Cómo falsificar fotografías de ovnis, por Almiro Baraúna

Cómo falsificar fotografías de ovnis, por Almiro Baraúna

17 de enero de 2008

Kentaro Mori

mundoilustrado1954p38-39-thumbReproducido aquí abiertamente por primera vez en casi cincuenta años, gracias al trabajo del investigador e historiador Rodolpho Gauthier, se encuentra el artículo “Um Disco Voador esteve em minha casa…“ («Un platillo volador estuvo en mi casa…»), publicado inicialmente en la revista «Mundo Ilustrado» en 1954.

El artículo fue escrito por Vinicius Lima, mostrando «cómo construir un avión marciano», pero lo que nos interesa es que el truco fotográfico fue realizado por Almiro Baraúna.

Menos de cuatro años después, el mismo Baraúna supuestamente tomaría fotos de un platillo volador real sobrevolando la isla Trindade, en lo que se convertiría en un «clásico» de la ufología y, para algunos, en uno de los casos más sólidos de la historia.

Continúe leyendo para ver la transcripción completa y comentarios adicionales.

Referencia: Baraúna, A., Lima, V.; “Mundo Ilustrado”; 11/10/1954; págs. 38-39

Un platillo volador estuvo en mi casa…

Cómo construir una nave espacial marciana – Qué es cierto y qué es falso sobre los platillos voladores – Trucos fotográficos que se pueden utilizar para la exploración y el entretenimiento.

Texto de Vinícius Lima / Fotos de Almiro Baraúna

Los llamados «platillos voladores» han sido objeto de las opiniones más encontradas. Es un tema que fascina no solo a los periodistas, sino también a la opinión pública mundial, que sigue con interés todo lo que se fotografía y se escribe sobre discos y cigarros…

Figuras destacadas de la ciencia ya se han pronunciado sobre este curioso tema. Periodistas y fotógrafos, incluso aquí en Río, afirman haber visto platillos voladores. Otros, con más o menos suerte, juran haber viajado en ellos.

Todo comenzó cuando H.G. Wells escribió la famosa «La guerra de los mundos», provocando posteriormente pánico en Nueva York con la representación de una obra de teatro en la que «los marcianos invadían la Tierra». Y los discos siguen «apareciendo». Ahora, la propia Fuerza Aérea Brasileña afirma haber visto «cosas» sobre una base militar nacional.

Marte existe. Si hay vida en Marte, este reportero lo cree firmemente, convencido tras leer a expertos en la materia. Como prueba, están los canales marcianos y la atmósfera que permite la supervivencia humana. Solo nos queda esperar al año 195, cuando Marte esté más o menos cerca: entonces, el fabuloso telescopio del Monte Palomar dará la última palabra.

¿Existen o no los «platillos voladores»?

Hasta el momento, no se ha obtenido ninguna prueba definitiva al respecto. Esto se debe a que, si bien se han tomado numerosas fotografías de «discos», estas no constituyen prueba suficiente, ya que en el país también se fabrican platillos voladores con piezas de la flota carioca. Para ello, basta con saber usar una cámara, como podrán comprobar los lectores a través de las fotografías de este reportaje.

Y el misterio continúa…

Curiosamente, las personas más cualificadas para negar o confirmar la existencia de platillos voladores, como científicos y autoridades aeronáuticas de todo el mundo, no lo hacen, e incluso algunos admiten que se trata de aeronaves procedentes de otros planetas, como Venus, Marte, etc. Sea cierto o falso, el hecho es que les presento a los lectores un platillo volador, como tantos otros que se presentan con tanto bombo y platillo. Este platillo volador, sin embargo, fue fabricado en casa y fotografiado por el aficionado Almiro Baraúna

Leyendas de las fotos:

Foto 1 (arriba a la derecha): “Se toman dos tarjetas de la Flota de Río de Janeiro, unidas por su lado plano”.

Foto 2 – “Fabricar platillos voladores es trabajo de mujeres… coser con aguja e hilo.”

Foto 3 – “El disco está listo. No es luminoso, pero cualquier linterna servirá para eso.”

Foto 4 – “La imagen del objeto de color claro se sitúa sobre un fondo oscuro. El “disco” resulta fotogénico.”

Foto 5 (la más grande, arriba a la izquierda): “Luego, simplemente vas a la playa de Icaraí, o a cualquier otro lugar, y, sin rebobinar la película, tomas una segunda foto”.

Foto 6 – «En la playa de Boa Viagem, a plena luz del día, el ‘disco’ atraviesa el cielo, provocando ‘pánico’ entre quienes nunca lo habían visto antes.»

Foto 7 – “Dejando su “estela luminosa” sobre Niterói, el “platillo volador” se dirige a una velocidad vertiginosa hacia la playa de Boa-Viagem.”

