El misterio de las centellas (1098)

El misterio de las centellas (1098)

En mayo de 1988, yo y 3 de mis hijos estábamos sentados y de pie en nuestra casa de granja parcialmente construida. El techo estaba abierto, los clavos estaban en el piso y las paredes estaban arriba. No había vidrio en las ventanas ni puertas ni electricidad todavía. Llegó una violenta tormenta de truenos. Estábamos sentados observando mientras la tormenta se alejaba y todos nos quedamos quietos. Oí un ruido bajo de tipo chisporroteo. Todos nos volvimos a mirar hacia atrás al resto de la casa. Había una gran bola de luz un poco más grande que una pelota de baloncesto. Parecía estar jugando todo alrededor de los pernos prisioneros que rondaba por ahí, jugó por más de un minuto quizá 2. Se acercó a donde estábamos y entonces vino un trueno enorme que me sacó de la silla de césped en la que había estado sentada y mandó a los niños al suelo. En este punto desapareció. Estábamos aturdidos, entonces estábamos todos hablando a la vez, ¿lo viste? Etc: Nos quedamos sorprendidos y sentimos que nos habían dado un extraño regalo por su visita y sentimos suerte que no nos mató. No dejó marcas de quemaduras en los montantes con los que estaba jugando. Nunca se movió rápido parecía deslizarse y volar. No parecía tener ninguna electricidad que saliera de la pelota. No hizo ningún sonido excepto por el sonido de chisporroteo inicial y el boom final. Era una bola perfecta roja, naranja y azul.

Martha

Maxville, fl USA

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