Un ovni causó pánico en una chacra de Villa Regina
3 de agosto 2019
Un chacarero logró captar una imagen donde se ve un objeto volador no identificado.
Un productor de Villa Regina aseguró haber visto un ovni sobrevolando su chacra en la tarde de ayer. El hombre tomó una fotografía y la compartió en las redes sociales volviéndose viral.
Según informó una radio de esa ciudad, el hombre tomó la fotografía en una chacra en cercanías al sector conocido como Isla 58 de Regina.
En la imagen se puede observar un objetor volador no identificado color gris oscuro flotando encima de los árboles.
En los comentarios varios vecinos de la zona aseguraron haber visto también el objeto, e incluso haber sido testigos de extrañas luces en el cielo durante l noche.
https://www.lmneuquen.com/un-ovni-causo-panico-una-chacra-villa-regina-n644374
Filmaron un OVNI en el cielo de varias ciudades de Río Negro
Vecinos de General Roca y Jacobacci capturaron con sus celulares la presencia de un Objeto Volador No Identificado que se movía en las alturas. (Mirá el video).
23 DIC 2020
Con gran intensidad, la presencia de la luz se movía por el cielo cerca de las 2,30 de la madrugada.
Lo curioso es que el entorno de los videos resultó difuso, como si se tratara de una nube o de tierra. Sin embargo, no se registraba viento en la zona en ese determinado momento.
Se descartó que se tratara de un dron o de algún otro tipo de vehículo aéreo de público conocimiento. Luego de un rato, la luz desapareció de repente.
Jáchal y su propio «mapa OVNI»: un recorrido por las zonas de los extraños avistamientos
Videos, relatos y años de observación permitieron trazar un mapa con los sitios donde más se reportan fenómenos luminosos. Así es el recorrido que cada noche atrae a curiosos y amantes del misterio a Jáchal.
27 de junio de 2026
Por Florencia García
Cuando el reloj pasa las 22 y la oscuridad cubre los cerros del norte sanjuanino, comienza un ritual que para muchos ya es una costumbre. Reposeras, mate, abrigo si hace frío y la mirada fija en el horizonte. En Jáchal, hay quienes aseguran que las misteriosas luces que aparecen sobre las montañas no son una leyenda ni una ilusión óptica: dicen que se dejan ver casi todas las noches y que, después de años de observación, lograron identificar exactamente dónde buscarlas. No se trata de un único punto. Los aficionados al fenómeno elaboraron una especie de «mapa del misterio», compuesto por cuatro sectores donde, según afirman, los avistamientos son mucho más frecuentes.
El primero está ubicado cerca de la Ruta Nacional 150. El segundo se encuentra entre las formaciones conocidas como Los Coloraditos, el tercero entre un cerro llamado Los Blanquitos, mientras que el cuarto corresponde a la zona donde antiguamente funcionaba una mina llamada El Refugio. «Son los lugares donde más salen las luces», explican quienes participan habitualmente de las vigilias nocturnas.
Hacia la izquierda de la foto, el cerro Los Coloraditos y el cerro Los Blanquitos
Aunque el paisaje permite observar gran parte de los cerros, la contaminación lumínica proveniente de la zona urbana obliga a muchos grupos a alejarse algunos kilómetros hasta un sitio conocido como el «camino de los camiones», una huella utilizada por vehículos que se dirigen hacia la mina y que durante la noche permanece prácticamente desierta. Allí, cuentan, comienzan a llegar poco antes de las 22. A partir de esa hora empiezan los mensajes entre los grupos de observadores avisando que las primeras luces ya aparecieron. «Cuando empiezan a salir, no paran», aseguran.
El camino de los camiones, apenas a 5 kilómetros de la ciudad de Jáchal
Aunque reconocen que no existe una regla fija, quienes realizan las vigilias aseguran que durante el verano el fenómeno se intensifica. Las luces pueden aparecer solas, de a dos, de a tres e incluso formar figuras en movimiento.
