Cuando los ovnis se disfrazan de señales de tráfico

CUANDO LOS OVNIS SE DISFRAZAN DE SEÑALES DE TRÁFICO

Recientemente Vicente Juan Ballester Olmos nos recomendó el sitio del crítico de la ufología Wim van Utrecht, un belga viejo amigo de Perspectivas Ufológicas. Una de las páginas de su excelente caelestia, se ocupaba del caso de una fotografía ovni tomada en 1975 en Andorra.

Mientras iba leyendo recordé el caso de la fotografía ovni de Williamette Pass, Oregon. De hecho Wim lo menciona al final de su artículo.

Las fotos de Andorra y Oregon son excelentes ejemplos de cómo los ufólogos tergiversan las cosas con tal de que se ajusten a sus creencias. También ejemplifica el hecho de cómo los objetos más banales son confundidos con “ovnis” (caso Andorra) y cómo testigos supuestamente confiables, pero que insisten quedar en el anonimato, tratan de engañar a los ufólogos y lo consiguen (caso Oregon).

Veamos primero el artículo de Wim van Utrecht:

Ovni girador fotografiado durante el despegue

En 1975, varios periódicos en lengua neerlandesa publicaron la historia de una notable fotografía tomada en Pas de la Casa, un resort de vacaciones en Andorra, el pequeño principado en el corazón de los Pirineos, escondido entre Francia y España. Citamos del periódico dominical belga Zondagsblad:

“Los Platillos volantes no existen”, eso es lo que el matrimonio holandés R. y W. D. M. de Waddinxveen habían creído siempre. Pero desde sus vacaciones en España este mes, sus creencias recibieron un duro golpe, pues ahora la pareja carga con una fotografía que muestra un objeto inexplicable.

El 1 de julio de este año, la pareja salió con sus dos hijos a un viaje de un mes hacia España. En su camino a la Costa Dorada, la familia pasó la noche en Andorra. El clima era excelente, no había una sola nube en el cielo, y la familia estaba disfrutando de la vista panorámica. R. D. M. había traído su vieja cámara para hacer unas fotos de las vacaciones y era tan bello que quiso tomar una foto para llevarla a casa. Ella tomó una foto desde el vehículo en movimiento. A su llegada al destino final de su viaje, Calafell, el padre D. M. llevó el rollo a la tienda local de fotos. Las fotos estarían al día siguiente.

La señora D. M.: “Cuando llegamos allí un día más tarde para recoger las imágenes, el fotógrafo actuaba muy extraño. Mientras buscaba nuestras imágenes, nos contó que habíamos fotografiado un ovni. Nos miramos el uno al otro y empezamos a reír. No podía ser verdad, no habíamos visto nada. Pero cuando nos mostró la imagen de los Pirineos, en donde de hecho había una extraña contracción en la imagen que no podíamos explicar. Cuando hice esa foto, yo no vi nada especial, ni había nadie en el coche”.

W. D. M.: “No podíamos creer a nuestros ojos. En poco tiempo todos en Calafell supieron de la imagen. Todo el mundo quería verla, pero nadie podía decirnos lo que era. Al final nos hastiamos por toda la atención”.

La “Foto ovni de Andorra” escaneados directamente del periódico dominical belga Zondagsblad.

De regreso a Holanda, la fotografía, tomada con una cámara barata de un año, se mostró a los amigos, familiares y expertos ovni. Algunos especularon sobre los posibles motivos por los que este objeto no habría sido descubierto visualmente. Las explicaciones oscilaban entre “los objetos del espacio exterior son invisibles a simple vista porque tienen un campo magnético alrededor de ellos” a “la radiación ovni influye en la emulsión de la película fotográfica”.

El documento incluso llamó la atención de la Fuerza Aérea de los Países Bajos, que lo imprimieron en la portada de su publicación oficial De Vliegende Hollander. En un artículo de dos páginas la Fuerza Aérea, se refirió al objeto desconocido como “un extraño fenómeno que, al parecer, acaba de despegar”.

