20 Años de Marcianitos Verdes: De la Refutación al Placer de la Historia

20 Años de Marcianitos Verdes: De la Refutación al Placer de la Historia

Como muchos de ustedes saben, Marcianitos Verdes es el heredero directo de un linaje que comenzó en la mítica revista Duda y continuó en la revista Perspectivas Ufológicas. Del papel saltamos a la red con el blog Perspectivas, que en sus inicios estuvo anidado en la web de la Fundación Anomalía.

imageIniciamos el camino de Perspectivas el 10 de octubre de 2004 junto a Diego Zúñiga y Kentaro Mori. Como referencia histórica: Kentaro lanzó su Ceticismo Aberto el 19 de marzo de 2005 y, según Internet Archive, el sitio de la ARP-SAPC comenzó el 2 de marzo de 2001, cumpliendo ahora 25 años. Sumando la trayectoria de ambos proyectos, acumulamos 22 años de publicación ininterrumpida, lo que nos posiciona como el segundo blog escéptico en español más antiguo de la red.

En los últimos 15 años hemos mantenido un ritmo constante de cinco entradas diarias. A lo largo de estas dos décadas, el blog se ha convertido en un repositorio masivo de casos, noticias y análisis que hoy forman parte de nuestra memoria colectiva sobre el fenómeno ovni y lo paranormal.

Sé que a Marcianitos Verdes lo visitan personas con distintas visiones: investigadores de campo, teóricos del fenómeno y analistas críticos. Independientemente de nuestras conclusiones individuales, nos une la pasión por el misterio y el rigor en el registro de los hechos. Incluso figuras respetadas del medio, como Vicente-Juan Ballester Olmos, Manuel Borraz o Juan Antonio Fernández Peris, han reconocido en Marcianitos Verdes una fuente de consulta constante por la calidad de su información.

imageEl banner original no era una elección al azar; utilizaba la estética satírica de Mars Attacks! para subrayar nuestra posición de aquel entonces: el fenómeno ovni y otras pseudociencias como constructos culturales que merecen un análisis crítico, técnico y, sobre todo, libre de dogmas.

Tanto el historiador brasileño Claudio Suenaga como el periodista argentino Alejandro Agostinelli han notado un cambio en nuestra dirección editorial. No nos hemos vuelto un sitio crédulo, pero tampoco somos ya un bastión del escepticismo «puro y duro». Claudio valora la apertura y el tono de respeto que hemos adoptado ante las ideas no ortodoxas; a Alejandro le agrada que demos cabida a todo el caleidoscopio de ideas que se manejan en los medios paranormales.

Y es que, tras casi 50 años en este medio —pasando de un breve periodo de creyente a uno de férreo escéptico—, finalmente hemos llegado a una conclusión: todos los fenómenos llamados paranormales tienen una explicación bajo las leyes de la naturaleza.

Dicho esto, y como le comenté a Claudio, es prácticamente imposible refutar cada caso individualmente, aun sabiendo que la carga de la prueba recae en quien postula el hecho (algo que, por lo regular, nunca hacen). Conocedores de la Ley de Brandolini y el aforismo de Thomas Francklin, hemos decidido hacernos a un lado y «ver el desfile». Ahora queremos disfrutar de las historias maravillosas del mundo paranormal sin intentar refutarlas ni explicarlas; simplemente saborearlas como un buen cuento o una novela. Por eso, en otras ocasiones, nos hemos referido a ellas como “La novela total de la humanidad”.

«La falsedad volará en alas del viento y llevará sus historias a todos los rincones de la tierra; mientras que la verdad se queda atrás; sus pasos, aunque seguros, son lentos y solemnes, y no tiene ni el vigor ni la actividad suficientes para perseguir y alcanzar a su enemigo». — Thomas Francklin (1787).

Ley de Brandolini: «La cantidad de energía necesaria para refutar una tontería es un orden de magnitud mayor que la necesaria para producirla».