«Hay noches en las que contamos más de cien», asegura Daniel Ruiz, un apasionado de la ufología. Recuerda especialmente una salida en la que llegaron con reposeras, una picada y la intención de pasar un rato mirando el cielo. Aquella noche, afirma, observaron más de un centenar de luces desplazándose sobre los cerros.
¿OVNIs, fenómenos naturales o algo más?
Los propios observadores evitan sacar conclusiones definitivas. Afirman que aprendieron a diferenciar satélites, aviones, drones, meteoritos y otros objetos visibles en el cielo, pero sostienen que muchas de las luces que aparecen sobre Los Coloraditos no encajan en ninguna de esas categorías.
También saben que existen quienes las relacionan con la tradicional «luz mala» o con antiguas creencias populares del campo. Para ellos, sin embargo, la única respuesta honesta sigue siendo que todavía nadie sabe qué son. «Lo que más nos gustaría es confirmar qué hay detrás de esas luces», asegura Daniel.
Entre las muchas historias que circulan, una de las más impactantes ocurrió justamente durante una vigilia en el camino de los camiones. Los testigos aseguran que una intensa luz blanca comenzó a desplazarse a baja altura en dirección al grupo. No parecía una estrella, ni un avión ni un vehículo terrestre. Según recuerdan, avanzó silenciosamente hasta quedar prácticamente frente a ellos.
«Eran cuatro personas y todos vimos lo mismo», cuentan. La describen como una luz muy brillante, de tono blanco, similar a un LED, pero con una forma que no era completamente redonda, sino parecida a una célula.
El momento de mayor tensión llegó cuando el objeto parecía acercarse cada vez más. Uno de los presentes buscó refugio detrás del vehículo por temor a no saber qué podía ocurrir. Sin embargo, cuando la luz estaba a apenas un metro de distancia, simplemente desapareció. «No siguió de largo. Se apagó», recuerdan.
Un fenómeno que se repite desde hace años
Las historias sobre extrañas luces en el cielo jachallero no son nuevas. Durante los últimos años se multiplicaron los registros de vecinos que aseguran haber observado objetos luminosos en distintos puntos del departamento, especialmente en la zona de Los Coloraditos y Los Blanquitos.
En febrero de 2024 comenzaron a circular videos filmados por habitantes de Jáchal que mostraban luces apareciendo y desapareciendo sobre los cerros. Quienes las registraron afirmaban que algunas permanecían inmóviles durante varios segundos y luego se desplazaban de forma repentina, mientras otras parecían cambiar de dirección antes de desaparecer.
Los reportes continuaron durante 2025. Incluso se viralizó un video grabado a plena luz del día en el sector de Los Blanquitos, donde una intensa luz parecía desplazarse entre las serranías. El hecho volvió a instalar el debate sobre el origen del fenómeno y reforzó la fama del departamento como uno de los puntos de mayor actividad de este tipo en San Juan.
Ya en 2026, otro registro difundido por vecinos mostró tres luces moviéndose en formación sobre la misma zona. Según los testigos, el comportamiento no coincidía con el de un vehículo, un avión o un dron, lo que volvió a alimentar las especulaciones y generó una fuerte repercusión en redes sociales.
El escenario también juega un papel importante. El norte sanjuanino posee algunos de los cielos más limpios de la provincia, con escasa contaminación lumínica fuera de las zonas urbanas, una característica que favorece tanto la observación astronómica como la aparición de fenómenos celestes. De hecho, Jáchal integra la denominada «Ruta del Cielo», un circuito turístico impulsado por la provincia que promueve la observación del firmamento a través de miradores astronómicos distribuidos en distintos puntos del territorio.
Sea cual sea la explicación, lo cierto es que Jáchal ya tiene su propio mapa del misterio: cuatro puntos marcados por años de testimonios, videos y vigilias que, cada noche, vuelven a reunir a curiosos con la esperanza de que el cielo vuelva a encenderse.
Un atractivo para los turistas
Más allá del misterio, quienes impulsan las vigilias creen que las luces pueden transformarse en un atractivo turístico para Jáchal. Las salidas nocturnas suelen combinarse con trekking, senderismo, mountain bike y recorridos por Los Coloraditos, un paisaje que de día sorprende por sus formaciones rocosas y que de noche ofrece un escenario ideal para observar el cielo.
