
Misteriosos acontecimientos tuvieron lugar en la colonia San Benito, ubicada en el municipio de Ticual, hacia el año 2004. Investigadores de sucesos paranormales, como Jorge Moreno, y algunos medios nacionales, acudieron al sitio para observar con sus propios ojos la presencia de un ovni, que apareció cada noche durante 12 días consecutivos.
Los avistamientos atrajeron la atención de decenas de personas, probablemente cientos, quienes visitaron la zona con la esperanza de poder observar al ovni.
¿Cómo llegar a Yaal Chaac, el cenote del ovni en Yucatán
El cenote de Yaal Chaac, cobró especial relevancia luego de que el avistamiento de un ovni fuera reportado por testigos hace 21 años.
El cenote Yaal-Chaac es conocido por haber sido escenario del presunto avistamiento de un ovni en el año 2004 / Pies viajeros
El estado de Yucatán es reconocido a nivel mundial por sus atractivos turísticos, que reciben a miles de personas cada año. Durante el 2024, la entidad registró la llegada de más de medio millón de viajeros, que envueltos por los encantos de la tierra del venado y del faisán, acudieron para visitar playas, cenotes, sitios arqueológicos y pueblos mágicos.
Entre la oferta turística de la región, los cenotes se posicionan como uno de los atractivos más populares. En territorio yucateco existen cientos de ellos, que además representan lugares únicos, debido a distintos procesos que los originaron y que no se repitieron en ningún otro sitio del planeta.
De entre todos los cenotes, destaca uno en especial, Yaal-Chaac. En el 2004, el sitio fue escenario de un acontecimiento sobrenatural, que pudo ser presenciado por diferentes personas. De acuerdo con los testigos, fue la noche de un 23 de octubre cuando una misteriosa luz descendió del cielo, para sumergirse durante algunos segundos, en las profundidades del cenote, que hasta el día de hoy, no ha sido explorado.
“Era redondo, totalmente iluminado, como de 12 metros, y cuando estaba como a 100 o 200 metros sobre la aguada (cenote antiguo), bajó y se sumergió, hasta escuchamos el sonido del agua y creo que se quedó con las luces prendidas, porque el agua se iluminó, vimos un resplandor”, declaró un testigo del acontecimiento.
De acuerdo con testigos, el ovni descendió desde las alturas para sumergirse en las profundidades del cenote durante algunos segundos / Pies viajeros
¿En dónde se encuentra Yaal Chaac?
El cenote Yaal-Chaac, se ubica a 52 kilómetros al sur de Mérida, y a solo 13 minutos al norte del Muna, cabecera del municipio homónimo. Para llegar al lugar, se debe tomar la via Carretera Costera del Golfo Campeche-Mérida, hasta la intersección con la carretera Umán-Hopelchén, la cual conducirá hasta el destino. El tiempo estimado de viaje es de 47 minutos, partiendo desde la capital yucateca.
Se debe destacar que el sitio no se encuentra habilitado para el turismo, por lo que se debe evitar, en todo momento, ingresar al cenote.
¡No estamos solos! Captan extrañas luces en el cielo de Homún
El fenómeno ovni, es un tema rodeado de misterio que genera gran interés entre la población mundial. Cada año los reportes de luces extrañas u objetos anómalos se cuentan por miles, lo que contribuye a aumentar el deseo que tiene la humanidad por conocer lo que se oculta en el cielo.
México no es la excepción, ya que cuenta con decenas de lugares ampliamente conocidos por la presunta actividad ovni que ahí acontece. En Yucatán existen relatos de personas que lograron atestiguar situaciones que hasta el día de hoy no tienen explicación y que se mantienen en la memoria colectiva.
Es el caso de un usuario de Tik Tok, quien compartió una inquietante grabación que logró captar mientras conducía su motocicleta en la localidad de Homún. En el video se aprecia una serie de luces que realizan giros en el cielo nocturno.
No existe evidencia que pueda indicar que las luces provienen desde tierra, lo que convierte al avistamiento en un suceso sin ningún tipo de explicación. Esta localidad es muy popular debido a la diversidad de cenotes que alberga, y quizá este tipo de cuerpos de agua subterráneos sean el atrayente de los visitantes.
El ovni en el cenote de Yaal-Chaal
En el año 2004, una misteriosa luz fue avistada en las inmediaciones del cenote Yaal-Chaac, ubicado en las cercanías de Muna. De acuerdo con los testimonios, el objeto anómalo se sumergió en las profundidades de ese sitio que hasta el día de hoy no ha sido explorado.
Los testigos afirman que el supuesto ovni iluminó por completo el cenote y que incluso pudieron escuchar el sonido del artefacto al encontrarse en contacto con el agua. Hasta el día de hoy, el acontecimiento es recordado y cotinúa siendo una prueba de que existen misterios sin resolver.
