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Diez años sin Carl Sagan

DIEZ AÑOS SIN CARL SAGAN[1]

Mario Méndez Acosta

SaganVelikovsky A principios de los años ochenta, una parte considerable del público internacional tuvo por primera vez acceso al cosmos, y pudo observar en las pantallas televisivas con gran detalle y calidad artística las maravillas más extraordinarias que ofrece el universo.

Las familias tuvieron la oportunidad, sin precedentes, de conocer al detalle tanto la magnitud y maravillas de nuestro sistema solar como lo prodigioso e insondable del cosmos intergaláctico. Fue posible percibir su vastedad, comportamiento y edad, así como los fenómenos que le dieron origen y han guiado su expansión y renovación constante en galaxias y estrellas de múltiples generaciones.

Con la histórica teleserie Cosmos (1980), Sagan pudo dar a conocer a sus fans hechos notables que permitieron desechar muchas supersticiones y atavismos que hemos recibido desde la más remota antigüedad. La serie consto de 13 capítulos, con duración de una hora, la cual rompió marcas de audiencia alrededor del mundo, y permitió a millones de personas acercarse de manera emocional e intelectual a los grandes misterios del universo. Sagan, quien en ese tiempo ya se había distinguido en la investigación planetaria y en la divulgación científica, por la que recibió el premio Pulitzer, logro capturar la atención de millones de televidentes con asombrosas secuencias computarizadas, acompañadas de una insuperable selección musical.

vallee20 Sagan mostro ahí, entre otras cosas, como no podía ser verdad que los diversos tipos de cuerpos cósmicos influyeran en nuestras vidas y destinos como propone la astrología. Mostro también las implicaciones de que en verdad la Tierra fuera visitada por innumerables naves tripuladas por civilizaciones extraterrestres, como proponen quienes creen en el origen extraterrestre de los ovnis. No obstante siempre estuvo dispuesto a escuchar los argumentos de los sustentadores de esa hipótesis y participo de buen talante en algunos de sus congresos, dialogando entre otros con Jacques Vallee, James Mc Donald y con J. Allen Hynek. Se enfrentó también en un debate cara a cara a las peregrinas opiniones de Immanuel Velikovsky, quien afirmo en su libro Mundos en colisión que el planeta Venus había surgido a partir de una erupción del planeta Júpiter y que a continuación se había trasladado a su actual orbita en tiempos bíblicos, causando fenómenos como la partición de las aguas del Mar Rojo durante el éxodo de los israelitas de Egipto.

Sagan, materialista convencido, fue fundador del Comité de Investigación Científica de Supuestos Fenómenos Paranormales y trato de mostrar, en muchos de sus trabajos, cómo el universo no es fruto de un designio inteligente, sino que en realidad se formó y ha evolucionado conforme a leyes naturales con todo y las complejidades y callejones sin salida que esto representa.

Deseoso de lograr algún día establecer contacto con otra forma de vida inteligente en el universo, Sagan exploró las posibilidades de vida en el cosmos, las infinitas formas que esta pudiera asumir e insistió en la necesidad de que la civilización humana intente buscar, por medios electrónicos, las posibles señales de otras civilizaciones avanzadas.

Luchó contra los prejuicios de ciertos legisladores de los Estados Unidos «”en especial con William Proxmire, poderoso y conocido congresista, lamentablemente todo un analfabeta científico quienes consideraban una pérdida de tiempo y de dinero buscar evidencia de civilizaciones extraterrestres. Sagan exploró también las extrañas motivaciones psicológicas que impulsan a más de dos millones de personas en ese país a afirmar que fueron secuestradas por extraterrestres malévolos.

SaganDruyan Junto con su tercera esposa, Ann Druyan, exploró también los pasos más escondidos de la evolución humana y la profunda liga que tenemos con nuestros antepasados; es decir, nuestros parientes zoológicos más próximos.

Racionalista estricto, se opuso tanto a los fundamentalismos religiosos y a su injerencia en la investigación y la enseñanza, como a la guerra de las Galaxias, un costosísimo y peligroso programa bélico espacial propuesto por Ronald Reagan, posición que lo hizo objeto de ataques furibundos de la derecha religiosa estadounidense y, por supuesto, de los promotores de diversas formas de pensamiento mágico y creencias pseudocientíficas.

