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El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (6)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (6)

CHAMP, EL MONSTRUO DEL LAGO CHAMPLAIN

El lago Champlain se encuentra en la frontera entre Vermont y Nueva York. Es un lago que llega al mar a través del río San Lorenzo. El lago se formó hace sólo unos 10,000 años cuando un estuario del Océano Atlántico, el Mar de Champlain, se transformó en lago en el momento en que los glaciares comenzaron a retroceder. El lago tiene unos 200 kilómetros de longitud y su profundidad máxima es de 140 metros. En sus aguas se dice que habita el así llamado «Monstruo del Loch Ness de Norte América».

Se supone que el primer avistamiento fue justo de Samuel de Champlain, el explorador francés que descubrió el lago que lleva su nombre, en julio de 1609. Los criptozoólogos dicen que en su diario describió un animal al que los indios llamaban Chaousarou: «una serpiente de 6 metros de largo, con una cabeza parecida a la de un caballo y un cuerpo tan grueso como un barril». Dijo que medía unos tres metros de largo, pero que él había visto algunos de metro y medio, «tan gruesos como mi muslo», que se parecían a un lucio con un hocico muy largo y «dientes peligrosos».

Pero la cita es falsa, como lo demostró el ufólogo Jerome Clark, quien la rastreó hasta el artículo de Marjorie L. Porter aparecido en la revista Vermont Life del verano de 1970. Marjorie la cambió y la sacó de contexto. La verdadera descripción de Champlain se puede leer en el Volumen 2, Capítulo IX de su diario (citado por Michel Meuger[1]):

«… aquí hay también una gran abundancia de muchas especies de peces. Entre otras cosas hay uno que los nativos llaman Chaousarou, que tiene varios tamaños, pero los más grandes, según me han dicho los miembros de estas tribus, son de ocho a diez pies de largo (2.5 a 3.3 metros). He visto unos de cinco pies de largo (1.6 metros), que son tan grandes como mi muslo, y tenía una cabeza tan grande como mis dos puños, con un hocico de dos pies y medio de largo, y una doble fila de dientes muy fuerte y peligrosa. Su cuerpo se parece mucho a la forma de los lucios, pero está protegido por escamas de un color gris plateado, que son tan fuertes que no las puede penetrar un puñal».

Parecería que estaba describiendo a un esturión, en particular un Longnose gar, una de las subclases de Ganoidei (del griego ganos, «brillante»), que incluyen a los esturiones.

Otro supuesto avistamiento de Champ ocurrió en 1760 cuando un soldado lo describió como «una gran criatura parecida a un dragón», según informa Joseph W. Zarzynski[2].

El Plattsburg Republican del sábado 24 de julio de 1819 informaba a sus lectores del avistamiento del «Capitán Crum» que se encontraba en un bote en Bulwagga Bay el jueves 22 por la mañana. Crum vio un monstruo negro de unos 60 metros de largo con cabeza plana, «semejante a la de un caballo de mar», que sobresalía unos 5 metros fuera del agua. La criatura estaba a unos doscientos metros de distancia y «viajaba a gran velocidad», mientras perseguía a «dos grandes esturiones y un Hill-fish». Crum debió haber tenido una vista excepcional pues a esa distancia el capitán pudo observar que el monstruo tenía tres dientes, grandes ojos de un color parecido al de «una cebolla pelada», una estrella blanca en su frente y «un cinturón rojo alrededor de su cuello». Muy probablemente se trata de una historia inventada.

Lo mismo se puede decir de la supuesta oferta de P. T. Barnum. Algunos escritores dicen que entre 1873 y 1887 ofreció una recompensa por el monstruo (vivo o muerto).

Zarzynski rescató 224 reportes de avistamientos de Champ, que son la base de su libro. La mayoría son del siglo veinte. Zarzynski fundó el Lake Champlain Phenomena Investigation a mediados de los setenta; bautizó al monstruo con el nombre de Beluaaquatica champlainiensis (la enorme criatura acuática del lago Champlain); y descubrió la foto de Sandra Mansi, de Connecticut, tomada durante sus vacaciones.

LA FOTO MANSI

La foto más famosa del monstruo del lago Champlain es la tomada por Sandra Mansi el 5 de julio de 1977. Ese día Sandra, sus dos hijos (de un matrimonio anterior) y su novio Anthony Mansi, estaban de vacaciones en el lago. Al medio día iban conduciendo sobre un pequeño acantilado con vista al lago. Los dos niños bajaron del auto y se dirigieron al agua. Anthony regresó al auto por su cámara. En eso, Sandra notó una perturbación en el agua a unos 50 metros de distancia. Al principio pensó que se trataba de un banco de peces, luego creyó que era un buzo, pero «entonces, apareció la cabeza y el cuello sobre el agua. Vi salir la cabeza, luego el cuello y finalmente la parte de atrás».

«No estaba asustada. Trataba de averiguar lo que estaba viendo. Luego, cuando Tony llegó y lo vio, comenzó a gritar: «˜Â¡saca a los niños del agua!»™»

Inmediatamente los niños salieron del lago y se dirigieron al auto. Luego Anthony ayudó a que Sandra subiera a una barda de dos metros y le dio la cámara. Ella, arrodillada, tomó una foto y luego bajó la cámara para ver a la criatura. Alcanzó a ver cómo se hundía en el agua.

Los Mansi estiman que el cuello, de color oscuro, sobresalía unos 2 metros fuera del agua y que el animal mediría unos 4 a 5 metros en total (de 5 a 27 metros según Paul H. LeBlond[3]). El avistamiento duró unos cuatro a siete minutos.

Mansi nunca ha proporcionado los negativos para su análisis, dijo que los tiró. Tampoco ha querido señalar el sitio exacto en donde tomó la foto, lo cual podría ayudar a determinar el tamaño del objeto (en la foto no aparece nada que pueda ayudar, como barcos o seres humanos). Además, Mansi mostró su foto cuatro años después de ocurridos los hechos por temor al ridículo, según dice.

Las sospechas de fraude fueron desestimadas por Alan Neigher, abogado de los Mansi. A la misma conclusión llegó Richard D. Smith, un cineasta que produjo un documental sobre Champ. En 1981 B. Roy Frieden del Optical Sciences Center de la Universidad de Arizona, estudió la foto a pedido de Zarzynski. Sus resultados fueron publicados en el Apéndice 2 del libro de Zarzynski. Frieden también cree que la foto no ha sido trucada, sin embargo encuentra un detalle sospechoso. Frieden escribe:

«Cuando le mostré la foto a una mujer que había vivido en el lago Champlain, ella notó inmediatamente una mancha horizontal de color marrón que iba de izquierda a derecha hasta el objeto en cuestión. Ella dijo que parecía un banco de arena».