@betoo1171 #yucatan #homun ? Silenzio Cellulari – Silenzioso Muto – Suono
¿Ovnis? Habitantes de Playa del Carmen reportan avistamiento de objetos no identificados: VIDEO
Testigos afirmaron que se trataban de luces alineadas que permanecieron inmóviles en el cielo por varios minutos. ¿Ovnis? Habitantes de Playa del Carmen reportan avistamiento de objetos no identificados / Erick Díaz
Recientemente, ciudadanos de Playa del Carmen han reportado avistamientos de objetos voladores no identificados (OVNIs) sobrevolando la ciudad durante la noche. Estos fenómenos han generado gran expectación en la comunidad local.
Habitantes de distintas zonas de la ciudad reportaron durante noche y madrugada la presencia de objetos extraños en el cielo. Según testigos, se trataba de varias luces perfectamente alineadas que permanecieron estáticas durante varios minutos.
Los reportes comenzaron a circular en redes sociales poco después de las 11:00.
OVNIs en Quintana Roo: Vecinos de José María Morelos reportan avistamiento de objetos extraños
En José María Morelos, el colectivo de astroturismo “Miatsil Maya”, aseguran haber detectado presencia de objetos extraños en el cielo de Quintana Roo
15 de septiembre de 2023
Por Lusio Kauil
Luego que el especialista en el estudio de Objetos Voladores No Identificados (OVNI) Jaime Maussan planteara en la Cámara de Diputados el reconocimiento de la vida extraterrestre en la legislación mexicana, el colectivo de astroturismo “Miatsil Maya” dio a conocer que en las observaciones nocturnas que han realizado han avistado el paso de objetos extraños, pero no pueden asegurar ni negar si son seres de otros mundos.
José Talaver Lucero, integrante del colectivo, reveló que han detectado en las noches, por medio del telescopio, objetos extraños moviéndose de manera irregular.
Dijo que ellos no pueden asegurar ni negar si esos objetos son terrestres o vienen de otros planetas, ya que no se tiene los elementos suficientes para darle una explicación lógica.
Expuso que los integrantes del club han compartido esa experiencia de haber observado esos objetos extraños, como parte de los misterios del universo, sin resolver. Recordó que el interés del fenómeno OVNI y la vida extraterrestre no es nada nuevo debido a que el ser humano siempre se ha preguntado si existe vida en otros planetas.
Manifestó que ese tema se volvió viral a nivel mundial el pasado mes de julio cuando el Gobierno norteamericano reconoció que estaba investigando fenómenos como los Objetos Voladores No identificados.
Añadió que aunado a esto, a mediados de esta semana, el ufólogo mexicano Jaime Maussan planteó ante la Cámara de Diputados el reconocimiento de la vida extraterrestre en la legislación mexicana.
Dijo que al abrirse estos espacios y reconocimientos por parte de los Gobiernos sobre el fenómeno OVNI es muestra que el tema dará mucho que hablar en los próximos años.
Asimismo, refirió que mientras tanto la sociedad ha recibido esa información de varias maneras, según el contexto social donde vive y sus creencias y filosofías.
Puntualizó que en pleno siglo XXI la ciencia y la tecnología han avanzado exponencialmente, pero hay misterios sin resolver, en esta era, como el de los Objetos Voladores No Identificados.
¿Ovni o ilusión óptica? Video de extraño objeto en la Laguna de Bacalar genera debate en redes
La polémica grabación fue captada por una cámara de la plataforma Webcams de México, instalada en un hotel ubicado a pocos metros de la popular laguna de los siete colores.
4 de marzo de 2026
Por Marco Landaverde
Un usuario señaló que se trata de un “rod” / Imagen generada con IA
Mediante redes sociales, Webcams de México, plataforma líder de transmisión en vivo (24/7), que cuenta con 140 cámaras instaladas en 62 destinos del país, generó controversia al compartir una grabación, captada frente a la Laguna de Bacalar, ubicada en el estado de Quintana Roo.
En el video, de solo 13 segundos de duración, se aprecia un extraño objeto que pasa frente a la cámara a gran velocidad, dejando a su paso una especie de estela. De acuerdo con el cintillo informativo, la evidencia fue documentada el pasado martes 3 de marzo a las 19:35 horas.
“¿Qué fue eso que pasó por nuestra cámara?”, cuestionó la plataforma en la publicación, que ha generado una amplia respuesta por parte de los internautas. La mayoría de los usuarios señalaron que no se trata de nada fuera de lo común, aunque otros opinaron que pudo ser un ovni.
¿Un rod en Bacalr?
Entre las opinoiones, destacó el comentario de un usiario, identificado como Jon Atom Pe, quien aseguró que el objeto captado es un “rod”. Este término fue popularizado por el investigador de ovnis José Escamilla en 1994, tras grabar imágenes en Roswell, Nuevo México, que mostraban estas formas.
Aunque inicialmente los “rods”, fueron descritos como formas de vida aéreas desconocidas, existe una explicación científica ampliamente aceptada: se trata de un fenómeno óptico o un artefacto visual. A pesar de ello, entusiastas de la criptozoología y ufología han elegido creer, motivados por registros previos como los del Pueblo Mágico de Tepoztlán, en Morelos.