Archivo de la categoría: Astroarqueología

La revista Archaeology publica un dossier sobre engaños en arqueología

Engaños en arqueología, engaños y sitios extraños

4 de diciembre 2009

¡Falso! Una introducción a los descubrimientos dudosos por Brittany Jackson y Mark Rose

¿Por qué se hacen las falsificaciones? ¿Por qué la gente cae en los engaños? La codicia, el orgullo, la venganza, el nacionalismo, bromas, y credulidad mezcladas en un entorno arqueológico

Ocho casos clásicos por Brittany Jackson y Mark Rose

El ídolo mortal de Fawcett

Una falsa figurilla y la visión de un charlatán inspiran una loca búsqueda de la Atlántida en las selvas de Brasil

El engaño de Beringer

Fósiles extraordinarios e inscripciones: ¿Obras de la Naturaleza o de Dios? ¿O realizado por colegas celosos?

Las dos etapas de Tarragona

El «»Sarcófago de Hércules» fue rápidamente desmentido, pero 60 años más tarde, reaparece un fragmento, dado como auténtico en una destacada revista académica.

Walam Olum Hokum

El excéntrico erudito del siglo XIX Constantine Rafinesque compone una épica americana nativa

La tiara dorada de Saitaphernes

Después de que el Louvre expuso como un fraude la magnífica corona greco-escita, Israel Rouchomovski tomó un recodo

Buscando a los guerreros etruscos

La evidencia muestra que ser un gran historiador de arte no puede calificar para un trabajo de detective

Las notorias Calaveras

Una broma durante la fiebre del oro de California aviva durante décadas el debate académico y aún hoy tiene creyentes

¿Quién hizo el peroné de Praeneste?

Se reescribe la historia cuando el equipo del arqueólogo Wolfgang Helbig se encuentra con un falsificador

Más falsificaciones y engaños

El asunto Veleia: ¿Hallazgo o fraude en el país vasco español?

La leyenda de las calaveras de cristal

Cuando los gigantes vagaban por la tierra

El misterio de las reliquias de Michigan

Gold Dust y James Bond

Falsificación de piedras rúnicas

Diosas serpiente, diosas falsas

«Manos de dios» hicieron la obra del diablo

La saga de la princesa persa

Cazadores de Falsificadores

Kenneth Lapatin: habla de las falsificaciones

Jane MacLaren Walsh: cazando falsificaciones

Oscar Muscarella: el azote de la cultura de la falsificación

El Mercado de Arte (falso)

Forging Ahead O, cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar a eBay

Falsificaciones inundan el mercado

Falsificando arte africano

Sitios extraños y Pseudoarqueología

La conexión Bosnia-Atlantis

Seducciones de Pseudoarqueología

Pseudociencia en el Ciberespacio

Adiós a la Televisión

Libros falsos

Parque temático de los dioses

Camelot en Kentucky: Fantasías sobre los inicios de estados Unidos

http://www.archaeology.org/online/features/hoaxes/

Razonando, nuevo boletín escéptico

Razonando, nuevo boletín escéptico

clip_image002

Un nuevo boletín bimestral, de distribución gratuita, del grupo Escépticos.NET: Razonando.

Dirigido por Jorge Armando Romo, con la colaboración de mis amigos Lalo Marquez, y José Luis Aguilar. También participan Roberto Aguirre y Mauricio Anjáraz.

Se puede descargar en http://www.razonando.com/

Charlatanería arqueológica

CHARLATANERÍA ARQUEOLÓGICA[1]

Mario Méndez Acosta

BrasseurDeBourbourg Prácticamente, ningún campo del co­nocimiento científico humano está libre de los embates de la charlata­nería, y por supuesto, la arqueología y la etnografía no son la excepción. Nuestro continente ha sido un lugar particularmen­te atractivo para los forjadores de teorías irracionales, relacionadas con la supuesta intervención de otras culturas del mundo ­y hasta de visitantes extraterrestres- en el desarrollo de las grandes civilizaciones americanas.

Sin falta, en todas estas especulaciones se refleja la convicción de que la raza indígena era, y es aún, incapaz de crear por sí misma algún tipo de cultura avanzada -o de levantarse en armas en forma organiza­da, si a esas vamos-. Tal expectativa racista resulta particularmente incapaz de enten­der, por ejemplo, la grandeza de los mayas del Antiguo Imperio, que para muchos es­tudiosos de la historia tenían la civilización más avanzada del planeta alrededor de los siglos V y VI de nuestra era, una época en la que Europa se debatía en la barbarie y la India y China pasaban por un periodo de decadencia temporal.

