Quiero ser escéptico

Quiero ser escéptico

Ucronía para-normales V

Idea original, recuerdos y guion: Luis Ruiz Noguez

Redacción: Gemini

En los buenos viejos tiempos solía contar una historia que incomodaba un poco a Óscar García, pero de la que siempre terminábamos riendo. Cuando nos preguntaban cómo nos habíamos conocido, yo decía invariablemente:

—Cierto día tocaron a mi puerta y, al abrir, encontré a un jovencito, casi un niño, en pantalones cortos y flaco como un fideo. Se presentó y, mientras sorbía un moco que asomaba por su nariz, me espetó: “Quiero ser ufólogo”. Yo le contesté: “Vete con Maussan”; a lo que él respondió: “De allá vengo”.

Claro que eso nunca ocurrió; Óscar ni estaba tan flaco, ni vestía pantaloncillos, ni sorbía mocos. ¿O tal vez sí? Ya no lo recuerdo, pero esa es otra historia.

Algo similar sucedió cuando conocí a Diego Zúñiga Contreras. (Imagino que en este preciso momento Diego se ha puesto en alerta y piensa: «Donde este “Tal Noguez” se pase de listo con sus bromas, juro que tomo un avión a México para decirle sus verdades»). Calma, Diego, espera a que concluya el relato; aunque, a decir verdad, ni yo mismo sé hacia dónde va.

Esta vez quien tocó a la puerta no fue Diego, sino el cartero. Al ver que el sobre venía de Chile, exclamé: «¡Por fin, mi contrato con la CIA!». Pensé que se habían tomado muchas molestias enviándolo desde el Cono Sur para no levantar sospechas sobre nuestros tratos.

En el remitente se leía claramente Diego Zúñiga Contreras, pero yo «traduje» de inmediato: Dick Sunney-Gate Contracts. Ahora que lo releo, suena bastante parecido; estaba convencido de que aquel tal «Dick» usaba un pseudónimo para enviarme, por fin, el ansiado contrato.

Mi decepción fue mayúscula. Diego era, en efecto, un joven chileno que me confesaba haber sido rescatado por mis textos de las garras de la ufología creyente. Me aseguró que antes se consideraba ufólogo y devoraba cuanta revista se cruzara en su camino. Cuando aparecía un programa de ovnis en la tele, desterraba a sus padres a otra habitación; no les dejaba ver ni las telenovelas mexicanas (sospecho que por esa saludable privación hoy son personas tan inteligentes).

Diego continuaba su confesión: una tarde, mientras caminaba por las calles de Santiago, vio en un kiosco un libro que prometía “100 fotos de extraterrestres”. Sus ojos se abrieron de par en par; fue un eye-pop digno de Roger Rabbit ante Jessica Rabbit. Me parece que hasta la quijada se le cayó. Ignoro si agotó sus mesadas, si trabajó en un supermercado o si pidió un préstamo familiar, el hecho es que compró el «libraco» y lo leyó de un tirón. Entonces vio la luz. El joven (¿flaco? ¿mocoso?, no lo puedo asegurar porque nunca lo vi en ese momento, sólo tenía su carta) tuvo una epifanía: los dogmas del credo ovni y sus “sacerdotes”, los ufólogos, ya no le convencían. Su mundo había cambiado.

Diego1Más tarde conoció al otro «dios de los libros ufológicos», un tal Sergio Sánchez Rodríguez. Ambos compartían aficiones y comenzaron a charlar sobre Platívolos (término acuñado por la prensa mexicana de los 50, aunque dudo que entonces conocieran el concepto y mucho menos el de Volíbolos, que pronto aparecerá en mi libro De los platos voladores a los FANIs, editado por Alejandro Agostinelli para Coliseo Sentosa… espero que no se note la presión para que agilicen la publicación).

Con indisimulado orgullo, Diego hizo gala de su reciente adquisición; sin embargo, Sergio, haciendo uso de una cortesía tan afilada como implacable, desvaneció su entusiasmo al instante: “Me son familiares tanto la obra como su artífice. Durante mi viaje de nupcias, tuve la fortuna de intercambiar impresiones con el propio Luis. Es más, custodio en mi biblioteca la colección íntegra de su revista Perspectivas Ufológicas”.

Diego volvió a abrir los ojos, sosteniéndose la quijada con las manos. Sergio, siempre generoso, le prestó sus ejemplares (pese a saber que los libros y las revistas nunca se prestan). Tras leer cada número de la PUS, Diego experimentó una epifanía tras otra. Le pidió mi dirección a Sergio —aún ignoro cómo la obtuvo Sergio, ¿será agente de la CIA?— y me escribió la carta que mencioné antes. En ella me decía algo muy parecido a lo que Óscar me dijo en su día, con una pequeña diferencia: Diego no quería ser ufólogo, quería ser escéptico.

