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Visitantes de Pelotas

VISITANTES DE PELOTAS

Kentaro Mori

Cuando George Adamski dijo haber entrado en contacto con extraterrestres en los años 50, ellos eran venusinos. Antes de Adamski, los extraterrestres eran marcianos. Un análisis de la literatura de los contactados muestra que su origen fue llevado gradualmente más lejos, en la medida que la ciencia mostraba que los planetas más próximos eran inhóspitos para la vida humana y lugares improbables para originar vida inteligente. Hoy en día una localización muy citada es Zeta Reticuli, a años-luz de distancia de la Tierra.

Los que enfrentan al fenómeno ovni como un real fenómeno extraterrestre encuentran serios problemas en este gradual distanciamiento del origen de los extraterrestres. ¿Cómo explicar esto? ¿Será que en la medida en que nos hacemos «˜conscientes»™ los extraterrestres limitan su zona de colonización a distancias cada vez más grandes? Esta es una respuesta viable, pero es una típica característica pseudocientífica de modificar las explicaciones al enfrentarse a aspectos imprevistos para preservar un concepto pre-establecido.

Una teoría científica verdadera debe prever los aspectos imprevistos, en lugar de ajustarlos. La hipótesis psicosocial, según la cual el fenómeno de los contactados y los abducidos son facetas de una creencia en seres del espacio, puede prever que tales creencias muden con el tiempo a medida que los descubrimientos científicos llegan a la población, aunque de forma distorsionada, y modifican su opinión de cuál sería el origen más probable de un ser extraterrestre. En el comienzo del siglo XX, Marte era un buen candidato. Décadas más adelante, Venus parecía un planeta amigable. Entonces, a pasos agigantados, llegamos a Zeta Reticuli. Ya hay en la población una percepción arraigada al respecto de las diferentes dimensiones, y las ideas de que el origen de los seres extraterrestres debe ser inmaterial es cada vez más aceptada. Los adeptos a la hipótesis psicosocial (HPS) pueden prever que, principalmente con el aumento de la divulgación y aceptación científica de la Teoría de las Supercuerdas, que hablan al respecto de decenas de dimensiones, combinada con un sentido de que un origen físico creíble para los extraterrestres parece estar agotado, llevarán a la creencia popular a cambiar el origen de los extraterrestres a tales dimensiones. A partir de la HPS, y solamente de ella, se hace un pronóstico sobre la evolución del fenómeno ovni, y de aquí a algunas décadas podremos ver si es correcta, o si estuviera errada podremos analizar porqué lo estaba.

La previsibilidad no es el único problema de la hipótesis extraterrestre (HET) con el origen de los extraterrestres, y para entender eso debemos abordarla de forma positiva para identificar algunas inconsistencias inherentes en su defensa. Al contrario de lo que muchos adeptos de la HET puedan imaginar, el problema con el origen de los ETs no es que vengan de planetas aparentemente ridículos como Venus o Marte, sino que éste origen se mude linealmente cada vez más lejos sin muchos cambios asociados, y los cambios involucrados que llevan a pensamientos contradictorios.

Adamski y sus Venusinos pueden ser mucho más aceptables que los grises de Zeta Reticuli, y para explicar esto podemos recurrir a una analogía. Salga de su casa y pregunte dónde viven las diez primeras personas que encuentre. Si usted vive en una zona residencial, es muy probable que la mayoría, sino todas esas personas, digan que viven bien cerca de su propia casa. Todas las diez personas que usted encuentre deben tener acceso a un coche, o por lo menos a cualquier transporte colectivo, y pueden viajar así hasta un radio de algunos centenares de kilómetros. Todas estas diez personas pueden viajar hasta el otro lado del mundo en un avión, pero la mayoría de ellas vienen probablemente de muy cerca de su propia casa. Cuando usted vive en un barrio residencial, las personas que pasean cerca de su casa son muy probablemente sus vecinos, lo mismo que todos ellos usted puede viajar hasta el otro lado del mundo sin muchas dificultades. ¡Sería muy extraño que usted viviese en un barrio residencial con excelentes condiciones en donde sólo su casa esté habitada, pero más extraño que eso es que el único transeúnte que usted encuentre no viviera cerca de su casa, sino que fuera de Pelotas! (En esta analogía, es claro, suponiendo que usted viva bien lejos de Pelotas).

La analogía obvia es que si tenemos planetas que pueden ser habitados en nuestro vecindario, aunque con cierto esfuerzo, los extraterrestres deberían estar en ellos y, al visitar la Tierra, lo más seguro es que vinieran de ellos. ¡Alfa Centauro, el sistema de estrellas más cercano a la Tierra, debería ser un lugar del origen extremadamente común en las historias de visitas extraterrestres, sólo superado por lugares como los planetas Venus o Marte!

