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El retorno de los ¿brujos?

EL RETORNO DE LOS ¿BRUJOS?[1]

Por: Luis Ruiz Noguez

Aquella mañana estaba a punto de salir rumbo a la Refinería de Tula, cuando el timbre del teléfono me detuvo. Del otro lado, el Ing. Mario Méndez Acosta[2], me decía que necesitaba hablar conmigo de un asunto de extrema importancia: el relevo de funciones de Philip J. Klass. El viejo adalid de batallas ufológicas, debido a su edad, pensaba retirarse y la gente del CSICOP estaba buscando a alguien que lo sustituyera. Mario me había propuesto.

-¡Pero, yo no tengo los tamaños del señor para hacer su labor¡- fue lo que pude responder.

-Ahí esta Oberg o el mismo Sheaffer-, le balbucee.

-El trabajo de Oberg (asesor en algunos proyectos de la NASA), y las labores de escritor de Scheaffer les impiden tomar este puesto-, me aclaro Mario.

-¿Y los «arpios»?[3]

-Tendrían que desplazarse y radicar en los Estados Unidos y no quieren o no pueden. Por otra parte, en el CSICOP conocen bien tu trabajo, tus libros y artículos. La «PUS»[4] se ha vuelto un objeto de culto en Latinoamérica por ser el primer boletín ufológico netamente escéptico. Saben que la comunidad de ufólogos escéptica esta extrañada por tu inactividad. Tanto los chilenos de «La Nave de los locos»[5], como los miembros de la «Anomalist»[6] te están buscando para que vuelvas a escribir.

Después de un rato de no oír mi respuesta, Mario concluyó: «Vamos hombre, nos vemos en la noche para darte los detalles».

Contando los segundos

Ya en el auto, rumbo a la refinería[7], en donde me esperaban para hacer un estudio de corrosión en uno de sus tanques, no me podía imaginar trabajando codo a codo con un Sprague de Camp; o el mítico editor de la sección de juegos matemáticos del Scientific American, Martin Gardner; y menos aun con los ganadores del Nóbel Murray Gell-Mann y Steven Weinberg; o con el profesor Stephen Jay Gould; o los directivos del CSICOP Paul Kurtz y Joe Nickell; y aun con la que fuera la mejor parapsicóloga del mundo Susan Blackmore (por lo menos esos eran mis sueños guajiros en ese momento).

Al anochecer, en la casa de Mario, ya tenía tomada mi decisión. Hacía un par de años que había abandonado el mundo de los ovnis, había rematado mi colección de más de 3,000 libros sobre el tema, incluyendo colecciones completas de revistas como The APRO Bulletin, Australian UFO Bulletin, The BUFORA Journal, Canadian UFO Report, Flying Saucer Review, Flying Saucers from other worlds; Planete; Stendek, Contactos Extraterrestres y otros cientos que lo único que me dejaron fue un profundo vacío en los bolsillos y una clara idea (¡quién lo iba decir¡) de que detrás del fenómeno ovni no hay nada extraterrestre… ni intraterrestre, ni paranormal ni nada por el estilo. Todo tiene una explicación racional.

Los ovnis ya no me interesaban, no había nada nuevo bajo el Sol. Para quien había leído perfectamente a Ray Palmer[8], las abducciones, los implantes, los UFOcrash, el ocultamiento de los gobiernos, etcétera, etcétera, eran tan sólo una vuelta de tuerca al mismo manoseado asunto. Nadie había encontrado el Objeto Ufológico Permanente que yo había propuesto a principios de los noventa. Cada década, año, día e incluso segundo que pasaba, era un segundo o un año en contra de los ovnis. Desde las 2:30 de la tarde de aquel 24 de junio de 1947 no se ha presentado una sola prueba[9] de la existencia de estos objetos. Hoy a casi 55 años, tenemos 1,709,164,800 segundos[10], que uno a uno caen, tan pesados como piedras, sobre el «fenómeno ovni», sepultándolo para cualquiera que tenga dos dedos de frente. Cada segundo que pasa, sin que se encuentren pruebas a favor de los ovnis, es un segundo en contra del fenómeno ovni. Tarde o temprano la gente inteligente se ira dando cuenta de esta verdad.

Ya no me interesaban los ovnis, era cierto, pero principalmente le tenía miedo a las comparaciones y a la responsabilidad de darle continuidad al trabajo de Klass.

Segunda llamada, segunda

También ya pasaron dos años desde que recibí aquella llamada. Hace unos meses, más o menos por el mismo motivo, recibí otra llamada. También era inesperada, pero por otros motivos. Esta vez era Mario Torres quien me proponía colaborar en sus revistas.

En primera instancia esto parecería, por diversos motivos, insólito y extraordinario. Según se le mire, era como si los borregos se acercaran al lobo en busca de colaboración; o que el lobo le pidiera a los corderos una ayuda.

Por otra parte, hacía años que en esta misma revista se habían organizado muchos ufólogos para pedir que, quien esto escribe, dejara de aparecer en sus páginas. Y en realidad tenían razón. No era normal que una revista hecha por personas que creen en los ovnis, y dirigida para quienes creen en ellos, tuviera a un escéptico como colaborador. Incluso yo pensé que, tras ese argumento, había una lógica indiscutible. Pero hay un error de planteamiento. ¿No eran las mismas revistas del ramo (desde Fate, pasando por DUDA, hasta las modernas Más Allá o Año Cero) quienes afirmaban que en sus páginas sólo se exponían los hechos, y que era el lector quien debía sacar sus conclusiones? ¿Cómo podía el lector llegar a conclusiones válidas si no podía ver el lado opuesto de la moneda? Existe un aforismo contundente de Voltaire que puede aplicarse a este asunto: «Tal vez no esté de acuerdo con lo que piensas, pero defenderé cabalmente tu derecho a decirlo».

En este sentido Mario Torres esta aceptando esa responsabilidad y ese reto. Reto, porque es más que probable que reciba nuevas críticas por parte de la comunidad ufológica mexicana (lectores y ufólogos incluidos); y responsabilidad, porque asume su compromiso de editor y aplica la política de estar abierto a las ideas, cualquiera que sea su origen, y deja (ahora sí) que sea el lector quien tome sus posiciones.

Pocos ufólogos se han atrevido a darles espacio a los escépticos. Luis Ramírez Reyes fue el único que, con todos los nervios que provocaba el asunto, me invitó a sus programas de radio[11]. Otros han preferido obviar nuestra labor crítica e, incluso, ocultarla por todos los medios. El hecho de que tengamos puntos de vista diferentes no nos hace enemigos. Guardo un enorme respeto por personas como Don Pedro Ferriz, por su enorme erudición; Daniel Muñoz por su rápido dominio del asunto y su tolerancia hacia mis ideas; Carlos Guzmán por sus conocimientos enciclopédicos del tema y su aceptación[12]. Con ellos he compartido diversas veladas e incluso con algunos me une cierta amistad. Espero que esta declaración no les afecte ante la comunidad ufológica.

Don»™t push me

Pasaron algunos días y Mario no veía respuesta de mi parte. Yo estaba a punto de aceptar colaborar con su revista cuando, en una jugada magistral de su parte, Torres publicó un artículo mío[13] que me sorprendió porque, aunque se había publicado en Estados Unidos, y Argentina, nunca había aparecido en Internet y tener acceso a él suponía para mí que la ufología mexicana, representada en este momento por Mario, ya estaba teniendo acceso a revistas especializadas en ufología (lo que parece paradójico, pero es cierto)[14].

Ese fue el último empujón que me decidió a escribir, de nuevo, sobre los ovnis. Pero, ¿por qué escribir para «el bando contrario» y no aceptar las invitaciones de mis amigos chilenos, por ejemplo. Creo que es más valioso y puede dar más frutos entablar comunicación con personas que sostienen puntos de vista distintos a los nuestros. Esto nos enriquece y nos permite observar aspectos distintos de un mismo problema que no notaríamos de otra manera.

Por otra parte, aunque los menos de 100 dólares que prometen pagarme por colaboración no son nada comparados con los miles de dólares que recibo, por mi labor de debunker, por parte de la CIA, el FBI, la Fuerza Aérea, la NASA, el Pentágono y los Estudios Disney, bien me pueden servir para pagar las cuentas de los equipos que utilizo para espiar las labores de los vigilantes.