Si fuese un banco de arena, «entonces hay una clara posibilidad de que el objeto haya sido puesto allí por alguien»¦ El problema del banco de arena debe ser investigado».

Eso fue precisamente lo que hicieron Benjamin Radford, editor del Skeptical Inquirer y Joe Nickell, investigador y autor escéptico, en su expedición de julio del 2002. Encontraron que por lo general las orillas del lago no son muy profundas. La profundidad promedio en esa zona es de 4.5 metros, por lo que es difícil que un monstruo de grandes dimensiones pueda nadar en estas zonas, o más aún, ocultarse.

A través de una serie de mediciones y fotografías, establecieron sin lugar a dudas que el tamaño del objeto es de poco menos de un metro de altura, con lo que los posibles candidatos podrían ser, árboles, pájaros y otros animales.

EL MONSTRUO DE LAS MIL CARAS

Los escépticos atribuyen los informes a avistamientos de grandes peces como el esturión, o cardúmenes de peces. Entre los grandes peces del lago está el esturión que ahora está en peligro de extinción. Son, por lo general, de cinco a seis pies de largo pero pueden crecer al doble de ese tamaño. Muchos testigos describen al monstruo justo como un esturión. Además el tamaño puede ser sobrestimado.

Varios peces pueden aparecer como un solo monstruo. El 7 de julio de 1988, Walter y Sandi Tappan vieron «una serie de jorobas» que grabaron en vídeo diciendo que se trataba de una gran criatura. El video fue incluido en uno de los programas de Misterios sin resolver. Incluso un entusiasta de los monstruos, John Kirk[4], reconoce que el vídeo muestra «peces alimentándose cerca de la superficie».

Ronald Binns cuenta que de joven, en 1857, vio una serpiente de mar frente a la playa de Brighton, Inglaterra. El animal medía unos 50 pies de largo. Tiempo después, cuando se convirtió en biólogo marino, se dio cuenta de que había visto varios delfines «nadando en fila». De esta manera, dos o más grandes peces, esturiones, u otros peces fácilmente podrían aparecer como un único monstruo de múltiples jorobas.

Otras criaturas, como nutrias nadando en fila, pueden dar la apariencia de una criatura en forma de serpiente o con jorobas. Las nutrias son juguetonas y disfrutan de perseguirse la una a la otra, por lo que son especialmente propensas a crear este tipo de ilusión y, en general, ser confundidas con monstruos lacustres.

Otros sospechosos incluyen otras muchas posibilidades como: manchas de viento, estelas de barcos, aves de cuello largo, troncos flotantes. Quizás algunos avistamientos del monstruo del lago Champlain se puedan explicar de esta manera. Uno de alrededor de 1886, por ejemplo, dijo que el monstruo se veía «como un gran tronco o palo», mientras que un informe de 1954 describe la criatura «como parecido a un poste de teléfono».

«Champ», como se le dice cariñosamente, es un monstruo de las mil caras. Se le ha descrito de color blanco, negro, gris, marrón, verde musgo, rojo, bronce»¦ Los testigos dicen que mide entre 10 y 187 pies de largo. Tiene de una a cuatro jorobas. Su cabeza está coronada con un par de cuernos, como «astas de alce», u «orejas de elefante», y una crin bronceada o roja. Sus ojos son brillantes, y tiene aletas. Sus «mandíbulas son como las de los cocodrilos». Parece «una gran serpiente», o un «gran perro Terranova», «un barco de vapor», un caballo, un manatí, el periscopio de un submarino, una ballena»¦ En fin, no hay una descripción única y confiable, parece que cada testigo tiene su propia versión.

ATENCIÓN ESPECTANTE

Parece que muchos avistamientos se reducen a lo que Rupert T. Gould[5] llamó «atención expectante». Esta es la tendencia de las personas que, con la esperanza de ver algo, son engañadas por cualquier cosa que tenga algún parecido con lo que esperan ver. Por ejemplo, una estela se puede confundir con una serpiente de lago bajo las condiciones adecuadas.

En efecto, una característica particular del lago Champlain – un efecto llamado seiche – puede ayudar a producir este tipo de avistamientos. Una seiche submarina es una gran ola que se mueve hacia atrás y hacia delante, a pesar de que la superficie del lago parece suave. El movimiento puede desalojar residuos depositados en el fondo – troncos o vegetación – que salen a la superficie como «monstruos».

Están también los mentirosos que hacen lo que sea para «aportar pruebas a su causa» o aparecer en los periódicos.

Uno de los testigos que ha visto más veces la criatura es Dennis Hall, que la ha fotografiado y filmado en varias ocasiones. Incluso, en la década de los 70, descubrió un extraño reptil, de 30 centímetros de largo, en el área pantanosa que bordea al lago. El animal tenía una lengua bífida. Según Hall llevó el animal a la Universidad de Vermont en donde le dijeron que era una especie de reptil no clasificada, y luego lo perdieron. En la Universidad nadie sabe de esta historia. Según Hall en un libro encontró un dibujo de un animal prehistórico que se parecía mucho a su reptil. Se trataba de un Tanystropheus, un dinosaurio acuático que se extinguió hace millones de años.

Dos hombres Vermont, Dick Affolter y su hijastro de 34 años, Pete Bodette filmaron al monstruo en el verano del 2005 mientras estaban pescando en el barco de Bodette. Éste declaró que la criatura era «tan gruesa como mi muslo», aunque Affolter admitió que nunca vio el cuerpo entero, dijo que calculaba que medía de tres a cinco metros. En un informe sobre el vídeo, el Burlington Free Press observó, «En una escena casi se puede ver algo como la cabeza de un cocodrilo que sale de la superficie».

Michel Meurger llega a la conclusión de que «… la reciente fama de Champ es el producto de los aficionados locales a los monstruos en sus esfuerzos por promover su propia leyenda al estilo del Loch Ness». Una leyenda que ha generado una floreciente industria: llaves, tazas, camisetas, revistas, periódicos, libros, «Champburgers» (hamburguesas de mariscos con pan de semillas de sésamo).