El conocido psíquico holandés Gerard Croiset examinó la foto y llegó a la conclusión de que representa un objeto metálico girando rápidamente. No tenía idea qué era el objeto, pero confiaba en que adentro no había criaturas vivientes. Antes de su muerte en 1980, Croiset había construido una sólida reputación de curandero, consultor de la policía sobre personas desaparecidas y psicometrista (una persona que puede leer información de un objeto sosteniéndolo en sus manos).

Referencias

Anónimo, Op vakantiefilm stond een UFO, Zondagsblad, No. 1400, 1975.

Hovinga Henk, Raadsels rond-point UFO-foto, Televizier, diciembre de 1975.

Anónimo, De luchtmacht es haar ‘UFO’s, Tijdschrift voor Ufologie, Vol. 1, No. 6, noviembre diciembre de 1975.

Evaluación

La intuición de Gerard Croiset es bastante precisa, por lo menos en lo que respecta a su declaración en relación con el aspecto metálico del objeto y la ausencia de seres vivos. No obstante en lo que respecta al movimiento giratorio, está lejos: una investigación realizada por el ahora desaparecido grupo ovni holandés NOBOVO (1) reveló que el ovni no es más que… una señal de tráfico.

Ya en agosto de 1975, expertos fotógrafos de los laboratorios de Kodak en Rijswijk, Holanda, habían sugerido que la foto mostraba el reflejo de una señal de camino, tal vez un reflejo de la parte superior de la ventana medio abierta, o fuera del espejo derecho del auto. Los investigadores de NOBOVO fueron más categóricos. Para ellos no puede haber duda: el objeto es una señal de carretera fotografiada directamente desde un vehículo en movimiento lento (se calcula que la velocidad del coche no era mayor a 35 kilómetros / hora o 22 millas / hora) (2). Sin embargo la señora D. M. está absolutamente segura de que no había señales de tráfico en el largo y sinuoso camino en donde tomó su imagen. En julio de 1977, R. Friso, un miembro de NOBOVO viajó a Andorra con la esperanza de resolver el asunto de una vez por todas. Y así lo hizo. Friso descubrió la existencia de una señal de caminos triangular de bordes rojos y una flecha curva pintada de color negro sobre una superficie blanco amarillenta en el punto exacto desde donde la señora D. M. había tomado su foto “ovni”.

¡El culpable! Esta imagen de R. Friso, miembro de NOBOVO no deja lugar a dudas en cuanto al origen del objeto no identificado en la foto tomada en el mismo lugar dos años antes por la señora D. M. (© R. Friso / NOBOVO – foto escaneada de Tijdschrift voor Ufologie, Vol. 3. No. 17)

Existen varias imágenes más de presuntos ovnis que resultaron ser fotografías de señales de tráfico tomadas involuntariamente desde vehículos en movimiento. Un ejemplo clásico es el Diamond Peak, Oregon foto (para más detalles, véase: Willamette Pass – November 22, 1966).

Nuestra opinión

Este es un claro caso de error de identidad. El objeto en la imagen fue identificado positivamente como un signo de carretera. La sombra en la esquina inferior izquierda debería haber dejado en claro inmediatamente que lo que estamos tratando aquí es una parte relativamente pequeña, triangular, que se apoya sobre un objeto sólido.

Notas y Referencias

[1] NOBOVO son las siglas de Nederlands Onderzoek Bureau voor Ongeïdentificeerde Vliegende Objekten (Oficina holandesa para la investigación de objetos volantes no identificados).

[2] Friso R., Verkeersbord-‘UFO’ in Andorra is er nog..!, Tijdschrift voor Ufologie, Vol. 3, No. 16, July-August 1977 y Tijdschrift voor Ufologie, Vol. 3, No. 17, September-October 1977.

http://www.caelestia.be/pdlc.html

El caso de Oregon ocurrió el 22 de noviembre de 1966 cerca de Williamette Pass y el protagonista fue un supuesto doctor en bioquímica que prefirió esconderse en el anonimato.

Este “doctor”, de 50 años, se encontraba escalando el Diamond Peak y llevaba una vieja cámara Kodak 35, con intención de tomar vistas del paisaje.

