Una acusación común contra un cura poco común

ESCRUTINIO

Una acusación común contra un cura poco común[1]

Juan José Morales

Que un cura sea encarcelado por abusar sexualmente de menores, se ha vuelto noticia más o menos frecuente y no merece mayor atención de los medios de comunicación. Pero que el cura John Joseph O»™Reilly hubiera sido acusado de tal delito y sujeto a arresto domiciliario, causó conmoción en Chile y fuera de él, pues no se trata de un sacerdote cualquiera, sino de la figura más prominente de los Legionarios de Cristo en aquel país sudamericano.

clip_image002O»™Reilly (a la izquierda) es ampliamente conocido en Chile por sus estrechas relaciones con políticos de altos vuelos «”incluso miembros del gabinete presidencial»”, con las familias más acaudaladas del país y con poderosos empresarios, todo lo cual le ha servido para tejer una red de organizaciones y negocios con los cuales los Legionarios obtienen cuantiosos recursos económicos.

Entre los grupos de poder con que está íntimamente relacionado se puede mencionar particularmente al conglomerado de 20 diarios, radioemisoras, televisoras y portales de Internet de Agustín Edwards, que prácticamente controla la información en el país. Edwards, dicho sea de paso, fue financiado por la CIA para promover el golpe de estado contra Allende y apoyó entusiastamente la dictadura de Pinochet. También, O»™Reilly tiene íntimos lazos con la gran cadena de supermercados Ibáñez, a tal grado que la escuela de capacitación para los empleados de esos establecimientos es manejada por los Legionarios.

Como acostumbra este grupo religioso «”que abiertamente reconoce que trabaja con los ricos y no con los pobres»”, en Chile tiene escuelas exclusivas para la gente más adinerada, entre ellas el Colegio Cumbres en la capital, Santiago, del cual O»™Reilly era capellán y asesor espiritual. Y fue ahí donde, según la acusación, cometió los abusos sexuales contra dos niñas, hermanas, que en ese entonces tenían cuatro y seis años de edad. La denuncia fue presentada el año pasado por la madre de las menores, y desde entonces se ha seguido un largo y tortuoso procedimiento judicial durante el cual, naturalmente, han salido en su defensa prominentes personajes.

Debido sin duda a tales presiones, en agosto del año pasado la jueza Andrea Díaz Muñoz determinó dejarlo en libertad y no ejercer acción penal en su contra e incluso criticó al Ministerio Público por la forma en que realizó la indagatoria sobre la denuncia. Pero, llevado el caso a la Corte de Apelaciones, a principios de septiembre de este año la ministra Marisol Rojas encontró, y así lo hizo constar en su fallo, que «sí existen antecedentes suficientes en esta etapa procesal para estimar la efectividad del ilícito que se investiga, así como la participación que en tales hechos ha tenido el imputado». En otras palabras: hay indicios suficientes para suponer que efectivamente cometió los abusos sexuales de que se le acusa. Por lo tanto, decretó la prisión domiciliaria de O»™Reilly en espera de que se le someta a juicio, y le prohibió acercarse a cualquier colegio. Esto último a solicitud de la Fiscalía de Santiago, la cual argumentó que el cura constituye «un peligro para la seguridad de la sociedad y de las víctimas».

Esta es, pues, la situación actual en el caso O»™Reilly, que «”como decíamos»” ha causado conmoción en Santiago de Chile dado que involucra a un poderoso personaje y al Colegio Cumbres, una de las escuelas más exclusivas del país y que «”como las demás de esta cadena de establecimientos escolares de los Legionarios de Cristo»” se vanagloria de que sus alumnos son hijos de la crema y nata del empresariado y el gobierno locales. Ya veremos en qué termina el asunto.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 9 de octubre de 2013

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