La amenaza

Pues bien, hemos aceptado la invitación-reto y en los próximos números nos dedicaremos hacer la disección y crítica de los casos y temas clásicos de la ufología mundial, desde un punto de vista escéptico, para que ahora sí el lector pueda ver un aspecto distinto del tema y saque sus conclusiones.

Muy probablemente no hagamos investigaciones de campo[15] ni nos ocupemos de los casos actuales, debido a nuestra falta de tiempo y a que esos casos actuales, por lo regular, son nimiedades.

Espero, también, que este nuevo reencuentro con la ufología nacional no le haga perder lo ganado a los ufólogos: un pensamiento más crítico. Al desaparecer la corriente escéptica mexicana, los diferentes grupos ufológicos nacionales se dedicaron a atacarse y criticarse mutuamente, destrozando los casos que los «otros» presentaban y encontrando las explicaciones de cada uno de esos casos. Esto pudiera cambiar al polarizarse la situación, y de nuevo cerrar sus filas para presentar un frente común contra el «escéptico», que representa todas las fuerzas del mal.

¡No importa¡ trataremos de derribar sus ídolos y darle de palos a los iconos ufológicos, poniendo un poco de orden en la casa del plativólogo. Porque, como todo mundo sabe, para que la cuña apriete[16]

Esto no es una advertencia, pero como dice la conseja popular: «ya encarrerado el ratón…[17]


[1] Este artículo jamás fue publicado. Iba a reinaugurar la sección «El rincón del escéptico» en la revista Contacto Ovni, pero al final su editor decidió dar marcha atrás

[2] Director de la SOMIE (Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica) y miembro consultor de la mesa directiva del CSICOP (Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal).

[3] Los miembros de la española Alternativa Racional para las Pseudociencias ARP, Javier E. Armentia; Félix Ares de Blas; Luis Alfonso Gámez.

[4] LA PUS es la desaparecida Perspectivas Ufológicas, que dirigí junto con Héctor Escobar y Oscar García.

[5] La Nave de los Locos es un boletín que editan mis amigos y compañeros en estos asuntos de los ovnis, Sergio Sánchez y Diego Zúñiga.

[6] Ballester Olmos, Julio Arcas de Cuadernos de Ufología; algunos miembros del CISU italiano como Edoardo Russo; y mi amigo argentino Alejandro Agostinelli.

[7] Iba a decir que soy consultor de PEMEX en el control de la corrosión, pero esto me suena mucho a la faramalla de algunos que afirman ser asesores de la NASA (saludos Dilettoso y Garrido)

[8] Raymond Palmer, como lo veremos en otro artículo, fue uno de los «inventores» del fenómeno ovni.

[9] Más adelante, en otros artículos, hablaremos de lo que constituye una prueba, y no las «evidencias» como videos, fotografías, huellas de aterrizaje, etcétera, que esgrimen los ufólogos en su favor.

[10] Escribo esta nota el 27 de abril del 2002.

[11] Claro que antes de salir al aire me pidió que no fuera tan crítico, «sólo lo necesario».

[12] La aceptación va más allá de la tolerancia, pero no significa que se comulgue o se tengan las mismas ideas

[13] Ruiz Noguez Luis, Un policía atacado por un OVNI. El caso Val Jonson, Archivo OVNI, No. 4, México, junio 2002, págs. 31-32.

[14] Me enteré de la aparición de ese artículo gracias a un excelente amigo ufólogo que mantiene nexos con las diversas corrientes ufológicas mexicanas, vigilantes, Contacto OVNI, CIFEEEAC, etcétera, y del cual me reservo su nombre para no afectarlo en esas relaciones.

[15] Sobre el asunto de los investigadores de campo y de gabinete ya tendremos ocasión de extendernos en el futuro.

[16] Como todo buen ufólogo sabe, yo provengo de las filas de la ufología y siguiendo los lineamientos de los clásicos (id est, Benítez), he tomado mi libro de citas citables y pongo una cada dos párrafos (vean si no, cómo los libros de Benítez están llenos de estas citas).

[17] Al final Mario Torres se echó para atrás y decidió no publicar mis artículos.

Mon-Ka, la Hermandad Blanca y otros Comandantes de Luz (Final)

MON-KA, LA HERMANDAD BLANCA Y OTROS COMANDANTES DE LUZ

LA HERMANDAD DE LOS SIETE RAYOS

BallardPor si fuera poco, Williamson añadió a esa locura el misticismo de Meade Layne, el racismo de William Dudley, los «Maestros Ascendidos» de Guy Ballard[1] y los platos voladores de Adamski. Todo ello daría lugar a uno de sus libros más conocidos: Secret of the Andes.

Guy Ballard.

El libro fue publicado en 1958 bajo el pseudónimo de Brother Philip, un supuesto miembro del monasterio. La obra es una deconstrucción del Viejo y Nuevo Testamento que describe a sus personajes como reencarnaciones de SecretOfTheAndes«entidades»Â  extraterrestres que, en tiempos pasados, enseñaron a la humanidad los rudimentos de la civilización. Su conclusión fue que las construcciones fueron el resultado de la cooperación entre la Gran Hermandad Blanca y los Maestros del Espacio. De esa forma se adelanta a la moda de los astroarqueólogos al afirmar que las antiguas civilizaciones de América fueron antiguas colonias de extraterrestres. Fue el primero en llamar la atención sobre la supuesta influencia de los extraterrestres en las líneas de Nazca.

La obra fue escrita durante su viaje a Perú. En diciembre de 1956 decide viajar a Sudamérica en compañía de su esposa, los místicos Charles y Lillian Laughead (Thomas y Daisy Armstrong) y los contactados adolescentes John y Ray Stanford[2], para buscar la Brotherhood of the Seven Rays. En el pueblo andino de Moyabamba establecen la Abadía de los Siete Rayos, desde donde escribían y RexStanfordGabrielGreenJohnMcCoyenviaban boletines a sus seguidores en  Estados Unidos, prediciendo toda clase de desastres e incluso el fin del mundo. Esta Hermandad de los Siete Rayos ha subsistido hasta nuestros días.

Rex Stanford, Gabriel Green y John McCoy.

Abajo, Stanford con SLI1uno de sus proyectores del Proyecto Star Light International.

La Hermandad de los  Siete Rayos se refiere al espectro de los rayos de luz administrados por los Maestros Ascendidos, que fue establecida en el tiempo en que supuestamente se destruyó Lemuria entre 10,000 y 12,000 a.C., pero no fue sino hasta 1956 en que se utilizó como expresión en un sistema monástico en el que los estudiantes podían escoger un color con el cual estaban armonizados. El monasterio fue establecido en los sesentas. Los estudiantes que iban al monasterio en Perú tenían que aceptar que el Cristo Cósmico había venido a la Tierra y va a regresar en el futuro. Los monjes eran vegetarianos y no se GeorgeHuntWilliamson2 aceptaba ningún narcótico ni estimulante (incluidos el chocolate y el café) Podía haber monjes de ambos sexos y se aceptaba el matrimonio entre ellos. Parecía una comuna hippie con jóvenes de cabello largo.

Williamson en una foto de la Segunda Guerra Mundial.

Había otras dos órdenes asociadas a esta Hermandad: la Orden de la Mano Roja que estaba dedicada a la preservación del conocimiento arcano a través del Scriptorium y el Monasterio en Thedra Perú. Y la Orden de la Antigua Amatista, que hacía referencia a la vibración del color violeta de los Siete Rayos.

La hermana Thedra.

Una mujer del grupo, la Hermana Thedra, fue la que estuvo por más tiempo (5 años) en la abadía bajo intenso entrenamiento espiritual. Fue enviada ahí por el mismísimo Jesucristo quien se le apareció y la curó de cáncer. Se le presentó bajo su nombre verdadero, Sananda Kumara, revelándole su afiliación con los fundadores venusinos de la Gran Hermandad Blanca y la Hermandad Solar.

Al término de su iniciación, Thedra abandonó Perú y viajó al Monte Shasta, en California, para fundar la Association of Sananda and Sanat Kumara, que desde entonces ha estado vaticinando cambios en la Tierra, cambios que nunca se han dado.

Ruzo La estancia de Williamson en Perú fue su época más fructífera. Ahí conocería a Daniel Ruzo, un seguidor de George Ivánovich Gurdjieff y Piotr Ouspenski, estudioso de Nostradamus y descubridor de la supuesta cultura Masma en 1952[3]. Por ese entonces publicó: Other Tongues. Other Flesh (1957), Secret Places of the Lion (1958), UFOs Confidential con John McCoy (1958), Road in the Sky (1959)[4] y Secret of the Andes (1961).