Pero no hay una sola evidencia sólida como un hueso o restos de estos animales. Para que la especie haya llegado hasta nuestros días debería haber una población de estos animales, pero nunca se ha encontrado ni un solo hueso o restos en las playas.

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[1] Meurger Michel, Lake Monster Traditions: A Cross-Cultural Analysis, Fortean Tomes, Londres, 1988.

[2] Zarzynski W. Joseph, Champ. Beyond the Leyend, Bannister Publications, New York, 1984.

[3] LeBlond H. Paul, An estimate of the dimensions of the Lake Champlain Monster from the length of adjacent wind waves in the Mansi photograph, Cryptozoology, Vol. 1, Pags. 5-61, 1982

[4] Kirk John, In the Domain of the Lake Monsters, Key Porter Books, Toronto, 1998.

[5] Gould T. Rupert, The Loch Ness Monster and Others, Citadel Press, New Jersey, 1976

El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (5)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (5)

EL MONSTRUO DEL LAGO RAYSTOWN

La primera fotografía conocida del monstruo de Huntingdon en el Condado de Raystown Lake, Pennsylvania, fue tomada por un pescador local del Huntingdon Co. Visitor»™s Bureau Center, en Seven Points Marina.

Los vecinos piensan que es un animal vegetariano ya que no han encontrado evidencias de que se alimente de los peces, gansos o patos que viven en el lago. Nunca se han encontrado restos de sus alimentos.

También es sorprendente que de los casi 2 millones de visitantes que llegan al lago cada año, tan sólo un puñado haya tenido algún avistamiento del monstruo. El lago mide unos 50 kilómetros de longitud. Está a unos 15 kilómetros de la presa. Su profundidad máxima es de 62 metros y tiene varias cuevas en sus profundidades. Los vecinos creen que un monstruo se oculta en ellas.

Hasta el momento sólo se cuenta con una serie de fotografías de manchas en el agua. El principal punto en contra es que el lago es artificial y se formó en 1912 cuando se construyó la presa. Difícilmente un monstruo antediluviano podría haber vivido en un sitio que no existía sino hasta hace poco menos de 100 años.

BESSIE, EL MONSTRUO DEL LAGO ERIE

Es conocido como South Bass Bessie, Lake Erie Larry, Lake Erie Bessie, o simplemente Bessie, y se dice que habita las aguas del Lago Erie. Los criptozoólogos dicen que es un plesiosaurio, pero el paleontólogo Joe Hannibal, del Museo de Historia Natural de Cleveland, dice que los plesiosaurios nunca vivieron en esta área.

«Mi teoría es que la gente necesita pensar que hay algo maravilloso y misterioso allá fuera. Sería divertido si hubiera una. Los monstruos del mar fueron los precursores de los ovnis».

«Los avistamientos bajaron cuando comenzaron a verse los platillos voladores (en los años 50, 60 y 70)».

A finales de los ochenta la gaceta Put-in-Bay, el periódico mensual de South Bass Island publicó un artículo de Kendra Koehler, con una foto del supuesto monstruo.

«Fue hilarante», dijo Koehler. «Era una pequeña broma. Los periódicos y los equipos de TV se ocuparon de esto por cerca de seis meses».

«La gente ama las historias de monstruos», dijo Koehler.

En 1992 el creacionista Carl Baugh comenzó a promover un supuesto «monstruo de lago bebé». Se trataba de una carcasa de casi un metro de largo, encontrada en la playa, y que era exhibida en el taller del taxidermista Larry «Peter» Petersen, «L & D Bait and Tackle», en Cleveland, Ohio.

Baugh compró los restos y los exhibió en su Creation Evidence Museum, en Glen Rose, Texas, como si fueran los de un plesiosaurio. El espécimen tiene cuatro aletas y una cola.

Petersen declaró que había encontrado los restos en la playa y que las aves ya habían comido parte de la carne, pero que sin duda era un tipo de pescado pues aún tenía un gancho de pesca en su boca. Dijo que decidió transformarlo en una serpiente de mar para exhibirlo en una feria de taxidermia. Según Petersen el animal tenía una larga aleta que cubría casi la mitad del cuerpo.

El taxidermista hizo algunas muescas en forma triangular para hacerlo parecer a un dragón. Luego dobló el cuello para que adoptara una forma de «S» y finalmente le coció unas aletas a los lados del cuerpo. Nunca pensó que alguien se creyera el cuento del monstruo. Su intención era mostrarlo en las ferias.

En realidad se trataba de un pez Burbot (Lota lota) que puede llegar a crecer hasta un metro de largo. También se le conoce como anguila Pout, Bacalao y Pez abogado. Es muy común en el lago Erie y en otros lagos de aguas frías.

CADBOROSAUROS: CADDY

Dicen algunos criptozoólogos que las leyendas sobre un monstruo en la costa de la Columbia Británica se remontan a las tradiciones de los nativos americanos. No presentan referencias, ni yo he encontrado datos que lo confirmen. Ellos suponen que se trata de una especie de dinosaurio (más específicamente una especie de plesiosaurio de la era Mesozóica, o tal vez un Zeuglodon o Basilosaurio, una especie de ballena actualmente extinta) al que han llamado Cadborosaurio willsi (por la bahía de Cadboro), o cariñosamente «Caddy» o «Caddie».

En 1937 se extrajeron del estómago de un cachalote (Physeter catodon) los restos de un animal a medio digerir. El cachalote había sido arponeado cerca de la estación ballenera de Naden Harbour, en las Queen Charlotte Islands, British Columbia. Las fotografías fueron publicadas en una revista[1] y en el libro[2] de los doctores Edward L. Bousfield y Paul H. LeBlond, el primero un profesor asociado del Royal Ontario Museum, en Toronto, y de la Royal British Columbia Museum, en Victoria; el segundo un profesor del Departamento de Oceanografía de la University of British Columbia, en Vancouver, y de la Zoology Division of the National Museum, en Ottawa. Los restos medían unos tres metros de largo. Los balleneros se sorprendieron con estos restos, pero decidieron colocarlo sobre una pila de cajas para fotografiarlo. Para los criptozoólogos se trata de los restos de un joven Caddy.