DiegoDeLanda Casi todas esas creencias se han arro­pado con un manto de misticismo trasno­chado, de tipo esotérico y ocultista, y siempre eurocéntrico. Ya desde el siglo pasado, el abate Brasser de Bourbourg-Charles Etienne, autor de la Historia de las Naciones Civilizadas de México y América Central antes de Cristóbal Colón-, utilizan­do el llamado alfabeto maya del obispo Diego de Landa, descifró a su manera el Códice Troano o Tro-Cartesiano, y obtuvo una imaginativa historia acerca de la des­trucción por explosiones de un lugar llama­do Mu. De ahí, surgió la leyenda del continente perdido de Mu, que pronto se fundió con las de otros continentes extra­viados, como la Atlántida, y Lemuria, y pasó a formar parte del canon del movimiento teosófico que fundara Madame Blavatsky.

No obstante, resulta ser que el alfabeto de Landa -aquél notorio obispo de Yuca­tán que quemó todos los códices mayas que pudo en el siglo XV-, es totalmente inútil. El obispo ignoraba que la escritura maya no es alfabética sino ideográfica. El alfabeto confeccionado por Landa no inclu­ye ni la centésima parte de los signos co­nocidos actualmente.

Blavatsky A partir de esta base equivocada, se inventó una absurda mitología acerca del origen de los mayas, la que a pesar de todo sigue siendo impulsada en nuestros días, sobre todo por el autor británico James Churchward, creador de varios fantasiosos libros sobre el continente de Mu.

En la actualidad, florecen algunos auto­res de éxitos seudocientíficos de librería que proponen diversas supercherías acerca de las civilizaciones americanas. El más conocido es el escritor suizo racista Erich von Daniken, quien claramente señala en sus libros y películas que tanto las construccio­nes prehispánicas como las colosales rui­nas de Zimbabwe, en África, no pudieron haber sido edificadas por razas degeneradas como los indios americanos o los ne­gros africanos. Por el contrario, tales obras tuvieron que haber sido erigidas por extraterrestres, a los que Daniken imagina altos, rubios y de ojos claros.

Churchward Por ejemplo, en el caso de México, von Daniken señala que los atlantes de Tula representan las efigies de los astronautas extraterrestres, con todo y sus cascos espaciales -correspondientes al penacho estilizado que portan las estatuas- y sus pistolas de rayos -que en realidad son las llaves del tem­plo que resguardan cada uno de ellos.

Von Daniken, quien recientemente ha reiterado sus teorías en una especie de canto del cisne literario que se titula «¿Me he equivocado?», nos informa que los cenotes de la península yucateca, origina­dos en realidad a causa de la cavitación y desplome de los techos de los cauces sub­terráneos de los ríos que cruzan el poroso subsuelo de la región, se formaron, según él, … gracias a la acción demoledora de los chorros de escape que impulsaban las na­ves interestelares de esos extraterrestres bienhechores. Ello explica, según Daniken, la forma circular de los grandes y profun­dos estanques. De paso, atestigua el can­dor del escritor suizo, que cree que naves de tales civilizaciones aún funcionan con combustibles químicos.

Daniken En América del Norte, EU y Canadá en especial, actúa con buena fortuna otro autor de panfletos seudocientfficos de gran éxito de ventas que se llama Barry Fell. Según él, se han detectado vestigios arqueológicos a todo lo ancho del continente, que atestiguan que durante la Antigüedad y la primera mitad de la Edad Media, esa enorme región era visita­da con regularidad por docenas de expedicio­nes organizadas ya sea por los antiguos egipcios, los fenicios, los cartagineses, los he­breos, los griegos, los romanos, los celtas, los vikingos, los chinos, etc.

Para Fell, Norteamérica era un verda­dero emporio comercial, el cual fue recorri­do por mercaderes de todo el mundo. La evidencia arqueológica que ofrece Fell ha sido examinada con asombro divertido por verdaderos arqueólogos e, invariablemen­te, se ha demostrado que está falsificada o que es imaginaria, generalmente se trata de huellas en el suelo de roca, o en los cantiles, del paso de los glaciares durante la más reciente edad del hielo. Nunca se ha presentado algún artefacto o una reli­quia tangible; sólo presenta inscripciones en la roca, siempre ilegibles o bien incon­sistentes con la época en que supuesta­mente fueron grabadas.

BarryFell Desde luego, el hecho de que no exis­ta ningún recuerdo histórico en el viejo mundo de tan numerosas y regulares ex­pediciones a América no desanima a Barry Fell. Tampoco puede, o le interesa, explicar por qué motivo el intenso intercambio comercial cesó súbitamente después del tiem­po de los vikingos. Cosas secundarias como los hechos y la realidad generalmente no preocupan a los buenos charlatanes.