Daniel Ruzo.

LAS CANALIZACIONES

En la Abadía los miembros del grupo recibirían muchas «canalizaciones» de los Maestros Ascendidos, como ésta del arcángel Gabriel:

«Yo fui Gabriel del Sol, como mis hermanos, pero ahora soy Gabriel de la Nave Estelar hasta que este trabajo se complete.

williamson3 «Con su permiso, hablaré ahora del gobierno mundial. Atlantis debería tener un Poseid y Lemuria una Zorai[5]. Los incas deberían tener su Inca, y Egipto un Faraón. En Egipto, uno de los grandes centros del gobierno mundial, cuando un NUEVO faraón inicie una nueva dinastía, que será conocida por los WilliamsonEnItalia1958 historiadores del próximo milenio como La Dinastía Dorada. Las Siete Grandes Colonias de la Madre Tierra[6] han regresado, así como la misma Madre Tierra. La Hermandad[7] en el Lago Titicaca regresará al gran Disco Solar de Oro al Templo del Sol».

Arriba, Williamson en una sesión de contacto frente a las cámaras de la televisión. Al lado, en Italia en 1958.

Williamson nos aclara que:

«El Disco Solar de Mu fabricado con cuerdas de oro puro que está en un monasterio en el grandioso Templo de la Divina Luz de la Madre Tierra de Mu era el Disco Dorado del Sol»¦ no está hecho de oro ordinario, sino de oro transmutado que es un metal translúcido similar, evidentemente, al metal con RoadInTheSky el que están construidos los ovnis.

«El Señor Muru trajo este disco cuando llegó al Lago Titicaca, y lo colocó en un templo subterráneo en el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos. Aquí fue usado no sólo por los estudiantes, sino por los Maestros y Santos de las Escuelas Místicas de todo el mundo para teletransportarse al Concilio y participar de algunas Ceremonias de Transmisión.

Portada de la edición original de Road in the Sky, en donde se ve una de las formaciones rocosas, en la meseta de Marcahuasi, que es visitada por platillos SecretPlacesOfTheLionvoladores.

«Cuando los incas llegaron al Perú, ya que no eran nativos de estas tierras sino que vinieron de allende el mar, cruzando el pacífico, establecieron  su sociedad en lo alto de las ruinas de la gran cultura que los precedió y que pertenecía a Imperio Colonial de Lemuria. El Sumo Sacerdote del Sol de Tahuantinsuyo «“el nombre del Emperador Inca- construyó su Coricancha o Templo del Sol exactamente sobre las viejas estructuras.

Reedición de Secret Places of the Lion.

«Una vez en Perú, el Sumo Sacerdote Inca buscó el Disco pero nunca lo localizó»¦ El Emperador Inca en ese tiempo era un Místico Divino o Santo, e hizo una peregrinación al Monasterio en el Lago Titicaca, y ahí Aramu-Muru, como Guía Espiritual o Abad de la Hermandad, le dio el Disco. Varios Hermanos lo acompañaron en su regreso a la capital del imperio, Cuzco. Aquí el Disco fue colocado en un monasterio que fue CristaBell preparado para ello, y fue asegurado con cuerdas de oro, tal y como estaba en Lemuria. Incluso hoy, los huecos por donde pasaban estas cuerdas se pueden ver en el Convento de Santo Domingo en Cuzco que fue construido sobre el edificio preinca y el Templo del Sol Inca.

Crista Bell.

«Los incas llamaban a su Templo del Sol, Coricancha, lo que significa Lugar de Oro o Jardín de Oro. Esto es monka por las magnificas figuras de tamaño natural de hombres, animales, plantas y flores, hechas de oro sólido, que fueron colocadas en un Jardín de Oro adyacente al Templo del Sol. Pero los Sacerdotes lo llamaban el Templo Amarucancha. En algunas de las piedras de Santo Domingo hoy se pueden ver en relieve serpientes (amarus) y esa es la razón, dicen, por lo que algunos conocen el templo como Amarucancha, o Lugar de las Serpientes. Sin embargo esa no es la verdadera razón. Amaru es una forma de Aramu, que es uno de los nombres del Señor Maru. Hay grandes serpientes en los Andes a las que se les llama amarus. El nombre del Señor Maru se refiere a una serpiente porque su título es similar al de otro Maestro del Mundo, Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada del Imperio Azteca de México. Por lo tanto, el Templo del Sol en Cuzco fue llamado por Aramu-Muru, líder del Monasterio en el Lago Titicaca»¦ Dentro de este gran Templo había varios templos pequeños o monasterios dedicados a la Luna, los Doce Planetas y los Siete Rayos. La Hermandad de los Siete Rayos se convirtió en la fuerza que guiaba espiritualmente la vida de los incas, quienes aprendieron el uso del Disco de antiguos registros dejados por sabios preincas que eran colonizadores lemurianos».

SE CIERRA EL CÍRCULO

Moseley Williamson abandonó Perú después de la sospechosa muerte de su esposa. Algunos decían que la había arrojado desde algún acantilado en los Andes.

James Moseley.

Por algún tiempo se dedicó a dictar conferencias en Estados Unidos y en Europa. Se presentaba como «profesor» de antropología, pero desde ese entonces James Moseley demostró que no poseía ningún titulo universitario.

Ballard En 1969 cambió legalmente su nombre a Michael Djorde Milan D’Obenovic, asegurando que este era su nombre verdadero y que descendía de una familia real yugoeslava (lo que tampoco era cierto). A partir de entonces se desligó del movimiento contactista y del mundo de los platos voladores.

Guy Ballard y su esposa.

En 1971 fue ordenado sacerdote de la Iglesia Católica Liberal por el arzobispo Gerrit Munik, y comenzó a dar servicio en Cornville, California. Fue ministro de la Iglesia Nestoriana (la actual Iglesia Asiria del Este). En 1974 fue consagrado obispo por John Marion Stanley de la Iglesia Ortodoxa del Este. En 1977 fue consagrado por Albert R. Coady como obispo de la Arquidiócesis Siro-Caldea del Este para Norteamérica. Ambas iglesias pertenecientes al Gurdjieff Movimiento Carismático que cree en la experiencia de la glosolalia o el don de hablar en lenguas. Luego fundaría la Holy Apostolic Catholic Church Syro-Chaldean en la Diócesis de Santa Barbara y California Central. Esta iglesia se disolvió a su muerte, en 1986.

Gurdjieff.

Tal vez alguno de nuestros lectores se quedó con la inquietud MarkProbert de saber qué ocurrió el 7 de noviembre de 1956, la noche que los extraterrestres prometieron ponerse en contacto mediante una estación de radio. Pues bien, cuando llegó la noche, los fieles subieron a los tejados y atisbaron el cielo. Como truco publicitario dos estaciones de radio salieron del aire a la hora indicada, y una estación de televisión envió un avión a buscar la nave espacial de Marte. Mon-Ka no se presentó.

Al día siguiente Los Angeles Mirror-News reveló que eso no era de extrañar. Miller ya había falsificado una comunicación de radio de un platillo en su ciudad natal, Detroit.

Alguna vez se le preguntó por qué no se había encontrado vida en otros planetas. Sencillo, dijo Miller, porque ahí se desarrolla en nivel etérico y no en un plano físico como en la Tierra.

MaestroDescendidoUno de los «Maestros Descendidos».

Richard Miller murió en 2002 y del famoso Comandante Kadar-Mon-Ka ya casi nadie se acuerda, fue destronado en las preferencias platillistas por el Comandante Ashtar Sheran. Pero lo cierto es que a ninguno de los dos se les ha visto en esta Tierra ¿será porque se desarrollan en un nivel etérico o porque son fruto de la imaginación?