En este momento debe haber serias cuestiones en cuánto a la analogía: Marte y Venus pueden ser «hogares», pero no son hogares muy hospitalarios, una analogía más correcta sería imaginar que vivimos en una mansión y nos preguntásemos porqué nadie vive en las casas de cartón a nuestra vuelta y porqué la gente que pasa por la calle en Mercedes viene de la mansión más próxima, a decenas de kilómetros. Esta idea sin embargo prácticamente se puede igualar a la situación de arriba si consideramos que la ciudad esta tan apretada que incluso las cajas de cartón deben ser lugares apropiados para habitarlas. La idea de que es inevitable que una civilización se expanda y colonice toda la galaxia es el origen de la paradoja de Fermi, y según esta idea toda la especulación al respecto del origen de los visitantes extraterrestres cambia.

Adamski decía que los venusinos viajaban hasta la Tierra en platillos voladores. Esta idea parece infantil, pero siguiendo la lógica de la paradoja de Fermi según la cual una civilización tecnológica debe necesariamente expandirse rápidamente por toda la galaxia la idea no es entonces tan mala. Los venusinos podrían ser la colonia más cercana a nosotros de una civilización antigua que se está expandiendo rápidamente, y solamente por estar más cerca de ellos nos visitan con más frecuencia. Esta civilización en expansión por la galaxia no necesita poseer las naves que sobrepasen la velocidad de la luz, lo que volvería todavía más plausible que los visitantes viniesen de cerca. Justificar las ideas de Adamski es algo muy extraño, pues hay claros indicios de que Adamski era un puro fraude, pero el punto aquí es que la idea en sí misma de que venusinos o incluso marcianos, ahora execrada por la ciencia y hasta por las pseudociencias ya hace décadas, no es una idea tan mala en si misma. Según la lógica de la paradoja de Fermi, en una galaxia plenamente colonizada, no tiene sentido que los ETs no colonicen la Tierra y colonicen por lo menos los planetas al lado de ella, lo que haría que los visitantes más probables de nuestro planeta sean nuestros vecinos más próximos.

De hecho por esta lógica, lo que parece improbable es que los visitantes extraterrestres vengan directamente de un lugar distante a años-luz. Sería como la analogía de arriba, un extraño visitante de Pelotas a un barrio desierto habitado solamente por usted. Es difícil entender porqué seres extraterrestres que pueden viajar años-luz de distancia salgan de sus planetas de origen para visitar otros planetas sin colonizar la galaxia. En Aliengenas Malthusianos, se puso énfasis en cómo el crecimiento de la población en el siglo XX podría hacer que la humanidad iguale la masa del universo en solamente 6,000 años. Exactamente un millonésimo de este crecimiento, en algunos billones de años la civilización todavía igualaría la masa del universo. La presión que tiene la vida para expandirse -apoyada por la civilización- es enorme, una idea que Malthus introdujo y que Fermi percibió que tendría también que ser aplicada a las civilizaciones extraterrestres. Una idea infelizmente ignorada hasta hoy por la mayor parte de la población, incluyendo muchos que se atreven a especular sobre las civilizaciones extraterrestres.

De todas formas, debe ser claro que la pregunta sobre los ETs de Pelotas, o mejor, de Zeta Reticuli sean más probablemente venusinos o marcianos, está íntimamente ligada con la paradoja de Fermi. Como no sabemos realmente cuál es la respuesta de la crucial paradoja, sólo nos resta suspender nuestro juicio hasta el brote de nuevas evidencias, que vengan de la astronomía, la exobiología o incluso de la ufología. Lo que significa que, en rigor, los venusinos son tan probables -o improbables- como los reticulianos. Lo que también significa que el hecho de que estos pensamientos lógicos no sean accesible a la población en general y por lo tanto no modifiquen sus creencias con respecto al origen más probable de los visitantes extraterrestres, muestra cómo los relatos locales del origen de ellos refleja más una creencia que posibilidades concretas. Racionalmente, puede parecer increíble, pero no hay razones del porqué los venusinos deban ser vistos con más incredulidad que los reticulianos. Si parece extraño que venusinos o marcianos que viven más cerca todavía no hayan sido descubiertos, los reticulianos que vienen a años-luz solo para visitarnos sin colonizar ningún planeta en medio del camino puede serlo todavía más.

Alienígenas Malthusianos

ALIENÍGENAS MALTHUSIANOS

Kentaro Mori

El 12 octubre de 1999 la población mundial alcanzó los 6 mil millones de personas. No fue sino hasta 1800 que la población mundial alcanzó sus primeros mil millones, y necesitó más de un siglo para que llegase a los dos mil millones. ¡Pero en los últimos 50 años habían aparecido más seres humanos en la faz del planeta que en los últimos 4 millones de años! ¡Si la humanidad continúa aumentando en esta misma proporción, en sólo 6,000 años su masa total será equivalente a la de todo el Universo!