Hoy, Marcianitos Verdes se asume como lo que siempre ha sido: un reservorio de las historias más interesantes del mundo paranormal. Respetando la inteligencia de nuestros lectores, no les pediremos que evalúen la «verdad» de estos relatos. Si un visitante cree en fantasmas, en el Chupacabras o en los FANI, encontrará en Marcianitos Verdes las historias más actuales. Si, por el contrario, el lector es un escéptico, no será necesario que nosotros desbaratemos el mito; él mismo tiene las herramientas para hacerlo dentro de este mismo blog.

imageHablamos de historias «actualizadas» a pesar de que solemos llevar un desfase de una semana respecto al ritmo frenético de internet. Hay tantas historias que cinco entradas diarias son insuficientes; por ello, agrupamos a veces hasta diez artículos sobre un mismo tema en una sola entrada. En un solo día, nuestros lectores pueden consultar entre 5 y 50 notas periodísticas. Si bien ocasionalmente damos primicias, no es nuestro objetivo primordial. Preferimos seguir los pasos del Dr. Oscar Galíndez, quien en su revista Ovnis, un desafío a la ciencia, indicaba que lo importante no era la rapidez, sino la veracidad y el estudio profundo.

Para finalizar: en su época de mayor auge, MV alcanzó los 27,000 visitantes diarios. Hoy, a pesar de los esfuerzos y los valiosos consejos de Sergio Sánchez, conminando a la gente a leer, la cifra no llega a los 1,000. Es una realidad innegable: hoy el público prefiere el video sobre la lectura. Aunque estos números podrían parecer modestos para un influencer, considero que siguen siendo cifras muy sólidas para un blog en español dedicado a estos temas desde una perspectiva crítica.

Así que, tras dos décadas de escudriñar el cielo y los archivos en busca de certezas, hoy simplemente les invito a tomar asiento. Bienvenidos a este vigésimo aniversario; pasen y lean, que la novela de la humanidad sigue escribiéndose y aquí tenemos el mejor lugar para disfrutarla. Gracias por acompañarnos en este largo viaje entre marcianitos.

Acerca de por qué necesitamos a Marcianitos Verdes

Acerca de por qué necesitamos a Marcianitos Verdes

Diego Zúñiga

Mi relación con Marcianitos Verdes empezó antes de que existiera Marcianitos Verdes. Me tomo la libertad de entender así este vínculo porque este sitio web de noticias sobre temas forteanos, si me permiten la generalización burda, es la extensión virtual de su autor, creador y webmaster, Luis Ruiz Noguez. Y a Luis lo conozco hace montones de años, ya ni recuerdo cuántos, muchos. Esa historia empezó cuando leí sus libros y luego me armé de valor para llamarlo por teléfono desde Chile. Y él se abrió más tarde a colaborar con La Nave de los Locos, que era un pasquín fotocopiado horrendo que publicábamos con Sergio Sánchez, y a mandarnos fotocopias, revistas y libros incunables que empezaron a engrosar mi colección de rarezas.

Era inevitable que nos hiciéramos amigos con Luis. Luego trabajamos, junto a Kentaro Mori, en un hermoso proyecto llamado Perspectivas, un sitio web donde yo editaba, Kentaro diseñaba y Luis lideraba. Y todos, unos más y yo menos, escribíamos. En realidad el que más escribía era el tal Noguez, que tiene una capacidad de trabajo envidiable. Y cuando ese proyecto colapsó, en buena medida porque nos hackearon la web y, además, yo me metí a trabajar a tiempo completo en un periódico porque ya estaba dejando de ser joven y necesitaba dinero, apareció Marcianitos Verdes. Entonces, para resumir lo que dije más atrás, Marcianitos surge como la sucesión natural de Perspectivas, que a su vez era una prueba de nuestra amistad con Kentaro y Luis y, por tanto, creo que conozco a Marcianitos Verdes desde antes de que Marcianitos Verdes existiera. O quizás solo cuento todo esto para decir con indisimulado orgullo que yo estuve ahí alguna vez.

