Cielos despejados por Matías Morey Ripoll

Cielos despejados

clip_image002Un ufólogo es quien practica o hace ufología. Hasta aquí, muy bien. Más difícil es saber qué es la ufología (o la ovnilogía, si ustedes prefieren, porque ni en eso nos ponemos de acuerdo) y cómo puede hacerse, si es que existe una manera concreta de llevarla a cabo. Entre los pocos consensos que existen en el seno de la ufología, seguramente uno de los más extendidos es que no hay forma de concretar esta cuestión: cada maestrillo tiene su librillo, y se suceden generaciones enteras de investigadores que se dedican a inventar la rueda en cada ocasión que tienen, a repetir ideas ya desacreditadas, o a aplicar métodos que no conducen a ningún sitio. Todo ello en medio de una diversidad de opiniones, posturas o hipótesis que (al menos en los tiempos en que más se prodigaban) desorientaban fácilmente a quien se asomaba por vez primera a este oscuro rincón del conocimiento humano. Uno podría pensar, siendo benévolo, que este rasgo adolescente era una disfunción temporal propia de un campo del saber relativamente nuevo y aún en formación. Pero el paso de los años ha demostrado que la enfermedad apenas ha remitido, y que los males del pasado se repiten una y otra vez en el presente. Ahora bien, el tiempo transcurrido no ha sido totalmente en balde, porque, a diferencia de lo que sucedía en la segunda mitad del siglo XX, en nuestra época los platillos volantes han desaparecido de los cielos, tal vez por sentirse incomprendidos por una humanidad tan poco competente para entenderlos, o simplemente porque ésta tiene otras preocupaciones y distracciones más inmediatas que la de ejercer la hospitalidad con los alienígenas. Siendo así, podría pensarse que éste es un buen momento para detenerse y reflexionar sobre qué es y qué representa en la actualidad la ufología, y si todavía podemos esperar algo provechoso de ella, más allá de los delirios y las incongruencias que hasta ahora la han caracterizado.

Cielos despejados (título que alude a la mencionada sequía de avistamientos) pretende implicar al lector en esa necesaria reflexión sobre de dónde viene y hacia dónde se dirige el estudio de los ovnis en el siglo XXI. Para ello presenta recopilados diecinueve ensayos que Matías Morey, investigador español que fue coordinador del Diccionario Temático de Ufología y presidente de la desaparecida Fundación Anomalía, ha escrito en los treinta años que lleva dedicado al asunto, tres décadas en que ha abordado multitud de aspectos relacionados con los ovnis, respecto a los cuales los artículos seleccionados representan una pequeña muestra significativa de su pensamiento y de la evolución del mismo a lo largo del tiempo. Desde la disertación epistemológica sobre qué pretende estudiar la ufología, hasta la aplicación de la teoría del caos a los repertorios de incidentes, pasando por anécdotas sorprendentes del día a día de los ufólogos y hasta algún panegírico, sin olvidar el tratamiento que el cine ha dado a los extraterrestres, o la revisión de casos clásicos, todo lo humano o divino relacionado con los ovnis aparece tratado en esta obra; que en un capítulo final, escrito expresamente para la ocasión y quizás algo polémico, propone incluso una salida digna para la disciplina, si de verdad quiere insertarse dentro del conjunto de la cultura y dejar de ser una extravagancia sólo apta para personas de dudosa saludad mental.

Lejos de la confusión característica de la ufología, la diversidad temática de Cielos despejados resulta, paradójicamente, clarificadora respecto a lo que supone la labor de los ufólogos en los últimos años, en que han tenido que reinventarse para continuar ejerciéndola sin apenas nueva casuística que poder incluir en los catálogos. Frente a una concepción tradicional de la ufología, basada en la investigación de campo y en la encuesta a los testigos, el libro también muestra todo el trabajo que queda pendiente de hacer cuando los incidentes se archivan -explicados o no-, y corresponde darles sentido a todos los relatos coleccionados. Y no cualquier sentido, sino uno que pueda ser útil a la colectividad, y no sólo a individuos barbudos de voz grave que exploten comercialmente todas esas historias.

En definitiva, Cielos despejados es por esos motivos una obra necesaria en los tiempos que corren, como lo es también para conocer cómo se ha llegado hasta aquí, y para saber si todavía vale la pena dedicar tanto esfuerzo al cultivo de la ufología, considerando lo poco que se obtiene a cambio. Como dice el autor, tal vez al final sólo se trate de una cuestión de amor, del amor que se puede seguir profesando tanto a los ovnis como a quienes persisten en su estudio.

Características:

  • Autor: Matías Morey Ripoll
  • Año de edición: 2021
  • Número de páginas: 206
  • Ilustrado
  • Ediciones Coliseo Sentosa

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