Pero lo cierto es que a diez años de su muerte «”a causa de una forma de cáncer conocida como mielodisplasia»”, Carl Sagan no ha sido sustituido; no ha surgido una nueva superestrella de la ciencia y menos aún de la astronomía o la cosmología. Un buen prospecto, por cierto, es el joven físico Bryan Green, quien ya filmó con éxito su serie El universo elegante, aunque dista de tener la agudeza y la pasión ideológica de Sagan, quien fue un impulsor insuperable de la exploración espacial y de los programas de investigación del sistema solar.

Lecturas recomendadas

American Astronomers: Searchers and Wonderers, Carole Ann Camp Ed. Enslow Publishers, 1996.

Joyce R. Schwartz and Ellen R. Butts (2001), Carl Sagan. Lerner.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo, No. 207, México, mayo de 2007, Págs. 58-59.

El tiempo y sus anomalías

EL TIEMPO Y SUS ANOMALÍAS[1]

Mario Méndez Acosta

En la 87º reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) «“celebrada en junio pasado en San Diego, California, en un simposio técnico de varios días- se analizó el tema Las fronteras del tiempo, experimentos y teorías en torno a la causación revertida[2]

Algunas especulaciones relacionadas con la reversibilidad de la flecha del tiempo, en los niveles en que se ponen de manifiesto las extrañas características de la mecánica cuántica, han llevado a algunos investigadores, al margen de la ciencia, a proponer algunas hipótesis sobre la existencia de ciertos fenómenos paranormales los cuales quedarían explicados, supuestamente, por esa imaginada reversibilidad del tiempo.

La causación revertida se refiere a fenómenos en los cuales sus efectos influyen en la causa original o, mejor expresado: cómo es que el futuro puede afectar hechos del presente o del pasado.

AlainAspect El único fenómeno observado en los laboratorios que merece y puede ser explicado con esa hipótesis es el de la afectación simultánea, con una aparente acción instantánea a distancia de partículas subatómicas de origen común, aun cuando se encuentren muy alejadas, como ocurre en los famosos experimentos de Alain Aspect[3], en los que se aprecian cambios simultáneos en el sentido de su polarización, o bien en el de su giro cuántico en partículas originadas en un mismo lugar, pero que se han alejado a gran distancia.

Lo que llama la atención es que en la reunión hubo quien afirmara que la mejor evidencia de la causación revertida se halla en fenómenos como la clarividencia, la psicoquinesis y la visión remota. Al conclave fueron convocados algunos de los más notorios parapsicólogos del mundo. Pero el primer problema que se aprecia es que los organizadores se refieran a esos fenómenos como algo establecido, siendo que está pendiente la misma demostración de su existencia.

Es claro que tales fenómenos no son algo cotidiano, como -contradictoriamente- se aparenta en varios círculos sensacionalistas, pues no se aplican de forma regular en la práctica humana. Si alguien tiene que ser convocado, se hace mediante un telegrama, una llamada telefónica o un correo electrónico y de ninguna manera se le hace llegar un mensaje telepático. La telequinesis no se usa para manipulaciones delicadas en la industria, y la existencia de loterías y de casinos demuestra que la precognición y la clarividencia no inciden de manera significativa en nuestro medio; de ser así, esos negocios no serían fuente de grandes ganancias para quienes los organizan.

Nada de cuestionable hay en que se lleve a cabo una reunión de parapsicólogos, pero sí que esta se disfrace de reunión científica, teniendo como centro el estudio de los efectos temporales del fenómeno cuántico. Por cierto, también se omitió advertir que los fenómenos mencionados en realidad no requieren lógicamente (no, al menos; todos ellos) de la dichosa causación revertida. Tal vez solo la precognición y la clarividencia -de existir, en verdad- necesiten de una explicación en la cual la información del futuro viaje hacia al pasado; pero la psicoquinesis, que es la capacidad de mover objetos con la mente, de ninguna manera la necesita. La telepatía también parece ajustarse al transcurso ordinario del tiempo, excepto en los casos en que se postula la posibilidad de una comunicación instantánea entre dos cerebros alejados, algo que desde luego jamás se ha podido documentar.

La visión remota, de existir, requiere que una extensión del individuo pueda tener acceso a información situada en lugares lejanos o inaccesibles, pero no necesita información del futuro.

