Anatomía de una bestia. Libro sobre el Bigfoot

Creyentes del Bigfoot: fe y engaño

Por Jeff Baker, The Oregonian 16 de abril de 2009

AnatomiaBestia Después de que murió Ray Wallace en 2002, sus hijos, revelaron que él tenía un par de pies de madera tallada que utilizó para pisar en todo el bosque en el norte de California, dejando huellas que dijo pertenecían al Bigfoot.

La divulgación debería haber sido un golpe para los cazadores del Bigfoot de todo el mundo, porque las historias de Wallace acerca de un humanoide enorme y peludo están relacionadas con el inicio del mito del Bigfoot. Si Wallace era un bromista, ¿no debería hacer que los que creen en el Bigfoot lo pensaran dos veces?

«Usted no va a sacudir a estas personas», dijo Michael McLeod. «Ellos no quieren admitir nada. Niegan que Wallace tuviera algo que ver con el Bigfoot».

McLeod entrevistó a Wallace antes de su muerte y Wallace le contó que el Bigfoot «puede lanzar piedras, como una bala y matar a ciervos y alces a trescientos pies de distancia». Wallace le mostró un álbum con los gritos del Bigfoot que había grabado. McLeod dice en su nuevo libro «Anatomy of a Beast: Obsession and Myth on the Trail of Bigfoot,» que la portada del álbum, mostraba un Bigfoot y un puma que posaban juntos en un claro del bosque.

McLeod es un escritor y documentalista que trabajó para KGW (8) en los días en que aún no existía el video. Una de sus primeras asignaciones fue ir a Skamania County, Washington, para entrevistarse con algunos testigos de avistamientos del Bigfoot alrededor de Beacon Rock. Alguien disfrazado con un traje de mono había engañado a algunas personas, pero más tarde empezó a preguntarse acerca de la famosa película de Roger Patterson, filmada en Bluff Creek, California, muy cerca de donde Wallace dejó sus primeras huellas.

Patterson y su famosa película – que incluye una imagen de un Bigfoot, captados en medio del terreno, mirando directamente a la cámara – es el punto de partida para el libro de McLeod. Él comenzó a investigar la forma en que Patterson hizo la película y quedó cautivado por el lado humano del mito del Bigfoot, las personas que se obsesionaron con la criatura y la convirtieron en el punto focal de su existencia, es uno de los primeros ejemplos de pseudociencia. La gente quiere creer en algo – el Yeti, Bigfoot, el monstruo de Loch Ness – y selectivamente usa evidencias para apoyar sus creencias sin tener en cuenta nada que lo contradiga.

Los escépticos señalan que Patterson se propuso encontrar y filmar al Bigfoot y lo hizo, a plena luz del día. McLeod hizo una profunda investigación para confirmar, a su satisfacción, que los amigos de Patterson en Yakima sabían todo acerca de sus planes sobre el Bigfoot y probablemente más de uno de ellos se vistieron con un traje de mono para la película.

En cuanto al Bigfoot «nunca ha habido ninguna prueba física, o de cualquier otro tipo» para demostrar su existencia, dijo McLeod. «Es folklore. Muchas personas se han equivocado en lo que han visto, y otros han hecho falsificaciones».

Dicho de otra manera, McLeod dijo que «la ufología» son tonterías, pero no desecho totalmente la posibilidad de que allá afuera, en alguna parte, haya extraterrestres. Es un gran universo. Pero la idea de una bestia de 8 pies de altura y 700 libras, caminando a través de los bosques del Noroeste del Pacífico, es ridícula.

http://blog.oregonlive.com/books/2009/04/bigfoot_believers_faith_and_fa.html

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