Diego2Con Diego y Sergio vivimos grandes aventuras. Me invitaron a colaborar en su revista, La Nave de los Locos, que considero la mejor publicación ufológica de Latinoamérica. No olvido, por supuesto, a mi «hija», Perspectivas Ufológicas, pero debo admitir que La Nave la superó. Tampoco olvido a UFO Press del tal Agostinelli, ni a Ovni, un desafío a la ciencia; o desde España, mi querida Cuadernos de Ufología. Para mí, ese es el «repóker» de lo mejor escrito en nuestro idioma, muy por encima de títulos comerciales como Contactos Extraterrestres, Contacto Ovni, Reporte Ovni, Ovni, por mencionar algunas editadas en México; o Cuarta Dimensión, 2001 Periodismo de Anticipación o Atom, de Argentina; Enigmas de Perú; Akasha, de Venezuela; Evidencia Ovni y Enigma, de Puerto Rico; Ovni Documento y UFO, de Brasil (aunque en portugués). Pero me estoy desviando de mi historia.

Posteriormente, Diego se casó y se fue de luna de miel a Sentosa (corrigiendo el error de Sergio de irse a charlar con un escéptico en la suya). De aquel viaje nació la idea de fundar su imperio editorial: Coliseo Sentosa. Tras casi 40 años de rogarle que publicara mis manuscritos, finalmente Diego, el potentado de la industria, se ha dignado a dar luz a mis obras.

Antes de eso, junto a mi gran amigo Kentaro Mori, lanzamos en la red el blog Perspectivas para dar continuidad a la PUS, aventura que duró hasta que un hackeo nos obligó a buscar refugio en el sitio de la Fundación Anomalía.

Nuestra colaboración con Diego ha persistido todos estos años. Ocasionalmente, él instruye a sus editores en Coliseo Sentosa para que me envíen notas que terminan engrosando las filas de Marcianitos Verdes.

No sé si todo lo aquí escrito es estrictamente cierto; ya estoy viejo y el alzhéimer me pisa los talones, pero lo que nunca olvido es nuestra amistad, que ha crecido durante décadas.

P.D. Diego, espero que perdones la broma y que, cuando vengas a México, sea solo para darnos un abrazo.

Marcianitos verdes

Marcianitos verdes

César BuenrostroOtro aniversario del blog más completo sobre temas de ovnis y el circo paranormal. Una ruta diferente a las investigaciones. Su creador Luis Ruiz Noguez nos involucra a la investigación desde la verdadera perspectiva de estudio que es la objetividad, la lógica y el sentido común. Una creación que cada año recopila cientos de casos para analizarlos y poner en la mesa los verdaderos resultados de estos.

Como seguidor de esta corriente me sumo a las felicitaciones por importante aniversario de un proyecto que sigue progresando en una sociedad que esta más entusiasta de conocer mentiras piadosas que de crueles verdades.

Un esfuerzo que debería ser considerado y reconocido por su importancia en la divulgación de pensamiento racional y científico.

Que más años se sumen a este importante proyecto.

Sinceramente César Buenrostro.

El legendario blog en español Marcianitos verdes

El legendario blog en español Marcianitos verdes

Daniel Galarza Santiago

Le quedó bien la imagen con IA que el tal Noguez se hizo para adornar mi elogio en su blog, que anda cumpliendo ya 20 añitos de publicar casi compulsivamente sobre ovnis, lo paranormal y otros eternos misterios, que son eternos porque el negocio de lo oculto lo es también, no tanto porque sean misterios de verdad.

Es algo inquietante la fotito, por lo mucho que se parece a mí, pero no deja de ser divertida.

DanielGalarzaDaniel Galarza SantiagoEl legendario blog en español Marcianitos verdes, editado por «el tal Luis Ruiz Noguez» cumple 20 años y lo celebra con reflexiones, elogios y mentadas de algunos de sus más fieles lectores, lo que incluye a escépticos, creyentes y eclécticos que saben que, si necesitan información sobre algún caso célebre de ovnis, fenómenos paranormales, críptidos o misterios eternos, el blog del tal Noguez seguramente posee información al respecto.

Como escribo en mi elogio a éste, uno de los primeros blogs de escepticismo que llegué a conocer, a lo mejor para los nuevos lectores del tal Noguez, su blog parezca una hemeroteca ecléctica donde aparentemente aplica un «todo vale» al toparse con escritos de posturas diversas sobre lo oculto y lo paranormal. Peeero:

“La confusión se disipa cuando asumes que el objetivo del tal Noguez sigue siendo, como en sus primeros años siendo ufólogo, la responsabilidad de documentar para informar.

Puedes no creer en platillos voladores, casas embrujadas o en el chupacabras, pero tu postura se verá con poco fundamento cuando no conoces lo que los defensores en estas creencias tienen para decirnos a los demás, especialmente en lo que se refiere a la experiencia humana y el sentido de comunidad que brinda el saber que otros se sienten atraídos por los mismos fenómenos. Es ahí donde te das cuenta que, aunque seas un escéptico militante, compartes la pasión por estos temas incluso con el más fiel verdadero creyente. Y esa es, creo yo, la pasión que demuestra Noguez con Marcianitos verdes, al compartirnos diariamente por 20 años aquello que lo apasiona y lo acerca a creyentes, charlatanes y escépticos por igual.”

