Archivo de la categoría: General

Construcciones ovni (955)

Un ovni de arte aterriza en Los Ángeles: así luce el Museo Lucas en Exposition Park

27 de julio de 2025

imageEl Museo Lucas de Arte Narrativo, diseñado por MAD Architects, se inaugurará en 2026 en Exposition Park, Los Ángeles, con un diseño futurista.

Diseño innovador del Museo Lucas en Exposition Park

El Museo Lucas de Arte Narrativo, ubicado en Exposition Park, Los Ángeles, presenta un diseño futurista creado por MAD Architects. La estructura, que recuerda a una nave espacial, se eleva sobre el suelo y cuenta con más de 1,500 paneles curvos de polímero reforzado con fibra de vidrio y acristalamiento en sus paredes exteriores. La vegetación corona el edificio, integrándolo con el entorno natural.

Con una superficie de 300,000 pies cuadrados distribuidos en cinco pisos, el museo albergará galerías, teatros y un amplio depósito de arte. La colección incluirá desde cerámica antigua hasta objetos de películas de George Lucas, como accesorios de Jar Jar Binks, además de obras de artistas como Norman Rockwell, Frida Kahlo y Gordon Parks.

El proyecto, financiado por George Lucas y Mellody Hobson, tuvo un largo recorrido antes de establecerse en Los Ángeles. Inicialmente concebido para Chicago con un diseño diferente, enfrentó controversias y disputas legales que retrasaron su desarrollo. Tras su reubicación, MAD Architects rediseñó el edificio para adaptarlo al contexto de Exposition Park.

El museo busca fusionar arquitectura, ciudad y paisaje, según MAD Architects. La estructura crea un espacio sombreado debajo para los visitantes y promueve la vida pública al integrar entornos naturales en un contexto urbano para fortalecer la conexión con la comunidad local.

Características clave del Museo Lucas

  • Superficie de 300,000 pies cuadrados con galerías y teatros.
  • 1,500 paneles curvos de polímero reforzado con fibra de vidrio.
  • Colección con obras de Norman Rockwell y accesorios de Star Wars.
  • Sistemas de recolección de agua de lluvia para riego sostenible.

Sostenibilidad en el diseño del Museo Lucas

El Museo Lucas incorpora características de sostenibilidad para reducir su impacto ambiental. Los sistemas de recolección de agua de lluvia cubren todas las necesidades de riego del edificio, eliminando la dependencia de fuentes externas. Además, un conjunto de paneles solares instalado en el museo disminuye su consumo de energía de la red eléctrica.

La integración de estas tecnologías refleja el compromiso del proyecto con la sostenibilidad. MAD Architects diseñó el edificio para minimizar el uso de recursos, al tiempo que mantiene una estética moderna y funcional que se alinea con la visión de George Lucas y Mellody Hobson para el museo.

El diseño también prioriza la interacción con el entorno urbano. La estructura elevada crea un espacio público sombreado en la base, accesible para los visitantes, que fomenta la conexión entre el museo y la comunidad de Los Ángeles, según la misión de MAD Architects.

La construcción del museo avanza hacia su finalización, con la apertura al público programada para 2026. Este hito convertirá al Museo Lucas en la primera institución dedicada exclusivamente al arte narrativo, abarcando diversas culturas y medios artísticos.

Colección y relevancia cultural del Museo Lucas

La colección del Museo Lucas abarca una amplia gama de obras, desde arte narrativo clásico hasta elementos cinematográficos modernos. Incluye piezas de artistas reconocidos como Norman Rockwell, Frida Kahlo y Gordon Parks, junto con modelos, accesorios y arte conceptual del archivo cinematográfico de George Lucas, creador de Star Wars.

El museo se presenta como un espacio único que celebra el arte narrativo a través de diferentes medios y épocas. Su enfoque en la narrativa visual busca atraer tanto a residentes de Los Ángeles como a visitantes internacionales, consolidándose como un nuevo hito cultural en la ciudad.

La ubicación en Exposition Park, cerca de otras instituciones culturales como el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, refuerza su importancia como centro cultural. El museo espera recibir a un público diverso, interesado en explorar la intersección entre arte, cine y narrativa.

https://israelnoticias.com/cultura/un-ovni-de-arte-aterriza-en-los-angeles-asi-luce-el-museo-lucas-en-exposition-park/

El misterio de las centellas (1580)

“Vi una bola de fuego”: Vecino relata caída de postes tras rayo

En San Rafael de Alajuela

29/05/2026

imageFotos: Cruz Roja.