La cámara tenía un rollo de película Panatomic X con 20 exposiciones. El “doctor” ya había tomado ocho fotos. Luego tomó otras dos a lo largo del trayecto. ”De pronto, -escribe el fotógrafo profesional y ufólogo Adrian Vance -, algo apare­ció frente a él, por lo que con la cámara ante sus ojos oprimió instintivamente el obturador, pero no tuvo la seguridad de haber visto algo porque el fenómeno desapareció tan rápida­mente como apareció”.

La foto tomada en Willamette Pass en Nov. 22, 1966.

Vance informa en su primer artículo aparecido en la Petersen’s PhotoGraphic Magazine, y posteriormente reproducido en la Flying Saucers Review, que la cámara funcionaba irregularmente: “el obturador sufre de una enfermedad común a los modelos con el obturador entre el lente. El fluido lubricante se transforma en algo pa­recido a un adhesivo y las velocidades disminuyen. El síntoma es especialmente notable cuando la cámara está fría, como cuando se tomó el cuadro No. 11, que muestra lo que el hombre recuerda haber visto. Pero en esa pla­ca hay tres objetos en vez de aquél que el tes­tigo insiste haber observado. La diferencia en­tre lo que el hombre vio y lo que registró la cámara ha convertido a esta fotografía – en los círculos ufológicos especializados – en una de las más controvertidas de los últimos años. Sin embargo, la calidad de la foto y la probidad del testigo han mantenido invariable la importancia de la cuestión, sin que hasta el presente se haya encontrado explicación algu­na al caso”.

Se supone que el testigo envió u foto a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos por conducto de un conocido de la Reserva. Según los ufólogos la respuesta fue que se trataba de tres objetos de los que se utilizan en el tiro al platillo. No se si esta versión sea verdadera pero no he encontrado referencias en los archivos del Libro Azul.

Luego envió la foto al National Investigation Committee on Aerial Phenomena, NICAP (Comité Nacio­nal de Investigaciones de Fenómenos Aéreos). Ahí fue analizada por Stuart Nixon quien concluyó que era trucada: ”Esperamos cerrar el caso sin un estudio adicional”.

Al parecer el “doctor” era amigo de una de las socias del NICAP, la señora Idabel Epperson, directora de la rama del Sur de California del NICAP. Ésta le envió la foto a uno de sus investigadores, el fotógrafo Adrian Vance. En su análisis Vance escribe:

“Teniendo en cuenta (por la estela inferior de vapor) que el objeto parece estar elevándose verticalmente de ese claro, disponemos de dos razones para aceptar la cifra de 300 pies – 91.5 metros – para la distancia. Y si revisamos la ecuación ante­rior para calcular el tamaño del objeto, tenemos la siguiente conversión:

“300 pies x 12 pulg/pie x 0.124 pulg. = 268 pulg. 2 pulg. alcance focal (tamaño de imagen) ó 22.3 pies – 6.8 metros -(diámetro del objeto).

“Sea lo que fuere, este Ovni está definitiva­mente fuera de la clase de los objetos usados en el tiro al platillo y es probablemente dema­siado grande como para ser lanzado por bro­mistas. Este simple análisis contraría las con­clusiones de la Fuerza Aérea y del NICAP. Este último nunca trató de explicar la fotografía, sino que se centró en el hecho de que el hombre vio una cosa y fotografió otra…

“En el momento en que apareció, el objeto fue visto por un hombre con un sistema visual que estaba funcionando en ciclos de 1/30 avo de segundo y por una cámara colocada a 1/100 de segundo, y f/8, cargada con película Panatomic X. Pero, como apuntamos más arriba, el obtu­rador no estaba funcionando a la velocidad indicada. Para determinar la velocidad real de funcionamiento recurrimos al densitómetro, que indicó que el cielo – en el negativo No. 11 – era cuatro veces más denso que en los restantes negativos de la misma tira de película. Esto im­porta un error de dos puntos que lleva la velo­cidad a alrededor de 1/30 avo de segundo. Esta velocidad es también consistente con la falta general de claridad de la fotografía, ya que 1/30 de segundo es justo el doble del intervalo nor­malmente recomendado para la fotografía manual”.

