Bajo la sombra del Uritorco (5)

PARTE 4

FANTASÍAS OFICIALES

«MUNDUS VULT DECIPI: ERGO DECIPIATUR»

(El mundo quiere ser engañado; pues engañémoslo)

Petronio (escritor romano)

imageCualquier relato «•sea o no fantasioso»• que este avalado por un organismo del Estado cobra relevancia y veracidad casi automáticamente en la opinión de las mayorías. No debería ser así. Al menos no lo es en el oficio del historiador. Todo documento pasa por una crítica interna cuando el trabajo es serio y honesto. Y si lo que se dice es mentira, la pregunta clave será ¿por qué se miente?

Tomar ciegamente por ciertos, sin filtro alguno, textos con sellos oficiales y firmas rimbombantes, es lo que ha conducido a especular, por ejemplo, que Hitler anduvo paseando por Argentina después de terminada la Segunda Guerra Mundial o que Martin Bormann vivió en la provincia de Misiones, oculto en una casita en la selva[1].

Con el relato ovni pasa algo parecido. Aunque en principio parecería ser mucho más fácil de dilucidar (ya que estamos tratando con delirios reconocibles a simple vista) el status de un documento proveniente de un organismo del Estado eleva la información a un rango de importancia de las que pocos dudan, a pesar de ser (la mayoría de las veces) meras especulaciones con muy pocos fundamentos. ¿O todavía hay gente que cree en los informes secretos de la Nasa, respecto de lo ocurrido en Capilla del Monte hace 30 años?[2]

El «Informe Oficial» es ya un clásico en la literatura ovni. De ellos se abrazan los creyentes y en ellos creen encontrar la prueba de verdad que tanto buscan. Es lógico que así suceda. En ese universo crédulo, en el que los títulos académicos son exhibidos como certificados de confianza de lo que se dice, no es extraño que los cargos públicos cobren una relevancia mayúscula al momento de ser presentados como «pruebas confiables» de algún suceso misterioso.

Por estos motivos, cuando en enero de 1986 apareció la famosa huella/marca en el Cerro Pajarillo, y el gobierno municipal de Capilla del Monte, con el Intendente (Diego Sez) y el Secretario de Gobierno (Jorge Suarez) a la cabeza, dictaminaron en un informe (y sin consultas previas, ni siquiera a los bomberos del pueblo) que se trataba de una «nave ovni«, se estaban dando los primeros y más importantes pasos en la construcción de la mitología de la que (hasta hoy) se alimenta el turismo local[3].

Tenían lo que necesitaban: el «aval oficial«. Ellos mismos se lo dieron[4].

Dicen que el camino al infierno esta tapizado de buenas intenciones. Pero, ¿quién se preocupa por el Diablo cuando, a lo largo del trayecto, todo prospera y el dinero fluye en beneficio de las mayorías?

Con el gobierno cooptado por la creencia en extraterrestres, no es de extrañar que legiones de especialistas en el tema hayan asentado sus reales en Capilla del Monte desde la década de 1980, contribuyendo con éxito a la «magia» del lugar. Grupos esotéricos y ufólogos germinaron sobre un humus rico, lleno de proteínas y energía mística con apoyo institucional.

Treinta años han pasado ya. Parecería que los escépticos han perdido la «Guerra del Uritorco«. ¿O es acaso solo una batalla, librada en la larga duración? Del modo que sea, los grandes popes del hermetismo no dejan de jactarse de la situación actual. Con orgullo exhiben sus diplomas. Se sienten vencedores. Consideran que han «abierto mentes«. Que inauguraron un nuevo camino más espiritual, más tolerante y amoroso. La ciencia que ellos llaman «oficial» ha sido derrotada, al menos dentro de los límites de la ciudad. La modernidad ha quedado aplastada. Las categorías de análisis son otras. La fantasía se oficializo (aun detrás de discursos que, en primera instancia, se muestran irónicos).

Hoy un plato volador de metal, iluminado como si fuera un árbol de navidad, comparte con el busto del Libertador San Martin la plaza principal[5]. El cartel de bienvenida a Capilla tiene un típico extraterrestre macro cefálico asomándose por su parte superior (es lo primero que se ve al entrar al pueblo) y el slogan de la Secretaria de Turismo (enero 2016) es ENERGIA, NATURALEZA, MISTERIO, con otro alienígena, de estilo similar al anterior, como logo. Por otra parte, desde hace pocos años el mes de febrero convoca a miles de turistas al Festival Alienígena (único en todo el país) o a la novedosa «Gnomo Fest» en el mes de diciembre[6].

