The Beverly Hillbillies. The Flying Saucer
El episodio 16 de la temporada 5 de Los Beverly Ricos (The Beverly Hillbillies) se titula originalmente «The Flying Saucer» (o «El platillo volador»). Se emitió en Estados Unidos el 28 de diciembre de 1966, con una duración aproximada de 30 minutos y la participación de los actores invitados Frank Delfino, Billy Curtis y Jerry Maren como los Marcianitos Verdes.
El elenco original de Los Beverly Ricos era: Buddy Ebsen (Jed Clampett); Irene Ryan (Abuela Daisy Clampett); Donna Douglas (Elly May Clampett); Max Baer Jr. (Jethro Bodine); Nancy Kulp (Jane Hathaway); Raimond Bailey (Milburn Drisdale); Harriet E. MacGibbon (Margaret Drisdale); entre muchos otros actores.
Lo interesante de este episodio es que Jethro menciona que, si se les molesta, los marcianitos pueden implantarles “cosas electrónicas debajo de la piel” para convertirlos en robots.
La idea de los implantes alienígenas apareció por primera vez en la cultura popular en la película de ciencia ficción de 1953 titulada Invaders from Mars (Invasores de Marte), donde se mostraban largas agujas o sondas que insertaban un cristal en la nuca de las víctimas para controlar sus mentes.
Dentro de la ufología y los testimonios reales de supuestas abducciones, la cronología de su aparición se desarrolló de la siguiente manera:
Primer testimonio público (marzo de 1957). El concepto se mencionó por primera vez en el programa de radio estadounidense de Long John Nebel The Long John Nebel Show (WOR, Nueva York). Durante la entrevista, el investigador John H. Robinson (un ufólogo de Nueva Jersey vinculado al grupo Civilian Saucer Investigation) relató el testimonio de un vecino que afirmaba haber sido secuestrado por extraterrestres en 1938 y mantenido bajo control mediante “pequeños auriculares” colocados detrás de sus orejas.
El vecino/conocido (a menudo referido en sus apuntes y entrevistas como el caso de «Steve» o un vecino de Nueva Jersey), describía que los captores extraterrestres le colocaron un dispositivo de control mental descrito como pequeños auriculares, electrodos o aparatos metálicos detrás de las orejas para monitorear sus pensamientos y dirigir su conducta.
La transmisión de Long John Nebel en marzo de 1957 es considerada por historiadores del fenómeno (como Jerome Clark o Martin Kottmeyer) como la primera difusión masiva en un medio de comunicación de un relato de abducción que incluía un dispositivo/implante fónico o electrónico. La enorme audiencia nocturna de Nebel ayudó a sembrar esta idea en el imaginario popular ufológico años antes del célebre caso de Betty y Barney Hill (1961/1965).
Si bien fue el primer relato en radio, en la subcultura de los contactados y en las cartas publicadas en revistas como Amazing Stories a finales de los años 40 (en torno al «Misterio de Shaver» / Shaver Mystery), ya circulaban historias sobre «rayos de control», «mecanismos implantados» o influencias mecánicas a distancia por parte de seres intraterrenos o alienígenas.
El primer caso sumamente mediático sobre un implante físico involucró a Betty Andreasson. Ella afirmó bajo hipnosis que un grupo de seres le había introducido un dispositivo a través de la nariz, un caso que quedó registrado en el famoso libro The Andreasson Affair.
A partir de las décadas de 1960 y 1970, la introducción de objetos en la cavidad nasal o detrás de las orejas se convirtió en un elemento estándar dentro de las historias de abducción a nivel mundial.