En caso de abducción ET el mejor remedio es rezarle a San Martín de Porres

Los retablos son pequeñas piezas de madera dorada que se colocan en las iglesias y cuentan una historia de algún favor o milagro recibido. Originalmente eran esculturas, luego se fueron transformando en pequeños cuadros de pintura naif. Su origen se remonta al siglo IX y llegan a América durante la conquista española en la primera mitad del siglo XVI.

Los exvotos están emparentados con los retablos y en ocasiones se les considera una misma cosa. Originalmente eran piezas metálicas con chapa de oro o plata que mostraban manos, brazos, corazones u otras partes del cuerpo que habrían sanado gracias a una intervención divina. Servían para agradecer el milagro. Popularmente eran conocidos precisamente como “milagros”. Con el tiempo se fueron fabricando de aluminio o zinc. Es frecuente encontrarlos al lado de viejas muletas y aparatos ortopédicos, mudos testigos del supuesto milagro.

Posteriormente se transformaron en pequeños cuadros de escenas muy coloridas en las que se relataba la historia del milagro, se agradecía el favor concedido o se pedía alguna ayuda. En esta última forma se apelaba a una especie de magia simpática en la que se pedía la cura del miembro representado en la figurita.

El trabajo era encargado a un “retablero”. Estos eran pintores autodidactos que podían trabajar distintas técnicas y estilos. El cuadro en sí era pintado al óleo y la mayor parte de las veces no tenía ninguna ni guardaba ninguna proporción. Por lo regular se puede ver a Dios, la Virgen o el protagonista rodeados de pequeñas figuras liliputienses que representan a los actores secundarios.

La misma obra muestra la historia entera, pero casi siempre va acompañada de un texto explicativo. La mayoría de ellos son profundamente ingenuos e incluso llegan a rayar en lo chusco. Uno de los ejemplos clásicos es aquel que dice:

“Doy infinitas gracias al señor o a la virgen por habernos librado a mi hija y mí de la epidemia de partos que hubo en la revolución”.

O este otro en el que se respeta la redacción:

San Juditas Tadeo Las Gracias te bengo a dar Por librarme deDifícil

situación. y Poder esconderme a tiempo para que mi compadre no me encon-

trara con su mujer en Su Cama te ofresco este porque el nunca. Se

entero que le Poniamos los cuernos Jurando que no lo vuelvo hacer.

perdoname pero el cuerpo es devil. G. R. Tacubaya. México DF. 28 – mayo 1989

Muchos se han interesado en los exvotos y retablos por su innegable valor histórico, artístico y etnográfico. El poeta mexicano José Juan Tablada tenía una colección de retablos de la que sólo quedan fotografías: http://www.tablada.unam.mx/archivo/fotograf/notas/i133-1-30.html. Hay una extensa bibliografía al respecto: http://www.kam.uiuc.edu/exhibitions/altars/exvotos-biblio.html. El trabajo de recopilación más reciente se publicó en el 2004 en el libro Rue des Miracles, de la editorial Seuil.

En Internet podemos encontrar la página de Maya Prieto sobre exvotos mexicanos http://mx.geocities.com/tintaescarlata/Mexican_Ex-votos.html. Madreselvas tiene un hermoso blog llamado “La gracia de dar las gracias”. http://retableros.blogspot.com/.

Esta tradición se va perdiendo con el paso del tiempo, pero aún quedan algunos pocos retableros, como Alfredo Vilchis Roque, que incluso ha publicado algunos libros con trabajos propios y de su colección.

Relacionado con los temas de este blog nos encontramos con el siguiente retablo pintado por Fermín Luna Zambrano (o Sanbrano) en 1987. Cuenta la historia de Camilo Salinas Cruz, un testigo de élite como dicen los ufólogos. Un día que salía de la cantina La Gaviota se encontró con uno de esos grises extraterrestres (de Marte, para mayores señas) que intentó abducirlo. Salinas comenzó a rezarle a San Martín de Porres y el santo evitó el rapto.

El sr. Camilo Salinas Cruz

agradesce a san martin

de porres por salvarme de

morir cuando me salio un

marciano al salir de la

cantina

sr. Fermin Luna Sanbrano

9 – marzo – 1987

El retablo muestra que San martín de Porres resulta más efectivo que los cascos de aluminio o las gorras antiabducción que se venden en Internet.

4 pensamientos en “En caso de abducción ET el mejor remedio es rezarle a San Martín de Porres”

  1. He tratado de comprar el libro Rue des Miracles, pero no lo encuentro. ¿Alguien podrìa ayudarme? gracias.

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