Desde entonces, 20 años ya, Marcianitos Verdes se ha ido convirtiendo en referencia ineludible para el interesado en todo tipo de cosas raras. ¿Lluvia de ranas? Marcianitos Verdes. ¿Boletines antiguos imposibles de encontrar? Están probablemente en Marcianitos Verdes. ¿Esqueletos de extraterrestres? Para qué repetirme, ya sabemos dónde encontrarlos. Porque MV es una auténtica biblioteca del misterio, un lugar donde sumergirse y dejarse llevar por la marea del enigma. Yo realmente no sé de dónde saca energías y fuerzas el tal Noguez para actualizar diariamente este sitio. El esfuerzo, y especialmente el cariño, que se ha invertido en este proyecto son enormes, como enorme es mi pesar por no haber podido colaborar más, como Marcianitos merece.

Cuando he podido, empero, he escrito para sus lectores, que se cuentan por decenas entre la élite ufológica, y por cientos y miles entre los interesados en estos asuntos. Comentarios de libros, textos breves con denuncias o traducciones forman parte de mi repertorio en Marcianitos. Siempre quiero sumar un aporte a la causa, porque es un honor estar ahí, y para el ego es un aliciente saber que en sitios de este nivel se considere de buena manera el trabajo que uno hace. Lo hago también, claro, porque me gusta y, sobre todo, por mi aprecio por el tal Noguez, un señor que sin aspavientos ni bombos ni platillos (bueno, con platillos sí, pero voladores) ha hecho de la divulgación de la ciencia y del pensamiento crítico un mantra, y ha sabido mostrarnos a muchos que los cantos de sirena de la literatura ovni no son más que eso, fantasías entretenidas sobre cuyo origen hay que estudiar.

Estudiar, aprender y divulgar. Maravillarse también, claro. De eso se trata esto. De buscar en las fuentes y llegar más allá de donde llega el autor de moda.

Marcianitos Verdes, a los 20 años, entra de lleno en la adultez, y muchos esperamos que siga mirando con atención la actualidad noticiosa del mundo del misterio. Porque, como ese amigo que siempre está ahí cuando uno lo busca, Marcianitos Verdes nos vio crecer y envejecer, y ahora deseamos que en ese recorrido que llamamos vida nuestra web de referencia siga acompañándonos, siga mostrándonos su inagotable fuente de maravillas y cumpla otros 20 años más, no solo porque la queremos, sino porque la necesitamos.

Diego Zuñiga Contreras 2

Expediente: MV-20-AÑOS-IMPRIMATUR-003

Expediente: MV-20-AÑOS-IMPRIMATUR-003

CIFEEEACRemitentes: Lic. C. Guzmán (Custodio del CIFEEEEEEAC y los Libros Sagrados) y el Técnico A. Salazar (Escudero de la Hemeroteca y los Motores).

Estado del Documento: Impreso en papel membretado de alta alcurnia, con olor a polvo de biblioteca vieja y aceite de motor de avioneta.

El Formato Visual: «El Decreto de la Gracia Concedida»

  • Papel: Papel de lino con el logo del CIFEEEAC (con las letras contadas estrictamente) en relieve dorado.
  • Encabezado: «EDICTO DE VALIDACIÓN UFOLÓGICA» escrito en una tipografía que pretende ser legal pero parece de invitación a XV años.
  • Sellos: Un sello circular gigante que dice: «APROBADO POR LA AUTORIDAD AERONÁUTICA Y BIBLIOGRÁFICA» y otro de «VISTO BUENO PAPAL».
  • Nota al Margen: Escrita con pluma fuente: «Investigador aceptable, lástima que su motor cartesiano necesite una afinación espiritual».

El Texto de la «Felicitación»:

«Noguez:

Desde las altas esferas del CIFEEEAC (y fíjate bien en las siglas, que no somos una estación de radio para que le agregues letras a tu antojo), nos hemos tomado la molestia de descender de nuestras montañas de libros y recortes para notar que tu bitácora cumple veinte años.