Vance llega a las siguientes conclusiones:

“La secuencia de los sucesos registrados se­ría – entonces – ésta: 1) El obturador se abre y el objeto es registrado en una primera posición con una estela inferior de vapor; 2) El objeto desaparece y reaparece en la segunda posición, pero tiene un tamaño aparente menor; 3) El objeto desaparece, sin borrón o movimiento apa­rente, y reaparece en la tercera posición con un tamaño visiblemente mayor. El obturador se cierra.

“Es evidente que el objeto, o cambió de volu­men o se movió primeramente hacia atrás y después hacia adelante, superando en este último caso la posición originaria. Presumiendo que el objeto se desplazó, y que se hallaba a 300 pies en la posición final, las distancias rela­tivas correspondientes a las dos primeras posi­ciones serían las siguientes: 324 pies – 98.8 metros – en la pri­mera posición y 348 – 106 metros – en la segunda.

“Teniendo en cuenta que el diámetro estimado es de 22.3 pies, parecería que el objeto se movió “un espacio” hacia arriba y atrás al ir de la primera a la segunda posición; y un espacio hacia arriba y dos hacia adelante al moverse de la segunda posición a la tercera. La imagen del objeto en la segunda posición enca­ja justo entre las imágenes correspondientes a la primera y tercera posición, lo que confirma que el objeto se movía ¡con increíble precisión!

“Puesto que el obturador estuvo abierto 0,03 segundos y cada imagen parece ser de igual densidad, el objeto aparentemente fue visible 0.01 segundo en cada posición. El testigo pro­bablemente percibió un solo objeto en un punto determinado ya que su retina reunió una impre­sión borrosa de “algo” que apareció en el lugar, pero su recuerdo seria impreciso y poco claro, de la misma manera que el espectador de la mencionada película de “cuadros diferentes” sólo puede recordar uno o dos cuadros de la película, especialmente llamativos o provoca­tivos.

“La fotografía indica que este proceso de apa­rición y desaparición es no instantáneo. Los bordes del objeto son relativamente tenues y la parte inferior oscura es más negra en el centro. La luz del fondo pasa a través del centro por un periodo de tiempo menor que a través de los bordes.

“¡A nuestro juicio, esta fotografía es una prueba concreta de que un objeto puede hacerse desaparecer y reaparecer en otra ubicación!”

¡Wow! ¡análisis científico impresionante! ¿O no?

Recuerdo haber leído a Jacques Vallee, a John A. Keel y a Joseph A. Hynek referirse a esta foto. No se quién de los dos primeros mencionaba viajes en el tiempo que hizo este ovni para estar en tres lugares al mismo tiempo. Hynek decía que los escépticos se reían y se reían pero que el tema reclamaba trabajo y más trabajo. Pero lo que todos ellos destilaban era pseudociencia.

Irwin Wieder, un físico americano propietario de muchas patentes en el campo de la biotecnología, decidió investigar esta foto: ¿es posible fotografiar algo distinto a lo que se observa? ¿puede un objeto estar en tres lugares distintos al mismo tiempo?

Una versión condensada de su trabajo y la presentó en el congreso del Center for UFO Studies, en Chicago en 1981. Wieder se dio cuenta que la foto se parecía haberse tomado desde un vehículo en movimiento. Pensó que podría tratarse de un objeto cercano a la cámara y por lo tanto el tamaño estimado por Vance – 6.8 metros – debería estar equivocado.

Comenzó a tomar fotos de señales de tránsito desde su automóvil en movimiento. Hizo varias pruebas conduciendo a distintas velocidades y utilizando cámaras con distintas aberturas y diferentes velocidades. Después de una docena de intentos el resultado fue sorprendente.

En una de las fotografías desde un automóvil en marcha, la señal de tráfico presentó semejanzas sospechosas con el “ovni”, en particular con respecto al “arrastre” vaporoso del objeto. El texto en el tablero, junto con las líneas es borroso y dibujan rayas oscuras y claras. Por último, un poste que sobresale y un poco de nieve dieron la ilusión perfecta de convexidad.

Foto de una señal de tránsito tomada desde un carro en movimiento. Note que el poste se transforma en una raya vaporosa. Foto International UFO Reporter.