Los primeros pensamientos que aparecen son ciertamente Malthusianos: es necesario que el crecimiento poblacional se reduzca de forma voluntaria o planeada, o de otra forma será detenido de forma involuntaria y catastrófica. Muchísimo antes de que la humanidad alcance la masa del Universo ciertamente tendrá que agotar los limitados recursos de la Tierra. Pensar en Thomas Malthus es pensar en la humanidad y su constante lucha por la sobrevivencia con recursos limitados, y era justamente esta la idea de Malthus, según la cual las cosas fueron arregladas así por Dios para evitar que el hombre sucumbiera en la holgazanería. Darwin y Wallace substraerían a Dios de la ecuación y crearían la teoría de la evolución, reconociendo las ideas de Malthus como inspiración.

Por otro lado, para aquellos que miran al cielo y piensan en extraterrestres hay una inesperada relación en estos pensamientos. Si los extraterrestres se reproducen, también deben estar sujetos a los mismos problemas Malthusianos. Ellos también deben tener la tendencia a aumentar su población geométrica e indefinidamente «“si dispusieran de los recursos necesarios. La diferencia es que los extraterrestres pudieron haber encarado estos problemas millones de años antes de que el hombre surgiese sobre la faz de la Tierra.

Thomas Malthus.

Lo que nos lleva a la paradoja de Fermi. Existe una relación entre las ideas de Malthus y la paradoja de Fermi y tal vez la mejor y más simple forma de entender la paradoja sea encararla como una versión más incluyente de las ideas de Malthus. Cuando se piensa en Malthus, se imagina una humanidad multiplicándose geométricamente, llenando el planeta hasta agotar sus recursos. Podemos dar un paso más allá de donde Malthus no se hubiera atrevido llegar en su época, e imaginar que la humanidad, en lugar de entrar en colapso, pasará a colonizar otros planetas. Y que eso ocurrirá hasta que la humanidad llene la galaxia y tal vez, el Universo.

Charles Darwin.

Este punto de vista Malthusiano no es nada desvariado: ¡según lo considerado al inicio de este texto, si la tasa de crecimiento que alcanzamos en el siglo XX fuese mantenida, en sólo 6,000 años la humanidad igualará la masa de todo el Universo «“y tal crecimiento no parece nada anormal, por el contrario, a muchos les parece muy natural! La humanidad podría no llegar a este punto en 250,000 años, pero la colonización de la galaxia, desde un punto de vista Malthusiano, parece inevitable. ¡Aún cuando el crecimiento de la población fuese reducido a un millonésimo del actual, lo que sería desde muchos puntos de vista un crecimiento cero, la humanidad todavía podría igualar la masa del Universo en 7 mil millones de años «“y el Universo tiene 12 mil millones de años!

Finalmente podemos dar el último paso que Malthus jamás daría e imaginar que estos pensamientos también deben ser aplicados a las civilizaciones extraterrestres. ¿Si la colonización de la galaxia parece un destino inevitable de la humanidad Malthusiana, por qué no fue el de otra civilización extraterrestre?

Esta es una pregunta hasta el momento sin respuesta. Y sin embargo es una de las mejores preguntas hechas por el hombre, y es tan buena que forma parte de una famosa paradoja denominada «Paradoja de Fermi», en honor al físico que la formuló en los años 50. Muchos explican la paradoja de Fermi en unas líneas, generalmente aniquilando su profundidad, al paso que de otra forma es necesario recorrer un largo camino. Tal vez Malthus ayude a las personas a entender rápidamente porqué miramos hacia el espacio vacío y no entendemos nada: los extraterrestres Malthusianos tendrían que llenarlo todo.

Estatuillas Dogu: ¿Jomon Jedi?

ESTATUILLAS DOGU: ¿JOMON JEDI?

Kentaro Mori

Mucho antes de la invención de la agricultura o la domesticación de los animales, los japoneses ya vivían en aldeas y cocinaban sus alimentos en ollas. Diez mil años antes de la era cristiana, posiblemente antes, los habitantes del archipiélago oriental habían desarrollado el arte de la cerámica, que sólo surgiría en la «Horquilla de la civilización», al Oeste de Asia, tres mil años después. Motivo para decir «Â¡Banzai!» «“que significa justamente «diez mil años». Tales cerámicas antiquísimas marcan el Jomon Jidai, una clasificación propia de la arqueología nipona: Jomon (léase «djoumón»), «estándar de cuerda»; y jidai («djidái»), periodo o era.

