Los creadores de círculos ‘alien’

Los creadores de círculos «˜alien»™

by Carlos Carabaña

May 29, 2013

Fotos de Steve Alexander

SteveAlexanderC01Licencia Copyright.

John Lundberg tiene una afición extraña. Este diseñador gráfico británico de voz grave gusta de salir en las noches de primavera y verano con un pequeño equipo de personas y herramientas para jugar a ser extraterrestre por unas horas. Lundberg es un creador de círculos, un artista anónimo que se cuela en los campos de cereal y realiza complicados dibujos geométricos que luego los «˜cereálogos»™ estudian y consideran obra de inteligencias superiores y extraplanetarias.

«No sé cuantos círculos puedo haber hecho ya, que llevo desde los 20 años. Cientos, quizá llegué a los mil, no lo sé», confiesa al teléfono Lundberg, «pero sí recuerdo el primero». Como si describiera la pérdida de la virginidad, Lundberg rememora un campo de cereal con flores amarillas, un «lugar precioso y tranquilo» donde hizo, como en todos los estrenos, algo «muy simple» durante «un par de horas». El resultado, sin embargo, fue encontrado por los «investigadores del cereal», que lo consideraron «genuino». «Fue esa sensación de que mi trabajo había encontrado su público la que me llevó a hacer círculos cada vez más grandes y complejos».

SteveAlexanderC03Junto con su colectivo, los CircleMakers, Lundberg recoge el testigo de dos bromistas británicos llamados Doug Bower y Dave Chorley. Estos amigos, durante una noche de verano de 1975 y tras unas pintas en un pub local, decidieron gastar una broma a sus vecinos e hicieron un primer círculo en la zona. El lugar escogido ayudaba bastante, ya que el condado de Wiltshire es el hogar de los complejos megalíticos de Stonehenge y Avebury, donde «mucha gente va persiguiendo el misterio y si pones un círculo ya tienes una audiencia que busca ese tipo de experiencia», conjugándose para crear un paraje perfecto para lo que podríamos llamar el turismo paranormal.

 

Cuando diferentes expertos aseguraron que estos dibujos no podían ser obra de humanos, Bower y Chorley se envalentonaron y fueron creando figuras cada vez más complejas, escuchando incluso lo que decían los «˜cereólogos»™ en los pubs y concediéndoles sus deseos. Si alguien atribuía las figuras a tornados ya que las plantas siempre aparecían tumbadas hacía el mismo lado, Bower y Chorley cambiaron de sentido sus herramientas para desconcertarle con su siguiente obra. Al opinar otro que era sospechoso que siempre fueran círculos, añadieron líneas rectas y rectángulos. Incluso la suerte se puso de su lado cuando para su propia sorpresa empezaron a detectarse restos de radiación en algunos pictogramas.

SteveAlexanderC04Cuando en 1991 estos dos amigos, ya un poco mayores, decidieron jubilarse de los círculos y confesar que llevaban unos cuantos años vacilando al personal, una nueva generación de creadores llevaba un tiempo «˜trabajando»™. Y aunque el tema de los diseños pueda cambiar con el uso de los ordenadores, la forma de crear estas estructuras sigue siendo la misma: tablones, cintas métricas, pesos, cuerdas, péndulos«¦ y un «diagrama con las instrucciones exactas».

«Creo que la gente necesita creer en cosas extrañas, como las religiones», reflexiona, «no veo mucha diferencia en creer que estos círculos los hacen los «˜aliens»™ con pensar que Jesucristo murió en la cruz para salvarnos».

«Pero para que esto ocurra nadie tiene que saber quién los ha hecho, que aparezcan de la nada, y nunca debes clamar la autoría, ya que aunque podemos decir que hacemos círculos no podemos decir cuáles hacemos».

SteveAlexanderC05Un auténtico creador de círculos lo hace de manera ilegal, por la noche, sin permiso.

¿Cómo el grafiti?

 

-En un modo superficial sí, pero creo que nuestro trabajo es más fuerte y poderosos que el grafiti.

¿Por qué?

 

-Bueno, la gente no se cree que los grafittis los hayan hecho los aliens.