RogerNelson Un cierto Roger Nelson comento que conduce el llamado «Proyecto de Conciencia Global»[4], con el que ha establecido una red mundial de generadores de números aleatorios, y afirmo que sus generadores de números al azar mostraron un cierto grado de no-aleatoriedad en sus resultados obtenidos unas cuatro horas antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001, como si la conciencia global del planeta se mostrara conmovida con lo que iba a ocurrir.

Desde luego, ello muestra un enorme grado de provincianismo, al suponer que la humanidad entera está al pendiente de lo que les ocurra a los estadounidenses. Es muy revelador que un resultado similar no se registró en sus generadores en el caso del gran tsunami de 2004; esta red de ninguna manera permite hacer algún tipo de predicción de desastres globales.

La confusión esencial que afecta a quienes imaginan que es posible aprovechar tecnológicamente los fenómenos cuánticos mas extraños, y especialmente el aparente efecto retrotemporal apreciable en algunas partículas subatómicas, reside en que les parece lógico extrapolar este fenómeno a grandes cantidades de partículas integradas en los átomos de objetos macroscópicos de materia sólida, o bien refiriéndose a actividad cerebral de las personas, traducida a pensamientos u otros fenómenos mentales que, desde luego, involucran la acción coordinada de muy numerosas partículas subatómicas, las cuales se tendrían que sujetar simultáneamente al mismo estimulo cuántico o fenómeno que lo desate.

Lo cierto es que no apreciamos en el mundo macroscópico ninguno de esos fenómenos porque no existe manera de hacer coherentes las reacciones cuánticas de billones de partículas. Quienes proponen estas explicaciones no han sido capaces de sugerir como se lograría esa coherencia que nos permitiría comportarnos, a los seres vivos «”enteros»”, como una sola partícula cuántica regida por el azar.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo, No. 201, México, noviembre de 2006, Págs. 58-59.

[2] Sheaffer, Robert. «Time Flies like an Arrow, but Fruit Flies like Bilked Bananas». Skeptical Inquirer: Vol. 30, No. 5. Sep-Oct 2006.

[3] Lindley, David. Where Does the Weirdness Go? Basic Books. NY: 1996.

[4] Global Consciousness Project. http://noosphere.princenton.edu/

La selección natural… ¿una tautología?

LA SELECCIÓN NATURAL»¦ ¿UNA TAUTOLOGÍA?[1]

Mario Méndez Acosta

El asunto se ha politizado, ya que en cada vez mayor grado, los republicanos conservadores se adhieren a la doctrina del creacionismo dizque científico y califican a los evolucionistas de ateístas y otras lindezas.

Godless En este momento, un libro de Ann Coulter, titulado Godless: The Church of Liberalism (Sin Dios: la iglesia del liberalismo), ocupa el primer lugar en la lista de éxitos de librería del New York Times. El libro incluye cuatro capítulos en torno a la evolución. En ellos, Coulter, bien conocida por sus posturas de extrema derecha, intenta representar la evolución como una falsa ciencia, que funciona a los políticos liberales como una especie de mito fundacional del universo. La lectura del libro de Coulter resulta una experiencia alucinante pare cualquiera que haya estudiado biología en la secundaria. Su falta total de información o su deliberada falsa interpretación de los temas a este respecto hace muy difícil entender realmente lo que quiere decir. Lamentablemente, para muchas personas entre el público lector no está clara la diferencia que hay entre la complejidad de la ciencia y lo deliberadamente abstruso de los alegatos seudocientíficos, o que son el resultado de un franco analfabetismo científico.

Dice así la autora que el principal postulado de Darwin no resulta ser más que un argumento circular; según ella, a través del proceso evolutivo solo los más aptos sobreviven. Pero, ¿quiénes son los más aptos?… ¡pues los que sobreviven! Califica a quienes sostienen la teoría de la selección natural como integrantes de un culto fanático que infesta la comunidad científica y, como se trata de una tautología, no puede ser refutada por lo que no es una ciencia. Recalcan, finalmente, que no existe criterio alguno de aptitud que sea independiente de la supervivencia de una especie.

Conviene notar que Coulter y otros como ella no se atreve a afirmar que algún descubrimiento reciente haya demostrado que la teoría de la evolución resulte de algún modo inadecuada; simplemente acusan a los científicos de haber cometido una omisión lógica. Los científicos nunca esperan que una teoría importante y de gran influencia se derrumbe únicamente por detectársele un error lógico en su planteamiento. Ello ocurre solo cuando esa teoría deja de explicar un fenómeno natural con más fidelidad y provecho que alguna otra interpretación.