[1] Ciencia y Desarrollo, Vol. 21, No. 125, noviembre/diciembre 1995, Pág. 105.

Último libro de von Däniken (al menos eso es lo que esperamos)

clip_image002Erich von Däniken afirma que tras haber leído cientos de textos antiguos está listo para declarar que la historia de la humanidad no es más que lo que las religiones del mundo proclaman, y que él tiene las pruebas.

En su History Is Wrong, Erich von Däniken echa una mirada al fraudulento Manuscrito Voynich, que, según Däniken, ha desafiado todos los intentos de descifrado desde su descubrimiento, y hace algunas revelaciones sobre el intrigante e igualmente increíble Libro de Enoc.

Von Däniken vuelve a ocuparse de la historia de un laberinto subterráneo perdido en el Ecuador y dice que es el hogar de una extensa biblioteca de miles de paneles de oro.

Relaciona esta biblioteca no sólo con el Libro de Enoc, sino también con los mormones, que han pasado décadas buscándola, creyendo que contienen la historia de sus antepasados (en realidad lo que han estado buscando es el Libro del Ángel Moroni).

El suizo ataca a los arqueólogos y vuelve a afirmar que las líneas de Nazca son pistas de aterrizaje.

Después del fracaso de su «Disneylandia extraterrestre» a Däniken no le ha quedado otra más que refritear y reciclar sus viejos libros.

Detalles del libro:

Paperback: 224 páginas

Editor: New Page Books (Agosto 1, 2009)

Idioma: Inglés

ISBN-10: 1601630867

ISBN-13: 978-1601630865

Murió John A. Keel

Murió John Alva Keel

JohnKeel1 A los 79 años, el mítico escritor de ficciones, John A. Keel dejó de existir el 3 de julio de este año. Sus últimos momentos los pasó en el Hospital Monte Sinaí en New York City a donde fue trasladado, luego de complicaciones, desde su departamento en Upper West Side.

Keel (Alva John Kiehle) nació el 25 de marzo de 1930 en el estado de Nueva York. Comenzó a escribir bajo el pseudónimo de John Keel a la edad de 12 años. Su primer artículo fue para una revista de magia.

En su juventud se mudó a Greenwich Village y comenzó a colaborar en revistas para caballero. Su primer libro fue (¿quién lo diría?) de corte escéptico. Era la crónica de su viaje a la India en busca de magos y faquires. El libro se llamaba Jadoo (Fue traducido al español en México por Editorial Novaro como Jadu, los misterios del oriente) y desenmascara trucos como el de la cuerda india o de los faquires enterrados. Este sería su primer éxito ya que fue editado en una serie publicada por una revista para caballeros.

Luego vendría una novela, The Fickle Finger of Fate (1966). Por esta época comenzaría a publicar en la Flying Saucers Review, inglesa, y en Saga, americana, sus primeras investigaciones sobre ovnis.

En 1967 publica su clásico artículo sobre los hombres de negro, UFO Agents of Terror, en la revista Saga y luego seguiría su trabajo sobre el Mothman (The Mothman Prophecies) y sobre el origen paranormal de los ovnis (UFOs: Operation Trojan Horse, también traducido al español por editorial V Siglos, México).

Tres años atrás sufrió un ataque al corazón (13 de octubre del 2006) y fue ingresado en el Lenox Hill Hospital de la ciudad de Nueva York para ser intervenido quirúrgicamente (16 de octubre). Finalmente fue enviado a un centro de rehabilitación el 26 de octubre.

Bibliografía

Jadoo, Tower, 1957, New York

The Fickle Finger of Fate, Fawcett, 1966, Greenwich.

UFOs: Operation Trojan Horse, G. P. Putnam»™s Sons, 1970, New York.

Strange Creatures From Time and Space, Fawcett Gold Medal, 1970, Greenwich.

Our Haunted Planet, Galde Press, 1971, Lakeville.

The Mothman Prophecies: An Investigation into the Mysterious American Visits of the Infamous Feathery Garuda, Saturday Review Press / E. P. Dutton, 1975, New York

The Eighth Tower, Saturday Review Press / E. P. Dutton, 1975, New York.

Disneyland of the Gods, Amok Press, 1988, New York.

The Complete Guide to Mysterious Beings, Bantam Doubleday Dell Publishing Group, 1994, New York.

The Best of John Keel, Galde Press, 2006, Lakeville.