Ucronías Para-Normales
LRN
Es preciso comenzar explicando el título. No me refiero a las historias alternativas (ucronías), sino al concepto de «Para-Normales». Desde hace años, encuestadoras como YouGov y Gallup, además de diversos medios internacionales, dibujan un panorama desolador: la mayoría de la población cree en lo insólito. Desde críptidos como el Bigfoot o Nessie, hasta casas encantadas, hadas y ovnis.
Los seguidores de programas como Ancient Aliens son legión, sin mencionar a quienes dan por ciertos fenómenos como la telepatía o la reencarnación. Los escépticos son una minoría absoluta frente a una masa que ya ha tomado partido a favor de lo fantástico.
Bajo esta luz, lo «normal» parece ser el hecho de albergar creencias extravagantes que desafían las leyes de la física. Por ello, estas ucronías están dedicadas a los «normales»: esa mayoría que imagina ovnis tripulados por el yeti, desplazándose a velocidades superlumínicas mediante el poder mental y con gremlins asomados a las ventanillas.
Sin embargo, el consenso no dicta la realidad. Las leyes de la naturaleza no son democráticas; en la ciencia no impera el voto de la mayoría. Es el viejo aforismo de las moscas: son de los seres más abundantes del planeta y, aun así, sus gustos alimenticios no son precisamente los predilectos del resto de los seres vivos.
Lamento la analogía escatológica, pero los fenómenos paranormales, parapsicológicos y ufológicos se rigen por el mismo principio.
Inicialmente, barajé titular esta serie «Ucronías Para-Anormales». Pero quienes creen en quimeras no son anormales; simplemente son creyentes. Entonces, ¿somos nosotros los anormales por exigir sustento científico? Tampoco. Simplemente ocurre que algunos hemos desterrado la palabra «creer» de nuestro diccionario. No buscamos fe, sino saber, comprender y entender los mecanismos de la naturaleza.
Semana de Aniversario: 20 años de Marcianitos Verdes
El próximo miércoles 29 de abril, Marcianitos Verdes cumple 20 años y lo celebramos «de manteles largos». Será una semana atípica en la que haremos una pausa en nuestras crónicas, reseñas y análisis habituales del mundo paranormal.
En su lugar, daremos paso a las «Ucronías Para-Normales». En esta serie exploraremos esos temas que nos fascinan a todos —creyentes, escépticos o agnósticos—, pero desde una óptica estrictamente cultural y literaria, a través de cuentos y relatos de ficción.
Lo que verán esta semana:
Testimonios y felicitaciones: Publicaremos las muestras de apoyo que nos han llegado de amigos y lectores.
Las «NO felicitaciones»: Una sección satírica donde imaginamos los mensajes que nunca nos enviarían aquellos personajes con los que hemos tenido fricciones. No está de más aclarar que estos personajes NO escribieron esas “no felicitaciones” (aunque casi seguro estoy que alguno de ellos saltará para decirnos que “él/ella nunca dijo eso”). En el mundo de la investigación crítica, la ausencia de elogios de ciertos sectores es, en realidad, la medalla de honor más valiosa. En el fondo, si un creyente dogmático o un charlatán felicitara a Marcianitos Verdes, significaría que algo estamos haciendo mal.
Entrevista: Incluimos una larga entrevista que nos hizo el historiador brasileño Claudio Suenaga, así como su respectiva felicitación por los 20 años del sitio.
Reflexiones del Editor: Van algunos artículos y notas del propio editor de Marcianitos Verdes que se refieren a su nuevo enfoque sobre estos temas; por qué considera que la ufología es la novela más completa de la humanidad o que los ovnis “son puros cuentos”; y cómo jura y perjura que nunca ha recibido un solo centavo de la CIA (pero que también ruega y reza a todos los dioses y seres extraterrestres que convenzan esos gringos de que le depositen su sueldo tras dos décadas de servicio «no solicitado»).
Para este experimento literario y visual, hemos aplicado los conocimientos sobre Inteligencia Artificial compartidos por nuestro colega y amigo Chris Aubeck, cuya guía como historiador de lo insólito ha sido fundamental.
La siguiente semana continuaremos con nuestra programación habitual (es raro, pero sonó a anuncio de televisión). Gracias por acompañarnos en estas dos décadas de escepticismo y fascinación.