Y siguen en Cancún los divinos despojos

ESCRUTINIO

Y siguen en Cancún los divinos despojos[1]

Juan José Morales

Como hemos comentado varias veces en esta columna, en Quintana Roo la congregación de los Legionarios de Cristo «”o Millonarios de Cristo, como los bautizó el ingenio popular debido a sus trapacerías»” se ha dedicado a invadir valiosos terrenos urbanos, especialmente en Cancún, so pretexto de construir capillas y templos.

Desde luego, los vecinos afectados no ven con buenos ojos tan terrenales ambiciones, pero generalmente no les queda más que soportar los sacerdotales abusos, ya que pese a sus protestas las autoridades nada hacen para evitarlos. Pero vecinas de la Supermanzana 200 decidieron iniciar una firme acción legal ante el despojo de una porción del parque de dicha Supermanzana, donde se construyó la llamada capilla de San Pablo Apóstol.

imageEsta es la capilla de San Pablo Apóstol que los Legionarios de Cristo construyeron ilegalmente en un parque público de Cancún, privando así a niños y jóvenes de un área que debía destinarse a su recreación y esparcimiento. De igual manera, la nada cristiana legión se ha adueñado de muchos otros valiosos terrenos en esa ciudad.

Para el juicio, contaron con el apoyo de la asociación Ombligo Verde, la misma que hace años rescató el gran espacio público de que intentó adueñarse la legión en pleno centro de Cancún. Y aunque muchos dijeron que era inútil enfrentarse contra el poder económico y político de esa congregación fundada por el drogadicto y pederasta Marcial Maciel, después de tres años de una batalla legal las defensoras de la comunidad finalmente triunfaron al ganar dos amparos en otros tantos juzgados y tres recursos en un tribunal colegiado.

Como resultado, en marzo de este año la jueza tercera de distrito ordenó al Síndico del Ayuntamiento de Benito Juárez recuperar el terreno en cuestión. Pero el síndico, Guillermo Andrés Brahms González, hizo caso omiso. Nuevamente hubo que ordenarle hacer cumplir la sentencia, que no deja lugar a dudas en cuanto a que en un plazo no mayor de cinco días hábiles el síndico debería iniciar el procedimiento necesario para la recuperación del inmueble. Sin embargo, Brahms «”en evidente complicidad con el presidente municipal, Paul Carrillo«” recurrió a lo que en la jerga de los abogados se conoce como una chicanada: para simular que obedecía las instrucciones del juez, inició un nuevo juicio contra los legionarios, como si el asunto no fuera ya cosa juzgada ni existiera un fallo definitivo.

La maniobra es evidente. De esta manera, el ayuntamiento sigue enredando y prolongando el asunto, y mientras tanto el terreno sigue en poder de quienes ilegalmente lo ocuparon. Más todavía: es casi seguro que, como a menudo se acostumbra, las autoridades se las ingeniarán para perder el nuevo juicio y nunca recuperar el inmueble.

Al denunciar estos hechos, el presidente de la asociación Ombligo Verde, el físico Tulio Arroyo Marroquín, señaló que tanto el síndico Brahms como el director de Ecología municipal, Felipe Prisciliano Villanueva Silva «”quien actúa en contubernio con él»” provienen del llamado partido verde, que mediante la compra de votos obtuvo la presidencia municipal de Cancún. Es de temerse, entonces, que el futuro ayuntamiento, al igual que el actual, encubra y solape a los ensotanados invasores y continúe el despojo de parques públicos.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 30 de agosto de 2016

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