La palabra Jidai se haría más conocida en una corrupción creada por el cineasta George Lucas, en la serie Star Wars. Con sus caballeros espaciales de rígidos códigos de honor, Lucas se inspiró en los «jidai geki», romances de época japoneses que hablaban de los samurais. De ahí sus caballeros Jedi.

Nuestro interés aquí es algo que de forma semejante une la prehistoria japonesa a la fantasía espacial moderna. Más allá de vasos, los artefactos de cerámica Jomon Jidai incluyen algunas estatuillas, llamadas Dogu («estatuas de barro»). De apariencia enigmática, altamente estilizadas, algunas de ellas posteriormente fueron entendidas por algunos como «escafandras espaciales», pruebas de contactos con seres extraterrestres en la Antigüedad. Eran los adoradores de los Dioses Astronautas.

ESCAFANDRAS

La idea de dioses astronautas antecede en décadas a su más conocido promotor, el hotelero suizo Erich von Däniken. Podemos localizar la asociación de las estatuillas Dogu japonesas con «escafandras espaciales» en fechas más tempranas en un artículo de Viatcheslaw Zaitsev publicado en la revista soviética Spoutnik en junio de 1967. Ese artículo es también el origen del fraude de la figura rupestre de «Fergana» y también uno de los principales vehículos en la génesis de la leyenda de los «Dropas».

Curiosamente, los trajes espaciales reales nunca fueron muy semejantes a las estatuillas Dogu. Construidos de partes flexibles, como una ropa de muchas capas, no se parecen a las formas aparentemente rígidas y redondas que pueden ser vistas en las estatuillas japonesas. Las ropas de astronauta que conocemos tienen algo muy común: dobleces y pliegues.

Trajes Gemini, Apollo y del autobús espacial

Todavía más curioso es que los trajes espaciales futuros bien pueden volverse más semejantes a las figuras de barro de miles de años. Ese cambio no es solamente estético. Los trajes del futuro pueden tener revestimientos completamente rígidos, de articulaciones sofisticadas, garantizando una mayor protección para los hombres y mujeres que pisarán Marte. Son efectivamente armaduras. La semejanza entre tales conceptos de trajes y las figuras japonesas es notable, considerando que el prototipo AX-5 fue realizado en 1985, décadas después del artículo de Zaitsev.

Prototipos de trajes espaciales rígidos y Traje de buzo rígido para grandes profundidades (JIM, Newtsuit)

Trajes por trajes, y hablando de escafandras, los trajes de buzo rígidos para grandes profundidades también son muy similares a las estatuillas Dogu. De la misma forma que los trajes espaciales rígidos, las formas redondas no son arbitrarias. Como deben soportar grandes presiones, el uso de formas esféricas capaces de distribuir mejor la presión es una solución de ingeniería. El diseño de las juntas articuladas también explica la apariencia peculiar de tales armaduras.

Antes de buscar respuestas en el espacio o en el océano profundo, sin embargo, será sensato buscarlas con las personas que moldearon tales estatuillas, los Jomonjin.

CABELLO Y TATUAJES

No se sabe tanto como se quisiera sobre los Jomonjin, el pueblo Jomon. Aunque sabemos que usaban un peinado parecido al de la princesa Léia de Star Wars (¿o será lo contrario?), no sabemos exactamente para qué servían las estatuillas Dogu, por qué motivo eran fabricadas o lo que representaban. Pero tenemos buenas pistas.

Imagen de la princesa Léia y de Jomonjins

Una ojeada a la variedad de estatuillas Dogu basta para que se comprenda que no son representaciones naturales. Podemos ver toda una continuidad de representaciones, desde la figura más fiel a la imagen humana, hasta la más estilizada, de proporciones alteradas y formas geométricas.

Serie de imágenes de estatuillas Dogu

Podríamos terminar nuestro texto aquí, pero entender que son estilizaciones no significa que no correspondan a algo real. ¡Podemos estar razonablemente seguros de que representaban figuras humanas! Y, aunque están modificados, diversos otros elementos también pueden ser identificados con alguna seguridad.

La característica más trivial de las estatuillas es que representan claramente pezones, senos. El lector puede dar un segundo vistazo a las estatuillas, en caso de que no halla percibido los senos de inicio: están siempre ahí. Combinándolos con la forma estilizada, aparentemente de pelvis larga y formas redondas, la interpretación común es que las estatuillas tenían relación con un culto de fertilidad. En otras palabras, no serían extraterrestres, y sí grandes matronas.

Estas otras estatuillas Jomon son más evidentes como objetos de culto a la fertilidad. La «Venus» de la derecha es especialmente bella.