Te escribimos desde la generosidad que nos otorga nuestra posición. Hace tiempo que buscábamos tu contacto para iluminarte, pero sabemos que te escondes tras tu coraza de ingeniero jubilado. Aun así, hemos decidido otorgarte nuestro Imprimatur. Considera estas palabras como una bendición que eleva tu blog de un simple depósito de dudas a una categoría casi digna de ser mencionada en nuestras conferencias.

Eres, debemos admitirlo, un investigador con potencial; lástima que tu escepticismo sea como una mancha de aceite en el fuselaje de una avioneta perfectamente afinada. Te empeñas en ver corrosión donde nosotros vemos naves de cristal, y prefieres la Hemeroteca para buscar datos fríos en lugar de buscar la Verdad que solo nosotros, los elegidos del gremio, custodiamos.

CIFEEEACHoy te damos nuestro ‘visto bueno’ por haber publicado sobre nosotros. No es que lo necesitaras para existir, pero nuestra validación te da esa chispa de importancia que tu ‘método científico’ nunca te dará. Sigue con tus ‘Marcianitos’, Luis. Quizá en otros veinte años, si aprendes a contar bien nuestras siglas y a respetar la jerarquía, te permitamos sentarte a la mesa de los que sí sabemos la verdad.

P.D. Por favor, dile a tus lectores que este saludo es una cortesía oficial de la ‘Divina Garza envuelta en huevo’ de la ufología mexicana. No lo tomes como una amistad, tómalo como una donación de prestigio.»

CIFEEEEEEAC

20 años de Marcianitos Verdes

20 años de Marcianitos Verdes

Manuel Borraz

He oído que Marcianitos Verdes cumple ahora veinte años de publicación ininterrumpida. Ya va siendo hora de que me pregunte: ¿por qué desayuno todos los días con Marcianitos Verdes? Es una rutina que no sabría decir cuándo empezó, aunque ahora sé que no puede tener más de veinte años.

imageEstreno el día hojeando —pantalleando— la prensa digital con las noticias del día y, a continuación, ingiero de un tirón la dosis diaria de Marcianitos Verdes. Una combinación de casos, noticias y análisis presididos por una «visión crítica de la ufología, la criptología, la parapsicología y otras no ciencias». ¿Qué diantres pretendo digiriendo este combinado, entre tostada y tostada?

Hablando en general, ¿a quién se supone que puede interesar esa lectura? La gran mayoría de los entusiastas de los temas paranormales son alérgicos a una «visión crítica», pero admito que algunos podrían verse atraídos por esa ración diaria de noticias evocadoras del misterio. En mi caso, ¿me queda algún vestigio de fe en que alguno de esos delirios pueda convertirse en una «sí ciencia»? La extraordinaria noticia vendría reflejada en las páginas —pantallas— de Marcianitos Verdes, no me cabe duda. Pero en mis bolsillos no encuentro fe.

Así pues, he acabado preguntándome: ¿esta rutina matinal no será una forma de alegrarme el día? ¿Acaso no acabó riéndome de lo que leo en más de una ocasión? Confieso que sí, pero no lo suficiente como para crear adicción.

Tostada, las noticias del día, tostada, Marcianitos Verdes, tostada… Quizás ahí haya una pista. Las noticias del día, las auténticas, suelen ser terriblemente indigestas, sobre todo en ayunas. ¿Será que las otras noticias, las noticias de ese mundo verde paralelo, me ayudan a evadirme, aunque sea por unos minutos, del mundo real? Tiene sentido, pero tampoco me parece que sea la verdadera explicación.

Tras mucha introspección creo haber hallado el motivo más profundo. Marcianitos Verdes ha terminado convirtiéndose en un bálsamo existencial. Mientras todo cambia a nuestro alrededor a pasos agigantados sin que podamos evitarlo, las crónicas de lo extraordinario de Marcianitos Verdes son un oasis de cotidianidad, donde no dejan de pasar cosas, pero nada cambia. Un territorio que acaba resultando familiar e incluso entrañable, donde conviven misterios perecederos —de esos que son flor de un día—, misterios por resolver que ya nunca podrán resolverse y, por supuesto, misterios ya resueltos que se resisten a abandonar el escenario.