[Transcripción y fotografía del artículo, Rodolpho Gauthier]

Poco después de que se publicaran las fotografías del ovni de la Isla Trindade en 1958, algunos periódicos redescubrieron y publicaron los engaños anteriores de Baraúna en «Mundo Ilustrado«, para disgusto del fotógrafo. Pero, de alguna manera, estas imágenes volvieron a caer en el olvido, ya que nadie las ha vuelto a publicar en medio siglo, a pesar de que el caso se ha convertido en un icono de la ufología.

Ahora que se reproduce abiertamente, vale la pena comentar su relevancia para el llamado caso Trindade. Inmediatamente, se evidencia que las fotografías de Mundo Ilustrado difieren notablemente de las fotografías posteriores de Baraúna. Principalmente, el platillo volador es más brillante que el fondo y también muestra una estela, resultado de una larga exposición inicial del modelo en movimiento iluminado por una linterna, seguida de una doble exposición normal que captura el resto de la escena.

Sin embargo, también es notable que existan similitudes. Como bien señaló el investigador español Manuel Borraz, es una coincidencia fenomenal que Baraúna no solo falsificara fotos de platillos voladores poco antes de fotografiar platillos voladores reales, sino que su modelo de un platillo volador falso fuera tan similar al supuestamente real.

mundotrindade12hjkEstas son solo coincidencias adicionales al hecho de que, en sus supuestas fotos reales de ovnis, el objeto también aparecía idéntico en casi todas las imágenes, solo que invertido y extendido, a pesar de sus frenéticos movimientos en el cielo, su velocidad y las enormes diferencias de distancia.

En cuanto al texto del artículo, hace referencia al supuesto avistamiento de ovnis en Barra da Tijuca cuando menciona a «periodistas y fotógrafos» que afirman haber visto platillos voladores. Las fotos manipuladas de Baraúna, con playas de fondo, también constituyen una clara referencia.

Por cierto, el investigador británico Martin Shough señaló que el modelo utilizado en el artículo de 1954 se parece más al disco falso de Barra da Tijuca que al de Trindade. Si bien todos presentan el clásico platillo volador con un borde exterior, tan de moda en aquellos años, los modelos de Mundo Ilustrado y Barra da Tijuca tienen ángulos más agudos, mientras que el de Trindade parece más redondeado, similar a la forma de «Saturno».

En general, el artículo de 1954 no nos permite llegar a conclusiones sólidas respecto al caso Trindade. Es necesario repetir y enfatizar nuevamente, ya que discusiones previas sobre este caso «clásico» han demostrado claramente la necesidad de claridad:

El artículo de la revista Mundo Ilustrado de 1954 con las fotografías retocadas por Almiro Baraúna NO PRUEBA que el caso de la Isla Trindade fuera un fraude.

Pero nadie puede negar la coincidencia cósmica que representa este artículo, constituyendo una sólida evidencia circunstancial contra la veracidad de las fotos posteriores. Todos los ufólogos que tuvieron este artículo en sus manos pero optaron por no publicarlo a pesar del gran interés público probablemente lo reconocieron. El propio Baraúna lo reconoció. Pero esto no es motivo para ocultar esta evidencia. Porque, guste o no, este artículo es una parte relevante del caso Trindade.

Y si por un momento pensáramos que el caso Trindade fue un engaño, sería asombrosamente audaz. Allí vemos de nuevo el clásico platillo volador en una playa. De nuevo hay referencias a marcianos («criaturas que aman la comodidad»), aunque por parte de escépticos. No fue en 1959, como se predijo, sino en 1958, el Año Geofísico Internacional. Sería otro ejemplo más de cómo «los trucos fotográficos pueden servir para la exploración y el entretenimiento». Y de cómo las fotos de platillos voladores «no pueden constituir prueba alguna», porque pueden ser manipuladas.

Y, sobre todo, el platillo volador de Trindade causaría «pánico» entre quienes nunca lo hubieran visto.

Porque, como bien deberían saber los lectores, aunque el principal elemento que se esgrime a favor de la autenticidad del caso de la isla Trindade es el número de testigos, que oscila entre decenas y más de cien marineros, oficiales y civiles, en cinco décadas no se ha encontrado ningún nombre o testimonio fiable más allá de los menos de cinco testigos originales.

Contrariamente a lo que se presenta en este artículo, podríamos suponer que quienes defienden la autenticidad del caso no ocultarían tales pruebas.

– – –

Todo el mérito por la reproducción del artículo de «Mundo Ilustrado» corresponde al historiador Rodolpho Gauthier, quien encontró el material y amablemente autorizó esta reproducción.

Para obtener más información sobre las investigaciones recientes del caso, consulte:

https://web.archive.org/web/20160319024826/http://www.ceticismoaberto.com/ufologia/1116/como-forjar-fotos-ovni-por-almiro-barana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *