El Monsruo del Loch Ness. (Evidencia fílmica 1)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS: LA TECNOLOGIA A LA CAZA DE UN MITO 1

Si hay un monstruo que en lo personal nos gustaría que existiera es precisamente éste: el “monstruo” del Loch Ness.

Su existencia proporcionaría una enorme y valiosa información a la ciencia. De vivir un animal prehistórico en el lago Ness, al capturarlo y estudiarlo, podríamos conocer las características de sus antepasados: piel, peso, dentadura, comportamiento, etc. y probablemente, si se corre con suerte, podríamos solucionar definitivamente el enigma de la súbita desaparición de los dinosaurios.

Pero hasta el momento estas son sólo ilusiones. Nadie ha aportado una prueba convincente para demostrar la existencia de Nessie. Al menos las fo­tografías no lo han hecho.

En esta ocasión nos ocuparemos de las películas y de otras técnicas, como el sonar o los satélites artificiales, que han sido usadas en la bús­queda del elusivo monstruo. ¿Toda esta tecnología proporciona la prueba irrefutable sobre la existencia de Nessie? Veamos…

LA PRIMERA PELICULA IRVINE

Desde 1936 se han registrado 27 películas más tomadas de Nessie y cientos de otros avistamientos registrados oficialmente. Probablemente la primera película de que se tiene noticia sea la to­mada el 12 de diciembre de 1933 por Malcolm Irvine, Stanley Clinton y Scott Hay.

Irvine pasó tres semanas en el loch antes de obtener las escenas que quería. Utilizó una cámara de 16 mm equipada con una lente de 75 mm. ¿Una embarcación? ¿Nessie? ¿Una nutria? Nunca lo sabremos porque la película se encuentra perdida.

PELÍCULA FRASER

Lo mismo podemos decir de la película de James Fraser, miembro de la expedición de Sir Edward Mountain, tomada el 15 de septiembre de 1934. De esta película conocemos menos pues nunca se publicó ningún cuadro, mientras que de la película de Clinton, Irvine y Hay se llegaron a publicar dos cua­dros: uno en The Times de Londres del primero de abril de 1934 y otro en el libro de Burton[1].

Fraser era un cartero, miembro de un grupo de cazadores de monstruos que intentaban filmar al monstruo. Para ello contaban con una cámara de 16 mm que utilizaba una lente de 150 mm. Ese 15 de septiembre vieron un cuerpo entre dos y dos metros y medio de largo que se movía a poco más de un kilómetro de distancia.

Entre varias escenas de turbulencias en medio del lago, los miembros de la Linnaean Society, lograron identificar al “monstruo” como una vaca marina.

PELÍCULA MCRAE

También en 1934 un médico retirado de nombre McRae alquiló una casa de verano cerca del Loch Ness y se dedicó a montar guardia con la esperanza de filmar al “monstruo”. Escribió que había tenido un éxito superior a todas sus expectativas. Justo después del alba, en una fría madrugada estival, dijo ha­ber visto al monstruo flotando, aparentemente dormido, en la superficie del lago. Tomó casi cinco minutos de película.

El filme de McRae quedó en poder de ciertas personas encargadas de preservarlo. Los depositarios de la pe1ícu1a fueron: Alastair Dallas, de Tolbooth House, Kirkcudbright, coronel Sir Donald Cameron, de Lochiel; y un tercer individuo innominado. Estas personas son las únicas que han visto la película y hace varios años declararon que mostraba a un monstruo con un cuello largo, tres jorobas, una cabeza puntiaguda y ojos rasgados. En la película se puede ver un pájaro que aterriza sobre una roca en la lejanía. Considerando esto y comparado con una em­barcación anclada cerca, la criatura en la película sobrepasaba los 64 metros de largo (!?)

A1 parecer, McRae recurrió a esta medida de hacer un legado secreto debido al ridículo en que caía todo aquel que tomaba el asunto del monstruo seriamente.

Según F. W. Holiday[2], Alastair Dallas le confió que la película ha­bía sido tomada a la distancia de unos noventa metros. Muestra una cabeza de forma cónica unida a un cuello enorme con una hirsuta melena f1exible y fibrosa más que capilar. La cabeza tiene dos protuberancias. El animal dio varios tumbos en el agua, mostrando una aleta delantera gruesa y carnosa.