Con todos estos datos no de extrañar que ufólogos, como el icónico Fabio Zerpa, hayan recibido el agradecimiento del gobierno local por sus aportes a la comunidad y que en diciembre de 2012 la Cámara de Turismo le entregara el Premio Uritorco en el día de su cumpleaños, en reconocimiento por lo mucho que hizo en pro del turismo alternativo y fama del lugar[7].

imageSlogan de la Secretaria de Turismo de Capilla del Monte (2016)

«Hace 50 años nos decían locos. Hoy nos convocan a dar conferencias y explicar la presencia extraterrestre«.

Estas palabras, proferidas por alguien que se siente vencedor y orgulloso de serlo, denotan la situación en la que nos encontramos todos (y no solo en Capilla del Monte).

Es interesante advertir como todo depende del cristal con que se miran las cosas. Aun así, hay temáticas (historias) que no resisten la más mínima tolerancia critica. Creer que seres de otro planeta envían mensajes telepáticos, en un idioma cósmico, a personas elegidas en la Tierra para que busquen refugio en una ciudad subterránea a fin de salvarse de un Apocalipsis más que anunciado, para mí al menos, es demasiado. Tal vez sea una deformación profesional. No lo sé. Pero sí de deformaciones hablamos, en mi opinión, las primeras en sufrirlas son la racionalidad, el sentido común y la lógica.

imageimageArtesanías «cósmicas» y el singular plato volador de la Plaza San Martín

Vivimos en una época muy semejante a la de la crisis del Imperio Romano (siglo III-IV a.C.), cuando el pensamiento crítico empezó a ser desplazado y se volvió a adorar a los astros, dejando de estudiarlos. ¿Estaremos, como dijo Umberto Eco, ante las puertas de una nueva Temprana Edad Media? La afición por la magia parecería indicarlo. Los ángeles han reaparecido. Se relacionan con nosotros. Adoptan (como los antiguos gnomos, elfos, silfos y gigantes de los mitos nórdicos) el aspecto de extraterrestres (que en verdad idearon los comics de ciencia ficción de los anos «™30, «™40 y «™50).

Ante esta realidad, de la que los ufólogos de la New Age se jactan, yo me preocupo (e intereso).

Porque mas allá de lo mucho que uno pueda estar en desacuerdo con todas estas creencias delirantes, hay que convenir que el fenómeno es por demás interesante y digno de seguir siendo estudiado desde el campo de la historia de mentalidades, la psicología-social y/o la antropología cultural.

PALABRAS FINALES

«Teníamos la impresión, razonable, de que nos estábamos basando en asociaciones injustificadas, en extraordinarios cortocircuitos, de los que nos habríamos avergonzado, por habérnoslos creído, si alguien nos lo hubiera criticado («¦) Sin embargo («¦), nuestros cerebros se iba habituando a relacionar, relacionar, relacionar cualquier cosa con cualquier otra, y para hacerlo automáticamente era necesario adquirir el hábito. Creo que, a ciertas alturas, ya no hay diferencia entre acostumbrarse a fingir que se cree y acostumbrarse a creer».

Umberto Eco, El Péndulo de Foucault, pág. 599.

· Extraterrestres asociados con seres intraterrestres super-evolucionados habitando la ciudad subterránea de Erks, en las inmediaciones del Uritorco, desde donde que monitorean gran parte del universo y de la que parten, regularmente, «naves» y/o «entidades lumínicas» a sobrevolar las cimas de los cerros vecinos a Capilla del Monte.

· Una «montana» mágica con energía semejante a la que hay en el Triángulo de las Bermudas, capaz de abrir portales dimensionales y con la capacidad terapéutica de sanar enfermedades y armonizar las almas.

· «Contactados» que, a modo de modernos médiums, tienen comunicación telepática con los que llaman Hermanos Superiores, venidos a prevenirnos y salvar la Tierra de un Apocalipsis cercano y, según ellos, seguro.

· Seres interdimensionales con forma de pájaros-humanizados que vagan por los cerros anunciando catástrofes y generando incendios intencionalmente, vaya a saber uno con que propósitos secretos.

· Gurús e iniciados capaces de entablar charlas en idioma cósmico, convocando a misteriosas luces, que hacen acto de presencia con solo articular ciertos mantras.

