Expediente: MV-20-AÑOS-REPORTAJE-004

Expediente: MV-20-AÑOS-REPORTAJE-004

LuisRamirezRemitente: L. Ramírez Reyes (Desde el archivo de «lo que pudo ser» y las sombras de San Ángel).

Estado del Documento: Una fotocopia de baja calidad de una revista de los 90, con restos de maquillaje de televisión y una mancha de café amargo.

El Formato Visual: «La Réplica del Gran Comunicador»

  • Papel: Hoja de comunicado de prensa «urgente», con tipografía desgastada que intenta imitar el estilo de los grandes diarios.
  • Encabezado: «DERECHO DE RÉPLICA ANTE LA INFAMIA CARTESIANA» en letras negritas que gritan desesperación.
  • Sellos: Un sello de «EXCLUSIVA» que ya no brilla y otro que dice: «VÍCTIMA DE LA MARAÑA COMPETITIVA».
  • Nota al Margen: Escrita a mano: «¡Yo llegué a Nino antes que todos! ¡Yo era el heredero de Ferriz!»

El Texto de la «Felicitación»:

«Noguez:

Me entero, con el desdén que merece tu bitácora de ‘Marcianitos’, que cumples veinte años. Veinte años de señalar con el dedo a quienes sí nos atrevimos a darle al público lo que pedía: Misterio con mayúsculas. Mientras tú te dedicas a escribir libros de ‘análisis’, yo estaba construyendo el camino que otros —con menos escrúpulos y más ‘cara dura’— terminaron pavimentando para quedarse con mi lugar.

Te escribo para ‘no felicitarte’ por ese Extraterrestres ante las cámaras Volumen 2. Te atreves a llamarme ruin por aquellas imágenes en ‘Reporte Ovni’. Mira, Luis, tú con tu mentalidad de ingeniero jubilado no entiendes la semántica de la ufología. Yo nunca dije que ese niño fuera un alienígena… bueno, si lo dije, no fue con esa intención… y si fue mi intención, fue porque la ‘verdad’ es subjetiva cuando se tiene un cierre de edición encima. Llamar ‘vil’ a mi trabajo es no entender la mística del periodismo de lo insólito.

Tú me juzgas desde tu pedestal de ética científica, pero yo estaba ahí, impulsando programas, abriendo brecha frente a las cámaras. Si Maussán me ‘comió el mandado’ no fue por falta de talento mío, sino por esa maraña de influencias que tú, en tu pequeño blog, jamás podrías comprender.

Sigue celebrando tus veinte años de escepticismo aburrido. Sigue analizando patologías médicas mientras nosotros seguiremos buscando la gloria, aunque sea en las páginas amarillentas de las revistas que tú tanto desprecias. No necesito tu validación, como tampoco necesité que Nino Canún me diera el micrófono eterno.

P.D. Deja de citar mis reportajes en tus libros de ‘fraudes’. Mi nombre pertenece a la historia de la televisión, no a tu archivo de casos resueltos. La posteridad me dará la razón… o al menos me dará un segmento de cinco minutos en algún especial de nostalgia.»

Ramirez

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