Joel Rodriguez Rodriguez

“Vi como bola de fuego (…) cuando vi fue los postes de luz que se iban cayendo, cayendo”

Así describió Rafael Hernández, vecino y comerciante de San Rafael de Alajuela, el momento en que un rayo provocó la caída de varios postes sobre la vía pública.

El hombre aseguró que el hecho ocurrió en cuestión de segundos y generó escenas de pánico entre conductores y vecinos del sector.

“Es algo impactante ver toda la gente corriendo, gente asustada, los muchachos de los carros también y para uno también es algo muy muy muy duro también”, relató.

Hernández explicó que intentaron ayudar a las personas que se encontraban dentro de los vehículos afectados mientras llegaban los cuerpos de emergencia.

https://www.diarioextra.com/noticia/vi-una-bola-de-fuego-vecino-relata-caida-de-postes-tras-rayo/

Bola de fuego y estruendo: así relataron vecinos de San Rafael de Alajuela caída de postes

29 de May. 2026

Por Andrey Villegas

Una bola de fuego fue lo que dicen haber visto los vecinos de San Rafael de Alajuela en el momento en que un rayo impactó un transformador y provocó la caída de cuatro postes eléctricos sobre la calle principal del distrito la tarde del jueves, en una emergencia que obligó al cierre de la vía y dejó vehículos atrapados.

El impacto generó una fuerte descarga en el sistema eléctrico, seguida de un estruendo y el colapso del tendido eléctrico y un árbol sobre la carretera, lo que provocó una situación de riesgo en plena zona transitada.

Rafael Hernández relató que el hecho lo sorprendió mientras transitaba por la zona.

«Se hizo como un arco de fuego y fue tan duro el estruendo que me quedé desvanecido», recordó.

Añadió que luego observó el colapso de la infraestructura sobre la carretera y que «fue impactante ver esa bola de fuego, fue algo increíble».

Por su parte, Rafael Fuentes explicó que primero escucharon un fuerte estruendo y, segundos después, ocurrió la caída de los postes.

«Hubo un estruendo muy fuerte, se fue la electricidad y a los segundos comenzó a sonar como que crujía la calle, ahí vimos los cuatro postes en el suelo», señaló.

Mientras tanto, Rosario Vásquez relató que estaba dentro de su vivienda cuando ocurrió el impacto del rayo y que al salir se encontró con la escena de los vehículos atrapados.

«Cuando salimos vimos todos los cables tirados y carros atrapados con personas dentro», dijo.

La vecina consideró que el hecho pudo haber sido más grave debido al flujo habitual de vehículos en la zona a esa hora.

La emergencia se reportó a las 2:54 p.m. del jueves. Este viernes, la calle principal de San Rafael de Alajuela permanece cerrada mientras cuadrillas trabajaban en la reposición de los postes.

A eso de las 5:30 a.m. se realizó la rehabilitación del tendido eléctrico.

La Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos rescataron a seis adultos y dos menores que viajaban en los vehículos afectados, mientras se aseguraba el área por la presencia de cables en la vía.

https://crhoy.com/nacionales/bola-de-fuego-y-estruendo-asi-relataron-vecinos-de-san-rafael-de-alajuela-caida-de-postes/

Cámara grabó instante en que rayo hizo caer postes sobre carros

En San Rafael de Alajuela

29/05/2026

imageFoto: Mauricio Mora.

Joel Rodriguez Rodriguez

Un video grabado desde la cámara de un vehículo captó el momento exacto en que un rayo impactó varios postes en San Rafael de Alajuela, provocando su caída sobre la vía pública.

En las imágenes se observa cómo, tras la descarga eléctrica, uno de los postes colapsa y genera un efecto en cadena que termina derribando otras estructuras, una de ellas sobre un vehículo que transitaba por la zona.

La emergencia ocurrió cerca de la iglesia católica de San Rafael y dejó daños en varios carros, además de afectar el servicio eléctrico y las telecomunicaciones en la zona.

“Vi como bola de fuego (…) cuando vi fue los postes de luz que se iban cayendo, cayendo”, relató Rafael Hernández, vecino del sector.