Las estatuillas poseen también intrincados patrones que cubren el cuerpo. Tal vez representan los patrones usados en las ropas de la época, pero tal interpretación parece tener conflicto con los senos expuestos. Nuevamente, aquí podemos recordar la estilización, pero otra posibilidad es que tales patrones también representen nada menos que tatuajes. Principalmente sobre el rostro de las figuras, los patrones podrían indicar el estilo de tatuajes usados por los Jomonjin.

Trajes Jomon y tatuajes Maori

La sugerencia puede sorprender, pero que sean representaciones de tatuajes es tal vez una de las más sólidas interpretaciones al respecto de las estatuillas. La más antigua referencia conocida del Japón, un manuscrito chino del siglo III, Gishiwaiinden, habla de los «hombres de Wa».

«Los hombres de Wa tatúan sus caras y pintan sus cuerpos con patrones. Ellos aprecian bucear en busca de peces y conchas. Hace mucho que decoran sus cuerpos para protegerse de los peces grandes. Posteriormente tales diseños se convirtieron en ornamentales. La pintura corporal varía entre las grandes tribus. La posición y tamaño de los diseños es diferente de acuerdo con el status de los individuos».

La tierra de «Wa» es el Japón. Se debe recordar aquí que los «hombres de Wa» no son el mismo pueblo que hoy conocemos como japonés, en donde el tatuaje adquirió otros significados y usos. Pero ese estilo de tatuaje tribal continuaría en otros pueblos del Pacífico, como los Maori de Nueva Zelanda. Las marcas faciales de las estatuillas Dogu que todavía son practicadas por tales comunidades fueron tema de un estudio realizado por Jun Takayama en 1969, que concluyó que las marcas Dogu realmente deberían ser tatuajes.

Y si todavía queda alguna duda, tal vez la siguiente imagen de otra figura de barro del periodo Jomon la lance a los confines del espacio.

Cara de barro Jomon

¿LENTES DE SOL?

El aspecto más intrigante de las estatuillas son sus grandes ojos de apariencia peculiar. La interpretación común para lo que tales ojos representan es sensacional: serían lentes de sol. De hecho, las estatuillas Dogu que abordamos en este texto son una categoría especial de estatuillas llamadas formalmente en la arqueología «Shakkoki Dogu», o «Â¡estatuillas de barro con lentes de sol!».

No son lentes o visores como los que conocemos, ciertamente. La interpretación se basa en los lentes de sol primitivos, como los usados por los esquimales Inuit. Son visores opacos, con una abertura en forma de una estrecha línea horizontal.

Equimal con visor

Esos visores funcionan bien al limitar la cantidad de luz que llega a los ojos, como todos hacemos instintivamente al cerrarlos cuando somos cegados. Pueden no ser muy sofisticados, pero tampoco nunca se empañan. A los esquimales, y se sugiere, también los Jomonjin, tales lentes de sol son necesarios en los grandes paisajes cubiertos de nieve blanca reflejando la luz solar. Sin tal protección, una persona podría ser afligida por ceguera temporal.

Los Inuit poseen tales visores, y es evidente que se parecen mucho a los ojos de las estatuillas Dogu. La interpretación, sin embargo, no es definitiva. ¿O qué pensar de las estatuillas de arcilla de Santarém, en la Amazonia?

Estatuillas de Santarém

Denominadas de cerámica inciso punteada, pueden datar de hasta dos mil años atrás. Sabemos todavía menos del pueblo de Santarém, pero la figura femenina, con las manos sobre el vientre y la representación peculiar de los ojos, ya debe ser familiar.

La primera idea que puede venir a la mente sería una vinculación directa entre las estatuillas japonesas y las amazónicas. Pero parece extraña cuando observamos con más atención una de las piezas más famosas de la arqueología del siglo XX, la máscara de Agamenon, recuperada por Schliever en lo que antes había sido la ciudad de Troya.

Máscara de Agamenon y máscaras africana

Nótese que los ojos, aunque no tan grandes, poseen el mismo estilo, parecido con a una semilla de café. Las otras máscaras de oro Micenas encontradas por Schliever tienen los ojos representados de la misma forma.

En verdad, se puede encontrar piezas de arte por casi todo el mundo poseyendo representaciones de ojos en este estilo peculiar. Aunque haya quien defienda la hipótesis de «ultra difusión», según la cual hace miles de años ya había un intercambio cultural intenso en escala planetaria, la interpretación más común es que son estilos que surgieron de forma independiente. Cada uno de ellos puede ser rastreado en su evolución, y representar ojos cerrados de esa forma tal vez no sea tan especial.