Ahí fuera es noticia el hallazgo de restos del homínido más antiguo conocido. En Marcianitos Verdes nos enteramos de que Bigfoot sigue sin dar la cara.

Es noticia el logro de un interfaz cerebro-ordenador que permite la comunicación de personas con parálisis. Las aplicaciones prácticas de la psicoquinesia y la percepción extrasensorial ni están ni se las espera.

Obtienen la primera imagen de un agujero negro y es compatible con las predicciones teóricas. En Marcianitos Verdes, las fotos de los ovnis más «genuinos» siguen mostrando simples lucecitas y objetos desenfocados.

Cada día nos sorprenden nuevas aplicaciones de la inteligencia artificial que potencian nuestras capacidades. Ahora es la IA la que recrea las observaciones de ovnis, pero sus ilustraciones siguen mostrando las fantasiosas imágenes de platillos volantes de siempre.

Padecemos una sobredosis mediática de revelaciones escandalosas y filtraciones de información reservada. Pero —como nos recuerda Marcianitos Verdes— la «Disclosure» ufológica definitiva sigue siendo, como siempre, «inminente».

La actualidad política internacional rezuma distopía por los cuatro costados. Pero los hermanos del Cosmos, una vez más, no vienen a nuestro rescate. Una muestra más de previsible normalidad.

Sí, eso es. Marcianitos Verdes es un bálsamo existencial.

_________________

En ocasiones, Marcianitos Verdes se ha referido al concepto de objeto paranormal permanente (OPP) y ha señalado que aún no se ha descubierto ninguno. Lo extraño del caso es que existen rumores de que podríamos tener uno delante de nuestras narices. El propio blog Marcianitos Verdes podría ser un OPP. Y no hablamos del contenido, sino del continente. «Observen el tiempo», se ha llegado a decir, apuntando a su armazón temporal, supuestamente extraordinario. Veamos que puede haber de cierto en ello, con la perspectiva de los veinte años de vida transcurridos.

imageLa gráfica adjunta despliega ante nuestros ojos esa trayectoria de veinte años, ciertamente increíble. En efecto, la prueba de un ingrediente paranormal podría estar incrustada en el blog, en la extrema regularidad de su estructura temporal. Comprobamos su perfecta sincronía con el calendario terrestre, sincronía que se mantiene imperturbable durante lustros. Sorprendentemente, el ritmo mensual de publicaciones mimetiza la duración de los meses, registrando mínimos en los meses de febrero. Otra característica desconcertante: esos mínimos no son tan acusados cuando se trata de años bisiestos. Los blogs que hemos podido estudiar hasta ahora —creados y mantenidos por humanos— suelen tener tasas de publicación mensual muy inferiores y muy cambiantes con el tiempo, hasta el punto de incluir periodos de inactividad total. No cabe duda de que Marcianitos Verdes es otra cosa.

La versión oficial pretende que el blog es obra de un tal Noguez. Aparentemente, se trataría de un miembro fundador de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE) y habría sido co-editor de la revista Perspectivas Ufológicas. Aunque lo (des)conozco desde hace años, no puedo aportar información fiable sobre su persona. Es decir, lo conozco por algún intercambio de mensajes por correo electrónico o por haber coincidido en algún foro virtual, siempre con un océano por medio. También he visto algunas fotos suyas, de fiabilidad desconocida. Me resulta difícil dar credibilidad a unas supuestas fotos de alguien que habría dedicado una decena de libros a fotos de tipos que no existen (se le atribuye la colección de libros «Extraterrestres ante las cámaras«).