Pese a lo aparatoso del incidente, la Cruz Roja confirmó que no hubo personas trasladadas a centros médicos y únicamente se reportaron daños materiales.

https://www.diarioextra.com/noticia/video-camara-grabo-instante-en-que-rayo-hizo-caer-postes-sobre-carros/

¿Qué comerían los extraterrestres si llegaran a la Tierra mañana? Los científicos responden

¿Qué comerían los extraterrestres si llegaran a la Tierra mañana? Los científicos responden

Si los extraterrestres llegaran a la Tierra, ¿vendrían a conquistarnos, a estudiarnos… o quizás a comernos?

17 de junio de 2026

José Miguel Soriano del Castillo The Conversation

imageUn caza sigue a un ovni en un vídeo recién difundido por el Pentágono

Con el estreno de El día de la revelación, la nueva película de Steven Spielberg sobre extraterrestres, vuelve una pregunta tan vieja como la ciencia ficción: si los alienígenas llegaran a la Tierra, ¿vendrían a conquistarnos, a estudiarnos… o quizás a comer?

Conviene empezar con una advertencia. No existen pruebas científicas de que seres extraterrestres hayan visitado la Tierra, ni mucho menos datos sobre su alimentación. La NASA afirma que no hay datos que apoyen que los fenómenos anómalos no identificados (FANI) sean tecnología alienígena, y el Departamento de Defensa de Estados Unidos tampoco ha encontrado pruebas verificables de tecnología o actividad extraterrestre.

Ahora bien, “extraterrestre” significa, literalmente, “fuera de la Tierra”. En ese sentido amplio, los únicos extraterrestres cuya alimentación conocemos son, paradójicamente, humanos: astronautas que viven durante semanas o meses en el espacio. Su caso no nos dice qué comería un alienígena, pero sí recuerda que salir de la Tierra modifica la forma de alimentarse.

imageEs paradójico que la única alimentación “extraterrestre” (fuera de la Tierra) que conocemos es la de los humanos que viven en el espacio (Getty/iStock)

En microgravedad cambian el apetito, la percepción del sabor, la masa muscular, la salud ósea, la hidratación y el gasto energético. Incluso para nuestra propia especie, comer fuera del planeta exige adaptar menús, nutrientes, texturas, conservación de alimentos y control metabólico.

Por tanto, este artículo es un ejercicio completamente especulativo, pero no absurdo. La biología permite hacer preguntas razonables incluso sobre organismos imaginarios: ¿cuánto pesan? ¿Se mueven mucho? ¿Mantienen una temperatura corporal constante? ¿Respiran oxígeno? ¿Tienen cerebro grande? ¿Viven en gravedad similar a la terrestre? Con esas piezas podemos estimar no “la dieta alienígena”, sino el coste energético mínimo de un ser vivo hipotético.

De los ovnis a las calorías: lo que sí podemos calcular

La palabra “alienígena” no designa una categoría biológica. En la cultura popular aparecen seres “grises” o “reptilianos”, humanoides altos, criaturas luminosas o inteligencias mecánicas. Pero esas clasificaciones pertenecen al folclore ufológico y a la ficción, no a la zoología.

La ciencia sí tiene herramientas para estimar el metabolismo. En los animales terrestres, una orientación que se puede aplicar es que el gasto energético basal (la energía mínima que un organismo necesita en reposo para mantener funciones vitales) aumenta con la masa corporal, aunque no de forma proporcional. Un ratón consume mucha energía por cada gramo de cuerpo; un elefante, en cambio, gasta muchísimo en total, pero relativamente poco por kilo. Dicho de otra forma: cuanto más grande es un organismo, más energía necesita, pero cada kilo de su cuerpo suele ser energéticamente más “barato”.

Aplicado a un ser vivo hipotético, esto permite hacer estimaciones orientativas. Si imaginamos un organismo caliente, activo y parecido en su funcionamiento básico a un mamífero o un ave, un ser de unos 30 kilos podría necesitar cerca de 900 kilocalorías (kcal) al día solo para mantenerse en reposo. Una criatura de 70 kilos precisaría alrededor de 1,700 kcal diarias, una cifra próxima a la de un humano adulto en metabolismo basal. Y un alienígena de 150 kilos podría superar las 3,000 kcal diarias incluso antes de moverse demasiado.