Según LeBlond y Bousfield, Caddy mide de cinco a quince metros de largo; su cuello alcanza de uno a cuatro metros; su cuerpo es parecido al de una serpiente; su cabeza se ha descrito como parecida a la de una oveja, caballo, camello o jirafa; tiene varias jorobas a todo lo largo del cuerpo; también se han reportado un par de aletas anteriores, pero no hay aletas posteriores (o tal vez, dicen, están fusionadas al cuerpo); la cola tiene puntas y está dividida horizontalmente, según Bousfield y LeBlond, se parece a la del pachypleurosaurio; algunos testigos han reportado velocidades de hasta 40 nudos en la superficie.

Para los zoólogos el artículo de LeBlond y Bousfield fue tema de conversación y de burlas. Las fotos muestran los restos descompuestos de algo que sería difícil determinar. Bien podrían ser de una foca, tiburón o el feto de una ballena. Todos los tetrápodos, por ejemplo, tienen la cola parecida a la de los pachypleurosaurios

Existen varios antecedentes al caso de la bahía de Naden:

En 1932 (agosto) un funcionario de la Provincial Library of Victoria reportó haber visto la criatura. Un año después, mientras navegaban en su yate, un abogado de Victoria y su esposa vieron lo que describieron como «una horrible serpiente con cabeza de camello». Ese mismo año también vio la criatura el abogado y biólogo marino, mayor W. H. Langley, de la British Columbia Legislative Assembly. En 1934 les tocó el turno a dos miembros del Provincial Government. También en 1934 varios pescadores reportaron dos criaturas, una de 20 metros de longitud y la otra de 10.

Encontraron otro cadáver de una criatura desconocida que fue arrastrada por las olas al Camp Forcom. Se conserva una foto de los restos.

Otros desechos fueron descubiertos en 1947 cerca de Effingham, Isla de Vancouver. Estos medían unos 13 metros de largo y fueron identificados como el cadáver de un tiburón peregrino

Entre los casos modernos más sobresalientes se encuentra el de Desolation Sound, en la costa central del Este de la isla de Vancouver, en 1997.

En las frías aguas de la bahía de Cadboro, y en general en todo el Oceano Pacífico Norte, sería difícil que un animal con el cuerpo de una serpiente pudiera retener el calor. La historia de Caddy es una leyenda más de monstruos lacustres (aunque en este caso se trata de un monstruo marino).

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[1] Amphipacifica 1, Suplemento 1.

[2] Bousfield L. Edward & LeBlond H. Paul, Cadborosaurus: Survivor from the Deep, Horsdal and Schubart, Canadá, 1996.

El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (4)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (4)

CHINA

El diario Pekin Evening News informó el 6 de octubre de 1980 que por lo menos cinco veces ha sido visto en un lago volcánico cerca de la fronte­ra entre china y Corea del Norte un «animal anfibio semejante a una vaca gigantesca y con pico de pato».

Desgraciadamente, dos agencias que informaron del acontecimiento, no se pusieron de acuerdo en el nombre del lago pues, mientras que una dijo que se trataba del lago Choang Pai Ten, la otra dijo que fue el lago Tian Chi (lago divino).

El lago Tian Chi tiene una superficie de diez kilómetros cuadrados y esta situado a una altura de 2,300 metros sobre el nivel del mar, en el cráter de un volcán inactivo desde 1702. El lago se encuentra en Baitousham en la provincia de Julin, entre China y Corea del Norte, y forma parte de la cadena montañosa de Chang Bai, que constituye la frontera natural entre es­tos dos países.

De acuerdo con los reportes de prensa, los campesinos de aquella remota región afirmaron que la criatura tenía un pico como de­ pato gigantesco y «se mueve a través del agua produciendo una ola semejante a la de una lan­cha con potente motor»[1].

El extraño animal fue visto por primera vez el 25 de agosto del mismo año por el agricultor Lai Jui Hua desde una distancia de unos treinta o cuarenta metros. Lai Jui Hua estaba remando en el lago cuando se encontró con fuertes olas. «Entonces el bote fue arrastrado y desapareció». El mismo día desapareció también una vaca que estaba atada cerca del lago y «en la playa quedaron marcas de que el animal había sido arrastrado al agua»[2].

El 9 de octubre de 1980, el diario Guang Ming Ribao (Claridad) informó que el estudiante de bellas artes, Lu Xing Hua había visto cinco de esos monstruos el 23 de agosto. El estudiante declaró que sus cuerpos sobresalían aproximadamente cuatro metros del agua. Indicó que la cabeza del mons­truo era parecida a la de una vaca y tenia un pico de pato. «El cuerpo es parecido al de un perro con pelo negro y el vientre es de color claro», di­jo.

Un día antes un grupo de turistas, entre ellos el escritor de 65 años Lui Jia, vieron algo similar. Mientras contemplaban el amanecer vieron la cabeza del animal moviéndose a través del agua. Dejaba una estela de por lo menos cien metros. Según Jia, la porción que sobresalía del agua era dos veces el tamaño de un hombre: Los testigos observaron también varias estelas más.

Según el diario Beijing Wambao, el primer encuentro con el monstruo ocurrió en 1962, pero no se dieron detalles al respecto.

El 10 de octubre de 1980, dos empleados de la estación meteorológica que se localiza en la cima del volcán, iban caminando por la orilla del la­go cuando se toparon de improviso con la criatura. Vieron cómo emergía el monstruo a unos treinta metros de donde se encontraban empezaron de inme­diato a lanzar gritos y dispararon dos tiros sin alcanzar a la criatura. El monstruo, sin inmutarse, se sumergió en el lago[3].

Otro funcionario de la estación meteorológica afirmó que había visto un bicho parecido, diez años antes. «Una mañana, tres de nosotros fuimos al lago y vimos sobre la superficie un extraño animal -declaró el testigo al Beijing Wambao, de Pekin-. Su cuerpo era tan grande como una casa. Su cue­llo era muy largo, y su cabeza en proporción al tamaño del resto».

Lo curioso es que ningún testigo le ha visto patas.

Otro meteorólogo, Piao Longzhi, baleó a la criatura en enero de 1981. La describió como «una especie de repulsiva serpiente gigantesca, con cabeza de perro, boca en forma de pico de pato y el cuello como de un metro de largo»[4].

Otra aparición del monstruo fue en junio de 1984. El Beijing Wam­bao informó que un oficial de un regimiento destacado en Jilong, en el Tibet, habla visto un gigantesco animal con cuernos que­ surgía de las aguas del lago Baiguo.

En el mismo Tibet se dice que el lago Tianel también posee un monstruo parecido[5].