CANALIZACIONES DE RICHARD MILLER

The Richard Miller Story

The Richard Miller Story (pt 1) (T-44:23) Listen Now w/Real Player

The Richard Miller Story (pt 2a) (T-44:10) Listen Now w/Real Player

The Richard Miller Story (pt 2b) (T-11:32) Listen Now w/Real Player

Search for Our Lost Legacy

Story of an Atlantean Time Capsule in Arizona (Part 1) (T-46:32) Listen Now w/Real Player

Story of an Atlantean Time Capsule in Arizona (Part 2) (T-42:34) Listen Now w/Real Player

The Richard Miller «Space Tapes» Radio Series (1956)

#1- To Men of Earth (Korton & Voltra) (T-27:12) Listen Now w/Real Player

#2- Light Healing (Merku) & Government (Mon-ka) (T-14:22) Listen Now w/Real Player

#3- Earthman Come Home (Hatonn) (T-18:46) Listen Now w/Real Player

#4- Maldek The Lost Planet (Mon-ka) (T-20:04) Listen Now w/Real Player

#5 The Red Planet Mars (Mon-ka) (T-26:18) Listen Now w/Real Player

#6- Solar Government (Kadar Sutko) (T-19:18) Listen Now w/Real Player

#7- The Story of the Space Tape Series (Mon-Ka) (T-29:16) Listen Now w/Real Player

#8- Short-wave Radio Message (Hatonn) (T-10:19) Listen Now w/Real Player

The Richard Miller «Galaxy Series» Radio Series (1958)

#1- Introduction to Galaxy (S.C. Staff) (T-12:20) Listen Now w/Real Player

#2- Method of Communication (Mon-ka) (T-12:43) Listen Now w/Real Player

#3- Tour of Station Kor (Soltec) (T-12:42) Listen Now w/Real Player

#4- Power & Nicolo Tesla (S.C. Staff) (T-12:12) Listen Now w/Real Player

#5- Magnetics (Bellarian) (T-11:19) Listen Now w/Real Player

#6- Earth’s Relationship with It’s Neighbors (Mon-ka) (T-12:49) Listen Now w/Real Player

#7- The Great Pyramid (Kla-la) (T-13:17) Listen Now w/Real Player

#8- Spacecraft-Part One (Kla-la) (T-12:40) Listen Now w/Real Player

#9- Profile of Man (Hatonn) (T-12:31) Listen Now w/Real Player

#10- Life & Death (Monka) (T-25:34) Listen Now w/Real Player

#11- The Green Emerald (Mon-ka) (T-11:43) Listen Now w/Real Player

#12- Spacecraft-Part Two (Kla-la) (T-11:20) Listen Now w/Real Player

#13- Universal Vibration (Mon-ka) (T-25:27) Listen Now w/Real Player

#14- A Solar Tour (Mon-ka) (T-39:01) Listen Now w/Real Player

#15- A Galactic Tour (Hatonn) (T-50:20) Listen Now w/Real Player

«Story of the Galaxy Series» as presented by a Staff Member of the Solar Cross Foundation (T-41:40) Listen Now w/Real Player

The Richard Miller «Solar Cross Series» Radio Series (1970)

#1- Halls of Grandeur (Mon-ka) (T-19:37) Listen Now w/Real Player

#2- Semantics & Thought (Soltek) (T-18:59) Listen Now w/Real Player

#3- The Discovery (Sun) (Mon-ka & Soltek) (T-22:16) Listen Now w/Real Player

#4- Effects and Coming Events (Soltek) (T-22:32) Listen Now w/Real Player

#5 Perspective (Esola) (T-12:49) Listen Now w/Real Player

#6- Man (Mon-ka) (T-10:12) Listen Now w/Real Player

#7- Events and Worls Changes (Soltec) (T-20:11) Listen Now w/Real Player

#8- Atlantean Time Capsules (Hatonn) (T-16:06) Listen Now w/Real Player

REFERENCIAS

Brother Philip, Secret of the Andes, Leaves of Grass Press, February 1976 (edición original de Sucerian Books, Clarksburg, West Virginia, 1958). 144 pp.

Clark Jerome, The UFO Enciclopedia. The Phenomenon from the Beginning, Volume 1, Library Binding, April 1998.

Festinger Leon, When Prophecy Fails: A Social and Psychological Study, Harpercollins, 1964.

Kottmeyer S. Martin, An Alien Who»™s Who, Anomalist Books, 2008

Lewis R. James, editor, UFOs and Popular Culture, ABC-CLIO, Inc., Santa Barbara, California, 2000.

Meade Layne, Flying Discs. The Ether Ship Mystery and Its Solution, Borderland Sciences Research Associates, 3524 Adams Ave., San Diego 16, California, 1950. 38 pp.

Meade Layne, The Coming of the Guardians, Borderland Sciences Research Associates, 3524 Adams Ave., San Diego 16, California, 1954. 60 pp.

Miller T. Richard, Star Wards, Solar Cross Foundation, Campbell, California, 1979, 357 pp.

Moseley W. James, and Karl T. Pflock, Shockingly Close to the Truth, Prometheus Books, Amherst, New York, 2002.

Probert Mark, The Magic Bag, San Diego, California, 1950. 195 pp. (edición del autor. Se podían conseguir copias en su dirección: 931 «“ 26th Street, San Diego 2, California)

Publications International, Ltd., the Editors of «Mon-Ka of Mars», 08 February 2008, http://science.howstuffworks.com/monka-mars.htm

Robinson J. John, George Hunt Williamson»”Revisited, Saucer News, Vol. 10, No. 3, September 1963, Pags. 9-10.

Roth F. Christopher, Ufology as Anthropology: Race, Extraterrestrials, and the Occult, en E.T. Culture: Anthropology in Outerspaces, editado por Debbora Battaglia, Duke University Press, Durham, North Carolina, 2005.

Williamson Hunt George, Other Tongues. Other Flesh, Amherst Press, Amherst, Wisconsin, 1953.

Williamson Hunt George & Bailey J. Alfred, Other Voices, Abelard Productions, Inc., Wilmington, Delaware, 1995. reipresión de The Saucers Speak.

Williamson Hunt George, Road in the Sky, Neville Spearman, London, 1959.

Williamson Hunt George, Secret Places of the Lion: Alien Influences on Earth’s Destiny, Destiny Books, April 1, 1996 (edición original Amherst Press, Amherst, Wisconsin, 1958). 240 pp.


[1] Fundador del movimiento místico «I Am».

[2] El mismo contactado y ufólogo al que Adamski le confesó que su historia era un fraude que tuvo que inventar como un medio de subsistir, luego que se vino abajo su negocio de contrabando de alcohol, al término de la prohibición. El mismo ufólogo del Project Starlight International, que utilizaba rayos láser y alta tecnología para conseguir evidencias de los ovnis. Historia que también prometo contar en un futuro no muy lejano.

[3] En realidad Ruzo se engañó a sí mismo con pareidolias que encontró en Marcahuasi, Perú, en Tepoztlan, México, y en otros lugares que visitó.

[4] En donde le rinde tributo a Ruzo con la portada mostrando una de las figuras de Marcahuasi.

[5] Rey y reina.

[6] Lemuria.

[7] De los Siete Rayos.

Mon-Ka, la Hermandad Blanca y otros Comandantes de Luz (primera parte)

MON-KA, LA HERMANDAD BLANCA Y OTROS COMANDANTES DE LUZ

Dicen que el mundo es un pañuelo y el mundo de los platos voladores cumple con esa descripción.

Monkas1 Hay una historia que quiero contar a modo de ejemplo. Es la historia de un marciano llamado Mon-Ka. A través de esta historia podemos ver como se van entretejiendo los hilos de araña, las relaciones, los mitos, los cuentos que se han filtrado al mundo magufo de los contactados, los ufólogos y los metafísicos modernos.

Comandante Mon-Ka.

Nuestra historia comienza en marzo de 1956 durante la Giant Rock Spacecraft Convention, que año con año organizaba el contactado George Wellington Van VanTasel Tassel en Yucca Valley, en el desierto de Mojave, en California[1]. En la convención de ese año apareció el también contactado Richard «Dick» Miller, quien mostró una serie de grabaciones que dijo habían aparecido misteriosamente en cintas en latas selladas.

Van Tassel.

En las cintas se podía escuchar la voz de un extraterrestre llamado Mon-Ka que decía provenir del planeta Marte.

Este marcianito luego sería el jefe del Tribunal Solar de Saturno, puesto al que fue elegido en 1962 y en el cual, además, representaba a la Tierra. No PrimeraConvencionContactaosMon4-5-1954 me pregunten por qué se daba tan extraña carambola de tres bandas (Marte-Saturno-Tierra). Recuerden que no soy ningún «Maestro Ascendido», ni tengo contacto con ellos, nuestros «Hermanos del Cosmos».