BOTONES DE CONTROL

Objetos de culto a la fertilidad, tatuajes, ropas, lentes de sol, ojos cerrados, pasando por Troya y yendo hasta los extraños peinados de una galaxia muy distante, entre todas las incertidumbres la mayor conclusión que se puede sacar es que los artistas Jomon que criaron las estatuillas Dogu hace miles de años son los verdaderos merecedores de adoración.

Su arte instiga al sofisticado hombre moderno a todo tipo de especulación, llegando lo mismo a seres extraterrestres, especulación que en la opinión de este autor, parece la menos imaginativa de todas. Aunque sea la más divertida. Las palabras muy sobrias de un defensor de la idea de los dioses astronautas, «no son senos, son botones de control».

Banzai

Bibliografia

«Dogu no Nazo», Shinji Kawasaki, capa, 103, 199, 200-201, 217, ano: 1975

«Deuses, Espaçonaves e Terra» (Beweise), Erich von Däniken, Melhoramentos, p. 126, ano: 1977

«Oomukashi no Seikatsu», Yuzo Sugimura, p. 108, ano: 1951

«Gendai Shinhyakajiten» (Enciclopédia contemporânea), Gakken, p. 375, ano: 1968

«Os primeiros habitantes do Brasil», Atual Editora, Norberto L. Guarinello, pp 28-29, ano: 1994

Diseños antiguos reinterpretados

DISEÑOS ANTIGUOS REINTERPRETADOS

Kentaro Mori

Los Euhemerísticos, aquellos que defienden que los mitos del pasado son «relatos» literales, tienen una amplia gama de armas para convencer al público. Entre ellas están varias imágenes, diseños y esculturas antiguas que parecen encontrar paralelo en el mundo moderno. Astronautas, máquinas, naves, ETs y hasta OVNIs son encontrados hasta el agotamiento. Algunos de estos diseños realmente se parecen mucho a lo que los euhemerísticos afirman que son. Pero sólo si los vemos a la luz de nuestra propia cultura moderna, lo cual es exactamente lo que hacemos cuando los vemos sin ningún compromiso.

Por ejemplo, vean la escultura budista a la izquierda, que representa un árbol sagrado.

Luego vean una obra de Deschámps, su «aparador de garrafas»:

¿Qué quiere decir esto? ¿Será que los budistas del pasado hicieron contacto con los extraterrestres usando aparadores de garrafas y deseando su retorno comenzaron a construir «imitaciones»? Apuesto que no. La verdad, el árbol sagrado budista de la escultura no sólo se parece a un aparador de garrafas, podemos encontrar «paralelos» en los almacenes de ropa, en los simples soportes giratorios de las medias. Los exhibidores de periódicos, y los soportes giratorios de las tarjetas postales también son muy parecidos. Podemos hallar similitudes en varios otros lugares. Hasta en algunas perchas.

Luego abajo se ven dos diseños de tribus antiguas:

Si los vemos a la luz de nuestra cultura, se parecen a dibujos esquemáticos de submarinos o quizás de naves espaciales circulares. El primero parece ser una nave de tres pisos, mientras que el segundo es más complejo. Si miramos bien, vemos que en ambos en la parte superior hay extrañas bolas, pareciendo indicar fuentes de luz. ¿Realmente, serían indicativos de un contacto?

Sin embargo, para la cultura que realmente hizo estos dibujos, ellos no representan naves. Representan los mundos. Las divisiones internas representan las divisiones entre los diferentes mundos espirituales, el conocido conjunto cielo-tierra-infierno. El segundo diseño también representa estos tres mundos, la extraña especie de cruz en medio es el «axis mundi», o el eje del mundo, por el cual el chamán -y solamente él- podía atravesar y viajar así por los mundos espirituales. El primer dibujo también tiene este axis mundi, pero es menos obvio. Ahora sí tienen sentido, «las extrañas bolas», en la parte superior: son solamente representaciones de estrellas.

Si alguien todavía tiene dudas de lo que son y de que los antropólogos las reinterpretan erróneamente o que sólo se pueden entender como diseños esquemáticos de naves extraterrestres, veamos un diseño más:

En este de aquí, claramente, vemos sólo el cielo y la tierra. En el centro está el axis mundi, y en la parte superior queda claro que las «extrañas bolas» son de hecho sólo representaciones de las estrellas.

¿O será una nave con animales?

De todas formas, para ayudar a representar este argumento, también escribí una parodia «Contactos en el Pre-escolar»* (satirizando las teorías del «Contacto en la Pre-historia»), mostrando que si los diseños antiguos pueden ser reinterpretados como contactos con extraterrestres, los diseños infantiles también lo pueden ser. En la parodia, no mostré diseños antiguos, lo que hago aquí. Veamos la figura de la izquierda:

Claramente muestra personas dentro y fuera de una tienda. Si no fuese por la tienda, muchos estarían inclinados a creer que sería el diseño de seres extraterrestres»¦

El dibujo esta estilizado «“exactamente como los dibujos infantiles. ¿O será que las gallinas antiguamente no tenían ojos?