Hasta el momento nadie ha aportado la prueba definitiva sobre la exis­tencia de tal monstruo en el lago Tian Chi. Lo que podemos adelantar es que si efectivamente algo habita en ese lago, no se trata de un animal prehistórico -como muchos han dicho-, pues el lago se formó apenas en 1702.

JAPON

En el otoño de 1976 apareció otro ser del mismo tipo en el lago Kutcharo a 250 kilómetros al oeste de Sapporo, en Japón.

Hideki Saza, quien iba acompañado de su esposa, tomó nueve instantá­neas del monstruo. Una de estas fotografías fue publicada por el diario Hokkaido Shibum.

La esposa de Hideki declaró que el objeto se desplazaba a la velocidad de una lancha con motor. Al observarlo con unos prismáticos notó sobre la espalda de la criatura dos alas completamente desplegadas. (Probablemente se trate de un ave acuática)

El animal había sido visto ya por un grupo de turistas en septiembre de 1973 y por un estudiante en 1975. Se le bautizó como «Kussie«, con cla­ras referencias a Nessie del Loch Ness[6].

En otro lago japonés, el Ikeda, un mecánico llamado Yutaka Kawaji vio un monstruo que según otros veinte testigos que también lo vieron era idén­tico a Nessie.

El profesor Sumio Enami, de la Universidad de Recursos Pesqueros de Kagoshima, declaró que él había explorado el fondo del lago en 1975 y que no había notado nada anormal[7].

INDONESIA

Desde principios de siglo XX los europeos que visitaron la isla de Céle­ bes, en el archipiélago indonesio, escucharon historias sobre un monstruo parecido a un animal prehistórico.

Un miembro del parlamento local vio, en 1977, al animal en la orilla del lago Poso, en el centro de la isla, según informó la agencia oficial de Antara. Según este testigo, el monstruo tiene «una cabeza parecida a la de una vaca, el cuerpo alargado y redondo, y mide unos nueve metros de largo».

En la cercana isla de Java, se dice que existe un ser semejante en el lago Patengang. Este monstruo, de seis metros de largo, es descrito, como «mitad pez y mitad tortuga», según indicó la agencia indonesia KNI.

El lago Patengang se encuentra en las altas montañas a una altitud de 2,400 metros y se dice que el monstruo que habita sus aguas es aficionado al opio (¿el monstruo o los testigos?)[8]

AUSTRALIA

El primo australiano de Nessie se llama «Bunyip«. Es un monstruo «de aspecto terrible y apetito insaciable de carne humana. Su voz tonante en las noches llena de terror las mentes de cuantos lo escuchan».

Se le describía como un toro con largo cuello cubierto por una espesa crin; la cabeza era semejante a la del emú (especie de avestruz australiana) y un tronco cubierto de pelo y plumas; la cola es parecida a la del caballo y posee aletas y colmillos de morsa. Habita los pantanos y el lago Waitoreke[9].

Otro modelo de Bunyip es el «Mybdie» o «Mindi«, especie de serpiente de más de 20 kilómetros de largo que devora a quienes violan las leyes o cruzan las fronteras totémicas.

Algunos antropólogos creen que el Bunyip es una leyenda creada a par­tir del grito penetrante del ave toro combinada con la imagen de una foca.

En Nueva Gales del Sur se habla de animales del tamaño de un perro «con cara de niño». En Nueva Zelanda, los maories tienen su «Taniwha«, un monstruo en forma de lagarto, serpiente o pez, de gustos antropófagos.

Este Taniwha es más polifacético que su pariente de Australia: habita pozos, ríos, lagos, cavernas y montañas; posee poderes sobrenaturales como el poder volar o transformarse en otros animales.

Un hecho importante es que al Taniwha también se le conoce como «Moko» es decir, lagarto, lo que sugiere que es un viejo recuerdo de los cocodri­los devoradores de hombres (Mokotolo)[10].

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[1] Noticiero de lo insólito, Monstruo anfibio en China, DUDA, (556), 1, 24 de febrero de1982.

[2] Noticiero de lo insólito, Monstruo en un lago tibetano, DUDA, (485), 1, 15 de octubre de 1980.

[3] Noticiero de lo insólito, ¡Vieron un Nessie en China!, DUDA, l, (488), 1, 5 de noviembre de 1980.

[4] Noticiero de lo insólito, Vuelve a aparecer el «Nessie» chino, DUDA, (500), 1, 28 de enero de 1981.

[5] Noticiero de lo insólito, Monstruo como el de Loh Ness en el Tibet, DUDA, (723), 1, 8 de mayo de 1985.

[6] Anónimo, Zoología fantástica, Mundo Desconocido, (5), 71, Barcelona, octubre de 1976.

Anónimo, Los japoneses tienen también su Nessie, Mundo Desconocido, (5), 84, Barcelona, octubre de 1976.

Kolosimo Peter, Flores de Luna, Editorial Plaza & Janes, S. A., Colección Horizonte, No. 5, Barcelona, 1984.

[7] Noticiero de lo insólito, Monstruo en Japón, DUDA, (386), 1, 22 de noviembre de 1978.

[8] Cable de la agencia AFP, Monstruo, prehistórico, Yakarta, 17 de febrero de 1977.

Cable de la agencia AFP, Monstruo prehistórico, Yakarta, 22 de febrero de 1977.

[9] Miller Carey, Todo sobre monstruos, Publicaciones y Ediciones Lagos S. A., Colección El Mundo de lo Desconocido, Madrid, 1978.

[10] Selecciones del Reader’s Digest (editor), El gran libro de lo asombroso e inaudito, México, 1976.

El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (3)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (3)

Los relatos y mitos de monstruos del tipo plesosaurio abundan en las aguas de los lagos escoceses, como el Lomand, Windermere o Morag, pero también los hay en otros lagos europeos, como el Maggiore, de Italia o el Seljord, de Noruega. En esta entrega nos ocuparemos de éste último y del monstruo del Lago Van de Turquía.

SELMA, LA SERPIENTE DEL LAGO SELJORD

En Noruega tenemos a Selma, el Monstruo del Lago Seljord. Se dice que por más de 250 años la gente que vive alrededor del lago ha visto enormes serpientes que habitan sus aguas. El primer documento escrito se remonta a 1750. Se menciona a un cierto Gunleik Andersson Verpe de Bø, que viajaba en un barco remolcador de Ulvenes a Nes, en el extremo sur-oriental del lago vio una serpiente en medio del lago. El monstruo atacó uno de los dos botes de remos y lo volcó.