La clave está en “reposo”. Esas cifras solo indican la energía mínima para sostener funciones básicas: respirar, mantener la temperatura corporal, reparar tejidos, hacer circular fluidos y conservar activo el sistema nervioso. A eso habría que añadir locomoción, estrés, reproducción, termorregulación, digestión, actividad cerebral y cualquier comportamiento propio de un visitante interplanetario.

Un alienígena que caminara, corriera, excavara, volara o atravesara medio planeta para abducir vacas necesitaría bastante más energía que la estimada por su metabolismo basal. En ese caso, la pregunta ya no sería solo cuánto pesa, sino qué hace, cómo se mueve y cuánta energía le cuesta existir en nuestro ambiente.

Grises, reptilianos y humanoides: una bioenergética imaginaria

Tomemos tres figuras clásicas de la imaginación extraterrestre.

  • El “gris” pequeño, de cuerpo delgado, cabeza grande y aparente baja musculatura, podría pesar entre 25 y 40 kg. Si fuera un organismo caliente, activo y con cerebro voluminoso, su gasto basal estaría entre 800 y 1,100 kcal diarias. Sin embargo, un cerebro grande es caro: en humanos, consume alrededor de una quinta parte de la energía en reposo. Si los grises fueran seres hiperencefalizados, su dieta tendría que ser energética y constante, salvo que hubieran desarrollado una biología muy eficiente o apoyo tecnológico.
  • El “reptiliano” plantea otro problema. Si realmente fuera reptiliano en el sentido fisiológico, quizá sería ectotermo: no gastaría tanta energía en mantener una temperatura interna constante. En ese caso, un ser de 100 kg podría necesitar menos comida diaria que un mamífero de igual tamaño, siempre que viviera en un ambiente térmicamente favorable. Pero si fuera un depredador inteligente, bípedo, musculoso y activo, su gasto podría subir a niveles comparables o superiores a los humanos. Un reptiliano de 150 kg endotermo quizá necesitaría 3,000 kcal diarias en reposo, y bastante más si realiza actividad física.
  • El humanoide alto, de 80 a 100 kg, sería el caso más fácil de imaginar. Si su fisiología resultara similar a la humana, precisaría entre 1,900 y 2,300 kcal diarias en reposo, y entre 2,500 y 4,000 con actividad. En una visita espacial, además, habría que considerar trajes, naves, gravedad distinta, microbiota, hidratación y adaptación al estrés.

Una cuarta posibilidad es la entidad postbiológica: inteligencia artificial, organismo híbrido o cuerpo sintético. Ahí la “alimentación” ya no serían proteínas, grasas o carbohidratos, sino electricidad, calor, combustible químico o energía nuclear. Un robot alienígena no comería paella: recargaría baterías.

¿Qué podrían comer en la Tierra?

Si un visitante extraterrestre estuviera basado en carbono, agua y química parecida a la terrestre, nuestro planeta sería un buffet peligroso. Hay agua líquida, sales, carbono orgánico, azúcares, grasas, aminoácidos y minerales, pero también toxinas, patógenos, alérgenos y moléculas incompatibles.

La Tierra no sería necesariamente comestible para ellos. Una proteína terrestre podría no servirles si usaran aminoácidos distintos. Nuestros azúcares podrían resultar inútiles si su metabolismo empleara otras formas quirales (versiones especulares de las muestras). Nuestras bacterias podrían no infectarlos… o podrían resultar devastadoras.

Esta última posibilidad ya fue desarrollada por H.G. Wells en su novela La Guerra de los Mundos (1898): los marcianos no son derrotados por las armas humanas, sino por los microorganismos terrestres, frente a los que no tienen defensas evolutivas. La novela convierte así la incompatibilidad biológica en el verdadero límite de la invasión.

En astrobiología se suele pensar que la vida necesita una fuente de energía, un medio líquido y elementos químicos adecuados. Pero eso no implica que todos los seres vivos del universo puedan compartir menú. En la Tierra, un koala vive casi condenado al eucalipto y una vaca necesita a su microbiota para digerir celulosa. La dieta no es solo energía: es bioquímica, microbioma y evolución.

Por eso, si vinieran, quizá no buscarían “comida” humana, sino materias primas: agua, nitrógeno, fósforo, hierro, sales, lípidos, biomasa microbiana o moléculas orgánicas simples. La vieja imagen de alienígenas robando ganado podría reinterpretarse, especulativamente, no como maldad cósmica, sino como muestreo nutricional. Poco tranquilizador para las vacas, en todo caso.