Holiday informa que fue tomada una segunda película en el Loch Duich. En ella aparece un animal en la orilla que balancea su cuello sobre un mon­tón de algas.

Lo curioso es que el relato de Holiday es refutado por el propio Da­llas, según Alan Nilkins. Este entrevistó a Dallas y encontró varias discrepancias: se trata de una sola película, no de dos; no muestra ningún cuello; no existe depósito alguno; e ignora donde se encuentra la película.

El propio Dallas tuvo un avistamiento e hizo varios dibujos del animal que observó en el lago.

Otro detalle es que, mientras McRae afirmó que el animal estaba “apa­rentemente dormido”, los informes posteriores nos dicen que estaba dando “varios tumbos en el agua”.

La última información recopilada por los investigadores indica que los supuestos depositarios de la película están hoy todos muertos[3].

LA SEGUNDA PELÍCULA IRVINE

Malcolm Irvine tomó una nueva película el 22 de septiembre de 1936. Muestra un objeto oscuro de forma irregular dejando una gran turbulencia en la parte trasera. El objeto se dirigía a Foyers y parece tener unos diez metros de largo.

Nessie apareció en el lado este del loch a unos 100 metros de Inverfarigaig, frente al Castillo de Urquhart. Irving dijo:

“Estábamos tan emocionados y encantados cuando apareció el monstruo, porque nos llegaba la oportunidad que tanto habíamos esperado. En medio de la excitación no tuvimos tiempo de ajustar adecuadamente las cámaras Lo que se ve en la pantalla dura menos de un minuto, pero al parecieron horas cuando la estábamos haciendo. Definitivamente se trata de un enorme cuerpo animado con dos jorobas como camello – eso es muy claro”.

Iain McMillan, otro testigo ocular que aparece en la película dice: “En primer lugar, vimos la cabeza y el cuello, luego dos jorobas una detrás de la otra y, a continuación, algo que se movía de un lado a otro, como una cola”.

Los cineastas calcularon que el objeto se movía a unos 4 metros por segundo. En la película recorre una distancia de aproximadamente unos 100 metros, dejando olas y espuma a su paso.

Cuando la película de la criatura fue mostrada en la Linnaean Society, un organismo que clasifica los animales, nadie pudo dar una explicación de lo que podría ser.

Luego, la compañía de Irvine, Scottish Film Productions Company, de Glasgow, hizo un cortometraje que fue exhibido en los cines de todo el país en lo que fue un precursor de Pathe News, con el título: “The Loch Ness Monster – Proof At Last”, que despertó la leyenda de Nessie.

Las granuladas imágenes en blanco y negro de una masa oscura moviéndose con lentitud a través de las grises aguas fueron mostradas en los cines de Gran Bretaña, como la prueba final del monstruo del Lago Ness y provocó la manía inglesa sobre Nessie que ha continuado hasta el día de hoy.

Pero luego ese cortometraje permaneció perdido por 65 años, hasta que fue encontrado en el 2001 por Janet McBain, curadora del Scottish Screen Archive. La película había ido a parar al antiguo Scottish Film Council quien la tenía arrumbada entre cientos de otras películas en latas de estaño oxidadas.

McBain dijo: “La existencia de la película fue bien documentada en su momento pero desapareció sin dejar rastro y la mayoría de la gente pensaba que se había destruido y perdido para siempre.

“Pero cuando la compañía salió del negocio en la década de 1930, donó todo sus películas al Scottish Film Council. El Consejo, a su vez, parece que la tiró en un viejo almacén junto con cerca de otras 20,000 latas de películas antiguas y olvidadas por ellos.

“Las latas fueron transmitidas al Scottish Screen Archive y poco a poco hemos venido trabajando en la colección, para visualizar, catalogar y descubrir exactamente lo que hay en cada lata”.

Ella añadió: “El hallazgo es aún más notable, porque hace 15 años hablé con una anciana, que trabajaba para Irvine y estaba con él el día en que la película fue tomada. Ella me contó una historia notable. Irvine, de hecho, había visto por primera vez al monstruo tres años antes, pero su cámara se atascó y sólo tenía unos pocos segundos de película”.

La película de Malcolm Irvine se exhibió en un programa especial de la noche de San Andrés, de Scotland on Film, a las 10 p.m. en la BBC Two.