Quienes visitan el departamento pueden acercarse a la Casa de la Cultura para obtener información sobre los distintos grupos que organizan las vigilias y conocer los mejores puntos para realizar los avistamientos.
Mientras tanto, cada noche despejada vuelve a repetirse la misma escena: vecinos y visitantes levantan la vista hacia las montañas esperando que, una vez más, alguna de esas luces vuelva a romper la oscuridad y alimente uno de los misterios más fascinantes que guarda el norte sanjuanino.
¿Ovnis en Jáchal? Parte I pic.twitter.com/LsFCHeLbLl
— Tiempo de San Juan (@tiempodesanjuan) February 22, 2024
¿Ovnis en Jáchal? Parte II. pic.twitter.com/fB0cynlfEe
— Tiempo de San Juan (@tiempodesanjuan) February 22, 2024
La increíble experiencia de los hermanos Ortiz
Un espectacular caso de observación bien cercana de un Objeto Volador No Identificado, fue protagonizado por dos pescadores chaqueños en 1988, quienes vieron cuando desde un extraño objeto volador sobre el riacho Barranqueras, absorbían agua. Carlos y Víctor Ortiz fueron testigos de este increíble hecho.
Por Francisco Villagrán
28 de junio de 2026
Es por todos los habitantes de esta zona cercana al río conocido que durante las horas de la madrugada los pescadores andan poniendo anzuelos, redes, y controlando los espineles, tareas a las que están acostumbrados a realizarlas a diario sin mayores problemas. El hecho sucedió en la madrugada del 22 de febrero de 1988, cuando los hermanos Carlos (24 años) y Víctor Ortiz (26) se vieron sorprendidos en la zona del Paraje Cinco Bocas, en Barranqueras por un extraño avistaje. Fue en ese sector, donde ellos sabían que había buena pesca, donde ocurrió el caso. Era una noche bastante calurosa y había buen pique, un cielo limpio y estrellado, que los dejaba ver bien los alrededores. A las dos aproximadamente se produjo la aparición del Ovni.
Ellos se aprestaban a poner los anzuelos y redes cerca de la costa. Una breve brisa movía acompasadamente los pastos altos de la orilla, cuando de pronto sintieron como un zumbido no muy fuerte, que se iba acrecentando a medida que una luz blanca se iba acercando lentamente al lugar. La luz era originada por un objeto ovalado de unos 20 metros de diámetro aproximadamente según calcularon, El objeto se detuvo a una distancia de diez metros frente a ellos, estático y en absoluto silencio.
Sorprendente
De pronto, surgió de la parte inferior del objeto una especie de caño corto y por allí el extraño aparato comenzó a succionar agua del río, dejando una huella de borbotones y se notaba bien que absorbía el agua. Daba la impresión de que el río hervía en ese sector. Se quedaron quietos y atemorizados ante lo desconocido y observando atentamente, ocultos por el alto pastizal. Al parecer el agua que absorbían la volvían a arrojar al río Paraná, produciendo esa sensación de que “el agua hervía”. Todo duró unos 5 minutos aproximadamente, que a ellos les habrá parecido una eternidad. Al final de todo, el extraño aparato se elevó un poco emitiendo un penetrante pitido y perdiéndose en la oscuridad a gran velocidad en el cielo estrellado.
Los hermanos quedaron asustados, como es lógico, y decidieron dejar de pescar, ante la posibilidad de que el extraño aparato volviera y se los llevara. Cabe destacar que estos habitantes ribereños suelen ser valerosos ante el peligro, pero esta vez se enfrentaron a lo desconocido, a algo que nunca antes habían visto.
Permanecieron ocultos entre los pastizales un tiempo prudencial, y cuando consideraron que había pasado el peligro, salieron de su escondite y decidieron irse. Pero antes comprobaron en el lugar que el agua seguía estando muy caliente, a pesar de que una correntada pasaba por ahí, pero también se vio afectada por el calor.