Algunos de los participantes de la Copia de 7primera convención de  contactados en Giant Rock. En el orden acostumbrado: Orfeo Angelucci, George W. Van Tassel, Frank Scully y George Hunt Williamson.

La cuestión es que en 1956, durante la convención, los cientos de magufines, perdón, quise decir «investigadores del fenómeno ovni», que asistieron al evento, pudieron escuchar el siguiente mensaje:

«En la noche del 7 de noviembre, de este su año 1956, a las 10:30 PM hora local, es necesario que una de sus estaciones de comunicaciones elimine del GabrielGreen1aire su señal portadora durante dos minutos. En ese momento vamos a hablarles desde nuestra nave espacial, que estará estacionada a una altura de 10,000 pies por encima de su gran ciudad de Los Ángeles».

Publicidad durante la campaña política de Gabriel Green.

ScullyLa Associated Press difundió la noticia a nivel internacional y pronto se desató una Mon-Kamanía. Se celebraron dos reuniones masivas en Los Ángeles a finales de octubre, y el organizador Gabriel Green[2] habló con entusiasmo del marciano en el popular programa de televisión de Art Linkletter, House Party. Miller fue invitado a Londres para hablar de sus contactos psíquicos con el marcianito.

Frank Scully.

Pronto se convirtió en el «marciano favorito» de muchos contactados. «Tiene una sabiduría que está años luz más allá de la persona más inteligente en nuestro planeta», decían los contactees. Mon-Ka se reveló como un  incansable y lenguaraz «soldado de la causa de la paz», en palabras de un admirador. Sus mensajes eran «canalizados psíquicamente» por varios afortunados, como los miembros de The Solar Cross Foundation.

Detrás de la Fundación estaba Harry Meyer, un metapsíquico que utilizaba a LeoAGeBauerMiller como médium en sus sesiones. La Fundación fue disuelta en 1959, y después reformada en 1969, ambas acciones a petición del Tribunal Solar de Saturno. Ahí daban clases de agricultura alternativa, fotografía kirlian, respiración holotrópica y se trataban asuntos como la conspiración MK ultra y otros temas de igual «importancia».

Leo A. GeBauer.

Hasta la Fundación llegaron Frank Scully, Silas M. Newton y Leo A. GeBauer. Su intensión era determinar el lugar de caída del ovni de Aztec, SilasMNewtonmediante los poderes mediúmnicos de Miller. Lo mismo intentó Wendelle Stevens[3] posteriormente. Pero ninguno tuvo éxito.

Miller estuvo en el ejército en lo que posteriormente se convertiría la U. S. Air Force. Comenzó sus contactos en 1954 cuando todavía vivía en Michigan. Posteriormente se cambió a Victorville, California y se asoció con Meyer.

Silas M. Newton.

Además de Wendelle Stevens, que fue miembro de la Fundación por dos años, Miller conoció a Kenneth Kellar, de Santa Barbara, California. Este último se casaría con una inglesa de nombre Marianne Francis, con la que fundaría la Santa Barbara Space Craft Research Society. Tal vez el nombre de Marianne Francis no sea tan conocido, pero sí el de Aleuti Francesca, que fue el que adoptó a petición de los «Hermanos del Espacio» (legalmente hizo el cambio de nombre en 1975).

WendelleStevensWendelle Stevens.

Kenneth y Aleuti contrataron a Indra Devi para dar clases de yoga. Por esa época también comenzaron sus primeros experimentos de contacto utilizando un haz de luz. También consiguieron que varias figuras de la época platillista dictaran conferencias en sus IndraDeviinstalaciones.

Indra Devi.

En 1965 se mudaron a unos 35 kilómetros de Medford, Oregon, en donde fundaron el Solar Light Center que luego cambiaría de nombre a Solar Light Retreat. Fue ahí donde Francesca comenzó contactar con los comandantes Ray-Mere y Sut-Ko, que dirigían la nave madre XY7 («X», «Y» «Siete»). Ambos eran compadres de Mon-Ka y también pertenecían al Concejo de Saturno.

Para ese entonces, 1969, Miller había conocido a Gayne Myers y a su esposa Roberta Myers, y los había convencido de reformar la Fundación para convertirla en la Solar Cross Fellowship.

Todo era nuevo, incluso el nombre del marcianito, que ahora se hacía llamar Comandante Kadar-Mon-Ka. Por su parte Miller afirmaba haber subido a una nave espacial a invitación de sus ocupantes. Luego comenzó a contactar con los miembros de la Gran Hermandad Blanca: Cristo, Buda, Krishna y otros «Comandantes de Luz».

GEORGE HUNT WILLIAMSON

williamson1 En 1954 Dick Miller leyó el libro The Saucers Speak, escrito por George Hunt Williamson y Alfred Bailey, dos de los testigos del supuesto contacto de George Adamski con el venusino Orthon, el 18 de noviembre de 1952[4]. Pronto se hizo amigo de Williamson y ambos fundaron el Telonic Research Center, en Prescott, Arizona, el hogar de Williamson.

El joven Williamson.

George H. W. nació en 1926 en Prescott, Arizona. Su padre era funcionario en el Yavapai County, Bailey1 Arizona. Williamson decía haber estudiado antropología en la Cornell University, la University of Denver y la University of Arizona. Pero nada de eso era cierto.

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en los Technical Training Headquarters de los U. S. Army Air Corps.

Betty Bailey en su juventud.

Fue luego de leer The Flying saucers Are Real, de Donald Keyhoe, que Williamson comenzó a interesarse en los ovnis. En 1952 junto con su esposa y el matrimonio de Alfred y Betty Bailey adamskinr2formaron un pequeño grupo de estudio para investigar los platillos. Comenzaron a experimentar con la escritura automática. Luego le seguiría la ouija y el uso de radio de onda corta. Finalmente lograron contactar con varios pilotos de los platillos.

George Adamski.

Por ese entonces supieron de las conferencias de Adamski en el Sur de California y se unieron a su grupo. Incluso Williamson se mudó a Palomar para estar más cerca de su guía. Pero como a Adamski no le gustaba la «canalización», la amistad de Williamson con el místico fascista William Dudley Pelley, pero principalmente que le hiciera competencia en el negocio del contactismo, decidió alejarse de Williamson.

Entonces Williamson decidió unirse al Borderland Siences Research Associates (B.S.R.A.), de Dudley y Meade Layne, en donde conoció a Miller.

Layne fue un místico que había pertenecido al círculo de Aleister Crowley. Fue el editor de la revista Round Robin, órgano informativo de la PelleyB.S.R.A. Su dominio del español le permitió mantener contactos con los incipientes platillistas mexicanos. La B. S. R. A. le publicó su primer libro Flying Discs. The Ether Ship Mystery And Its Solution, en 1950. En 1954 aparecería The Coming Of The Guardians en el que relata su trabajo con el «Inner Circle» de Mark Probert.

Pelley fue encarcelado por sus ideas fascistas.

Probert era un «sensitivo» de San Diego, California, casado con la psíquica Irene Probert. Ambos iniciaron sus actividades psíquicas en 1943 poco después de su matrimonio. Mark comenzó a hablar en sueños en idiomas extraños que Irene no SRI1 podía entender.

De izquierda a derecha, sentados Meade Layne, Jacob Frank, Aleister Crowley y Max Theon. De pie, Allen Greenfield. Detalle de un dibujo de Johnathan Sellers.

Se decía que podía hablar perfectamente en italiano, portugués, español, alemán, francés, chino, mongol sánscrito e indostano. Transmitía mensajes de los seres de otros planos. También era clarividente y clariaudente.

Luego comenzó a sentarse frente a una máquina de escribir y sus dedos se movían por el teclado transcribiendo los mensajes de dieciséis seres avanzados que tomaron el nombre de The Inner Circle. El líder del grupo se llamaba «Yada Di Shi-Ite«. Yada, según Probert, significa sumo sacerdote. MeadeLayne Yada Di Shi-Ite había vivido en los Himalayas hacía 500,000 años, cuando floreció la civilización «Yu» o «Yuga».

Meade Layne.Abajo, Irene y Mark Probert.

Otro de los miembros del círculo interno era Ramon Natalli, que había sido astrónomo en Roma en el siglo diecisiete y fue amigo de Galileo. También estaba Laotse, el antiguo filósofo chino.