Y rompe a reír.

http://www.yorokobu.es/creadores-de-circulos-alien/

Una variante del cuento del gato y el ratón

IMPACTO AMBIENTAL

Una variante del cuento del gato y el ratón[1]

Juan José Morales

Puede parecer extraño que una organización consagrada a la protección y conservación de la flora y la fauna mantenga un proyecto destinado a erradicar animales. Sobre todo si lo hace como parte de un programa de restauración ecológica. Pero en la Reserva de la Biósfera de Banco Chinchorro «”el gran arrecife anular situado frente a la costa sur de Quintana Roo»”, se ha dado esa aparente incongruencia. La agrupación científica conservacionista Amigos de Sian Ka»™an, está apoyando el combate a dos especies de animales del lugar. Y, por contradictorio que se antoje, esa medida resulta benéfica para el medio ambiente.

Los tales animales son la rata negra y el gato feral. Ambos fueron introducidos a los pequeños cayos o islotes del arrecife donde los pescadores establecen sus campamentos para la captura de langosta y pescado. Y ambos constituyen una amenaza para la fauna nativa del lugar, por lo cual resulta urgente acabar con ellos.

clip_image001Un gato feral en Cayo Norte, uno de los tres pequeños islotes del arrecife de Banco Chinchorro. Introducidos para combatir una invasión de ratas, estos felinos formaron una población feral «”es decir, sin contacto con los seres humanos»” y al desarrollar su instinto de cazadores se han convertido en una seria amenaza para las especies nativas.

La rata negra «” Rattus rattus en la clasificación zoológica»” es bien conocida como una especie terriblemente dañina, que no sólo destruye, deteriora o contamina alimentos y toda clase de productos, sino también transmite enfermedades, de las cuales la más famosa es la peste bubónica. Llegó a Chinchorro de la misma manera que se ha propagado por todo el mundo: de manera furtiva, como polizón a bordo de buques. Concretamente, de las embarcaciones de los pescadores. Gracias a su elevada capacidad reproductiva, no tardó en sentar sus reales en el lugar y no sólo se convirtió en un problema para los propios pescadores «”a quienes daña o destruye sus abastecimientos y sus aparejos de pesca»”, sino que comenzó a atacar a las lagartijas, las aves y otros animales nativos, según pudo comprobarse al examinar los restos de alimento hallados en el estómago de ratas capturadas durante la campaña de erradicación.

Estos roedores no fueron el único problema de fauna exótica en el Banco Chinchorro. Preocupados por la proliferación de ratas, los pescadores decidieron llevar gatos para combatirlas. Así se introdujo «”ya no accidental sino deliberadamente»” la segunda especie invasora, el Felis silvestris catus. Pero, aunque a los gatos se les considera animales domésticos por excelencia, también se convirtieron en un problema para el medio ambiente natural.

Algunos de ellos comenzaron a vivir lejos de los campamentos, tuvieron descendencia y así surgió una población de gatos ferales. Es decir, gatos que sin ser propiamente silvestres o salvajes, han crecido sin contacto con el ser humano, lo eluden y a menudo reaccionan agresivamente cuando alguien se les acerca.

Esos gatos ferales, desde luego, tratan de obtener alimento. Y para ello, además de incursionar ocasionalmente en los campamentos, cazan animales nativos. Al estudiar el contenido estomacal de estos felinos, se encontraron restos de geckos y lagartijas, patas y plumas de aves, huevos de ave sin desarrollar y, desde luego, restos de ratas. Todo esto demuestra que como cazadores, los gatos son muy eficientes y constituyen una seria amenaza para la fauna nativa.

Tanto la rata negra como el aparentemente inofensivo gato feral se encuentran en la lista de las 100 especies exóticas más dañinas del mundo elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Representan «”dicen los científicos»” un grave peligro para aquellos ecosistemas en los cuales se introducen. Sobre todo en las islas, y particularmente en las de muy pequeño tamaño, como son los cayos o islotes de Banco Chinchorro. Por eso, aunque parezca incongruente, es necesario acabar con ellos en esos lugares.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Lunes 20 de mayo de 2013.

El misterio de las centellas (835)

El misterio de las centellas (835)

En el verano de 1996 viví una tormenta excepcionalmente fuerte con centellas. Aproximadamente a las tres de la mañana empezaron los flashes y truenos, y pronto se hizo violento, tanto que el paisaje alrededor se podía observar a todo color sin luz artificial, en el medio de la noche. No llovía aún. De repente vi una bola de luz naranja circulando y zigzagueando salvajemente en el aire por encima de una casa de campo aproximadamente a media milla de distancia, unos 20 a 30 pies de altura en el aire. El fenómeno desapareció después de algunos segundos. Unos minutos más tarde comenzó a llover muy fuerte.

Gregor

Bonn, Alemania