La nutrición extraterrestre como espejo de la nuestra

Este juego especulativo recuerda que la nutrición no es una lista de alimentos, sino una ciencia del intercambio energético entre un organismo y su ambiente. Comer es resolver un problema físico: obtener energía, construir tejidos, eliminar residuos y no intoxicarse.

En humanos, los dietistas-nutricionistas son importantes porque traducen esa ciencia en salud: ajustan energía, proteínas, micronutrientes, hidratación y hábitos a personas concretas. No ingerimos “calorías” en abstracto, sino que comemos dentro de una cultura, una microbiota, una enfermedad, una edad, un presupuesto y una biografía.

Si algún día contactáramos con seres biológicos no terrestres, no solo serían necesarias profesiones como la diplomacia, la lingüística o la ingeniería. También harían falta expertos capaces de preguntar qué moléculas toleran, qué energía necesitan, qué les intoxica, qué microorganismos transportan y qué recursos terrestres podrían usar sin destruir ecosistemas: los nutricionistas de alienígenas.

Porque, pensándolo bien, si alguna vez los ET llegaran a nuestro mundo, a lo mejor no vendrían a llevarse cosas, conquistarnos o revelar secretos cósmicos. Tal vez vendrían, simplemente, a comer mejor. Pero si de verdad quisieran entender nuestra nutrición, tendrían que aprender una última lección terrestre: aquí comer no es solo ingerir energía, es compartir tiempo.

Acerca del autor

José Miguel Soriano del Castillo es catedrático de Nutrición y Bromatología del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universitat de València.

Este artículo se publicó por primera vez en The Conversation y se publica bajo licencia Creative Commons. Puedes leer el artículo original aquí.

https://www.independentespanol.com/noticias/ciencia/extraterrestres-tierra-dia-revelacion-comida-b2997844.html

Ovnis en la revista LIFE

Ovnis en la revista LIFE

11 de mayo de 2026

Por Charles Lear, aficionado a la historia de los ovnis y autor.

imageEn los primeros años del misterio de los platillos voladores/ovnis, las revistas desempeñaron un papel importante en la percepción pública del fenómeno. Una de las revistas más populares de la época fue LIFE, que comenzó a cubrir noticias sobre platillos voladores/ovnis desde el principio, durante el verano de 1947. Para quienes estén interesados en la historia temprana del fenómeno, Archives for the Unexplained cuenta con una colección de artículos de revistas relacionados, que incluye artículos de LIFE de 1947 a 1966.

En el artículo publicado en la edición de julio de 1947, titulado «Hablando de imágenes… una oleada de discos voladores irrumpe en los EE. UU.», se lamenta que ninguno de los numerosos platillos voladores avistados ese verano se detuviera el tiempo suficiente para ser fotografiado. Sin embargo, existen fotografías de dos platillos falsos: uno, una hoja de sierra evidente con lo que parece ser un condensador acoplado, sostenido por el reverendo Joseph Brasky, quien afirmó que impactó contra el pararrayos de su iglesia con una explosión; y el otro, un disco de aluminio con lo que parecen ser fuegos artificiales usados, sostenido por un hombre de Shreveport, Luisiana, quien dijo que salió volando de detrás de un letrero.

imageEn 1950, un platillo volador en McMinnville, Oregón, aparentemente se detuvo el tiempo suficiente para tomar no solo una, sino dos fotos. El artículo titulado «El platillo volador del granjero Trent», publicado en la edición del 6 de junio de 1950, presenta dos fotos tomadas por Paul Trent de lo que, según él, era un platillo volando sobre su granja. Trent es descrito como un hombre ahorrativo, y se menciona que, después de tomar las dos fotos del platillo el 11 de mayo, agotó el rollo de película tomando tres fotos en un picnic familiar el Día de la Madre. La revista LIFE comentó lo siguiente sobre Trent y sus fotos: «Aquí LIFE publica las fotos del granjero Trent. No se puede decir nada más de ellas que el hombre que las tomó es una persona honesta y que los negativos no muestran señales de haber sido manipulados, aunque hay quienes dirían que el objeto parece la tapa de un cubo de basura».