· Indios blancos descendientes de dioses nórdicos, portadores de reliquias místicas con enorme poder.

· Funcionarios públicos que avalan y alimentan el pensamiento mágico, declarándose abiertamente creyentes en platos voladores.

· Autoproclamados sabios que, amparados detrás de un discurso «open mind» y tolerancia universal, reproducen mensajes individualistas derivados de doctrinas esotéricas provenientes de la derecha ideológica más reaccionaria, todo en un contexto profundamente irracional, ajeno a toda evidencia y reeditando un mundo acrítico lleno de monstruos, extraterrestres, Hombres de Negro y conspiraciones, al tiempo que anuncian una Nueva Era de amor y armonía.

· Movimientos y grupos milenaristas que anuncian un cambio terrenal profundo, inminente y milagroso, en el que los ángeles de antaño han sido suplantados por alienígenas benévolos y las luces de los ovnis ocupan el lugar de la zarza ardiente.

¿Realmente todo esto no le hace mal a nadie?

Dejo planteada la cuestión.

Tal vez alguna mente preclara, alcanzando un estado de trance y entablando contacto con alguna entidad inteligente del cosmos, pueda hallar una respuesta satisfactoria.

FJSR


[1] Véase: Soto Roland, Fernando Jorge, Criptonazilogia. La delirante búsqueda de nazis en Argentina. Disponible en Web: http://www.monografias.com/trabajos107/a-cripto-nazi-logiaa-delirante-busqueda-nazis-ocultos-argentina/acripto-nazi-logiaa-delirante-busqueda-nazis-ocultos-argentina.shtml

[2] Esta es la «falacia del experto» más extendida y duradera entre los ufólogos. Se ha repetido y sigue repitiendo desde que la temática se popularizo hacia fines de la década de 1940 y principios de la de 1950. Cada vez que una supuesta presencia extraterrestre hace acto de presencia, los ubicuos miembros de la organización yanqui emergen de la nada dotando de prestigio el episodio. Claro que, la mayor parte de las veces, sus informes son secretísimos y debemos contentarnos con los rumores (siempre se filtra información) que les llegan a los creyentes de turno.

[3] Una transcripción del ese informe oficial puede leerse en el libro que escribiera el mencionado Jorge Suarez, Luces sobre el Uritorco, Prolibro, Buenos Aires, 1992, pp. 169-171. Asimismo, las investigaciones realizadas por el periodista Alejandro Agostinelli, muy poco tiempo después del acontecimiento, revelan el apresuramiento y las intensiones (siempre negadas) de los funcionarios de entonces. Véase: Agostinelli, Alejandro, La mancha del Pajarillo. Con pecado concebida. Disponible en Web: http://factorelblog.com/2011/11/14/la-huella-del-cerro-pajarillo-con-pecado-concebida/ y Véase el excelente artículo de A. Agostinelli publicado en julio de 1986. Disponible en Web: https://es.scribd.com/doc/169291735/Ufo-Press-23-Julio-1986

[4] En un sentido estrictamente comercial y publicitario, al gobierno de aquellos años la sociedad capillense le debe mucho. El pueblo no solo se convirtió en ciudad gracias a los marcianos (que millones fueran a buscar) sino que devino, como ya hemos señalado antes, en un polo de turismo esotérico (alternativo) de primer orden. Basta con comparar a Capilla del Monte con Cruz del Eje (distante de la primera muy pocos kilómetros al norte) para notar los enormes contrastes que hay entre una y otra. La diferencia radica en que por una pasaron los alienígenas y por la otra no. La primera vive del turismo. La segunda muere por tenerlo (recuperarlo), aunque sin demasiada suerte.

[5] Hasta no hace muchos años atrás, la plaza principal tenía también un enorme «cristal energético» debajo del cual la gente se paraba para «recargar fuerzas y armonizarse» (sic, sic, re-sic).

[6] Habría de indicar también los Congresos internacionales sobre ovnis, que todos los años se celebran en Capilla del Monte y que atraen a cientos de interesados desde distintas partes del mundo, reactivando el consumo en la ciudad y beneficiando a comerciantes y hoteleros por igual, fuera de la temporada estival.

[7] Véase: La Cámara de Turismo de Capilla del Monte celebro el cumpleaños 83 del especialista en ovni. Disponible en Web: http://www.fabiozerpa.com.ar/fabiozerpa/2011_capilla.html#.Vvg-drbhDrc

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