Hans Jacob Wille describe una extraña criatura, parecida a una serpiente, en su obra An Account of Seljord Parish in Upper Telemark in Norway (1786)[1]. Dice que es «muy peculiar, y una de las más venenosas de todas. Se mueve bajo la superficie como una anguila, y hace unos años mordió a un hombre en su dedo gordo del pie mientras estaba vadeando a través del río Laxhøl»¦»

Otros testigos comparan la cabeza del monstruo del Lago Seljord con la de un cocodrilo, pero otros dicen que se parece más a un caballo o un alce.

En el 2000 los miembros del GUST intentaron atrapar a Selma mediante la operación COMET (Co-Operative Monster Eel Trap)[2]. Las redes de 5 metros de circunferencia, con una apertura cónica, las fabricó InnFisk AS en Hornnes, Kristiansand, en la costa sur de Noruega. En la parte interna había una carnada de peces vivos.

La idea de la trampa es del limnólogo doctor Atle Hindar del Instituto Noruego para la Investigación del Agua. La idea era capturar una serpiente bebé de unos 1 a 5 metros de largo. Luego, dos biólogos moleculares tomarían muestras de ADN y, finalmente, la serpiente sería de nuevo liberada en el lago. No hubo suerte y la serpiente no apareció.

El lago Seljord mide unos quince kilómetros de longitud por casi dos de ancho. Su profundidad máxima es de unos 150 metro (en promedio es de unos 60 metros). Se encuentra a una altura de unos 116 metros sobre el nivel del mar, y está situado a unos 70 kilómetros de la costa. El lago tiene un bajo nivel nutricional debido a que está formado de cuarcitas que producen suelos muy pobres. La conclusión es clara: no hay forma que el lago Seljord pueda dar vida a una enorme serpiente ya que es demasiado pequeño como para proporcionar alimento a animales que miden, supuestamente unos 20 metros de longitud. Por otra parte hasta hace unos 1000 años el lago era una superficie de hielo en Øvrebømoen, por lo que difícilmente pudo haber sido habitado por serpientes de sangre fría.

EL MONSTRUO DEL LAGO VAN

Al este de Turquía hay un lago de aguas alcalinas, el lago Van, y en él habita un monstruo, el Van Gölü Canavari. Los primeros reportes sobre este animal se dieron hasta 1995. El Monstruo del lago Van mide unos quince metros de largo, según los testigos. En su espalda tiene unos picos como los de los Ictiosaurios.

El monstruo entiende el idioma alemán, pero sólo si es cantado.

El monstruo se convirtió en la obsesión de Unal Kozak, un asistente de profesor de la Universidad de Van de 26 años. Durante días se dedicó a entrevistar a los testigos y finalmente, el 10 de junio de 1997 captó en video al monstruo. Luego escribió un libro sobre su experiencia u sus entrevistas.

Kozak dijo haber logrado filmar en tres ocasiones al monstruo. Se supone que las películas fueron enviadas a la Universidad de Cambridge para su examen. Sin embargo el video es sospechoso ya que la cámara nunca hace un paneo hacia la izquierda, lo que hace suponer que un barco está arrastrando la «criatura». El monstruo no hace ningún movimiento y sólo se mueve en línea recta. La «respiración» del monstruo se limita a una continua exhalación sin inhalar, como si fuera una manguera que suelta el aire constantemente[3].

A la orilla del lago se construyó una estatua de unos cuatro metros de altura, que representa al monstruo del Lago Van.

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[1] Citado en Fjågesund Peter, Seljord and the sea-serpent.

[2] Ver Sundberg Jan, Trapping Selma.

[3] Anónimo, Sea monster or monster hoax?, http://www.cnn.com/WORLD/9706/12/fringe/turkey.monster/

El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (2)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (2)

ESCANDINAVIA

Al igual que en el reino Unido, en los países escandinavos existen le­yendas milenarias que hablan de unas criaturas parecidas a los caballos que, como las sirenas, atraen a los hombres que osan penetrar en sus dominios y que, como éstas, los matan.

Existen informes de que en el lago más profundo de la península escan­dinava, el Storsjön (el gran lago), en el corazón de Suecia, hay un monstruo de cuello largo y cabeza pequeña, parecida a la de una vaca o un perro, con algo semejante a una crin o unas orejas colgándole hacia el cuello.

El lago Storsjön cubre 450 kilómetros cuadrados, y los niveles medios son más fríos que el Loch Ness. En medio del lago se levanta la pequeña is­la Forso en donde se han encontrado diversas piedras grabadas con caracteres rúnicos. Una de esas piedras muestra el dibujo de un animal con un largo cuello y aletas.

En la playa oriental del lago esta la ciudad de Osfersund donde hay un museo en el que se guardan estas piedras además de algunos arpones y enor­mes trampas de resorte. El conservador del museo, en una carta a Tim Dinsdale le decía que esas trampas fueron utilizadas en 1894 en un colosal esfuerzo por capturar al monstruo. Este caballo del agua se mostró más activo desde 1820 a 1898 cuando «personas dignas de todo crédito» lo vieron 22 veces.

«Se dice que la cabeza es redonda y lisa -escribió el conservador-, con ojos grandes. Se describen las extremidades como patas o pies cortos, acha­parrados, posiblemente aletas grandes y torpes, quizá patas traseras largas y palmeadas».

Se describe su piel como lisa y brillante, con coloraciones que van desde el negro absoluto hasta varios tonos de café. Su longitud se calcula en unos cinco a doce metros. Es capaz de desarrollar velocidades de diez nudos.

En base a estas descripciones y a la piedra grabada del museo de Ostersund, el doctor Peter Olsson, zoólogo experto en mamíferos marinos, identi­fico al «monstruo» con un pinnípedo, es decir, una clase de foca gigante con un cuello bastante largo.

No lejos de ahí, dos cazadores islandeses aseguraron haber visto un extraño animal a la orilla del lago Keifarvatn, a noventa kilómetros de Rey­kjavik.

Julius Asgerisson y Olafus Olafsson cazaban pájaros a la orilla del mencionado lago, cuando fueron sorprendidos por esta criatura. «Era más grande que un caballo, se movía como un perro y nadaba como una foca» -dije­ron los cazadores[1].