PD: Parece que al tal Noguez le gusta jugar con la IA. Admito que quedó muy bien mi cara en esta fotito creada para adornar mi elogio.

El escéptico de Jalisco

Expediente: MV-20-AÑOS-LOS CABALLOS DE URANTIA-007

Expediente: MV-20-AÑOS-LOS CABALLOS DE URANTIA-007

BenitezRemitente: J.J. Benítez (Desde una oficina en Barbate, rodeado de «paquetes» sin remitente y mapas de Marte dibujados con crayón).

Estado del Documento: Un pergamino que huele a incienso y a tinta de fotocopiadora barata. Los bordes tienen marcas de «cera de galeras» y restos de arena de un desierto que juraría es el de Judea, pero parece de Almería.

El Formato Visual: «La Guía del Transportista Cósmico»

  • Papel: Hoja de papel cebolla con el membrete de la «Agencia de Mensajería Intergaláctica: De Urantia a su Bolsillo».
  • Encabezado: «EDICTO DE DESLINDE DE RESPONSABILIDAD AUTORAL (IMPRIMATUR DEL PAQUETERO)».
  • Sellos: * Un sello rojo que dice: «NO ES PLAGIO, ES CANALIZACIÓN».
    • Otro sello circular: «PROHIBIDO HACER PREGUNTAS SOBRE FÍSICA O HISTORIA».
  • Nota al Margen: * Escrita con pluma fuente y caligrafía de monje medieval: «Yo no escribo, yo solo entrego. Si el Mesías parece astronauta, la culpa es de la ruta de entrega (y de los que no tienen fe en mi cuenta bancaria)».

El Texto de la «No-Felicitación»:

«Noguez:

Han pasado 20 años y sigues empeñado en abrir mis ‘paquetes’ con el bisturí del método científico. ¡Qué falta de mística! Mientras tú pierdes el tiempo verificando fechas en el Coliseo o buscando las fuentes originales en el Libro de Urantia, yo ya he entregado tres caballos más, dos mirlos y una docena de diarios ‘secretos’ que encontré convenientemente en mi buzón.

Te envío esta no-felicitación desde mi retiro dorado. Te regalo una de mis fórmulas (sin matemáticas, que me dan alergia):

$$Misterio + Imprecisión \times Ventas = Verdad Revelada$$

Sigue con tus ‘Marcianitos’, que yo seguiré con mis ‘Caballos’. Al final del día, la gente prefiere un cuento de hadas con traje espacial que una aburrida explicación sobre la psicología de la percepción.

Atentamente,

El Cartero del Misterio (y Propietario del Copyright del Pasado)»

Nota de Cierre del Archivo:

Documento clasificado como «Ficción con fines de lucro». Favor de archivar junto a las revistas de “paraciencias” y los manuales de cómo usar una fotocopiadora para crear pruebas irrefutables.

Benitez2

Para entender esta No-felicitación pueden visitar el siguiente enlace: https://www.dios.com.ar/notas1/biografias/charlatanes/benitez_jj/benitez-jj.htm. Es una recopilación de 4 artículos míos publicados entre 1987 y 1988, aunque por alguna razón no aparece mi crédito (LRN).

Un Faro en el Mar de los Sargazos: 20 años de Marcianitos Verdes

Un Faro en el Mar de los Sargazos: 20 años de Marcianitos Verdes

Fernando César LeFevre

Marcianitos Verdes, el blog creado por Luis Ruiz Noguez cumple veinte años de publicaciones ininterrumpidos y lo festejamos tirando el plato por la ventana.

Marcianitos… trascendió su modesto origen como hijo digital de la legendaria revista mexicana Perspectivas Ufológicas para transformarse en uno de los pocos (poquísimos) sitios de referencia para la ufología crítica y el escepticismo científico en español y también del mundo, constituyendo un reservorio enciclopédico de lectura obligada para cualquiera (chino, argentino, mexicano o bengalí) que quiera adentrarse en el estudio de anomalías con la mirada en las estrellas pero los pies bien puestos en la tierra.

Conviene hacer aquí alguna aclaración: Noguez, un ingeniero químico apasionado por el mundo forteano, ha levantado, ladrillo a ladrillo, un sitio heterodoxo donde confluyen múltiples miradas; un espacio crítico que, sin embargo, da lugar a voces disidentes. De ello resulta una hemeroteca gigantesca donde los casos clásicos, y no tanto, son tratados en su completitud, consolidándolo como un punto de encuentro insoslayable tanto para descreídos como creyentes, para iniciados y herejes, para especialistas y curiosos informados por igual.

Marcianitos… es una escuela abierta que sigue alimentando mentes ávidas; un gabinete de curiosidades en el que el rigor no asfixia la capacidad de asombro del visitante; y también un refugio en medio del océano de trash news que envuelve estos temas, para el viajero de redes fatigado.

Feliz cumpleaños, Marcianitos, y sobre todo, larga vida y prosperidad para un tal Noguez, el guardián del faro.

Los que navegamos aguas misteriosas te saludan y agradecen

LeFevre