Además comprobaron que allí no había más pique, los peces habían desaparecido, como desapareció también un perro que los acompañaba y que en ningún momento ladró. Jamás supieron que ocurrió con el animal, si cuando ocurrió el avistaje tuvo miedo y salió corriendo o alguien se lo llevó. Otro dato para agregar a este sorprendente caso, es que ese mismo día alrededor de las diez de la mañana, el fotógrafo profesional Rubén Darío Vargas, logró obtener varias fotos bien claras de un objeto volador que lentamente se desplazaba por el cielo chaqueño, en plena ciudad de Resistencia. No se había enterado de que quizás ese mismo objeto que él fotografió, había sido el mismo que protagonizó el caso de los hermanos Ortiz pocas horas atrás.
En el campo de la Ovnilogía se considera como pautas de comportamiento el hecho de que estos objetos voladores anden a menudo en lugares con mucha agua, como ríos, mares y lagunas, de donde toman el líquido elemento para sus motores o experimentos, vaya uno a saber para qué la utilizan. Este caso se encuadra perfectamente en estos parámetros. No es la primera vez ni será la última, en que estos objetos son vistos extrayendo agua de ríos o mares. Solo que esta vez nos tocó a nosotros muy de cerca, en el mismo río Paraná.
Existen varias posibles respuestas o hipótesis de saber para qué utilizarían el agua, una señala que separarían el hidrógeno y el oxígeno, dividiéndolos químicamente para ser utilizados individualmente, vaya a saber en qué tipos de experimentos. Quizás les serviría para complementar su propulsión y el agua sería un elemento muy importante en esta cadena, llegando a transformarse en una sustancia muy importante en la cadena de electrólisis en la conformación de una cadena para lograr abastecer un tipo de motores que nosotros ignoramos. En fin, todas son hipótesis y suposiciones cuyos fines ignoramos. Quizás nunca se sepa la verdad, es lo más probable.
https://www.ellitoral.com.ar/sociedad/2026-6-28-1-0-0-la-increible-experiencia-de-los-hermanos-ortiz
Tierra de luces: encuentro sobre el fenómeno OVNI en Caá Catí
18 de Junio, 2026
Caá Catí se convertirá en el epicentro del misterio y la investigación del fenómeno ovni en la región con la llegada del Primer Encuentro Ufológico «Caá Catí, Tierra de Luces». Las jornadas, auspiciadas por el municipio local y la Secretaría de Turismo, Cultura y Educación, se desarrollarán los días viernes 19 y sábado 20 de junio, reuniendo a especialistas, aficionados y vecinos en torno a las leyendas y testimonios que marcan la identidad de la zona.
El evento central girará en torno al 45° aniversario del «Caso Meneses», considerado uno de los acontecimientos de contacto, abducción y teletransportación más trascendentes e impactantes de todo el nordeste argentino. Las actividades comenzarán el viernes a las 17:30 en el Refugio de Artistas «Km0 – Polo Cultural de los Esteros», donde se realizará una vigilia y contacto OVNI, acompañada por charlas de iniciación, meditaciones grupales y un fogón con música en busca de avistamientos nocturnos.
La jornada del sábado concentrará los momentos más emotivos e institucionales. A partir de las 17:30, en la continuación del Paseo de los Poetas y los Músicos, se llevará a cabo un reconocimiento oficial y la inauguración de una plazoleta temática en homenaje a Rubén «Chingolo» Meneses, protagonista del histórico suceso. Más tarde, la Biblioteca Popular Dr. Juan Manuel Rivera albergará las conferencias magistrales a cargo del profesor David Álvarez —quien repasará el caso central— y del doctor Ítalo Suligoy, enfocado en la actualidad del panorama ufológico. El cierre estará marcado por la proyección de la película «La luz mala», dirigida por Carlos Kbal.
Debido al fuerte impacto cultural y al interés que el evento despierta en la provincia, la Cámara de Diputados de Corrientes avanza en un proyecto para declararlo de Interés Legislativo. La iniciativa destaca el valor de rescatar el patrimonio inmaterial, las crónicas populares y los enigmas regionales que sitúan a Caá Catí en el mapa de la investigación ufológica nacional, atrayendo además una importante afluencia de turismo temático.