Nunca ha ocurrido que en la historia de la ciencia una teoría que logra aceptación general se derrumbe nada más porque un observador externo, sin mayor información, llegue casualmente y haga una observación ingeniosa. Coulter simplemente no entiende, o deforma, lo que significa la teoría de la evolución y el mismo concepto de supervivencia del más apto.

En primer Lugar, los mejor adaptados en la teoría de Darwin no son los que sobreviven, sino aquellos que dejan más descendencia, y esto lo logran porque cuentan con una ventaja sensible sobre sus competidores. Esa ventaja selectiva se les otorga al azar, mediante un proceso de mutación genética.

El biólogo evolutivo Stephen Jay Gould agrega que la evolución darwiniana es una respuesta al cambio gradual -el cual puede llegar a ser extremo- del medio ambiente, y el mismo criterio de mejor adaptación varia can el tiempo. No obstante el problema, los creacionistas no aceptan que el medio ambiente en nuestra Tierra cambie significativamente como para demandar un cambia radical de las características de la fauna y de la flora que prevalecen en un determinado tiempo, ya que ellos creen básicamente que Dios creo al mundo tal y como se encuentra en este momento.

El papel de los científicos evolucionistas en realidad es investigar que rasgo o característica de cada especie es la que le confirió a la misma ese margen de adaptación que les permitió subsistir.

REFERENCIAS

Is Natural Selection a Tautology? By Jason Rosenhouse CSICOP on line, July 2006 http://www.cicop.org/

Gould S.J., «Darwin»™s Untimely Burial», in «Ever Since Darwin: Reflections in Natural History», (1978), Penguin: London, 1991 p.42.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo, No. 199, México, septiembre de 2006, Págs. 60-61.

Crichton y el calentamiento

CRICHTON Y EL CALENTAMIENTO[1]

Mario Méndez Acosta

Una de las variedades más interesantes del pensamiento pseudocientífico se manifiesta en la negación de hechos históricos o de fenómenos de la naturaleza bien documentados y establecidos por la ciencia más allá de toda duda razonable.

Ejemplo de esto son algunos grupos neonazis resistentes a aceptar que durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes del Tercer Reich hubieran organizado la matanza sistemática de millones de personas de diversos grupos étnicos y culturales.

En los Estados Unidos se registra una importante gama de negaciones de este tipo:

El viaje a la Luna. Algunos grupos afirman que todo el programa Apolo fue una mascarada y el hombre nunca llego a la Luna; en cambio se montó una escena en un gran hangar del estado de Washington para mostrarlo por televisión.

La evolución de las especies. Diversos grupos de fundamentalistas evangélicos niegan esta teoría, con lo que podrían estar construyendo su propia marginación del resto del mundo, o bien «”dependiendo de su grado de militancia y peso en las decisiones políticas»” constituirse en una amenaza para la enseñanza de la biología en futuras generaciones.

El calentamiento global. La negación de este fenómeno climático ha adquirido ya todas las características de una corriente pseudocientífica cuyos teóricos se asocian con grupos muy conservadores del partido Republicano, quienes afirman que el calentamiento es una invención de sectores liberales de izquierda, y sobre todo del ex vicepresidente Al Gore.

Crichton Resulta una verdadera sorpresa que esta corriente haya obtenido la adhesión de uno de los novelistas más renombrados del país: el narrador Michael Crichton, quien se ha desempeñado con gran tino en obras de ciencia ficción, como La Amenaza de Andrómeda, Oestelandia, Parque Jurásico y sus secuelas, y Rescate en el Tiempo. Sin embargo, en su más reciente novela Estado de miedo, abandona toda pretensión de abordar el tema del calentamiento como un fenómeno científico, y lo asume como un comentario político. En ella se describe un improbable complot gestado por un grupo de eco-terroristas, que reemplazan a Al Qaeda como la mayor amenaza terrorista del mundo.

Sus planes son causar catástrofes meteorológicas que convenzan al público de lo que Crichton considera una falsa amenaza de calentamiento global. La hipótesis: los malos tratan de volar los glaciares de la Antártida y de causar tsunamis.

