Expediente: MV-20-AÑOS-TRINIDAD-006
Remitente: A. Borges (Desde el «sillón de la verdad absoluta» en Brasil, previa escala en el olvido selectivo).
Estado del Documento: Un correo electrónico impreso en papel continuo, con los bordes quemados por el «calor» de los insultos y traducido con un resentimiento evidente.
El Formato Visual: «El Manifiesto del Propietario del Aire»
- Papel: Hoja con membrete de una «Lista de Discusión» que parece más un campo de batalla que un foro académico.
- Encabezado: «NOTIFICACIÓN DE EXCLUSIVIDAD TERRITORIAL Y SOBERANÍA UFOLÓGICA».
- Sellos: Un sello que dice «PROHIBIDO INVESTIGAR DESDE MÉXICO» y otro de «FRAUDE REIVINDICADO COMO PROPIO».
- Nota al Margen: Escrita con caligrafía temblorosa: «¡No puedes ver lo que yo no te dejo ver! (Y si tenías razón, yo lo dije primero)».
El Texto de la «Felicitación»:
«Noguez:
¿Así que veinte años? Veinte años de ‘comodidad’ en tu sillón mexicano, atreviéndote a mirar hacia nuestras islas. ¿Quién te dio permiso para analizar la Isla Trinidad? En la ufología hay jerarquías, y mi jerarquía era ser brasileño y estar más cerca del agua que tú. Mi plan era perfecto: criticarte en portugués, dentro de mi lista BURN, convencido de que un ‘mexicano’ no tendría la audacia de asomarse a nuestras discusiones.
Me hiciste perder los estribos. Te envié todos los improperios que mi vocabulario permitía porque no podías tener razón desde tan lejos. ¿Cómo te atreviste a responder con educación y calma? Eso solo me sulfuraba más. En mi mundo, el que más grita y el que más maldice es el que tiene la verdad, no el que analiza fotos de Almiro Baraúna con lupa de ingeniero.
Pero mira cómo es la vida, Luis. Ahora que los ánimos se enfriaron y que el fraude de Baraúna es un hecho que ya no se puede tapar con el dedo, he decidido que tu investigación… es decir, mi nueva conclusión, es la correcta. Sí, ahora yo también digo que las fotos son un truco. Es más, lo digo con tanta seguridad que parece que yo lo descubrí mientras tú seguías ‘aplastado’ en tu sillón.
No te felicito por tus veinte años, porque me obligaste a darte la razón después de años de insultarte. Me quedo con ‘mi caso’, con mis conclusiones (que casualmente son las tuyas) y con la satisfacción de que los moderadores de BURN nunca te defendieron. Sigue en tu cómodo sillón, que yo seguiré aquí, redescubriendo tus verdades y presentándolas como mías.
P.D. Si vuelves a investigar algo en Brasil, avísame. Necesito saber qué voy a ‘descubrir’ yo dentro de diez años.»