Wieder dijo que, conociendo el tamaño del tablero, la longitud focal del lente de la cámara, y el tamaño de la imagen en el negativo original, se pudo calcular una distancia de unos sesenta pies – 18.3 metros – entre el “fotógrafo”, y el tablero, una distancia confirmada por mediciones sobre el terreno.

Es decir, lo que el “doctor” fotografió fue una señal de tránsito desde un auto en movimiento. El “doctor” engañó a los ufólogos al decir que había visto un ovni y lo había fotografiado desde una posición fija. Los ufólogos retorcieron sus cálculos para que se ajustaran a sus creencias en vehículos que “pueden viajar en el tiempo para aparecer en tres lugares distintos en una misma fotografía”.

En cierta ocasión, luego de mucho discutir, un testigo ovni aceptó que lo que se veía en la foto que le mostraba a Hynek era una nube, pero sin dejarse vencer dijo: “el ovni está detrás de la nube.

Foto de una réplica del panel original cubierto con nieve desde un carro en movimiento. Foto International UFO Reporter.

Lo que se ve en los videos del supuesto “ovni del eclipse” es el planeta Venus que ocupaba justo esa posición en el cielo. Pero Maussán afirmó que el ovni estaba delante de Venus.

Tal vez algún ingenuo (o necio) pudiera decir algo parecido: el ovni estaba delante (o atrás) de la señal de tránsito.

Hynek tenía razón, los escépticos nos seguimos riendo y riendo.

Referencias

Hynek Joseph Allen, The UFO Phenomenon: laugh, laugh, study, study, Technology Review, No. 83, julio 1981, Pags. 50-58.

Nixon Stuart, Oregon photo fails validation test, UFO Investigator, noviembre 1971, Pag. 3.

Nixon Stuart, Oregon photo still in doubt, UFO Investigator, agosto 1972, Pags. 2-4.

Nixon Stuart, Postscript on the Oregon photo­graph, UFO Quarterly Review, enero. 1973, Pags. 18-24.

Petrakis Perry, A l’épreuve du temps…, Phénomèna La revue des phénomènes OVNI, No. 20, mars-avril, 1994, Pags. 16-17.

Randles Jenny, UFOs and how to see them, Sterling Publishers, New York, 1992, Pags. 60-63.

Utrecht Wim van, Spinning UFO photographed during take-off, http://www.caelestia.be/pdlc.html Julio 2007.

Vance Adrian, UFOs and the Oregon photo, Petersen’s PhotoGraphic Magazine, No. l, enero, 1973, Pags. 35-37, (reproducido en Flying Saucers Review, Londres, marzo-abril 1973, Pags. 3-6.)

Vance Adrian, UFOs, the eye and the camera, Barlenmir House, New York, 1977, Pags. 23-57.

Wieder Irwin, The Willamette Pass Oregon photo revisited: an explanation, Journal of Scien­tific Exploration, No. 7, 1993, Pags., 173-198.

Wieder Irwin, The Willamette Pass photo ex­plained, International UFO Reporter, vol 18, No 6, noviembre – diciembre 1993, Pags. 18-­19.

7 pensamientos en “Cuando los ovnis se disfrazan de señales de tráfico”

  1. hola cuando lean este mensaje porfavor mandanmen alguna foto a mi correo electronico por que m interesa mucho todo lo qque se refiere a este tema chau

  2. Es asombroso como puede uno llegara confundirse con situaciones tan cotidianas y llegar a crear panico o mala informacion; aun así no se puede desconocer que por unas pocas casualidades o por muchas manipulaciones no e4xistan aquellas formas extraordinarias de vida que no estan acompañando en sus multiples formas a todos los humanos.

  3. no creo muy bien si exsintes si o
    no pero me gustaria que comenten
    nuevas fotos estas fotos no le dicen
    nada a nadie y nose nota nadaa
    pongan algo que se note asi bemos si es verdad y pongan
    videos ¡ADELANTE CHAU!

  4. Yo no sé si creer o no pero algo extraño pasa.
    Además ya empieza la invasión de los ovnis.
    En fin.Deberíais investigar más.Pero empezar desde
    el origen de esto y todos saben donde es.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.