En Suecia, Noruega e Islandia encontramos hasta 26 lagos diferentes en los que se dice que han visto monstruos. Dos de ellos incluso indican la presencia del monstruo en sus nombres: Ormsjon (lago del monstruo) y Hvaler Serpent, el primero en Suecia y el segundo en Noruega.

EUROPA CENTRAL

Nessie parece tener parientes por doquier. En diciembre de 1976 un monstruo serpentiforme «de aspecto de dragón» hizo su aparición en las aguas del lago Uri, en Suiza central.

Según refiere el periódico Blick, el monstruo apareció a unos 300 metros de la costa bufando y resoplando. Después de una breve permanencia en la superficie, volvió a sumergirse para reaparecer dos veces antes de per­derse definitivamente en las aguas.

Se le logró fotografiar. Las fotos muestran un objeto oscuro poco definido. El suceso fue aterrador para Kurt Mathis, un pescador que vio como emergía el monstruo a sólo treinta metros de su embarcación. Según Mathis, las dimensiones de su cuerpo serían de unos quince metros de longitud por sólo dos de diámetro.

Lo que no comprendemos es cómo si la fotografía se tomó a sólo treinta metros el monstruo se ve tan borroso y poco definido. Lo mismo ocurre con la fotografía tomada por una tal Mary McCarthy en julio de 1981 en Shelbur­ne (Inglaterra).

El 27 de agosto de 1976 un ser semejante emergía del lago Lucerna en la Europa central. También en este caso se obtuvo una fotografía.

El problema para los supuestos reptiles que viven en las aguas de los lagos del Reino Unido, Suecia, Noruega, Islandia y Suiza es la baja temperatura de sus aguas. Un reptil de sangre fría difícilmente podría sobrevivir en las heladas aguas de esos lagos.

RUSIA

Las noticias que nos llegaron de la antigua Unión Soviética son más que confusas, pues del, casi, único informe que se posee existen muchas versiones.

De acuerdo con Erwin Moller[2] los sucesos ocurrieron en 1902 en el lago Vorota y el testigo fue Boris Tverdochlebov.

La fecha, el lugar y el nombre del testigo cambian para Peter Kolosimo[3]: 1953, lago Labynkyr, y V. Tyerdojerbov. Alan Landsburg[4] coincide con esta fecha (julio de 1953) y con el nombre (V. A. Tverdokhlebov), pero según él los sucesos se desarrollaron en el lago Vorota. Finalmente, para Anatoli Pankov, corresponsal de la APN[5], la fecha es el mes de julio de 1953, el lugar el lago Labynkyr, y el nombre del testigo Viktor Tverdojle­bov.

Los sucesos se desarrollaron de la siguiente manera de acuerdo con la versión de Moller:

Un estruendo llamó la atención del geólogo ruso Boris Tverdochlebov: «un extraño animal semejante a una serpiente y de color gris brillante, nadaba despreocupadamente y ruidosamente (sic). Después de evolucionar durante unos minutos, el animal se acercó cautelosamente a la orilla, y fi­nalmente, se hundió en las aguas. Según como describió Tverdochlebov al animal, éste mediría unos diez metros de longitud por unos dos de perímetro, con una cabeza pequeña y reptiliana, y dos ojillos perfectamente distingui­bles. Al darse a conocer el episodio en Moscú, la Academia de Ciencias decidió enviar a un grupo de investigadores altamente calificados a las orillas del lago Vorota».

Siguiendo con esta versión, pasaron muchos días sin que el monstruo diera señales de vida. Luego, de repente, «el biólogo N. Gladjik por poco cae directamente sobre el cuerpo de la criatura al ir a recoger agua a unas salientes rocosas. La bestia huyó de inmediato, sumergiéndose en las aguas del lago».

Gladjik describió al monstruo como un plesiosaurio: «su piel era com­pletamente negra y brillante, con un largísimo cuello y una cabeza minúscula -dijo Gladjik-. A lo largo de la espina dorsal vi algo como crines o aletas dorsales, y se desplazaba gracias a cuatro aletas semejantes a las del león marino».

Existen varios datos en esta versión que no concuerdan con las versio­nes de otros investigadores. El relato de Gladjik, por ejemplo, -si es que ocurrió-, ocurrió en el lago Khaiyr, en las profundidades de la tundra en la región Yanski de Siberia, según Landsburg.

«Un biólogo llamado Nikita Gladkikh «tropezó literalmente» con un monstruo en la playa, según un artículo (aparecido en Komsomolskaya Pravda) de G. Rukosuyer, jefe del equipo de reconocimiento geológico al que pertenecía Gladkikh. Aquella cosa inmensa se había arrastrado hasta la hierba. Tenía la cabeza pequeña y el cuello largo y lustroso, así como un enorme cuerpo de piel negra.

«Horrorizado, el biólogo corrió a avisar a sus colegas. Cuando llega­ron al lago armados de cámaras y rifles, aquella cosa había desaparecido, pero pudieron ver una ancha franja de hierba completamente aplastada. Como tratando de respaldar la credibilidad de Gladkikh, poco después un monstruo salió a la superficie en el centro del lago. Lo vieron el jefe de la expedición y dos ayudantes. Una cabeza que emergió a bastante distancia del agua ­y una agitada cola que levantaba grandes olas».

Alan Landsburg afirma también que los sucesos relatados por V. A. Tverdokhlebov ocurrieron en el lago Vorota al nordeste de Siberia y a unos 120 kilómetros de la aldea más cercana.

Según Landsburg los testigos fueron V. A. Tverdokhlebov y su ayudante Boris Bashkator (aquí esta el Boris Tverdochlebov de Möller). En ningún mo­mento se menciona un estruendo, sólo se dice algo sobre un «barril de petróleo flotando en el lago a unos trescientos metros de distancia».

Aquella cosa se dirigía a la orilla y los geólogos treparon por la ca­ra de un acantilado para poder ver mejor y «vieron una inmensa cabeza con ojos muy separados demasiado grande para tratarse de una tortuga gigante».

Tverdokhlebov escribió:

«El animal se impulsaba a si mismo hacia adelante con rápidos saltos, la parte superior del cuerpo unas veces apareciendo sobre el agua y otras desapareciendo. Se detuvo a una distancia de cien metros de la orilla. Empezó a golpear sobre el agua vigorosamente levantando una cascada, luego se sumergió desapareciendo».

Otros dicen que el monstruo mide menos de ocho metros de largo, tiene una cabeza ancha y plana, y produce una especie de rugido fuerte.