En su libro, Williamson habla de que su primer contacto, el 12 de agosto de 1952 (2 meses antes del contacto de Adamski), fue con Nah-9 del Grupo Solar X. Luego IreneMarkirían apareciendo otros personajes: Actar de Mercurio, Lomec y Terra de Venus, Regga y Zago de Marte, Ankar-22 de Júpiter, Kadar Lacu[5], Oara y Suttku de Saturno, Agfa Affa de Urano, Zo de Neptuno, Artok y Garr de Plutón, Adu Ponnar y Sedat de Hatoon en Andrómeda, Awa del Espacio Exterior, Karas el Hermano del Espacio, Noro de la Flota de Platillos, Ro de Torresoton, Wan-4 de los planetas Safanian. Los contactos eran en inglés y los radio contactos mediante código Morse, trabajando en la banda de 350 a 450 kilociclos.

Más adelante utilizaría haces de luz infrarroja y ultravioleta para continuar con sus contactos

Shaver Los extraterrestres se referían a sus naves espaciales como «campanas» («campanas» de cristal). Informaron que estos platos voladores no consumían ningún tipo de combustible sino que se «desplazaban a través de las líneas de fuerza magnética, como los cuerpos planetarios».

Richard S. Shaver.

Influenciado por Richard Shaver[6] decía que la mayoría de los extraterrestres eran buenos, pero que había malos que venía de Orión a conquistar Blavatsky la Tierra.

Helena Petrovna Blavatsky.

Por esa misma época Williamson conoció a una contactada, Marian Keech (Marion Dorothy Martin), quien recibía mensajes de extraterrestres conocidos como The Guardians y había fundado un grupo conocido como The Seekers. Esta mujer influenciada por la Teosofía de Madame Helena Petrovna Blavatsky, por los libros de ficción arqueológica del capitán James Churchward, y el catastrofismo de Immanuel Velikovsky, afirmaba que en las cercanías del lago Titicaca existía un monasterio oculto perteneciente a la Hermandad de los Siete Rayos, descendientes de una raza de lemurianos y extraterrestres.

Marian recibió un mensaje mediante escritura automática en donde sus guías extraterrestres le informaban del fin del mundo mediante un enorme diluvio JamesChurchward que ocurriría el 21 de diciembre de 1954. Ella y sus 10 seguidores serían salvados mediante una evacuación con la ayuda de platos voladores[7].

James Churchward. Abajo, Immanuel Velikovsky.


[1] Las convenciones iniciaron en 1954 y terminaron en 1978. Era común ver entre los conferencistas a Orfeo Angelucci, Truman Bethurum, Daniel Fry, George Hunt Williamson, George Adamski, Charles Laughead, Frank Scully, Silas Newton, Leo GeBauer, Buck Nelson, Velikovsky Kenneth Kellar, Gabriel Green y otros muchos personajes de la era platillista.

[2] El famoso candidato a la presidencia de los Estados Unidos, por el partido de los marcianitos verdes.

[3] Antes de ser acusado de pederasta. Se trata del famoso ufólogo que dio a conocer el caso de Billy Meier.

[4] Williamson fue quien dio la noticia de este contacto a los periódicos de Phoenix (24 de noviembre), lo que catapultó la fama de Adamski.

[5] El mismísimo líder del Concejo del Círculo Interplanetario.

[6] Los diversos mitos dentro del mito mayor de los platos voladores (como los hombres de negro, la tierra hueca, las abducciones, etc.) tienen un oscuro origen en las locuras de este soldador que se comunicaba con los extraterrestres interpretando los zumbidos de su máquina de soldar. Pero eso es otra historia que pronto contaré.

[7] De aquí nace el actual Proyecto de Evacuación Mundial mediante las naves del marcianito llamado Ashtar Sheran, vaticinado por Tuella.

Marcianitos Verdes. La enciclopedia

Extraterrestres ante las cámaras. Volumen 1

Volumen1

Prólogo

La actividad investigadora de Luis Ruiz Noguez está muy asociada con los avistamientos OVNI en su faceta fotográfica, en general, y con las imágenes de sus pretendidos ocupantes, en particular. En los inicios del proyecto FOTOCAT (http://fotocat.blogspot.com/), sus compilaciones de casos y algunos de sus trabajos se constituyeron en información imprescindible para nosotros. Estudioso minucioso y dotado de gran rigor, fruto en parte de su formación científica, su nombre se ha convertido en un referente obligado en la ufología de México y más allá.

Esto va para los amantes de las coincidencias. A las 00,30 horas del 30 de diciembre pasado terminaba mis ocupaciones del día acariciando precisamente la idea de una futura monografía que se dedicara a exponer toda la documentación disponible sobre las fotografías de humanoides «“los tripulantes de los OVNIS. Tomé algunas notas para un borrador antes de ir a descansar. A la mañana siguiente, lo primero que hice fue añadir algunos pensamientos más a ese esquema e incluí la frase: «proponerle a Luís Ruiz hacerlo juntos». Seguidamente procedí a encender mi Toshiba portátil, abrí el correo electrónico y «“sorpresa- me encontré con un mensaje de Ruiz Noguez pidiéndome un prólogo para su nuevo libro sobre fotografías de extraterrestres.

Casualidades aparte, en la actualidad, con un rodaje de más de ocho años, el catálogo internacional FOTOCAT ya reúne 10.000 informes. Y a pesar de que todavía no es una recopilación exhaustiva, 115 de esos casos muestran retratos de lo que llamaríamos tripulantes de los OVNIS, en ocasiones junto a una luz o un objeto, y en otras mostrando exclusivamente los supuestos entes espaciales. Probablemente son muchos más sucesos de los que el lector creía que existían de este tipo, fotografías de extraterrestres. Cosa diferente es la naturaleza de esos testimonios gráficos, la mayoría de prosaica estirpe. Y si alguien debe ocuparse de desgranar hasta el último detalle las circunstancias de cada una de esas historias, nadie mejor que Ruiz Noguez.

A estas alturas de la película, a nadie debe extrañar que, de momento, ocho de cada diez casos tengan una etiqueta que los explique. Las causas van desde la inevitable falsedad pura (los fraudes y las bromas), lo que supone el 72% de los ejemplos considerados, hasta las más peregrinas como las confusiones con personas, defectos de revelado, manchas en la película o incluso reflejos, espectro de Brocken, señal de tráfico, etc.

Como era de esperar, Estados Unidos de Norteamérica es el mayor contribuyente en esta feria del absurdo, con 33 episodios. Italia, España y México aportan 15, 12 y 10 incidentes respectivamente, seguidos por los 8 de Argentina, probablemente porque en esos países hay especialistas en casuística fotográfica que han logrado recoger todo lo que se ha publicado. A continuación están Inglaterra y Australia, países en donde la ficción OVNI «“de origen anglosajón- ha calado muy hondo. Y, finalmente, otras 18 naciones aparecen en este censo de lo fantástico con participaciones menores, de entre 1 y 3 eventos.

Ese bloque de 115 relatos de seres del espacio exterior en formato de fotografía, película o video ha sido relativamente homogéneo en el tiempo. Si exceptuamos las muchas fabricaciones de 1947 ligadas a mito de Roswell, las décadas de los cincuenta a los noventa del siglo pasado no se desviaron mucho de una media de 17 narraciones gráficas por década. Y nuevamente en el otro extremo, en el más cercano a nosotros, el del siglo XXI, la cifra de casos de este género aumenta sustancialmente, con 18 informes habidos sólo entre 2000 y 2005, año de cierre de FOTOCAT a efectos de entrada de registros. El mito pervive, se mantiene, se recicla y se auto-alimenta y, aunque es un hecho constatado que la fenomenología OVNI ha decrecido sustancialmente en los últimos años, sobre todo en cuanto a observaciones de alta extrañeza, el acceso generalizado de la población a sencillos equipos fotográficos hace que «“y esto sí es una anomalía- el número de fotografías de objetos volantes no identificados haya aumentado desproporcionadamente en los últimos años. Y hablo de supuestas fotos de OVNIS y no de avistamientos fotográficos porque en un alto porcentaje de los casos recientes, el fotógrafo no vio nada anormal a la hora de sacar la fotografía o el video. Estos OVNIS «“llamados fantasmas o invisibles, por ignorancia o sensacionalismo- son generalmente insectos muy cercanos a la cámara o aves distantes de ella, cuyo registro se asimila a los OVNIS porque su forma se asemeja al estereotipo de lo que se ha dado en llamar «platillo volante», aunque los únicos platillos volantes que conocemos están registrados»¦en la imaginación popular.