En consecuencia, no puedo descartar que el responsable del blog sea, en realidad, un colectivo clandestino. Naturalmente, debería contar con decenas de miembros para poder acometer la tarea. No obstante, hay un detalle que pone en entredicho esta posibilidad. Si se tratara de un colectivo humano, hace tiempo que se habrían producido desavenencias, escisiones, ramificaciones y, veinte años después, ya existirían los blogs Marcianitos Colorados, Marcianitos Azules, Marcianitos Amarillos

Todo lo anterior lleva a sospechar que lo más probable es que detrás de Marcianitos Verdes haya una inteligencia no humana. Extraterrestre, quizá. Comprendo, pues, los rumores que apuntan a un posible OPP. Pero no los comparto. Algo no cuadra en este escenario. Recordemos por qué se descartó que las pirámides de Egipto fueran construidas por extraterrestres —o con su asistencia—, desechándose la idea de que fueran objetos paranormales permanentes.

La pirámide egipcia más antigua que se conoce es la de Ap Said Dhaun, hoy en ruinas. Según ha podido averiguarse, se trató de una pirámide invertida, que colapsó antes de ser terminada. A partir de entonces, los egipcios adoptaron un modelo distinto, más estable, con la cara cuadrada del monumento apoyada en tierra, y lo fueron perfeccionando durante siglos. Esto denota un proceso de prueba y error, de aprendizaje, que revela su naturaleza humana. Las pirámides fueron hechas, obviamente, por el hombre.

imageRuinas de la pirámide invertida de Ap Said Dhaun y reconstrucción hipotética de su aspecto original, antes del colapso.

Y es justo esto lo que encontramos en la gráfica de la que hablábamos antes. Son evidentes los primeros pasos balbuceantes del blog —parte izquierda de la gráfica—hasta, prácticamente, agosto de 2010. Después, alcanzó la velocidad de crucero de cinco publicaciones diarias. ¡Larga vida a Marcianitos Verdes!

ManuelBorraz

Marcianitos Verdes: el blog que la CIA (no) financia

Marcianitos Verdes: el blog que la CIA (no) financia

Por: Luis Ruiz Noguez

ChatGPT Image 9 mar 2026, 02_44_15 p.m.El pasado 29 de abril de 2026, el blog Marcianitos Verdes (MV) cumplió dos décadas de vida. Dedicado a los temas forteanos, la ufología, la parapsicología y la criptozoología, este espacio —sencillo y sin pretensiones— posee en realidad un linaje antiguo. Su ADN proviene de la mítica revista mexicana Duda, cuyo lema rezaba «Lo increíble es la verdad».

Aquella publicación, que presentaba casos insólitos en formato de cómic, incluía secciones de reportajes y un “Noticiero de lo insólito”; fue precisamente en esa sección donde di mis primeros pasos como colaborador. Casi al mismo tiempo, me convertí en el “escéptico de guardia” de su revista hermana, Contactos Extraterrestres, en sus números finales.

Una tradición de contrastes

En ese sentido, MV es heredera directa de aquellas revistas. Aquí publicamos noticias de diversos foros y medios internacionales, sumando las plumas de investigadores reconocidos como Vicente-Juan Ballester Olmos, Mauricio-José Schwarz, Diego Zúñiga, Mario Méndez, Kentaro Mori, Claudio Suenaga, Martín Fragoso y Roberto Banchs, entre muchos otros.

Mi camino en este «mundillo» comenzó mucho antes del blog. En abril de 1977, previo al Primer Congreso Mundial Ovni de Acapulco, colaboré en el boletín del CIIFOP (Centro de Información e Investigación del Fenómeno Ovni y Paranormal) de Guillermo Bravo, organizador del congreso. Durante años escribí para medios como Akasha y UFO Press (Argentina), Enigma (Puerto Rico), Cuadernos de Ufología (España), La Nave de los Locos (Chile), Journal of the Society for Psychical Research (Inglaterra) o revistas mexicanas de diversa índole, desde Geografía Universal hasta Vogue.

