Rompiendo el cristal
8 de noviembre de 2007
Evelryu
La ciencia es universal. Como nos recordó el astrónomo Carl Sagan, los físicos budistas trabajan con las mismas ecuaciones que los físicos musulmanes, hindúes, ateos o cristianos. «Todos descubren las mismas leyes de la naturaleza. De repente, ya no depende de la cultura local ni de la educación local. Lo que dicen los físicos parece ser cierto en todo el planeta Tierra. Y luego observas otros planetas, otras estrellas, otras galaxias, y las mismas leyes se aplican en todas partes».
En este preciso instante, las sondas espaciales Voyager y Pioneer viajan por el espacio interestelar. Ya se encuentran en el vasto vacío entre las estrellas, entre la que llamamos Sol y los miles de millones de otras estrellas de nuestra galaxia. Viajan audazmente a un lugar donde ningún objeto creado por el ser humano, y mucho menos un objeto creado por el ser humano, ha estado jamás. Y sus componentes electrónicos siguen funcionando, tal como fueron diseñados en nuestro planeta hace más de tres décadas. Lo sabemos porque aún recibimos señales de la Voyager 2. La ciencia sigue trabajando allí.
Igual que el juego de la ouija. El misterio fue resuelto por un físico inglés pocos años después de que se diera a conocer, hace más de 150 años. Hollywood, lamentablemente, no lo descubrió. Pero tú no solo puedes descubrir la verdad, sino también comprobarla por ti mismo. Haz clic aquí para leer el resto de «Rompiendo el cristal».