Kolosimo pone las siguientes palabras en labios del geólogo: «El cuer­po, que, chorreando, salió del agua, parecía un enorme tonel de brillante estaño. El monstruo tenía dos protuberancias muy pronunciadas en la cabeza, separadas entre sí unos dos metros. Tuve la impresión de que se trataba de los ojos de la bestia».

Los dos geólogos llevaban cámaras fotográficas, pero ninguno de ellos las usó para obtener una prueba de su observación.

Los compañeros de Tverdokhlebov simplemente se rieron de él, pues conocían su fama de «cazador de monstruos» ya que había ­publicado varios artículos al respecto en algunas revistas de Moscú. Esta, su última experiencia, también la publicó pocos días después.

La noticia del monstruo atrajo la atención de aventureros y amantes de lo exótico. Se organizaron varias expediciones para darle caza al monstruo todas las expediciones estaban integradas exclusivamente Por aventureros y la Academia de Ciencias de la URSS no envió ningún grupo a investigar (como afirma Möller).

El lago Labynkyr se encuentra en la planicie de Sordonnoj en el distrito de Oimyakon, en Yakutia, considerado el punto más frío del hemisferio norte. Durante el invierno la temperatura desciende allí hasta 71 ºC bajo cero. El lago tiene quince kilómetros de largo por cuatro de ancho, superando los cincuenta metros de profundidad.

Las expediciones fracasaron en su intento de localizar al monstruo. Después de varios meses de vigilancia (día y noche), utilizando equipos de inmersión y cámaras subacuáticas, los aventureros, decepcionados, abandona­ron el lago. Anatoli Pankov se pregunta: «¿Acaso no hubo monstruo alguno? ¿Acaso el geólogo Tverdokhlebov sólo lo había soñado?», y es probable que esta última sea la respuesta.

Lo cierto es que en esa región abundan las leyendas que hablan de pe­ces gigantescos. Posiblemente estas l eyendas estén basadas en un esturión, pues es sabido que en la cuenca del Indigirka son comunes los esturiones gigantes. El nombre mismo de la comarca Sordonnoj (de origen yakústico) significa «tierra de esturiones». En el lago Labynkyr se han llegado a pescar esturiones de poco más de cuatro metros de largo.

Los lugareños tienen miedo de atravesar el lgo en pequeñas embarcaciones, pues creen que los esturiones pueden volcarlos. Una de las leyendas dice que un esturión arrastró y ahogó a un pescador. La esposa del pescador decidió vengarse para lo cual enrolló una espina de pescado en harina, la dobló, y la arrojó a las aguas. El esturión se tragó el cebo, que en su in­terior se enderezó y lo mató. El cráneo del animal -se dice- era tan grande que era posible pasar por debajo de él montado en un reno.

En la misma meseta Sordonnoj buceadores soviéticos exploraron otro la­go, el Vorota, utilizando equipo de sonar. Esta operación tuvo efecto en mayo de 1966, pero todo lo que se halló fue barro.

Boris Porshniev (quien luego se haría famoso por sus «investigaciones» con el Almasti -especie de supuesto Yeti soviético-) y L. Sienko declararon haber observado un rarísimo animal plateado brillante y serpentiforme, como de unos quince metros de longitud. El lugar fue el lago siberiano Sara Tchaleh y la fecha, 1960[6].

Nikita Gladkij, en el otoño de 1964, declaró lo siguiente: «Observé un gran movimiento en la superficie del agua -explicó al Komsomolskaia Pravda­- y luego vi emerger a aquel horrible animal, semejante a un ictiosaurio. Permaneció quieto durante algunos segundos, y luego nadó velozmente hacia la orilla y se adentró en tierra firme. Tenía una cabeza muy pequeña sobre un cuello largísimo, serpentiforme. Su enorme cuerpo negro estaba recubierto totalmente de escamas».

El suceso ha sido recontado en la literatura criptozoológica en múltiples ocasiones [7]. Pero la historia del monstruo del Lago Khaiyr es falsa, como lo demostró el criptozoólogo Karl Shuker en un número de la revista Fortean Times.

El lago Khaiyr, dice Shuker, es un área de deshielo de permafrost, de 500 a 600 metros y sólo 7 metros de profundidad, es decir, demasiado pequeño para sustentar a grandes animales. Gladkikh nunca fue un biólogo, era un simple obrero contratado por la expedición de Rukosuyer. El propio Gladkikh admitió que había inventado la historia «para entretenerse a sí mismo y a sus amigos, o como una excusa para eludir su obligaciones en el trabajo», dijo Pravda.

Se dice que monstruos de este tipo habitan otros lagos soviéticos. Co­mo por ejemplo, el lago Jyeyr en Siberia y a 150 kilómetros al sur del Océano Glacial Ártico; el lago Baikal[8]; el lago Kazakhastan, y el lago Kha­yer. Pero nunca nadie ha logrado atrapar un sólo ejemplar de estos mons­truos[9].

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[1] Noticiero de lo insólito, Monstruo en los mares de Islandia, DUDA, (708), 1, 23 de enero de 1985

[2] Moller Erwin, El monstruo de Loch Ness existe, Editorial Posada, Co­lección La otra Realidad, México, 1978.

[3] Kolosimo Peter, El planeta incógnito, Plaza & Janes, S. A., Barcelo­na, 1976.

[4] Landsburg Alan, In search of myths and monsters, Corgi books, London, 1977. (traducido por Plaza & Janes, S. A.)

[5] Pankov Anatoli, El monstruo de Yakutia, Mundo Desconocido, (66), 19-21, Barcelona, diciembre de 1981.

[6] Moller Erwin, ¡Existen más monstruos fuera del lago Ness!, DUDA, (347), 5-28, 22 de febrero de 1978.

[7] Dinsdale 1966, Costello 1975, Bord & Bord 1981, Calkins 1982, Shuker 1995, 1997, 2008, Coleman & Huyghe 2003, Freeman 2003, Newton 2005

[8] Morales Juan José, Mitos y leyendas del Mar, Editorial Posada, Colección Omnia, México, 1984.

[9] Cable de la agencia UPI, Soviets claim a serpent too, New York, 30 de septiembre de 1963.

Cable de la agencia TASS, The Siberian serpents«, Moscú, 16 de octubre de 1966.

Anónimo, Unknown animals in Siberia, Priroda, noviembre de 1966.