Sin embargo, un punto de inflexión fue Perspectivas Ufológicas (PUS como le decía, porque ahí exhibía toda la pus que salía de la ufología), que editábamos con Héctor Escobar y Óscar García como órgano del comité sobre ovnis de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE). Es conocida la anécdota de cuando Óscar, trabajando ya en Editorial Mina, me mostraba los artículos de la revista Contacto Ovni, que publicaba esa editorial y se distribuía en toda Latinoamérica, para que yo escribiera la refutación. Los ufólogos de la vieja escuela se volvieron locos y exigieron nuestra salida. Fue una etapa fascinante; presentábamos ambas versiones y permitíamos que el lector decidiera por sí mismo. Rompíamos así con la vieja escuela de Duda, que se limitaba a presentar el lado ‘insólito’ para luego sentenciar ‘ahora te corresponde a ti, querido lector, sacar tus propias conclusiones’.

De la academia al bit

Con la llegada de internet, el antecesor directo de MV fue el blog Perspectivas. Allí no solo tratábamos lo ufológico, sino que hacíamos divulgación científica, publicando capítulos de mi tesis de maestría sobre fenómenos ópticos y atmosféricos (centellas, luz zodiacal, espejismos, destello verde, nubes noctiluscentes, nubes lenticulares, meteoros, halos, parhelios, fuegos de San Elmo, fuegos fatuos…). También incluimos otros fenómenos curiosos o “extraños” como las arenas cantarinas, los palíndromos y las capicúas. Desentrañamos misterios como las pilas de Bagdad, las figuritas de Acámbaro o los ovnis de Bonilla; e iniciamos la serie fotográfica que hoy es la enciclopedia Extraterrestres ante las cámaras que actualmente está editando Coliseo Sentosa. Pero sobre todo sumamos las plumas de quienes luego se convertirían en nuestros grandes amigos: Diego Zúñiga y Kentaro Mori. Perspectivas pasó a ser alojada en la web de la Fundación Anomalía y todavía se puede consultar en Internet Archives.

Por cierto, en el 2006 ganamos los premios “Cuadernos de ufología” y “Candela”, otorgados por la Fundación anomalía, el primero, y por el Ceticismo Aberto, el segundo.

Cuando Perspectivas cerró, nació Marcianitos Verdes. Nunca se pensó como un negocio ni como una plataforma para buscar likes. Queríamos tener las manos limpias para analizar lo paranormal sin intereses crematísticos. Esto, por supuesto, no evitó que nos acusaran de estar a sueldo de la CIA, el FBI, los Illuminati o los propios «grises».

Incluso sufrimos hackeos. El más «exitoso» mantuvo secuestrado el blog con un banner que decía algo como “Luis Noguez, de ufólogo nada”. Y estoy de acuerdo: no soy ufólogo, soy ingeniero químico. Curiosamente, aquel ataque disparó la venta de mis libros; la gente quería conocer al hombre que había desatado la furia de los creyentes.

El futuro de lo insólito

Hoy, tras cubrir oleadas de «globovnis» en Inglaterra y acuñar otros neologismos como meteorovnis, aviovnis, nubeovnis, etc., para explicar lo que otros llaman naves, seguimos en la brecha. Esto también dio lugar a un nuevo libro, de próxima aparición, con la edición de Alejandro Agostinelli, en el que listamos todas las formas en las que hemos conocido a los platos voladores, platívolos, ovnis o FANIs, no sólo en español sino también en otros idiomas, reales o inventados, actuales o antiguos.

El fenómeno ha vuelto a despegar tras el famoso artículo del New York Times y la nueva terminología de los FANI (UAP). Por ello llevamos meses de no tratar otros temas distintos a los ovnis.

En MV seguimos atentos a las novedades editoriales o en el mundo de la cultura, sea cine, teatro, música o pintura que tocan nuestros temas. No nos hemos olvidado de las notas necrológicas de aquellas personas que han marcado una diferencia en este mundillo forteano. Continuamos rescatando la historia de los contactados olvidados y analizando, junto a Ballester Olmos, las fotografías de la oleada de 1947. Hay muchas secciones más por descubrir, pero preferimos que sea el lector quien las explore. Los invitamos a cruzar la puerta de nuestro archivo: https://marcianitosverdes.haaan.com/