El siguiente número de la colección es el del 5 de mayo de 1951, que incluye el artículo titulado «A través del espejo interestelar». El artículo trata sobre el auge de la ciencia ficción, descrita como «el folclore de más rápido crecimiento de la era de las máquinas», un género que contaba con un pequeño grupo de seguidores desde la década de 1930. El artículo aborda la reciente oleada de películas sobre viajes espaciales y extraterrestres, como El hombre del planeta X y El día que paralizaron la Tierra, y luego profundiza en la cultura de los aficionados a la ciencia ficción. Cabe destacar que se analiza el misterio de Shaver (conocido como el «engaño de Shaver»), que sentó un precedente para el misterio de los platillos voladores.

Hay tres números de 1952, un año importante debido a la gran conmoción que causó en todo el país y a que la Fuerza Aérea había reactivado su investigación sobre platillos voladores, el Proyecto Grudge, bajo el nuevo nombre de Proyecto Libro Azul. El director era el capitán Edward J. Ruppelt, quien escribió sobre su experiencia al frente del proyecto durante 1952 en su libro de 1956, El informe sobre objetos voladores no identificados. En él, menciona que reporteros de LIFE contactaron y visitaron la oficina del Proyecto Libro Azul, pero describe que otras personas, además de él mismo, interactuaron con ellos. En los artículos de LIFE de 1952 , ni el Proyecto Libro Azul ni Ruppelt son mencionados por su nombre.

La edición del 7 de abril de 1952 presenta a Marilyn Monroe en la portada junto al titular «Hay pruebas de la existencia de platillos voladores interplanetarios», que acompaña al artículo de HB Darrach y Robert Ginna titulado «¿Hemos recibido visitas del espacio exterior?». El artículo se basa en el hecho, según se le informa al lector, de que la Fuerza Aérea había abierto, «por primera vez», sus archivos sobre ovnis «para su estudio».

En la parte superior del artículo aparece una ilustración a doble página de una bola de fuego verde, realizada por la esposa del Dr. Lincoln La Paz. El Dr. La Paz era jefe del Departamento de Matemáticas y Astronomía de la Universidad de Nuevo México y había investigado una serie de avistamientos de este tipo (y afirmaba haber presenciado uno él mismo junto con su esposa) para la Fuerza Aérea. El artículo comienza con la siguiente introducción: «La Fuerza Aérea está dispuesta a admitir que muchos avistamientos de platillos voladores y bolas de fuego aún desafían toda explicación; aquí, LIFE ofrece algunas pruebas científicas que sugieren la existencia de platillos voladores interplanetarios».

El artículo comienza con una lista de «hechos» reportados a LIFE por la Fuerza Aérea, que incluye declaraciones de que la Fuerza Aérea mantiene una investigación activa con una «política positiva» en sus esfuerzos por descubrir el origen de los informes de ovnis. Es significativo que la Fuerza Aérea ahora acepte informes de civiles y garantice la confidencialidad y la protección contra el ridículo.

imageimageLuego, tras una revisión de los casos clásicos de la historia ovni hasta ese momento, comenzando con el avistamiento de Kenneth Arnold el 24 de junio de 1947 e incluyendo el incidente de Thomas Mantell, el avistamiento reportado por los pilotos Clarence S. Chiles y John B. Whitehead, y el «combate aéreo de Gorman», se presentan en detalle diez casos de los archivos de la Fuerza Aérea junto con tres casos descubiertos por investigadores de LIFE y «reportados por primera vez». El más notable de estos es el primer caso presentado, conocido como «Las luces de Lubbock», que involucra fotografías tomadas el 30 de agosto de 1951 por Carl Hart Jr., un estudiante de 18 años de Texas Tech, de luces en formación sobre Lubbock, Texas. Las fotos están impresas debajo de la ilustración de la bola de fuego, y se pueden ver copias en los archivos del Libro Azul.

El número del 9 de junio de 1952 incluye un artículo de Ginna titulado «Reacciones al platillo volante», que describe las respuestas «sin precedentes» de los lectores al artículo anterior: «Algunas han sido absurdas, otras filosóficas, y otras han contenido teorías provocadoras y plausibles». Se señala que la Fuerza Aérea está «ampliando» su investigación y que LIFE ha ofrecido sus recursos informativos a la inteligencia de la Fuerza Aérea para «la recopilación de datos pertinentes». Se anima a los lectores a informar de sus avistamientos a la Fuerza Aérea y se dan instrucciones sobre qué información incluir y cómo usar una moneda para calcular la elevación.