En este libro «“y estoy convencido que en los siguientes- hasta los especialistas hallamos sucesos desconocidos y, sobre todo, análisis rigurosos que arrojan luz sobre episodios controvertidos y «“para algunos- misteriosos. Porque ese es el papel que juega Luís Ruiz en el rompecabezas de la ufología latinoamericana, acumular toda la información, estudiarla y producir dictámenes «“diagnósticos- precisos y justos, desvelando el trasfondo real de las cosas y mostrando la faceta ordinaria de imágenes que parecían extraordinarias.

Algunos llaman a esto ser un desacreditador o un escéptico. Para mí, empero, su trabajo representa la más digna de las tareas de un investigador: ahondar en la oscuridad hasta llegar a la luz, o dicho en términos menos retóricos, encontrar la verdad entre burdas mentiras. Y si ese proceso desmitifica una leyenda contemporánea deberemos entonces afrontar la cruda realidad, a menos que prefiramos vivir en el mundo irreal de la ensoñación.

Vicente-Juan Ballester Olmos

Valencia, Febrero de 2009.

El mito de los platos voladores, actualmente conocidos como ovnis, tiene muchas facetas. Una de ellas es la casuística fotográfica: las supuestas evidencias captadas por las cámaras. Caso muy particular son las presuntas fotografías de extraterrestres.

Con esta serie de volúmenes iniciamos el estudio de esta parte poco conocida y especializada de la ufología. Hemos buscado la información disponible de estos casos, tratando de rastrear el verdadero origen de las fotografías o videos. Hasta el momento hemos contabilizado 380 casos de fotografías de supuestos extraterrestres que iremos publicando en una serie de libros como el presente.

En este primer volumen nos ocupamos de las fotos de Dorothy Wilkinson Izatt, Stella V. Lansing, Ellen Crystall, Cathy, Linda Bradshaw y Timothy Mark DeVoe-Supovitz. También pasamos lista a las fotos del extraterrestre calcinado de Roswell, del fósil de Marvin el marciano, del marcianito del ziper y las fotografías del extraterrestre que se mantiene oculto en un contenedor frigorífico en el sótano del Empire State Building. Todas ellas joyas que no deben perderse ningún aficionado a la ufología.

El libro se publica en tres presentaciones: gran formato con fotografías a color y pasta dura; formato pequeño con fotos en blanco y negro; y formato ebook.

Pedidos en:

http://stores.lulu.com/store.php?fAcctID=2663153

De cómo reciclar un caso ovni. La fotografía Chanfreaud

DE CÓMO RECICLAR UN CASO OVNI: LA FOTOGRAFÍA CHANFREAUD

Luis Ruiz Noguez

FotoChanfreau1 No recuerdo en dónde vi por primera vez esta foto. Creo que no fue en la AMECE (Asociación Mexicana pro Estudio de Civilizaciones Extraterrestres) porque a ellos los conocería hasta 1975; tampoco fue en el Ovni Club, que tenían sus oficinas en el Conjunto Manmhari, en Satélite; pudiera ser que la haya visto en el CIIFOP (Centro de Investigación e Información del Fenómeno Ovni y Parapsicología); pero lo más probable es que haya sido en alguna de las conferencias del CIFEEEAC (Centro de Investigación de Fenómenos Extraterrestres, Espaciales y Extraordinarios, Asociación Civil).

No importa. Lo cierto es que esa foto luego pasaría a formar parte de las colecciones fotográficas de esos grupos ufológicos mexicanos.

La foto también formaba parte del acervo de Editorial Posada, aunque nunca la vi publicada en la revista Contactos Extraterrestres. Si no recuerdo mal Héctor Chavarría me comentó que era un fraude.

En efecto, la foto había servido como ilustración a un artículo escéptico de Don Juan José Morales (quien engalana este blog con su sección Alternativos) y posteriormente fue tomada y presentada como auténtica por Juan David Mateos Chanfreaud, quien decía ser sobrino del licenciado Adolfo López Mateos, presidente de México en el periodo 1958-1964.

Hace poco más de un año la foto fue reciclada en el mundillo ufológico a través de la «investigadora ovni» (como a ella le gusta llamarse) Ana Luisa Novedades10-26-1973a Cid. Uno de sus lectores, el ingeniero Héctor Pérez Rodríguez, le envió varios recortes de periódico[1], entre ellos una nota de Novedades que hablaba del caso Chanfreaud. Por cierto, según Pérez (dice Cid), éste caso podría tener relación con el Caso Coyame, un supuesto ovni crash ocurrido en Chihuahua un año después. En efecto, Pérez tiene razón. Ambos casos guardan relación porque los dos son casos que nunca ocurrieron.

Chanfreaud robó la fotografía, que fue trucada par ilustrar un artículo sobre ovnis, y la quiso reciclar algunos meses después, pero le falló el cálculo y le descubrieron el fraude. Entonces dejó pasar casi ocho años, pensando que ya nadie se acordaba e hizo un nuevo intento. Para ello envió cartas a varios periódicos de la capital, en las que relataba su «extraña experiencia» y la forma en que había logrado captar la fotografía de un plato volado. Anexa a la carta estaba, por supuesto, la fotografía en cuestión.

En efecto, Chanfreaud logró sus 15 minutos de fama pues la foto y su relato aparecieron en varios periódicos y revistas de la Ciudad de México, entre ellos el ya citado Novedades (N), El Sol de México (ESDM) y Jueves de Excelsior (JDE). Sigamos la historia a través de estos medios.

Chanfreaud declaró a Jueves de Excelsior (JE):

«La gran experiencia; como yo la llamo, ocurrió hace poco (dos meses a lo sumo), cuando disfrutaba de mis vacaciones… Conducía mi automóvil[2] a unos 110 kilómetros por hora[3]. Me encontraba entre Villanueva y la re­gión desértica de Chihuahua[4], más o menos a unas dos horas de la ciudad citada…

«De pronto escuché un ruido en la onda de la radio (que llevaba sintonizada) y simultáneamente mis ojos quedaron fijos en un punto de­terminado del espacio, donde un raro objeto estaba suspendido…

«Fue en cuestión de segundos el frenaje y el control del carro. No re­cuerdo con precisión si dejé la radio encendida, pero lo que sí tengo graba­do en mi Novedades10-26-1973b mente, y eso será para siem­pre, fueron el estupor que me invadió de súbito, y la rigidez de que fui pre­sa durante unos segundos…

«No podría, de modo alguno, describir lo que sen­tía ante la comprobación consciente de un OVNI, que podía causarme al­gún daño mortal.

Esto ocurrió entre las 2 y 3 de la tarde, según ESDM, cuando llegó a la zona desértica, entre Villanueva y Chihuahua.

«Por unos momentos, después de frenar rápidamente, me quedé paralizado»¦

No recuerda si apagó la radio, pero sí que un frío intenso recorrió su cuerpo, aunque pudo más la curiosidad que la prudencia y según JDE:

«Recordé que en la guantera del auto llevaba casualmente una camari­ta, una Instamatic 50 de foco fijo…

«Cuando reaccioné, metí la mano a la guantera y saqué mi cámara fotográfica»¦ (ESDM)

«Antes de tomarla tuve la sensación de que alguien me lo impediría, y con sigilo me apoderé de ella.  De nuevo sentí miedo, pero pudo más la ansiedad de tener conmigo una prueba de lo que veía, y salí del carro»¦ (N)

«La nave, que pro­ducía una vibración muy fina, como de turbina, estaba allí, girando y reflejando sus colores violeta o morado y rojo. La cúpula era roja y el ala mo­rada, al menos eso creí ver, mientras me parapetaba tras mi vehículo y me disponía a disparar la cámara… (JDE)

JuevesDeExcelsior «El artefacto se encontraba a la derecha de la carretera, como a unos 60 metros de distancia y tal vez a unos 20 metros de altura… (JDE)

«Con gran sigilo, parado detrás de mi coche, tomé una fotografía. Esperé después, quieto, hasta que, pasados unos minutos, la nave comenzó a moverse y luego, ascendiendo, se inclinó hasta quedar de perfil, vertical, antes de desaparecer a una velocidad fantástica»¦» (ESDM)