PELÍCULA CURRIE

James Currie, gerente de banco retirado, tomó una película en sus vacaciones de 1938. Su película fue depositada en la bóveda de un banco londi­nense bajo estrictas instrucciones de que debería permanecer allí “hasta que llegue el momento el que estas materias sean abordadas con seriedad”.

Según los informes de la época, Currie insta1ó su cámara profesional de 150 mm, equipada con un lente telescópico de 6 pulgadas, en la orilla sur del lago Ness, justo frente a la bahía de Urquhart y mantuvo su vigilancia casi constante por diez días –“tengo todo el tiempo del mundo”- dijo. El día décimo primero, avistó una criatura alargada como serpiente que se movía a gran velocidad a unos 270 metros de la orilla. “De repente, tres jorobas emergieron de las aguas –escribió Currie-. Luego un largo cuello y una pequeña cabeza triangular. El monstruo era de color café grisáceo y provocaba grandes olas al desplazarse”.

Aseguró haber rodado unos tres minutos de película que posteriormente fue procesada por los laboratorios Kodak en Londres. Desafortunadamente parece que todavía no ha llegado “el momento en que estas materias sean abor­dadas con seriedad”, y lo peor de todo es que nadie sabe cuando llegará ese momento. ¡Todo es tan ambiguo!

PELÍCULA TAYLOR

El 29 de mayo de 1938 un turista sudafricano, G. E. Taylor, obtuvo otra película. Es la primera película en color del monstruo del Loch Ness. Taylor utilizó una cámara de 16 mm. En ese momento, al ser entrevistado por los periódicos, Taylor declaró:

“Se trataba de un cuerpo muy largo y redondeado que terminaba en un largo cuello que era casi lo único que sobresalía, pues el resto del cuerpo estaba a cerca de medio metro bajo la superficie. Su color era un gris muy oscuro casi negro, estaba desplazándose cerca de la orilla opuesta a Foyers y pude verlo a una distancia de unos 200 metros. Esto fue aproximadamente a las 12 del mediodía”.

Luego fue a buscar a uno de sus amigos y regresó para ver que el monstruo todavía estaba en el lago, aún más cerca que antes, a 150 metros de distancia. Taylor volvió a tomar su cámara y lo filmó nuevamente.

El rollo completo fue enviado al escritor Maurice Burton, que a su vez lo remitió al United Kyndom National Institute of Oceanography (el actual Southampton Oceanographic Centre) que encontró que se trataba de “un objeto inanimado entre tantos que flotan en el lago”.

Una de las pocas personas que ha visto la película, y que además la tiene en custodia, es Maurice Burton. Desafortunadamente Burton no ha dejado que nadie la analice lo cual le resta credibilidad.

Burton publicó una foto en su libro “The Elusive Monster”; antes de que se jubilara. El doctor Roy P Mackal, declaró que la foto era una “prueba positiva”, según Janet y Colin Bord[4].

Continuará…


[1] Burton Maurice, The elusive monster, Rupert Hart David, Ltd., London, 1961.

[2] Holiday F. W., The great Orm of Loch Ness, Faber & Faber, Ltd., Lon­don, 1963.

[3] Wallace Paul, ¡El monstruo de Loch Ness en vivo y en directo!, 2a de Ovaciones, 12 de julio de 1977.

[4] Janet Bord y Colin Bord, Alien Animals, Granada, Londres, 1986, Pag. 18.

7 pensamientos en “El Monsruo del Loch Ness. (Evidencia fílmica 1)”

  1. Excelentes notas como siempre; no tenía idea de cuantas películas sobre el monstruo han habido, y que triste que nuevamente esté el asunto en las nieblas de lo confuso; saludos…

  2. Que no es su metraje thats el dr McRae 1935 que no será liberado hasta que los asuntos que se toman en serio

  3. hola me paresio muy buena su pagina y muy interesante alorespecto sobre el contenido del moustro de lago ness

    me gusto mucho su paginasigan asi
    los beo luego adios y cuidense mucho

    los quiere su amiga sayuri bye

  4. holaa,bueno pues yo creo que si en realidad kieren saber si existe este animal deverian de akmpar en medio del mar en un bote y hacer guardia claro almenos que sean gallinas
    bueno pues eso es lo que yo pienso adios
    y cuidense.

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