El héroe de la novela es Richard Kenner, un supuesto científico y agente secreto, que encabeza el Centro de Análisis de Riesgos del MIT, cuyo perfil resulta ser una mezcla de Vin Diesel (actor), Richard Lindzen (experto en estudios de la atmosfera del MIT que niega la existencia del calentamiento) y John Graham (el más famoso crítico de la responsabilidad humana en el fenómeno del calentamiento global), niega que el calentamiento sea causado por la actividad humana y sobre todo por el uso indiscriminado de combustibles fósiles, particularmente en Estados Unidos.

Graham, efectivamente, encabeza un Centro de Estudio de Riesgos, en la Universidad de Harvard, antes de incorporarse a la administración del presidente George W. Bush, y es evidente que los desafortunados consejos de Graham fueron determinantes para que los representantes de esta nación se negaran a cumplir el protocolo de Kioto, lo cual hubiese implicado un compromiso de reducir marginalmente las emisiones de bióxido de carbono a la atmosfera por parte de las grande potencias.

Detrás de la negación del riesgo de calentamiento, al parecer están los intereses de las industrias petrolera y automotriz de los Estados Unidos, cuyos titulares actualmente dominan la administración republicana de George W. Bush y no desean ser obligados a financiar el cambio tecnológico hacia el uso de combustibles y energéticos limpios, algo que les resultaría muy costoso.

Por supuesto, en la novela, Kenner, el héroe, desenmascara a los farsantes que tratan de demostrar que el calentamiento global es una realidad y así la industria estadounidense puede seguir adelante con su despilfarro de combustibles fósiles y llenando la atmosfera de gases de invernadero. Pero, además, el protagonista logra convencer a los científicos que sustentan la teoría del calentamiento global del gran error encerrado en sus convicciones.

Por supuesto, el mundo real es muy distinto a lo que imagina Crichton. La probabilidad de que el calentamiento observado en el siglo XX sea algo natural, y no derivado de la intervención humana, es muy baja. El reporte de 2001 de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos concluye que los gases de invernadero se acumulan en la atmosfera de la Tierra como resultado de actividades humanas, causando el aumento de las temperaturas tanto en aire como en las profundidades de los océanos. Los años más cálidos desde hace un milenio han sido 1998, 2001, 2002 y 2003. En esto se manifiestan de acuerdo la Sociedad Meteorológica Americana y la Unión Geofísica Americana.

El nivel de los mares se ha incrementado en más de veinte centímetros por haberse derretido más de 60% del volumen de los glaciares; tal es el caso del casquete polar ártico que ha menguado 40% su superficie, y las zonas de tierra firme al norte de Canadá y Siberia ven come se derrite la capa de permafrost (tierra que permanece helada durante todo el año) convirtiéndose en grandes lodazales.

Lo interesante es que muy probablemente Crichton viva lo suficiente para presenciar muchos de los más graves efectos climáticos del calentamiento: pero tal vez para entonces sea ya muy tarde.

BIBLIOGRAFIA

Chris Money. Bad science, Bad fiction www.csicop.org/doubtandabout/Crichton/index.html

Michael Crichton, (2004), State of fear, Harper Collins Publishers. NY.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo No. 184, México, junio de 2005, Págs. 18-19.

Las profecías mayas

LAS PROFECÍAS MAYAS[1]

Mario Méndez Acosta

Están de moda unas profecías supuestamente provenientes de la cultura maya, cuyos promotores aseguran que dicho pueblo pronostico hechos que actualmente se están realizando.

Se conocen fragmentos de unos diez o doce textos mayas, siendo los más importantes los Libros del Chilam Balam de Maní, Tizimín, Chumayel; Kaua, Ixil, Tusik y el Códice Pérez, manuscrito del siglo XIX que contiene transcripciones de varios otros cuyos originales se han perdido.

Históricamente, las secciones más significativas de los Libros del Chilam Balam son los U kahlay katunob (traducciones de los códices históricos mayas que se han perdido), o crónicas principales de la historia maya, cinco de las cuales se conservan en los Libros del Chilam Balam, una en el de Maní, otra en el de Tizimín y tres en el de Chumayel. En este último se encuentran los resúmenes más exactos de la historia de la época posclásica (desde el año 1000 a la conquista), extraordinarios Libros escritos en piedra, modelados en estuco, pintados en los muros que relatan las genealogías y los hechos de las dinastías gobernantes y se exhibían en los sitios públicos para mostrar a la comunidad el ejemplo de los grandes señores.