Todavía tenemos otros ejemplos en la arquitectura, como el de abajo.

Sin duda, parece haber salido de una película de ficción científica. Me arriesgo a decir que parece el núcleo central del reactor nuclear de la «Estrella de la muerte» de la Guerra de las Galaxias.

Pero es claro, solamente es una columna ornamentada sacada de su contexto y vista a los ojos de nuestra cultura. Si observamos todo el resto de la construcción, veremos que este es un estilo arquitectónico que nada tiene que ver con los reactores nucleares de las películas de George Lucas.

Espero que después de estos ejemplos, haya quedado claro el problema de reinterpretar los diseños antiguos. Los interpretamos a través de nuestra cultura contemporánea, cuando en verdad fueron hechos por otras culturas, con diferentes mitos, creencias y principalmente, escuelas de arte.

Esto no prueba que todo diseño antiguo que parezca representar algo avanzado pueda ser descartado, pero recuerda que es el fruto del simple buen sentido: necesitamos investigar lo que el objeto podría representar en la cultura que lo construyó antes de imponer nuestra cultura sobre otras, algo que además de todo es arrogante.

Es realmente posible que hayamos sido visitados en el pasado y que esas visitas hayan terminado siendo indistinguibles de la mitología pura. Puede también ser posible que su hijo haya visto un monstruo debajo de la cama, y que por este hecho que se parece mucho a la «mitología» infantil, usted desprecie su relato.

El caso de los Dogon habría podido acabar con la ambigüedad y las dudas sobre esta cuestión. Si una tribu todavía en la edad de piedra tuviese leyendas que indicaran conocimientos astronómicos no sólo iguales, sino superiores que los nuestros, eso sería una evidencia muy buena a favor de los contactos antiguos con civilizaciones avanzadas.

La verdad hay muchas otras evidencias por las cuales una visita podría haber sido notada de forma indistinguible, la mayor parte de ellas involucrarían conocimientos científicos avanzados. Pero a despecho de eso, no ha sido encontrada ninguna de ellas. Es una pena, todo lo que tenemos hasta el momento son relatos de monstruos debajo de la cama. ¿Usted cree en ellos?

* También escribí una parodia sobre la reinterpretación de textos antiguos, como la Biblia y los apócrifos, como «relatos» del contacto. En «Los contactos de Grimm«, busqué demostrar que si la Biblia se toma literalmente, también se deberían tomar las historias de hadas.

El computador cuántico desatador de nudos

EL COMPUTADOR CUÁNTICO DESATADOR DE NUDOS

Kentaro Mori

La promesa de la computación cuántica se puede materializar a través de lazos y nudos. Obviamente cuánticos.

Si usted posee una computadora, este seguro que es una «clásica». No es que sea vieja o de un modelo anticuado, sino porque funciona básicamente de acuerdo con la llamada física clásica creada por el inglés Isaac Newton hace trescientos años. En este sentido, no difiere mucho de un ábaco de más de 2,500 años «“que era un poco más que piedritas movidas manualmente para efectuar cálculos. La diferencia es que en lugar de piedras, las computadoras de hoy trabajan con electrones, y en lugar de manos, poseen chips repletos de componentes minúsculos para moverlos de allá para acá a la velocidad de la luz.

Isaac Newton.

Sin embargo, más allá de la física clásica existe la física cuántica desarrollada al inicio del siglo XX. Es una física desconcertante: Niels Bohr, el danés que ayudó a crearla, ya decía que «cualquiera que pueda contemplar la mecánica cuántica sin quedar perplejo es porque no la entendió correctamente». Y si la física cuántica es así, las computadoras basadas en ella no serían muy diferentes. Capaces de realizar literalmente «todo al mismo tiempo», calcularían innumerables posibilidades y resultados en una sola vez. Frente a ellas, nuestras computadoras no son sólo clásicas, sino serían realmente obsoletas.

Niels Bohr.

Sin embargo las computadoras cuánticas siguen siendo hasta ahora poco más que una gran promesa. Es muy difícil construirlas, principalmente porque la misma característica que les garantiza que efectúen cálculos simultáneos es fruto de una frágil condición, una superposición de estados. En ellas, en lugar de bits digitales (unos y ceros) podríamos tener cuabits «“bits cuánticos, capaces de ser unos y ceros al mismo tiempo.