«Después de esto, mi pensamiento era el de huir. Pero no pude hacerlo. Algo interior me aconsejó quedarme parado, engarrotado, mirando el dis­co extraterrestre, al que aprecié un diámetro como de unos 10 metros… Estaba sudando frío. ¿Qué, iba a suce­der ahora? De pronto el platillo co­menzó a moverse. Ascendiendo, se inclinó hasta quedar de perfil, vertical, para comenzar a desplazarse a una ve­locidad fantástica. No vi ninguna este­la de humo, y sí escuché, hasta hacer­me daño, cómo la vibración se hacía más aguda y el color del metal se con­vertía en un brillo intenso y deslum­brador, como de plata recién limpia. (JDE)

«En cuestión de unos segundos, la nave se perdió en la inmensidad del espacio, y yo creía volver a la realidad, después de haberme raptado una espe­cie de inconsciencia y de inmateriali­dad. ¿Son de este planeta esos SolDeMexico apara­tos fantásticos? ¿Vienen de otros pla­netas, de otras galaxias? Quién sabe, lo único que sé es que existen, porque yo los he visto». (JDE)

El redactor de Novedades se preguntaba:

«La realidad volvió. Y miles de preguntas le saltaron. ¿De dónde vendrá? ¿Será terrestre o no? Pero ante la carencia de respuestas había solamente un hecho. Algo extraordinario había sucedido y él, nada menos que él, lo había presenciado y fotografiado. ¡La maravilla de tal suceso era suficiente! Lo demás ¡tal vez algún día lo sabría!»

Juan David Mateos Chanfreaud lo supo desde 1965, cuando conoció las fotografías. Lo sabía en 1973, cuando las hizo pasar como auténticas. Los que no sabían la verdad, ni les importaba, eran los ufólogos. A estos imbecilgadores de los fenómenos para anormales lo único que les interesa es acrecentar su colección de casos (ya sea de relatos, de fotos o de videos) y aparecer en los medios para cultivar su ego. En este caso esto es lo que le pasó a la señora Cid, a Scott Corrales, director de un sitio web que lleva el pomposo título de Institute of Hipanic Ufology[5] y al mismísimo Don Pedro Ferriz.

El decano de los ufólogos mexicanos apareció en octubre de 1973 en el programa La hora de los locutores, del Canal 4, mostrando la fotografía y diciendo:

«Â¡Esto es asombroso! Esta foto, tomada en Chihuahua, es la más importante que me ha tocado ver. Bajo mi responsabilidad, declaro que es auténtica».

Dudamos que Chanfreaud haya sido sobrino de López Mateos, aunque eso no importa. Lo que sí sabemos, gracias a la entrevista que le hicieron en Jueves JuanDavidMateosChanfreau de Excelsior, es que era jefe del laboratorio de Foto Regis, una de las casas fotográficas más famosas del país. Como decíamos más arriba, Chanfreaud, aprovechando su puesto en Foto Regis, se quedó con algunas copias de la foto y a los pocos días trató de hacerla pasar como buena en la revista Impacto.

Espero no equivocarme pero el único poblado con un nombre parecido al que da Chanfreaud es Los Villanueva[6], que se encuentra en el municipio de Guadalupe y Calvo Monhora, Chihuahua, a unos 380-400 kilómetros a vuelo de pájaro de la ciudad de Chihuahua. Es decir, se encuentra al Sur de Chihuahua y no al Este, donde se encuentran Camargo y ciudad Delicias. De más está decir que si actualmente no hay carretera que una Los Villanueva con Chihuahua, en 1973 menos.

De Camargo a Chihuahua hay unos 160-170 kilómetros, pasando por ciudad Delicias. Desconozco si las condiciones de las carreteras en 1973 podían hacer que el viaje durara 2 horas. Lo que parece ser cierto es que no existe ningún poblado llamado Villanueva en todo este trayecto. Si los periodistas hubieran tomado un mapa se hubieran dado cuenta de que les estaban tomando el pelo.

El final de la historia lo podemos leer en el número 127 de la revista Contenido:

Contenido también puede afir­mar que el «ovni» que dice haber fotografiado el PlatillosYPatranas señor Mateos Chanfreaud, y que el señor Ferriz declaró auténtico bajo su responsabilidad, efectivamente existe, y que nuestros redactores también lo vieron durante varios meses en diversos rincones de la redacción. Sólo que no era metáli­co, sino de cartón, ni su procedencia era extraterrestre: fue fabricado por un hijo de Omar Sagarci, el autor de Se publicó en»¦, para servir de ilustra­ción a un artículo de Contenido«¦

Esta breve historia se inició a me­diados de 1965, cuando el Consejo de Redacción se reunió para decidir qué ilustración llevaría el artículo Platillos y patrañas, de Juan José Morales, que se publicó en el número 31 de Contenido, correspondiente a diciembre del mismo 1965. Queríamos demos­trar lo fácil que resulta hacer trucos fotográficos para simular el vuelo de «ovnis» en el cielo, y Omar Sagarci informó que un hijo suyo era un há­bil fabricante de platívolos, los cuales hacía con modestos materiales: car­tón y unos cuantos popotes.

Al día siguiente, el «platívolo» ha­bía quedado listo. La foto se tomó, y fue publicada a toda página con un texto explicativo que dice: «El plati­llo de la foto es de cartón. Cuelga de un hilo azul -para que se confunda con el cielo (sobre el que se hizo flo­tar el artefacto)- amarrado a un palo de escoba que sostiene una persona situada de pie sobre una azotea».

FotoChanfreau2 Como en aquellos años Contenido estaba en sus comienzos y care­cía por completo de recursos técnicos, Omar Sagarci mandó revelar el rollo, que él mismo tomó, a la Foto Regis. Unos meses después de que apareció Contenido, un reportero de la re­vista Impacto llegó a nuestra redac­ción a consultar nuestro archivo, y cuando vio la foto del «platívolo» se echó a reír: alguien había ido a la re­vista y se las había presentado como auténtica. Sagarci recordó entonces que, en la Foto Regis, uno de los téc­nicos había demostrado un extrema­do interés por la foto, y que aún des­pués que le dijo cómo la había toma­do, pareció no creerlo y siguió con­vencido de que se trataba de la ima­gen de un platívolo auténtico.

Con el paso de los años, varios lectores de buena memoria nos infor­maban cada cierto tiempo que habían visto la foto de Contenido en las oficinas o las casas de diversos miem­bros de asociaciones esotéricas o plati­vólatras. Nosotros nos limitamos a encogernos de hombros y a sonreír. Pero ahora que las cosas han avanza­do más, no podemos seguir guardan­do silencio, no tanto para acusar de de­fraudadores a los señores Ferriz y Mateos como para asombrarnos de la increíble credulidad de los plativó­latras.

REFERENCIAS

Anónimo, Platillo volador fotografiado en el desierto de Chihuahua, El Sol de México, México, 26 de octubre de 1973.

Anónimo, Relata un mexicano cómo vio y fotografió un platillo volador, Novedades, México, 26 de octubre de 1973.

J. A., La increíble credulidad de los plativólatras, Contenido, No. 127, México, diciembre 1973, Pags. 62-66.

Macías y Pérez Salvador, Un «ovni» en los cielos de Chihuahua, Jueves de Excelsior, México, 26 de octubre de 1973.

Morales Juan José, Platillos y patrañas, Contenido, No. 31, México, diciembre de 1965.


[1] A los que rápidamente la maestra les puso su marca, para delimitar su territorio. Claro está que me refiero a que les puso una «marca de agua», como a todo el material que acostumbra subir a su página web. Manía heredada de su maestro Jaime Maussán, de quien ahora reniega.

[2] Un Volkswagen, según se lee en el Novedades y según se ve en las fotografías de la época.

[3] En El Sol de México y en Novedades leemos que iba a 120 kilómetros por hora.

[4] El Sol de México publicó: «En agosto pasado viajaba en mi auto de Camargo a Chihuahua. Corría a unos 120 kilómetros por hora»¦ También Novedades dice que salió de la ciudad de Camargo.

[5] Corrales acostumbra a traducir al inglés la mayor parte de la basura ufológica publicada en los países iberoamericanos. No se detiene un momento a analizar si los casos son verdaderos o no. Claro está que, ni tardo ni perezoso, Corrales publicó la historia de la fotografía Chanfreaud.

[6] Parece ser que el nombre completo es Colorada de Los Villanueva.