Quetzasha Estos documentos no muestran intento alguno por pronosticar sucesos relevantes; sin embargo, varias personas, como Laura Sanmartín, especialista en Desarrollo personal y despertar a la conciencia, Walter Quiñones, autor esotérico, y un cierto Quetza-Sha, instructor en estas prácticas, se han dedicado a difundir un conjunto de supuestas profecías mayas de manera arbitraria y superficial, incluso redactadas después de los hechos que supuestamente profetizan.

A continuación se mencionan las supuestas profecías mayas.

PRIMERA

«Nuestro mundo de odio y materialismo terminara el sábado 22 de diciembre del ario 2012. Para ese día, la humanidad deberá escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con el universo, comprendiendo que, todo está vivo y consciente, que somos parte de ese todo y podemos existir en una nueva era de Luz».

Los humanos tenemos siete largos años para tomar nuestra decisión,

SEGUNDA

«Un anillo de fuego se recortara contra el cielo y, por la alineación en cruz cósmica con el centro en la Tierra, casi todos los planetas se posicionaran en cuatro signos del zodiaco. La sombra de la Luna atravesara Europa pasando por Kosovo, Medio Oriente, Irán, Iraq, Pakistán e India, marcando un área de guerras y conflictos. Al recibir un fuerte rayo sincronizador, proveniente del centro de la galaxia, la Tierra cambiara su polaridad, y la energía emanada acelerara la vibración del universo para conducirlo a una mayor perfección, generando cambios físicos y psicológicos».

Esto sucedería a partir de un eclipse solar identificado con el ocurrido et 11 de agosto do 1999 (no anular), y cuya alineación solo se dio en las cartas astrológicas. La totalidad no pasó por Kosovo. Del centro de la galaxia no llega rayo sincronizador alguno, y en tal caso, tendría que haber partido de ahí hace unos 40 mil, años.

TERCERA

«Una ola de calor aumentara la temperatura del planeta, produciendo cambios climáticos geológicos y sociales en una magnitud sin precedentes, a una velocidad asombrosa (…) Los cambios están ocurriendo ya, pero han pasado muy lentamente, nos hemos adaptado a ellos y no los percibimos. Tal es el caso del proceso de industrialización que tuvo lugar en el siglo XX y ha contaminado dramáticamente la atmosfera con sus emisiones de gases tóxicos».

El calentamiento se debe sobre todo, a la emisión de bióxido de carbono que no es tóxico. No ofrecen evidencia de que dicha interpretación haya sido pergeñada antes de conocerse la posibilidad de desembocar en un proceso de calentamiento, lo que ocurrió ya desde el siglo XIX.

CUARTA

«El aumento de temperatura causado por la conducta anti ecológica del hombre y una mayor actividad del Sol provocara un derretimiento de hielo en los polos, si el Sol aumenta sus niveles de actividad por encima de lo normal habrá una mayor producción de viento solar, más erupciones masivas desde la corona del Sol, un aumento de la irradiación y un incremento en la temperatura del planeta».

Señalan que los mayas se basaron, para calibrar sus cálculos solares, en el giro de 584 días del planeta Venus, fácilmente visible en el cielo, pues su órbita está entre la Tierra y el Sol, pero no puede comprobarse que Venus influya en el Sol.

QUINTA

Todos los sistemas basados en el miedo, como el de nuestra civilización, se transformaran simultáneamente con el planeta y et hombre, para dar paso a una nueva realidad de armonía.

Los mayas vivían bajo el temor de que el mundo terminase cada 52 años; nosotros procuramos una creciente tolerancia a las ideologías y la investigación de la naturaleza a través del método científico.

SEXTA

En los próximos años aparecerá un cometa cuya trayectoria pondrá en peligro la existencia misma del hombre.

No se ha observado que algún cometa de tales características se pueda acerrar a la Tierra en los próximos decenios.

SEPTIMA

En algún momento, el sistema solar, en su giro cíclico: «sale de la noche para entrar al amanecer de la galaxia (…); la luz emitida desde el centro de la galaxia sincroniza a todos los seres vivos y les permite acceder voluntariamente a una transformación interna que produce nuevas realdades».

Del centro de la galaxia no recibimos luz alguna, pues ésta queda oculta por el polvo estelar. No tiene sentido hablar de una noche o un amanecer de la galaxia, ya que no hay un ciclo similar al de la rotación que pueda determinar tales amaneceres.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo, No. 180, México enero-febrero de 2005, Págs. 54-55.