Lo más lejos que se ha llegado en esta área fue alcanzado al final del 2001, cuando los científicos del centro de investigación Almaden de la IBM reunieron nada menos que un trillón de moléculas especialmente alineadas para funcionar como una computadora de apenas siete cuabits. Aisladas del mundo externo en su frágil superposición de estados, los siete cuabits pueden asumir 128 estados diferentes de una sola vez. Este complejo sistema factorizó el número 15, esto es, descubrió que 15 = 3 X 5.

OK, no parece muy impresionante, pero demostró sus posibilidades, que de forma concreta, son inmensas. La factorización de un número es el tipo de problemas para el cual las computadoras cuánticas podrían demostrar su superioridad sobra las clásicas (ver Box P/NP)

NUDOS MATEMÁTICOS

La física ya sea la clásica o la cuántica puede ofrecer modos esencialmente diferentes de realizar un cálculo, pero las matemáticas no se quedan atrás en ofrecer nuevas perspectivas. Estas pueden surgir en donde menos se espera, como el estudio de los nudos.

Los nudos matemáticos son un tanto diferentes de aquellos que surgen para nuestro azar en los cabos detrás de las computadoras o en las mangueras de jardín. Ellos no tienen puntas sueltas, son sólo un círculo. De toda la infinidad de nudos complejos que se pueden hacer, la tarea que asumirán los matemáticos es intentar describirlos de forma de saber cuándo dos nudos aparentemente diferentes son iguales y viceversa.

Quien ya vio «nudos mágicos» puede tener una idea de la dificultad del problema. Los magos pueden enroscar una serie de lazos en una cuerda, pero al tirar de ella, se descubre que no se formó ningún nudo verdadero. Esto no es realmente magia, es topología en acción: el área de las matemáticas que trabaja con estas relaciones de los nudos. Si este fuese un nudo matemático, con las puntas anudadas, un nudo mágico complejo que usted juraría que debería quedar preso revela ser topológicamente equivalente a un círculo sin nudos. Conseguir calcular esto sin necesidad de desenredarlo es tan difícil que todavía no se consigue descubrir una fórmula general para ello.

Vaughan Jones.

Mientras tanto, en 1984 se llegó más cerca. Vaughan Jones, de la Universidad de California, desarrolló un polinomio capaz de describir una serie de nudos a partir de sus diversos cruzamientos y revelar si dos nudos son topológicamente iguales o no. Esto dio un nuevo respiro al estudio matemático de los nudos, aunque el polinomio de Jones ha demostrado ser extremadamente difícil de calcular para nudos más complejos. De hecho, se demostró que calcularlo es tan difícil como factorizar un número primo enorme (es un problema NP-hard).

NUDOS EN LA CUÁNTICA

Hasta aquí solo hablamos de dificultades, pero sorprendentemente, sumando las dificultades de construir computadoras cuánticas con la de calcular nudos matemáticos, surgió una luz. La idea es hacer con eso que la propia naturaleza nos empuje en el nivel cuántico y calcule así el polinomio de Jones. Esto fue propuesto inicialmente por Edward Witten, una de las principales figuras del desarrollo de otra teoría de punta en la física, la de las supercuerdas (las supercuerdas en física son lo mismo que los nudos matemáticos).

Edward Witten.

Así como la naturaleza «calcula» automáticamente el tiempo que le tomará a un martillo caer en su pie con determinada velocidad antes que usted mismo pueda recordar la formula de la gravedad de Newton, ella podría tirar de los nudos y calcular el polinomio de Jones rápidamente. Y entonces, viene la unión final: como un polinomio es equivalente a toda una serie de otros problemas difíciles, poder resolverlo con facilidad significa poder resolver todos los otros también.

La posibilidad conduce a la computadora cuántica topológica, explorada entre otros por el matemático Michael Freedman del centro de investigación de Microsoft, y el físico Alexei Kitev, del Instituto Tecnológico de California. Ellos tratan de concretar tal tipo de computadoras a través de un extraño sistema físico, el fluido cuántico de Hall. En él, surgen «cuasi-partículas» que «recuerdan» el camino que recorrieron en el fluido, y así pueden revelar si se cruzan o entrecruzan, haciendo el equivalente de jalar de un lado para ver qué nudos tienen.

Michael Freedman.

La gran ventaja de esta propuesta es que, al contrario de los frágiles cuabits, tener una información codificada y procesada en lazos y nudos es más estable «“porque un lazo de cuerda puede resistir muchas sacudidas.

Hasta hoy, la computadora cuántica topológica es sólo una promesa: el sistema explorado aún es muy simple para permitir cálculos suficientemente complejos. Pero si los físicos y matemáticos aprenden a amarrarse el zapato de forma cuántica, nuestras computadoras podrán ser clásicas en todos los sentidos. Lo que sería excelente.