El número del 4 de agosto de 1952 incluye un artículo titulado «Los avistamientos en Washington» que cubre los dos fines de semana consecutivos de julio, a partir del 19 de julio, cuando se detectaron visualmente y por radar múltiples ovnis en el espacio aéreo restringido de Washington, D.C. Se enviaron aviones a reacción y los avistamientos desaparecieron al llegar los aviones. Ruppelt menciona en su libro que el Libro Azul no había sido alertado y que se enteró de los hechos cuando Ginna le pidió una declaración. Posteriormente, la Fuerza Aérea celebró la mayor rueda de prensa desde la Segunda Guerra Mundial y ofreció la explicación de que los avistamientos por radar podrían haber sido causados por una inversión térmica. Cabe destacar que la cobertura del artículo de LIFE es superficial, y la principal fuente es el jefe de radar del centro de control de la CAA de Washington, Harry Barnes. Se dice que la Fuerza Aérea negó haber enviado aviones a reacción y que luego lo admitió sin dar ninguna explicación. La rueda de prensa no se menciona.

imageDespués de 1952, la cobertura es escasa. Hay un breve artículo sobre los planes para construir un platillo volador práctico en la edición del 31 de mayo de 1954 y otro breve artículo en la edición del 29 de noviembre de 1954 que cubre tres casos italianos. El primero de ellos es el famoso caso de Rosa Dainelli, quien afirmó que dos pequeños humanoides le robaron una de sus medias junto con algunas flores. Una fotografía de ella con su esposo e hijos se presenta sobre la conocida ilustración del incidente reportado en la portada de La Domenica del Corriere.

En la edición del 5 de diciembre de 1955 aparece otro artículo breve sobre las diversas formas de naves reportadas a la Fuerza Aérea, y en la edición del 27 de mayo de 1957 hay un artículo que trata sobre los contactados y la Convención de Naves Espaciales Interplanetarias de George Van Tassel en el Aeropuerto Giant Rock, cerca de Yucca Valley, California.

El número del 1 de abril de 1966 es el último de la colección y compensa los años de escasez con tres artículos. A pesar de ser el Día de los Inocentes, los artículos ofrecen una visión mayormente seria del fenómeno hasta ese momento, con especial atención al revuelo ocurrido en marzo en los alrededores de Dexter, Michigan. Varias fotografías de extrañas luces en el cielo se presentan bajo el titular «Una «invasión» bien documentada por algo», y el incidente de Dexter se cubre con el titular «»No fue ninguna ilusión», dijo el granjero, y 52 estuvieron de acuerdo». La cita es del testigo principal, Frank Mannor, quien se quejaba de la multitud de gente alrededor de su propiedad tras el suceso. Su esposa, Leona, aparece citada al final del artículo diciendo: «No somos marcianos; actúan como si no fuéramos humanos o algo así solo porque lo vimos. Voy a sacar un arma y dispararles a algunos de estos listillos si no se mantienen alejados del infierno».

El director de Blue Book en aquel entonces era Héctor Quintanilla (escrito Quintanella en los artículos de LIFE), quien envió al consultor Dr. J. Allen Hynek para investigar. Hynek declaró: «Creo que quienes hicieron estos avistamientos son completamente honestos y sinceros, pero no estoy dispuesto a adivinar qué vieron». Desafortunadamente, Hynek sí adivinó, y en una conferencia de prensa posterior a la publicación del artículo, sugirió que algunos de los avistamientos en la zona correspondían a gas de pantano en llamas, término que la prensa denominó «gas de pantano». Esto llevó a que los representantes de la Fuerza Aérea comparecieran ante el Congreso a petición del indignado representante estatal de Michigan, Gerald Ford.

El último artículo lleva por título «De 10,147 avistamientos de platillos voladores, hay explicaciones racionales para todos menos 646». Hynek y «Quintanella» aparecen dando sus opiniones sobre el fenómeno. Hynek expresa su sentimiento de que existe la obligación de intentar dar una explicación a los «ciudadanos sensatos» que informan de «algo desconcertante», y Quintanilla dice, a pesar de su creencia de que no hay pruebas de que los platillos sean de origen interplanetario, que «es imposible probar que los platillos voladores no existen.

https://podcastufo.com/ufos-in-life-magazine/#more-8464