Israel y la industria de la represión

ESCRUTINIO

Israel y la industria de la represión[1]

Juan José Morales

Un aspecto poco conocido de Israel, es que desde hace muchos años se ha convertido en el líder mundial de la industria de la represión, la cual representa el 7% de la economía del país y genera ingresos del exterior por más de 2 700 millones de dólares. Y es que Israel ha sido tradicionalmente el principal abastecedor de armas, sistemas de espionaje y vigilancia, métodos de control de la población y equipos represivos para las dictaduras de muchos países, desde la de Somoza en Nicaragua hasta el brutal régimen del apartheid en Sudáfrica, pasando por los gobiernos de Pinochet y los generales argentinos, y las más sanguinarias tiranías de África. Igualmente, las policías y los ejércitos de los regímenes dictatoriales han recibido principalmente capacitación de empresas privadas, así como de la policía y el gobierno israelíes.

clip_image002Como el dinero no tiene ideología, Israel «”dice el estudio»” vende armas a cualquier dictador, incluso a los despóticos jeques árabes. La policía secreta del Shah de Irán fue entrenada por la CIA y los servicios secretos israelíes, y durante la revolución que finalmente lo derrocó, le vendió más de 150 millones de dólares en armamento para combatir el alzamiento.

Así lo señala un estudio publicado por la Red Internacional de Judíos Anti-Sionistas, basado en gran medida en el libro de Benjamín Beit-Hallahmi The Israel Connection: Who Israel Arms and Why (La conexión israelí: a quién arma Israel y por qué).

En la página del Ministerio Israelí de Industria, Comercio y Trabajo «”dice el documento»” puede leerse que «Israel tiene más de 300 empresas de seguridad doméstica que exportan una amplia gama de productos, servicios y sistemas»¦Estas soluciones han nacido por la necesidad de supervivencia de Israel y maduraron acorde a la realidad de las continuas amenazas terroristas al país»¦Ningún otro país tiene un cúmulo tan grande de policías, soldados y vigilantes retirados y ningún otro país ha sido capaz de poner a prueba sus sistemas y soluciones en tiempo real.»

En efecto «”agrega el estudio mencionado»” la industria israelí de la represión ha podido desarrollarse gracias a «la continua ocupación sobre Palestina y Siria, que»¦ sirven como laboratorio para desarrollar armas, tecnología de vigilancia y tácticas de control civil que luego se comercializan a lo largo y ancho del mundo.» Así las empresas y el gobierno de Israel pueden ofrecer a los gobiernos equipos, materiales y métodos represivos de probada eficacia, puesto que han sido probados en conejillos de indias humanos.

Entre los clientes de Israel menciona el estudio a las dictaduras de los Somoza en Nicaragua, las de Honduras, El Salvador «”en este último los expertos israelíes adiestraron a los brutales escuadrones de la muerte»”, Pinochet en Chile, los almirantes y generales en Brasil y Argentina, y la de Trujillo en la República Dominicana. También, el gobierno de Israel proporcionó pasaportes, falsas identidades y armas a los llamados contras, financiados por la CIA, que intentaron derrocar al gobierno sandinista en Nicaragua.

En África, vendió armas y equipos y capacitó a las fuerzas represivas de las dictaduras de Costa de Marfil, República Centroafricana, Benín, Zaire, Camerún, Senegal, Togo, Uganda, Nigeria y Somalia.

Particularmente repugnantes resultan los negocios israelíes con tiranos tales como el Dr. Banda de Malawi, quien se hizo tristemente célebre por su ejército de niños asesinos y torturadores, y con el gobierno de Ruanda, donde expertos israelíes armaron y adiestraron al ejército y la milicia de la etnia hutu que en 1994 perpetraron el monstruoso genocidio contra los miembros de la etnia tutsi. El abastecimiento de armas y municiones israelíes, dicho sea de paso, continuó incluso cuando el mundo entero, horrorizado, denunciaba y condenaba aquella matanza. Otro caso de genocidio fue el de Timor Oriental, donde fueron asesinadas 200 mil personas por el dictador Suharto de Indonesia, a quien Israel vendió helicópteros de asalto y aviones de combate para ser usados contra la población de aquel territorio.

Asimismo, el gobierno israelí apoyó con su industria de la represión a la dictadura de Salazar en Portugal para combatir los movimientos de liberación nacional en sus colonias de Mozambique, Angola y Guinea-Bissau, y fue el más firme aliado del de Sudáfrica en los tiempos del apartheid o discriminación racial. A cambio «”se dice»”, se le permitió realizar pruebas de bombas nucleares en territorio sudafricano.

En fin, esta es una de las caras poco conocidas de Israel.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 26 de agosto de 2014

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